Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Anya descubre la traición de su prometido Misha con su prima Katya, su mundo se viene abajo. Herida y furiosa, una noche de escapa en un bar la lleva a conocer a Alexei, un desconocido con quien comparte más de lo que esperaba. Lo que inicia como una noche para olvidar, se convierte en un vínculo permanente, cuando un acuerdo entre sus abuelos los obliga a casarse para unir sus influyentes familias y negocios. Atrapados en un matrimonio sin amor, Alexei decide hacerle la vida difícil a Anya como venganza por lo que él cree que fue una plan para atraparlo. Mientras tanto, Anya lucha por mantener su honor y su libertad. Pero cuando las mentiras se descubren y la verdad sale a la luz, Anya y Alexei deben enfrentar no solo los fantasmas de su pasado, sino también el amor inesperado que surge entre ellos. Anya y Alexei descubrirán que a veces el corazón tiene sus propios planes. En medio de esta complicada relación, aparece Viktor, el amigo de toda la vida de Alexei, cuya presencia amenaza con cambiarlo todo. ¿Podrá el amor verdadero redimir una relación nacida desde el sufrimiento? ¿Qué hará Alexei cuando descubra que Anya huyó con Viktor llevando en su vientre a su hijo?
Leer másLa brisa tibia de la tarde acariciaba las arenas blancas de la playa privada en la idílica isla griega donde Anya y Alexei disfrutaban de su apasionada luna de miel. Habían dejado a Yuri en la villa Petrov al cuidado del abuelo Anatoly y la nana Sonya, deseosos de tener este tiempo a solas como recién casados.Anya caminaba descalza junto a la orilla, dejando que las cálidas olas del mar Egeo mojaran sus pies desnudos lentamente. Vestía únicamente un ligero pareo de gasa color turquesa que se agitaba con la brisa marina, acariciando su piel ligeramente bronceada ya por los rayos del sol.Alexei la observaba embelesado desde una distancia prudente, admirando cómo la belleza delicada pero exquisita de su esposa parecía resaltar de forma sublime ante aquel paraíso terrenal. Sus ojos recorrían hambrientos cada delicada curva de su figura delineada por la liviana tela que se ceñía a su cuerpo como una segunda piel.—Eres la criatura más exquisita que haya existido en este mundo, mi amor —s
Las sirenas de las ambulancias y patrullas se escuchaban cada vez más cerca de la destruida mansión Petrov. Paramédicos y policías entraron encontrándose con una escena espantosa: cadáveres por todos lados en medio de los escombros.Revisaron uno por uno los cuerpos sin vida, hasta que un paramédico gritó desde la entrada del salón principal.—¡Por aquí! ¡Hay un hombre con débiles signos vitales, aún respira! Rápidamente prepararon la camilla y lo estabilizaron para trasladarlo de emergencia en helicóptero al hospital más cercano. Mientras tanto, en el refugio donde estaba Anya, Anatoly Petrov recibió una llamada, al recibir noticias, el teléfono se le cayó de las manos por la impresión. Volteó a ver a Anya con una mirada muy preocupada.—¡Abuelo! —exclamó Anya al ver su expresión— ¿Qué pasó? ¡Dímelo, por favor! En ese momento entró Sonya con Yuri y al sentir la tensión, decidió llevarse al niño para que Anya y Anatoly pudieran hablar a solas.Una vez solos, Anya miró suplicante
Mientras tanto, en el refugio secreto de Viktor Sokolov, Stephanie se encontraba atada con una pesada cadena sujeta a uno de sus tobillos. Tironeaba de ella con desesperación, sintiendo que la piel se le abría y sangraba a causa de sus esfuerzos por zafarse.Sentía un profundo miedo de que Viktor regresará y cumpliera la amenaza que le había hecho, no quería convertirse en una más de esas chicas a las que utilizaban para divertirse cruelmente, no tenían perdón Viktor ni esos desgraciados que pagaban por ver ese cruel espectáculo.—¡Maldita sea! —gruñó entre jadeos, clavando las uñas en el frío concreto del suelo— ¡Tengo que liberarme antes de que Viktor regrese! —en ese punto le importaba poco el dolor que la apretada cadena le infringía.Lágrimas de impotencia rodaban por sus mejillas al haberse convertido en una prisionera más, de pronto, un pensamiento cruzó su mente y gritó con todas sus fuerzas.—¡Mamá! ¡Mamá, ayúdame por favor! ¡Tienes que venir a sacarme de aquí! —Gritó desespe
Viktor Sokolov avanzaba entre los escombros y el humo de la explosión que había hecho detonar en el ala este de la mansión Petrov. Su rostro reflejaba una expresión de furia asesina.—¿Dónde estás escondido, Alexei? —vociferó con voz grave cargada de crueldad—. ¡Sal de una maldita vez y enfréntame como un hombre, si es que tienes las agallas para ello!Como única respuesta, una ráfaga de disparos proveniente del ala oeste norte perforó la pared detrás de la cual Viktor se cubría. Varias balas rozaron su cuerpo a punto de impactarlo.—¡Maldito seas, Petrov! —aulló desquiciado— ¡Disfrutaré cada momento mientras me abro paso hasta ti y te arranco la piel a tiras!Pateó una puerta contigua y se apresuró a atravesar un corredor con los ojos desorbitados. Varias figuras de su propio equipo de matones le salieron al paso provenientes de las alas incendiadas.—¡Jefe, por aquí! —Le indicó uno de ellos haciendo señas— ¡Petrov y sus hombres están atrincherados en el salón principal! ¡Lo tenemos
Último capítulo