Capítulo 51— Amar sin reservas
Narrador
Apenas cruzó la puerta de la habitación, Herodes cerró de un golpe y sin darle tiempo a reaccionar, la tomó de la cintura y la empujó contra la madera, atrapándola entre su cuerpo y la puerta. Bárbara dejó escapar un suspiro ahogado, pero no se apartó. Al contrario, sus dedos se aferraron a su camisa con una necesidad que delataba todo lo que no se había atrevido a decir. Herodes bajó el rostro hasta el de ella, su aliento caliente chocando con sus labios