Eva
—Ella es Eva, Ilustre guerrera de Su Majestad, el Rey —dijo Damián. Estaba diferente, había algo en él que no terminaba de entender qué era. Estaba frente al grupo con quienes trabajaría, sin embargo, había dos que no conocía: una chica humana y un hombre lobo que... por la Diosa, me provocaba todas las malas intenciones y todas las buenas ideas.
Era alto, rubio, su piel ligeramente besada por el sol, unos ojos verdes que se enfocaban en mí y una boca perfecta que ahora estaba entreabierta,