Damián
Mi padre decía que los mates llegaban para ponernos el mundo patas arriba. Que solían ser nuestra mejor mitad y que era difícil resistirse a ella. Yo siempre pensé que eran excusas suyas, estúpidas razones para justificar el hecho de que había abandonado a mi madre, una mujer humana, junto a sus dos hijos, para irse tras su mate destinada, con quien tuvo un hijo: mi medio hermano.
Nos había dejado como si fuéramos desechables y se había ido a formar otra familia. Una de verdad. Dejándonos