Apretó los ojos con fuerza, intentando visualizar las paletas de colores y los bocetos de su nueva campaña publicitaria para la mañana siguiente. Quería obligar a su cerebro a trabajar, pero la imagen de él, vestido de etiqueta, imponente, inalcanzable, se filtraba por cada grieta de sus defensas. De pronto su mente le hizo una mala jugada.
Seguramente, en ese preciso instante, él estaba compartiendo la noche con una mujer perfecta, impecable, de su mismo estatus social. Alguien que no venía c