Habían pasado dos meses desde la tormenta en el penthouse. Dos meses de un silencio sepulcral, de miradas esquivas en los pasillos de la agencia y de una guerra fría que amenazaba con congelarles el alma a ambos.
Para Alisson, el tiempo se había convertido en un juego de camuflaje. Su vientre ya no era un ligero relieve; la curvatura delataba claramente las dos vidas que crecían en su interior. Se había vuelto una experta en engañar a todos, usando ropa ancha y holgada. Nadie en el equipo creat