Chris.
—¡Se cancela la fiesta! —hablé por el megáfono.
Busqué a Lilia por todos lados y no la encontré. Logré sacar a todos los invitados del bar sin darle importancia a las quejas.
Mi ceño estaba constantemente fruncido por la impaciencia.
Sabía que algo le había pasado, y solo la dejé sola durante diez minutos. Agarré al barman por el cuello de su camisa y lo asesiné con la mirada.
—¿Cómo carajos me vas a decir que no viste con quién se fue? —cuestioné, mordiéndome el labio.
Quería rom