El viejo Adam se quitó sus lentes por un instante para tallar un poco el picor en sus cansados ojos, su cabello cano dejaba ver algunos de sus alguna vez negros cabellos que hablaban de mejores tiempos, sus ojos celestes se notaban agotados y entristecidos, una vieja pena parecía querer saltar fuera de ellos y reventar en cascadas de llanto viejo y retenido, su rostro arrugado aún conservaba aquellas alguna vez juveniles facciones que lo volvían un hombre demasiado apuesto en tiempos pasados, s