Capítulo 52— No me tientes
Narrador
Abriendo los ojos tras un intenso encuentro que no sólo retumbó en cada espacio de su cuerpo, sino también en cada espacio de su alma, Bárbara desvió la mirada a un lado para observar a su esposo quien descansaba plácidamente.
Que si bien estaba siendo un poco crédula al seguir como si nada tras descubrir la verdad, ninguno estaba libre de pecado como para cuestionarla. Elevando su mano con la intención de acariciar su mejilla mientras descansaba, Bárbara mordió ligeramente su labio inferior al recordar todo lo sucedido entre los dos la noche anterior.
—Empiezo a gritar ahora... O después que termine de despertar. Me siento acosado.
Soltando con voz ronca debido a su letargo, Herodes bromeó, y tomando una de las almohadas, Bárbara la estampó en su rostro para que terminara de despertar.
—Es cierto, Baby... Pareces una acosadora mirándome mientras duermo.
Rodeando el cuerpo de Bárbara con sus fuertes brazos, Herodes se aferró a ella renuente a que se