Capítulo 7— Deséame suerte
Narrador
Llegando la hora de la mencionada inauguración del casino, Barbara se observaba frente al espejo un tanto renuente a querer asistir a este, ya que nada de lo que se probaba parecía gustarle. Herodes, para ella, mandó a pedir cambios de ropa, zapatos y accesorios para hacerla ver como la señora Prat; aún así, nada de lo que se probaba de las exquisitas piezas le agradaba.
Permaneciendo por más tiempo con un vestido corto de tiras delgadas que dejaba gran parte