La mañana de la gran presentación de la campaña de lujo llegó por fin a la compañía Fitzwilliam. Era el último gran proyecto de Alisson antes de que su vientre, cada vez más pronunciado, le exigiera tomar su licencia de maternidad. Todo el departamento creativo había trabajado sin descanso durante semanas; los renders eran perfectos y el concepto era, en palabras de Regina, "pura magia visual".
Sin embargo, en el mundo corporativo, incluso la magia depende de la tecnología. Apenas cuarenta min