— Ven viejo, me gustaría enseñarte algo…no te importa si me lo llevo un momento ¿Verdad Juliette? — dijo Fernand arrastrando a Edmond lejos de la chica sin darle a esta la oportunidad de replicar.
La espalda de Edmond se golpeó con una columna en la parte más recóndita de los solitarios jardines de aquel viejo museo, Fernand lo sostenía fuertemente del cuello de la camisa y lo miraba con enojo.
— No puedes hacer esto y sé que lo sabes…eres el maldito futuro de lo Rohan, llegara el día en que n