Sus dedos tecleaban frenéticamente, ajustando vectores y sombras, mientras el reloj avanzaba hacia la medianoche. De repente, a mitad de un trazado, los dedos de Alisson se congelaron sobre el teclado. Un pinchazo agudo y caliente atravesó la parte baja de su abdomen. Alisson contuvo la respiración, cerrando los ojos con fuerza. "Es solo cansancio", se dijo a sí misma, intentando ignorarlo. "He estado sentada en una mala postura por horas".
Intentó volver al diseño, pero apenas movió el ratón,