Las mujeres se miraron perplejas entre sí, sin comprender lo que estaba sucediendo ni de dónde provenía aquella extraña voz distorsionada.
Se abrieron numerosas compuertas más alrededor del perímetro, y por ellas comenzaron a emerger hombres fuertemente armados con rifles de aspecto robusto pero no letales. Viktor rió al verlas estremecerse de pánico.
—Eso es, damas, empiecen a correr si no quieren descubrir lo que mis 'motivadores' pueden hacerles, la pista las espera...
En el interior de la s