Capítulo 53—
Narrador
Con la respiración agitada y bajando del auto tan rápido como pudo sin importarle los gritos del chofer que Herodes le había asignado, Bárbara se apresuró a ingresar a la bodega en donde presuntamente le había señalado Fabián que se encontraba. Independientemente de todo lo que le había hecho de venderla a Herodes, sabía que si ella no llegaba a tiempo posiblemente lo encontraría muerto.
Pensando que había sido abandonado a su suerte como había sucedido en un par de ocasion