Eva
—Entiendo, hicieron bien. Pobre Connie… quizás fuimos duros con ella —se lamentaba Nora una vez que volvimos a Ciudad Ónix y le comentábamos de nuestros avances.
—Ella dijo que jamás fue tan feliz como cuando estuvo aquí, se sintió respetada, segura, querida. Eva le ofreció resguardo en el castillo, incluso en otra manda lejos, en el norte —indicaba Cachorrito.
Lamentablemente, la posibilidad de un encuentro fogoso y salvaje en el bosque se había esfumado desde el momento en que encontramos