Mundo ficciónIniciar sesiónActo IV- Cambio de planes por un ruiseñor (Ery) ~
¿Cómo llegamos a este desastre? Tan solo esta mañana todo parecía tranquilo, Cady dormía plácidamente en mi cama (llamando a mi rival como siempre) llevaba únicamente mi camisa dejando sus piernas descubiertas. Tan apetitosa, llamando a mi lado más salvaje para atacar pero supe contenerme.
‘Si claro, si “contener” significa bajarle las bragas mientras ella duerme entonces lo contuviste de maravilla’
Claro que me contuve. De ser el Alfa incontenible de antes, no me habría podido resistir a meterlo aunque estuviera soñando.
‘Sabes perfectamente por qué lo hiciste, escuchaste que llamó a mi padre y no querías quedarte fuera de su sueño así que pensaste en despertarla estando sobre ella, pero tuviste que detenerte porque Belcher aceptó escuchar tu propuesta’
¿Qué más da las primeras intenciones? Al final fui respetuoso. No la desperté.
En su lugar para saciar a mi instinto, tuve que recurrir a liberarlo yo solo con sus bragas y una vez terminé, me fui temprano para asegurar nuestra tranquilidad futura.
Que hablando de ello, ultimamente me lo estuve pensando, lo hice hasta sentir cansancio de tantas ideas, esas sanguijuelas quieren a Cady, pero el trato es que se llevarán a “La esposa del Alfa” fue entonces que se me ocurrió una idea infalible.
Mi padre se llevó a la pareja de un vampiro maestro, ellos exigen una pareja como precio de lo que les fue arrebatado. A la vez su “señor” está interesado en mi pareja porque sabe que es un lobo de fuego. Quieren a Cady por ser un lobo raro, no porque alguno de ellos se haya quedado prendado de lo que ella es realmente.
En todo caso, es Chiara a quien buscan.
Saben que tengo una esposa, si tuviera otra no sabrían diferenciarlas porque el lobo de Freya tiene ojos verdes y los de ella son azules. Facilmente podrían confundir a su lobo con Candace.
*Hace unas horas, antes del desastre*
SHAAK, SHAAK, SHAAK…
El filo de unas tijeras cortando tallos y mis gruñidos son el único sonido bajo los últimos rayos nocturnos. Etzel Avery lleva unos guantes que le hacen ver más delicado.
Tuve que dejar a Cady de piernas abiertas, con la humedad perfecta como para entrar en ella con solo acomodarme en medio y empujar su cadera con mis manos. La miel se le salía como un hilo en medio de esos pétalos más preciosos que los de esas flores que mi hermanastro toma entre sus manos. Mis dedos ya habrían entrado en aquel capullo en flor si el desgraciado no me hubiera interrumpido.
Me dijo que Freya estaba desocupada y dispuesta a escuchar mi nueva propuesta. Me citó aquí, frente a las rosas aburridas con las que está obsesionado este híbrido fastidioso. Cuando llegué, en su lugar encontré al susodicho y ni un rastro de Freya.
Me dijo que las hembras son vanidosas y que Freya se negaba a presentarse sin estar debidamente arreglada lo cual le tomará unas cuantas horas. Que fastidio.
De haberlo sabido no habría dejado la tentadora oportunidad de hacer el amor con mi novia para acudir a una cita de negocios a la que el invitado llegará tarde porque a diferencia de mi Cady que es natural y genuina, aquella mujer no puede salir sin embarrarse de maquillaje y vestir como si quisiera que admiren todos su belleza ensayada.
— ¿Por qué esa cara larga, hermano mayor? Cualquiera que te viera pensará que te desagrado y fastidio.
Me desagradas y eres un reverendo fastidio. Ni siquiera responderé a eso.
— No siempre se tiene la oportunidad de convivir con un hermano tan ocupado como yo.
¿Ocupado? Me pregunto qué más hace aparte de cultivar flores, suspirar por mi pareja y ser un chismoso.
—Avísame cuando termine entonces.
— ¿Oh, te vas tan pronto, hermano mayor?
—A diferencia de ti tengo mis prioridades, detesto perder mi tiempo.
Le doy la espalda con gran molestia dispuesto a regresar a mi habitación y terminar lo que dejé apenas empezado pero listo para continuar. Necesito zambullirme en los brazos de mi pareja, embriagarme en aquellos frutos rojos a la espera de que sus ojos se vuelvan amarillos y su cabello se torne marrón mostrándome a la Cadence a la que quiero escuchar gritar mi nombre hasta olvidarse un momento de mi rival.
Aunque lo acepté eso no significa que no la desee para mí, que cada vez que siento que pierdo ante él quiero jugar sucio usando mi cuerpo y todo lo que me de ventaja contra él. No puedo evitarlo, deseo lo mejor para ella y respetaré sus deseos cuando llegue el momento. Hasta el último precepto ella es mía, completamente, lejos de él tengo una oportunidad de hacerme un hogar permanente en su corazón.
—No te vayas, hermano mayor—Su voz parece un intento tierno de súplica—admito que hice trampa al no decirte que Freya tardará. Lo hice por ella, para cumplir los deseos de tu Luna.
Detengo mis pasos.
— ¿No decías que ella es importante? Le prometimos intentar llevarnos mejor, no querrás romper su sueño ¿o sí?
El sueño de Cady es que todos podamos tener un final feliz. Pero entre desperdiciarme al convivir con este idiota a usar el valioso tiempo que me queda para disfrutar de mi novia, prefiero el segundo.
— ¿No habías dicho que vas a vigilarme?
Desde que lo usé como sustituto de Jerome para tener el pretexto de vigilarlo no le he quitado por ningún segundo los ojos de encima, vigilo cada uno de sus movimientos. Ni siquiera puedo disfrutar de la dulce compañía de Cady por las noches porque, incluso cuando todos duermen, yo no lo hago.
No le dejo solo a luz ni sombra.
Después de noches en vigila pensé que el desgraciado tendría cansancio, finalmente yo podría respirar, descansar de este deber que me eché a la espalda para proteger lo único que merece que le cuide del salvajismo y crudeza de todo aquello que es horrible en nuestro mundo comenzando por esas sanguijuelas.
Ese tramposo de Etzel acaba de usar lo único por lo que soportaría a ese desgraciado, a ella. Gruño en resignación y le pido que se dé prisa, si quiere una charla motivacional de hermanos jamás lo conseguirá porque lo detesto.
'Tranquilo, seguramente eso es lo que quiere lograr, que pierdas los estribos'
Shawn me mantiene al margen para no decir aquello que ardo por decirle para quitarle esa estúpida careta. Me recuerda que una vez por dejarle meterse en mi cabeza perdí contra él una simple batalla uno a uno frente a mis guerreros.
— ¿No son preciosas? Su color es rojo como la sangre, rojo como los ojos de un lobo Avery, mi padre y mi hermano mayor los tienen también.
Tuerzo la boca y miro en blanco, mis pies se mueven con impaciencia. Prefiero hundir mis dedos en una verdadera “rosa” que hablar de flores aburridas. Etzel como si ignorara por completo lo mucho que quisiera largarme, continúa hablando despreocupadamente.
—Se dice que las rosas rojas no son rojas en realidad sino de un blanco tan puro que parece transparente—Al notar mi silencio voltea, satisfecho de que haya llamado mi atención continúa—Pero despide un olor tan delicioso que los ruiseñores se sienten atraídos a ellas.
Acerca su mano y abarca una entre sus dedos con cuidado. Quisiera estrujar así los pechos de mi novia girando sus pezones.
—La rosa no es visible para esa ave curiosa e inocente así que se acerca a esta cada vez más—Etzel imita los suaves aleteos de un ave antes de caer en una trampa—Después las espinas se clavan en su corazón.
Ante la dramatiación de un puñal al corazón, Shawn y yo nos sorprendemos al mismo tiempo por la crueldad y crudeza con la que habla ese enfermo mental, por alguna razón sus ojos parecen brillar excitados por la mención de la muerte.
Maravilloso, Freya tiene a su pareja perfecta con este loco. La Diosa debería juntarlos pues son igual de turbios.
—Las rosas absorben su sangre hasta tomar un color propio, entonces el ruiseñor queda inerte bajo ellas.
Vaya historia más desagradable.
— ¿Has visto alguna vez un ruiseñor muerto en los rosales? —Pregunto más que por curiosidad para hacerle ver que aquellos mitos enfermizos no tienen ninguna realidad en ellos.
—Algunas veces.
Por un momento me creo su afirmación, mis ojos se abren un poco, suspiro y recupero mi compostura rápidamente.
—Así que crees en esas patrañas de mal gusto.
—A mí me parece una historia interesante—SHAAK, corta otro tallo— Me gustan los mitos en especial los que hacen dudar si son ciertos. Los finales felices son aburridos, el supuesto amor eterno dura lo que una rosa pues tarde o temprano se marchita.
Es oficial, estoy rodeado de locos.
Puede parecer normal, pero jamás olvidará los ojos de psicópata que tenía Edward al hablar con Eardwulf. Ninguno de los dos está en sus cabales.
—Pero dejemos de hablar de ruiseñores muertos frente a mis bebés.
Me mira y hace señas para que me acerque.
—Estas son mi tesoro, sé que creerás como Alfa que cultivar flores es una debilidad.
La sonrisa "inocente que tiene parece algo siniestra cuando dice "debilidad" entre sus dientes.
— ¿Puedes tomar una rosa, Hermano mayor?
—Para ti soy tu Alfa.
—Por supuesto—Murmura—vamos, intenta tomar una "mi alfa".
Ese "intenta" me suena más a un desafío.
—Como si una rosa fuera a intimidarme, tch— chasqueo la lengua mientras acepto el reto. Alargo mi mano y tomo la rosa que parece más grande, pienso aplastarla frente a sus ojos.
De pronto todo cambia cuando mis dedos sienten algo punzante que me hace alejar mi mano rápidamente. Veo en mis dedos un corte que si bien no es profundo arde como si me quemara.
Sorprendido miro el rosal preguntándome si es tan ordinario como parece o si no hay alguna criatura dentro. En respuesta Etzel se ríe a carcajadas.
—Me molesté en advertirlo con una historia y ni siquiera le pusiste atención—Descubre el tallo alejando las hojas y me muestra que hay un montón de espinas dentro.
—Parece hermosa, parece frágil, pero tiene espinas. Las flores y las plantas no son débiles, pueden parecer indefensas pero ellas esconden un secreto letal.
Shawn admira con gran asombro el brillo en las puntiagudas espinas como las fauces de un depredador.
—El amor de un Avery es como una rosa. Parece bello por fuera, perfecto y envidiable para otros, pero al final sus espinas acabarán por clavarse tal como el ruiseñor así otorgarle su color a tan letal belleza.
Antes de darme cuenta, Etzel saca un cigarro de su bolsillo y lo enciende frente a mí tomando una gran bocanada que libera soplando sobre mí.
—El lobo de fuego que nace para encontrar a su verdadera pareja está destinado, como el ruiseñor, a encontrar una falsedad en el camino.
Le he dicho en muchas ocasiones que no hablaré más de Cady frente a él, le prohibí que lo hiciera, debería irme de aquí dejándole con la palabra en la boca pero mis pies no obedecen.
—Su pareja falsa necesita absorber su amor para obtener su poder. Despide un olor delicioso, irresistible, al que lleva todo lo que le gusta. Parece un vínculo formado por la Diosa pero este es falso.
Toma otra bocanada. No tenía idea de que mi hermanastro fumara, jamás le había visto hacerlo hasta ahora.
—Los Avery son rosas y sus parejas robadas un ave en cautiverio. Es por eso que su ruiseñor acaba entregando su vida como abono para el falso.
Shawn, si ya has terminado de escuchar sus mentiras otorga tu poder para enseñarle a mi “hermanito” a callarse cuando debe.
‘Ninguna de sus afirmaciones es falsa, Ery’
Imposible…
Etzel fuma nuevamente mientras ríe lentamente.
—Nuestro abuelo nunca fue la verdadera pareja de Luna Gianna, había alguien mejor, alguien que no es una rosa sin color.
'No detecto mentiras en lo que dice' Repite Shawn haciendo que mi piel se erice.
Al igual que Jerome, el muy astusto debe estar diciendo mentiras a medias. Mi hermanastro tiene espinas también bajo esa apariencia tranquila. Después de todo es un maldito sanguinario como esas sanguijuelas.
—No vine aquí a hablar de rosas e historias turbias contigo.
—Parece que tendré que contarte el resto otro día—Dice golpeteando el cigarro entre sus dedos dejando caer la ceniza cerca de sus preciadas flores—Mira, ya amaneció.
—Oh, esta flor es completamente blanca.
Etzel toma la rosa de un blanco puro y sin ningún tapujo corta este desde la cabeza no del tallo.
— ¿Por qué hiciste eso? —Observo la flor que parece mucho más hermosa que todas aquellas que adquirieron su color de una manera tan turbia.
Luego observo un pequeño bulto en el suelo, parecen un montón de plumas apiladas y llenas de tierra. Observo a más detalle descubriendo con gran desagrado que se trata de un ruiseñor.
—Es una rosa blanca, tenía algunos de sus pétalos ya marchitos—Vuelve a fumar—A veces se requiere una flor que ha muerto para hacerle abono al rosedal.
Destroza la flor entre sus manos dejando caer los blancos pétalos justo encima del cadáver de aquella ave.
—Así se alimenta y las impurezas no crecen.
‘Primero Freya, después Jerome y ahora tu hermano ¿No hay alguien en esta historia que no sea un demente?’
Lo que sea que dice Shawn no me entra por la cabeza pues una gran jaqueca seca y cruda me golpea. Debe ser que estas últimas noches en vela por fin me han cobrado lo ´poco que he descansado desde entonces.
Llevo mi mano a la cabeza mientras Etzel continúa hablando, nublando mi vista con aquel humo espeso.
—Si quieres proteger al ruiseñor será mejor alejarlo del rosal—libera otra bocanada de humo— Pero la flor necesita su color también ¿por qué no liberar a un ruiseñor que no quieras? Así como esta flor imperfecta que puede servir de abono cuando seque completamente y lo pulverice para esparcirse en la tierra...
Un gran zumbido, estridente, insoportable golpea en mi cabeza.
— ¿No lo crees, hermano mayor? —Asiento y sonríe satisfecho—No se puede impedir que crezca una rosa roja, pero si se puede evitar que el pequeño ruiseñor se espine.
Tiene razón, si tu deseo es proteger a tu pareja debes estar dispuesto a pagar cualquier precio hasta sus últimas consecuencias. Los vampiros quieren a la esposa del Alfa, les daré a la esposa del Alfa tal como demandan.
El humo parece hacer espirales navegando sobre el aire hasta que el viento esparce este, a medida que un hilo grisaceo se pierde en el firmamento parece adquirir un tono verdoso antes de desvanecerse.
***
Después de hablar con mi hermanastro de rosas y ruiseñores, Freya anunció estar lista para una audiencia, eso dijo la maldita pero me hizo esperar una buena cantidad de horas antes de finalmente acudir. A la hembra esa no le importó llegar tarde y se acomodó en mi oficina como si fuera dueña de cada rincón, toqueteando mis cosas descuidadamente hasta que fui directo al grano.
Le expliqué sobre el conflicto con los vampiros y mis planes al respecto.
— ¿Entonces piensas usar a tu preciosa amiga de la infancia como un cebo para protegerla? —Pregunta Freya de mala gana.
Me dice ella mientras toma una de las figuras de bronce guiñando un ojo buscando quien sabe qué en ella.
—Sabía que eres un lobo feroz, malvado. No un desalmado capaz de sacrificar a una hembra hermosa como yo, volviéndola una esposa falsa para mantener a los vampiros alejados de la verdadera.
Esos desgraciados quieren a mi esposa, no establecieron un nombre. Soy demasiado astuto para ellos pues encontré el vacío legal en su amenaza.
—Más que un plan astuto me parece que has caído bajo.
—No es pregunta, es una orden de tu Alfa.
—Oh, Giancito, sabes que yo me doy mis propias órdenes—Acomoda la figura— incluso las rechazo porque nadie me manda.
¡BAM!
Golpeo la mesa a un lado de ella con un monton de documentos que dejo caer con estrépito.
—Estas son las porquerías que hizo tu padre, si el muy noble Belcher se pudre en una mazmorra de por vida sería ser indulgente. Con todo esto merece el peor castigo, desterrarlo sería poco.
—Lo que haga ese inútil no me importa.
Por supuesto, algo en lo que nos parecemos, aquello que nos mantuvo "unidos" por años como compañeros de cama fue nuestro odio en común hacia nuestros padres.
—Por supuesto que no, me llamas el lobo malo y feroz cuando tú eres la más desalmada que existe.
—El alma es otro bien sin valor, al final todas van a dar al mismo lugar. Al terminar su tiempo, la muerte la reclama y ahí termina todo.
Esa diosa se está tardando, debió emparejar a mi hermanastro con esta loca. Aunque quizá no lo hizo porque sabe que unidos provocarían el fin del mundo.
***
Tan solo me tomó aguantarle su conversación enfermiza como su atracción sexual hacia la muerte hasta que finalmente decidió callarse y aceptar mi trato.
—Entonces digamos que acepto tu plan. Ser el cebo, hacer de esposa falsa y pretender que se celebrará la boda para que al final sea yo quien quede humillada en público al retractarte.
—No lo haré.
No habrá "falsedades" Freya, sino un cambio de planes.
—Cásate conmigo, completamente legal. Como segunda esposa te daré el lugar de una.
Por supuesto Freya no se siente siquiera un poco conmovida, sabe que todo es una formalidad, como cualquier alianza por conveniencia.
—La manada te respetará como tal.
Puedo pretender incluso que tenemos una relación de esposos si eso es lo que necesita para ser el anzuelo contra esos vampiros.
—Eres un lobo malo.
Me dice abriendo mi camisa, a Shawn eso no le agrada para nada y me advierte que si sigue tocando donde no debe va a golpearla él mismo.
—Algunos solo aprenden a respetar por medio del temor al provocar a un Lobo feroz.
Tu padre por ejemplo, ese bastardo agotó mi paciencia, todos esos del consejo van a sangrar cuando comience a cazarlos uno por uno.
Lo mismo va para aquellos que estén aliados con "su señor" sea un vampiro o quimera también pienso aplastar a ese maldito desgraciado.
—Veo que tienes claro tu objetivo, Alfa inferior.
—Puedes ver a la muerte, no es así, entonces puedes ver la sombra a mis pies.
Soy el lobo del infierno, una vez marco a mi presa la cacería no se detiene hasta verlo destazarse con mis fauces.
—Ese es el lobo feroz y malo al que quiero escuchar—abraza mi cuello haciendo que Shawn y yo sintamos escalofríos—Los ojos que miran a la muerte prometiendo entregar un nuevo sacrificio como ofrenda son mejores que los de un lobo a los pies de su presa.
—¿Eso te agrada? Te dejaré ver el suelo en carmesí, a cambio se mía.
'Ery, no uses palabras que se puedan interpretar en otro sentido. Tampoco me agrada que coquetees con esa loca'
Mi cebo, el anzuelo que los llevará a su ruina no interpreta mal nada.
—Aquello que deseas te lo daré siempre y cuando respetes mis términos y límites. Fuera de eso considérame un perro de caza listo para morder con fuerza al enemigo.
—Lo haré, solo si me lo pides como antes. Quiero que me lo propongas como si fuera real. Mírame como esos días en que eras mi juguete preferido.
"Repíteme todo como si me lo propusieras por primera vez" Me dice recorriendo de mi barbilla al cuello, trazando una linea completa hasta mi pecho.
'Ery, está demasiado cerca. Además es sospechoso que quiera que se lo repitas, la manera en que nos llama su juguete también me da mala espina'
—No me mires así, yo siempre cumplo mis promesas—Me dice relamiendo su labio con su lengua—Si haces lo que quiero...
"La rosa necesita el color de un ruiseñor para teñirse y vivir, pero no necesita ser tu ruiseñor preferido"
—Nombra tu precio, a cambio serás mi peón en el juego, aunque te vista de reina. Todos te llamaran reina y te respetarán, pero nunca serás mi Luna.
—Extrañaba ese lado audaz, creí que tu "amor" y juegos a la casita con la pequeña presa te habían hecho olvidar lo que te hace interesante.
Esto lo hago por Cady, en realidad me repugna que Freya me toque pero puedo aguantarlo si así mi novia tendrá un escudo contra esas escorias.
—Creí que solo querías que fingiera ser tu prometida una semana.
Al ver que quizá se escape por la puerta obstruyo su salida con mi brazo hasta ganarme su atención.
—Cambio de planes, Cásate conmigo. Mañana haremos real el compromiso.
Freya envuelve sus brazos en mi cuello, Shawn se eriza al mismo tiempo que yo intento tragarme las ganas de empujarla con todas mis fuerzas como si fuera una enfermedad contagiosa.
—¿Entonces hoy te quedarás en mi habitación?
Esto es por la mujer que amo, si tengo de mi lado a esta ave de rapiña podré proteger al único ruiseñor importante de ser un sacrificio para el rosal. Freya es astuta, sabe que no me atrae, que solo Cady está en mi mente, lo que sea que le diga son palabras vacías o clave en código de un plan donde somos socios hacia la destrucción.
—Toda la noche—Ignoro por completo los gruñidos y advertencias de Shawn—Asegúrate de hacer mucho ruido (pretender que somos algo) Quiero que todos en la manada estén seguros del vigor de su Alfa (Que el topo lo crea real para reportarlo a esos vampiros y estos dejen de tener en la mira a mi pareja)
Freya me mira satisfecha.
En su rostro está la complicidad de un plan que le es placentero pues involucra el caos y la caída hacia la destrucción total. Odia a su padre, por tanto verlo caer le parece excitante.
¡BAM!
Entonces toda esa confianza se derrama como un gran accidente cuando alguien que no debió escucharlo fue testigo, escuchando en el peor momento completamente fuera de contexto lo que acabo de decir.
***
Perseguí a Cady, el resultado fue un desastre, incluso Milo me llamó un idiota. Ni siquiera me pude defender ni tampoco perseguí a mi novia porque habia dejado a Freya esperando.
Exhausto con tantos problemas entro a mi oficina para terminar de cerrar el trato con esa hembra que es más un demonio que un lobo.
— ¡Vaya, quien diría que tiene tan buena puntería! —Exclama extasiada—ACABO DE ENAMORARME MÁS DE MI ESPOSA
— ¡¿TU QUÉ?!—Exclamamos Shawn y yo.
—Oh vamos, ya que yo no soy propiedad de nadie, prácticamente le estoy haciendo el favor a ustedes dos de desposarme.
“¡¿QUÉ CARAJO?!” Exclamamos Shawn y yo en una sola voz que mantenemos entre nosotros pues no queremos arruinar lo que ya logramos.
— Dijiste que ella no te interesa—Intento mantener la calma.
Freya suelta unas risillas demasiado secas y sombrías mientras me muestra el afilado brillo en sus ojos que ahora parecen verdes por su loba.
—No me interesa ella sino su voluntad. Deseo doblegarla, descubrir como se ve a mis pies en completa sumisión. Llevarla hasta los límites de la desesperación y desesperanza hasta ver apagar la vida en sus ojos.
La loba con percepción extraña de la realidad se abraza el cuerpo fingiendo estremecerse.
Shawn además de molestarse afirma que Freya es una maldita loca. Estoy completamente de acuerdo, está demente.
— ¿Debería darle flores y cortejar a esa pequeña presa ahora que es oficial que ustedes serán míos?
—Deja a Cady fuera de esto. Jamás voy a compartirla contigo—Le advierto tomandola de la muñeca.
—Oh, parece que también tendré que mostrarte algo de sumisión—Jala su brazo y se libera sin problema— Creo que no comprendes tu posición ahora, pequeño e insignificante Alfa.
—Soy tu Alfa, harás lo que te ordene. Tú decides si lo haces como una amiga o como enemigo, sin preguntas.
—Yo no pregunto, reclamo. Todo cuanto deseo es lo que me pertenece, yo no necesito nada más que eso. Así que sé un macho obediente y solo observa, Giancito.
—Pues tendrás que enamorarte de otra, Ella es MI pareja destinada, nunca voy a compartirla como un objeto con otro, mucho menos contigo.
—Hablas confidente de ello pero tú nunca podrás ser más que un lobo feroz malo y egoísta.
Seré un lobo feroz, ante todos puedo ser su pesadilla, excepto para Cady.
—Puedes estar tranquilo, Alfa inferior. Mi “amor” no es aquel banal y estúpido al que los mortales confunden con la condenada obsesión. Esto es un reclamo a lo que es mío.
¡Eso es peor que obsesión! ¡Es una posesión enfermiza!
—Obsesión—Se ríe con elegancia seca—Lo dice el peor obsesivo de todos.
La hembra loca me mira de arriba a abajo esperando que le pregunte a qué se refiere sin dejarme hablar y respondiendo como si hablara sola.
—No, no dije nada—Me señala enterrando el filo de su uña sobre mi pecho descubierto—Solo recordé una historia muy interesante, eso es todo.
Luego sonríemaliciosamente curvando sus labios sin apartar su verde mirada de mi. Shawn dice que su silencio le da peor espina que cualquier locura de las que ya ha dicho desde que comenzó la conversación.
—Seré el cebo entonces.
Ya lo sé, es arriesgado y quizá mi Beta me llame un atravancado por hacer así las cosas, el hecho es que terminé por firmar un contrato con esa hembra extraña pero conveniente para mis planes.
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El café en mi taza ya se ha enfríado, alguien gira la cuchara haciendo demasiado ruido hasta que lleva la taza hasta su boca y sorbe.
—Así que soy completamente inocente.
— ¿Eso es todo?—Me pregunta con indiferencia.
¿Necesito decir más para probar que no hice nada malo?
Milo chasquea la lengua en su paladar, se reacomoda en el respaldo de la silla y baja la taza dejando esta con cuidado.
—¿Qué acaso tienes la mentalidad de un cachorro? No puedo creer que hayas pensado en un plan tan estúpido y que eso haya tenido la más mínima lógica para ti. Es tan estúpido que no sé si creerlo o pensar que me quieres tomar el pelo.
—Es un plan perfecto Mili, las sanguijuelas quieren a mi esposa. La amenaza es una esposa por otra, si tengo dos y creen que se llevan a mi preferida entonces mataré dos pájaros de un tiro.
—¿De verdad, sacrificar a Freya (No me llames así)? Incluso si es un tanto extraña y aterradora (demasiado) sigue siendo una hembra y quedará vulnerable, a merced de ellos cuando se la lleven.
¿Vulnerable? Por favor, no la soportarán ni una hora, ella más que ser una víctima los tendrá aterrados. La regresarán suplicando que la tomemos de vuelta.
¡PAF!
Milo se golpea la frente.
—Ery, que Freya haya aceptado así sin más no me da ninguna buena espina. Ni siquiera ha pedido algo a cambio ¿no te parece que quien está haciendo de anzuelo eres tú mismo?
Por supuesto que no.
Estoy un paso por delante de todos ellos. Milo no parece convencido de ello y suspira mientras lleva la taza a su boca y sorbe haciendo mucho ruido.
—Dudo que sea una coincidencia que te haya pedido repetir la propuesta. Es como si supiera que alguien podría entrar y descubrirlo en cualquier momento, interpretando todo eso con un coqueteo.
—Eso solo fue una coincidencia, Cady nunca toca la puerta antes de entrar así que se llevó una impresión diferente de mí al creer lo que no era.
—La puerta no la abrió Beckham, Ery. Ya estaba abierta—Al ver mi asombro suspira— Tú nunca dejas abierta una puerta. Eres demasiado paranoico y te molesta cuando no te piden permiso tocando antes.
"¿Cómo fue que no te diste cuenta de que estaba abierta?" Me pregunto al mismo tiempo que Milo formula esa duda.
Estaba más interesado en convencer a Freya, no me fije en nada más.
—Por ese descuido tu pequeño enigma se ha enfadado.
Lo sé. pero ella es quien no quiere escucharme. Ella es quien no puede creer en mí por más que le he pedido que lo haga.
—Lo más sencillo sería explicarle que los vampiros quieren robarla de tu lado.
¿Sencillo? Si se lo digo tendré que hacerle una lista de todos los guerreros que han muerto para hacer válidas sus amenazas, decirle que hay un acosador psicópata detrás de ella y que los vampiros están aliados a ese bastardo tampoco me parece apropiado ni una conversación casual a sabiendas que detesta a los hombres.
— ¡Nada de eso es sencillo, Milo!
Cady piensa que es responsable por añadir vampiros a la historia.
Lo cual es cierto, Eardwulf jamás añadió a esos sanguinarios desgraciados, fue enteramente algo que hizo ella. Eardwulf publicó la historia o eso es lo que me da entender el que su libro haya aparecido. Etzel está ahí, es un Bloodthorn. Pero ese otro bastardo no existe en la historia.
—Dime, como mi Beta, mi mano derecha ¿cómo sugieres que le explique todo eso? Ni siquiera puedo decirle que también recibo órdenes disfrazadas de misiones del dios Schadenfreude. Que tú eres mi aliado...
Son demasiadas mentiras que tengo que continuar para evitar que lo descubra.
Ella no es débil. Justo frente a nosotros degolló a varias marionetas, liberó a Jerome y alejó a los parásitos de su cuerpo.
Es una mujer audaz, quizá no le puedas explicar ni contar exactamente todo, pero ella entenderá lo poco que puedas decirle.
¿Qué es esto?
Solo revísalo.
Con un suspiro entre gruñido de fastidio y resignación meto mi mano en el canasto encontrando varios alimentos, para mi sorpresa un apetitoso pollo con adobo y verduras se encuentra cuidadosamente guardado. Este tiene un mensaje debajo “Pide un deseo”
—Luna Cadence tenía algo importante que hablar contigo. Puso su corazón y todo su empeño en preparar cada alimento con ayuda de todos para tenerlo listo.
Cada uno de esos elementos en la canasta son recuerdos valiosos de los dos.
La canasta pesa en mi mano, pensar que todo esto lo ha planeado para mí me llena de dicha y a la vez horror al saber que lo he arruinado por completo.
—Si crees que una mujer como esa es débil y vulnerable entonces no la amas lo suficiente—Me señala—Ery, como tu mano derecha, no, como mejor amigo solo puedo darte este humilde consejo. Ella confía en ti, alguien que era reacia a abrirse a una relación te ha aceptado como su novio. No quebrantes todo lo que has logrado por cargar con todo tu solo.
Cada palabra de Milo me pesa más que la anterior mientras observo aquella nota que Cady ha escrito en el idioma de mi mundo con tanta dedicación y cuidado como todo lo que hay dentro del canasto.
Arrugo la nota en mi mano y la llevo a mi frente.
Tengo que arreglarlo, esta noche, en el Festival del Aullido se lo diré. Incluso si no me quiere escuchar porque sigue molesta insistiré, no dejaré que nos separe un mal entendido.
Milo es un Beta que puede decir lo que piensa e incluso criticar los actos de su Alfa, leal hasta la médula pero un completo salvaje cuando se trata de decir verdades. Ery cree que el plan fue ideado por él mismo sin saber que fue infundado. Mientras tanto, Cady y Chiara se enfrentan a un enigma demasiado atractivo ¡Apresúrate, Ery! ¡Acaba de aparecer tu verdadero rival!







