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Capítulo 126.3- Decisiones / Ery Avery en Escena Parte 44

Acto III- Distancia (Cady) ~

*La noche anterior*

Misión cumplida. Milo recibió la carta y tuvo la sospecha de que podría husmear en sus asuntos así que selló esta con cera azúl.

Por supuesto que no me atrevería a leer algo que no es mío, no importa la mucha curiosidad que sienta Chiara, no sucumbiré a sus llamados de abrir algo que no nos pertenece.

En cuanto abro la puerta de la sala de té, Hershey y Lina me reciben. En realidad Hershey está más interesada en saber cómo estuvo todo mientras Lina recibe la carta que abre con una serenidad que debería alarmarnos. Sin embargo es tal la emoción que ninguna de las dos se percata de este detalle.

Mi Beta lee cuidadosamente, cierra los ojos y vuelve a guardar la carta en su lugar.

— ¿Y bien? ¿Cuál fue su respuesta?

—Lo veré en el arroyo a las seis de la mañana—Dice como si no tuviera importancia mientras acomoda la carta en la mesa dejándonos ver el contenido.

—Querrá decir el lago—Corrijo—El lago de Silivia.

Hershey y Lina niegan con la cabeza y me corrigen al unísono.

—El arroyo Friederich que se ubica cerca del estado Fritz abandonado.

Es increíble todo lo que puedo descubrir en esta historia gracias a Hershey quien también tiene talento para hacer de algo sencillo una narración fascinante por su manera de añadirle emoción.

Friederich es el bisabuelo de Lina, abuelo de Geoffrey, de su nombre deriva el apellido “De Fritz” ya que ellos son de una familia de nobles de la misma línea de los licántropos.

Geoffrey tiene algo de licántropo en las venas al igual que Lina. Eso explica lo poderosa que es Relena.

Como la familia de Fritz era de sangre noble, todo ese lugar fue llamado un “estado” prácticamente como un feudo aunque ese término no existe en esta historia.

Eso explica que haya hogares abandonados y que parezca un lugar olvidado por el tiempo.

—En temporadas de lluvias crece un arroyo que jamás se seca, se dice que eso es debido a que el primer de Fritz protege ese lugar incluso desde el más allá.

La razón por la que ese arroyo es tan importante es porque fue donde conoció a su pareja destinada.

Ahora lo entiendo, Milo debe saber sobre esa “leyenda” es por eso que la ha citado ahí. Parece serio pero es en realidad muy atento, que encantador.

—También conocí a Billford ahí.

Entonces todo significado bonito y dulce se vuelve amargo, espeso, incómodo.

—El día de mi cumpleaños fui ahí esperando encontrar a mi pareja destinada y así sucedió. 

Por un momento Lina parece perderse entre esos recuerdos agridulces pues permanece en silencio. Debe ser algo hermoso porque aún puede sentir esa experiencia del llamado hacia su pareja. A la vez debe ser de lo más amargo dado el final que tuvo aquello que pareció amor.

Antes yo no habría comprendido ese concepto, aquello que otros llaman “Amor” no me era tan relevante hasta que comencé a vivirlo en mi propia piel.

Tal vez Milo no sepa que ese lugar está lleno de momentos con Billford y que citarla en ese lugar más que sumar puntos con ella será algo negativo. Pero Chiara me dice que crea en el Beta de mi pareja y que él debe tener sus razones.

Quizá eso es lo que necesitan ambos para poder avanzar.

No entiendo lo que piensa Milo ni tampoco lo que planea hacer, solo espero que deje de jugar con los sentimientos de los dos lobos que me importan y se decida de buena vez.

— ¡Entonces es una cita! —Exclama Hershey emocionada— ¿Ya decidiste qué vas a ponerte para verlo?

—Estoy bien así—Dice Lina restando importancia a lo que lleve—Además de que no es como tal una---

—Para Beta Milo si lo es—interrumpo

Él se tomó su tiempo para escribir cuidadosamente cada palabra, leyó una y otra vez un mensaje tan corto hasta convencerse de que fuera perfecto. Incluso cuando selló la carta con la cera cuidó que el sello estuviera alineado y centrado.

Pensé que tenía algún extraño amorío con Ery, hasta que escuché la leyenda del arroyo y que él haya escogido ese lugar de cualquier otro.

No tengo duda de que le gusta mucho Lina. Él mismo me lo dijo pero me era imposible ver hasta qué extensión desea algo con ella.

‘Más bien te preocupa el que vayas a morir si eliges a nuestra pareja, por tanto buscas una salida fácil al él ser quien se enamore de alguien más dándote razones para hacerte a un lado’

Por supuesto que no.

—Una cita es una cita, Lin. No importa si no es la primera puedes ir tan guapa como quieras porque es un lobo excepcional y un buen partido---

—Gamma Leandersen ¿No me habían dicho que una pareja no determina mi valor ni el de ustedes? Puede ser un Beta, puede ser guapo o un “buen partido” si lo único que desea es ver mi rostro entonces no importa cómo vaya.

—Tienes razón, con tu sola presencia es suficiente—toco su hombro—Él estará contento como sea que vayas.

El silencio de Lina parece timidez, realmente lo creo.

Solo espero que con esta cita ambos puedan sentirse más libres y dejar atrás el problema de sus respectivas parejas fallidas.

Seis de la mañana, quizá a Lina le moleste si se llegara a enterar pero ahí estaré también.

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Acto III- Distancia (Ery) ~ 

Esta es una historia completamente ajena a nuestro entendimiento. 

Un secreto que sólo aquel que lo ha vivido revive desde que se liberó del hechizo de ser un condenado "enepece" debido a una llegada inesperada.

Milo Rockbone antes de ser un Alfa fue un simple joven esperando a su lobo.

Después de ver en acción al lobo de su mejor amigo esperó al suyo con un entusiasmo oculto como él mismo.

Fue antes de que Roshard llegara a su vida, antes de ser un personaje casi secundario cuyo único papel sería convertirse en la mano derecha de su futuro Alfa. Antes de aquellos sueños que le liberaron de seguir atrapado como un personaje hueco cuyas únicas líneas son a favor de su Alfa y actuar como un bobo enamorado de su "pareja" esto es parte de aquel pasado perdido que él no le cuenta a nadie, ni siquiera a su mejor amigo, porque es extremadamente reservado.

El ahora Beta llamado Milo Rockbone cuyo apellido ha tomado de su madre, otra historia que tampoco conoce aquel al que llama su mejor amigo, observa en completo silencio el arroyo donde comenzó su verdadero tormento.

Como todo secreto que guarda, en realidad le teme a las tormentas. Otra historia que se reserva para sí mismo, no es que le desagrade las lluvias tampoco. Aprecia la importancia del agua y su papel en la vida por tanto no detesta cuando llueve, sin embargo el sonido de aquel arroyo le resultaba insoportable hasta ahora.

Fue en realidad por una extraña y quizá desafortunada coincidencia que él terminó  cerca del arroyo donde podía respirar su propia soledad hasta que le vio por primera vez.

A pesar de la noche aquellos ojos de un marrón tan claro como un café con leche fueron su debilidad por un momento.

Sus pies delicados y su sonrisa de placentero alivio al sentir el agua y las rocas bajo ellos.

Su cabello suelto parecía unas suaves espigas de trigo.

Y aquella sonrisa, maldita sea, fue un hechizo involuntario.

Su voz suave y melodiosa entonando una pequeña canción de cuna mientras mantenía el perfecto equilibrio danzando entre las rocas y el pequeño caudal del arroyo.

Aquella criatura no lo sabía pero acababa de cautivar a un joven sin saberlo.

¿Quién es?

Lo primero que deseaba saber era su nombre.

Pero ese deseo no era mayor que su cobardía.

Hipnotizado por aquella danza de ninfa, Milo quería acercarse hasta que el sonido de sus propias pisadas rompieron aquel encanto.

Alerta por el sonido, la joven buscó con la mirada al intruso sin éxito pues Milo ya se había ocultado entre los árboles y los helechos.

Desde esa noche, el joven sin lobo no volvió a ver las noches, los arroyos ni las danzas igual.

Porque todo le recordaba a esa joven misteriosa.

Aunque regresó con la esperanza de encontrarla, por varios días la joven no se presentó. 

Fue entonces que una mañana de entrenamiento volvió a verla.

La manera en que se peinaba y escondía su precioso cabello bajo un paño y ropas de sirvienta jamás le habrían dejado reconocerla antes, pero él lo hizo por su voz. Era la misma canción de cuna lo que resonaba suave y casi secretamente en sus labios que a pesar de no ser escuchados por nadie más, a él le hacía estremecer como si se tratara de un poderoso temblor en la tierra.

***

¡PLOC!

Aquella memoria logra controlarse con el sonido de una roca al hundirse en el agua.

Aunque los arroyos no son cuerpos de agua hondos lo son lo suficiente para hacerlo.

No es un río tampoco un lago. Es mucho más pequeño e insignificante.  El sonido que emite es como la lluvia constantemente en movimiento e inquieto a pesar de su tamaño.

Esa joven era como el arroyo, al no ser un río parece menos importante pero es igual de hermoso y hogareño.

Lina de Fritz.

Un nombre sencillo de un linaje nada humilde que se fue perdiendo y muriendo hasta tener solo de sostén los méritos de Geoffrey.

¿Quién diría que la vida daría tantos giros en tan poco tiempo?

Parece apenas un ayer cuando aquella joven danzaba alegremente en el arroyo hasta el momento en que al poco tiempo la joven cumplió los 19 años y obtuvo a su lobo.

Él fue el primero en ver a Relena.  En lugar de a la joven danzarina y su voz que puede hacer olvidar cualquier mal, había un lobo hermoso tan claro y bello como el color de espigas en su cabello.

No tenía que preguntarse dos veces para identificarla, lo supo de inmediato.

Si había alguna duda bastó con ver a ese lobo chapotear alegre entre las rocas remojando sus patas dando saltos y liberando un aullido como un bello canto de llamado.

"Mía" dijo una voz en su interior pero fue demasiado tarde, pues alguien más pronunció en voz alta aquellas palabras que hubiera deseado que fueran suyas casi al mismo tiempo en que por fin se había decidido a dar el primer paso.

¡PLOC!

Si tan solo Roshard hubiera salido antes, como el lobo de su mejor amigo quien lo obtuvo siendo más joven. Quizá habría sido él quien reclamara a la joven que él había visto primero.

Oh, si tan solo hubieran tenido la misma edad, si él fuera mayor, tantos si hubiera que quedaron como un arrepentimiento.

¡PLOC!

Cae otra piedra, lo consideró injusto y se lamentó por muchas noches en completo secreto. Ni siquiera aquel al que llamaba "Ery" pudo notar ese cambio. Hasta que una noche finalmente obtuvo a su lobo y conoció a su pareja destinada.

A partir de ese momento Milo pasó a ser una marioneta de una historia basada en lo que superficialmente creía una joven escritora ingenua cuyo corazón se encontraba herido y solitario.

Jamás se habría imaginado que alguien bajo la piel de Candace Var Sansa fuera a cambiar tan repentinamente su mundo. Mucho menos que volvería a sentir ese calor y aquel anhelo como si fueran una posibilidad. 

Quizá fue ella, tal vez fue el libro que encontró tirado al investigar sobre el consejo de sabios y los renegados que capturaron a Cady la mañana previa a la boda.

Tal vez fue aquel Alfa y sus cambios abruptos por aquella mujer cada vez más misteriosa.

Nada de eso tiene importancia porque le es imposible saber con exactitud cuándo, cómo, dónde y por qué.  Simplemente sucedió, aquello que creía marchito volvió a florecer contra su voluntad el mismo momento en que aquella mujer señaló hacia la joven que tan difícil fue olvidar o que más bien creyó una tragedia finalizada hasta que volvió a ser visible.

SPLASH,PLASH, PLAASH...

En algún momento comenzó a sentir en sus dedos esa conexión con el pasado como el recorrido pluvial entre sus dedos.

Su lado desinhibido y borracho pudo sentir su cabello.

Aunque no lo recuerda está seguro que debe sentirse así.

Suave, relajante, libre, salvaje.

Irónicamente parece estar relajado y tranquilo cuando en realidad su corazón ha vuelto a latir como esa noche. De nuevo frente al arroyo se ha convertido en aquel joven sin lobo como si regresara en el tiempo y pudiera cambiar el pasado con Roshard, aquel que emergiendo antes como cree que debió ser le habría brindado la mayor de las dichas.

—Beta Rockbone.

Pero, por más que desee volver en el tiempo eso es imposible. El vientre abultado de Lina es una prueba de que todo eso sucedió, aquella hembra tuvo otra pareja destinada y el fruto de aquella unión nacerá pronto.

La mirada de esa joven permanece con esa inocencia aunque también muestra en su rostro aquella madurez que sólo los años y la mala vida dejan como cicatrices invisibles.

La traición de su pareja le dejó una cicatríz que muy dificilmente podrá borrar pues ahora detesta a los hombres y solo elogia al lobo en ellos.

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Acto III- Distancia (Cady) ~

No puedo evitar dejarme llevar por la emoción.

Aunque no expresa nada puedo sentir dentro de mí aquella conexión delicada, invisible, casi imperceptible que comienza a vibrar entre ambos.

Lina de Fritz insistió en ir como ella misma sin maquillaje, ropa bonita ni adornos. Creo que sin pensarlo ha dado en el clavo pues verla así le ha causado a él más impacto que si Hersh y yo la hubiéramos arreglado.

Esa imagen natural que lleva es suficiente para hacerle perder la fuerza de sus piernas y perderse en contemplarle de arriba hasta abajo.

'No puedes escuchar a sus lobos como yo pero has acertado en todo, Cady. Esos dos se están comiendo con la sola mirada'

El sonido de algo pesado interrumpe nuestra conversación. Son los zapatos que Milo se ha quitado y aventado antes de meter los pies descalzos hasta un poco más arriba de las pantorrillas. Debido a las lluvias el arroyo ha crecido mucho estos meses y su flujo no es tan bajo como hace unos años.

Al principio se sorprende por la profundidad de este pero se repone demasiado pronto. 

Al parecer jamás lo había hecho pues chapotea torpemente como si esperara caminar sobre las piedras resbalosas sin problemas, en su lugar casi cae.

Asustada, Lina corre hasta él deteniendo su caída. Sus reflejos son asombrosos. Ella no ve ninguna dificultad en pararse sobre las rocas incluso bajo el agua.

Preocupada revisa a Milo observando sus rodillas.

Él le responde con un abrazo que hasta Chiara se ha ruborizado.

No puedo escucharlo desde donde estoy porque Milo lo dice muy secretamente en su oído, el continúa abrazando a Lina como si fuera a desvanecerse en cualquier momento de sus brazos mientras susurra algo que Lina corresponde con un abrazo que al principio parece reprimir hasta que sus manos dejan de obedecer a la razón.

Luego, contagiada por ese mismo hechizo de luna, Lina le toma de la mano para guiarle fuera del arroyo. el vestido está húmedo, aun goteando, pero ella sin problema comienza a danzar frente a él. 

No sabía que ella supiera bailar. A Milo parece gustarle pues ni siquiera parpadea, observa todo desde primera fila como si le hubiera hipnotizado.

Vueltas, saltos, Mi Beta parece un ángel bajo el cielo aun oscuro y estrellado.

SHAK

Lina pierde el equilibrio, preocupada por ella y por el cachorro en su vientre casi corro hacia ellos cuando Ery me detiene al tomarme de la muñeca y me niega con la cabeza.

Comprendo la razón por la que me detuvo pues Milo acaba de atrapar a Lina con sus excelentes reflejos.

Conmovida y sorprendida por lo atento que es Milo con ella, volteo a ver a Ery quien aún tiene su mano en mi muñeca. Sonrío, completamente dirigida a él, casi parece una cita doble de no ser que una vez se ha percatado de lo que hizo me suelta como si le hubiera quemado la mano, evadiendo nuevamente que lo mire.

Duele...

Su rechazo me duele como si me clavaran lentamente una aguja en el corazón.

Pero no tenemos tiempo alguno para reclamos ni palabras pues esos dos, Milo y Lina ya no están en el arroyo.

En algún momento se habrán escabullido a otra parte.

Gian.

Le llamo con mi enlace mental y él asiente.

Apenas me mira sin embargo puedo sentir en él ese mismo objetivo de seguirles.

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Acto III- Distancia (Ery) ~

Creo que he visto a mi mejor amigo incontables veces actuar como un bobo frente a su “pareja destinada” esa tal Windy Marcel que tiene el gran problema de ser una enepece con el rostro de Lina de Fritz. Aunque no recuerdo como se veía físicamente, si soy sincero además de no interesarme, la historia misma habla de ella pero no es un personaje que conviva con otros por tanto solo sabemos lo que superficialmente dice la historia.

Es su pareja impuesta.

Punto.

No hay más.

Decir que le vi actuar como un bobo es parte del guion porque así lo dice la historia, sin embargo todo eso es como si jamás hubiera sucedido y lo que si pasó no importa cuando veo el cómo se comporta con esa joven Beta divorciada llamada Lina de Fritz.

Apuesto a que ni siquiera había disfrutado tanto de la compañía de su pareja ni le había mirado con la genuina fascinación con la que ve a Lina bailar.

Al principio comenzó a tirar piedras mientras esperaba a su cita, no lo voy a negar, se veía tan entretenido haciéndolo que deseaba salir y tirar piedras también. Por supuesto me contuve pues no era el momento además de que se supone que le estaba espiando.

También me sorprendió ver a Cady ahí.

Creí que tendrían una cita. Estimo mucho a mi mejor amigo, de verdad lo hago pero si intentara robarme a mi pareja no podría evitarme golpearle por establecer mi territorio. Es terrible, lo sé. Es parte de esa naturaleza Alfa que no puedo suprimir por más que quiera.

Para mi sorpresa no solo estaba Cady espiando también, la cita de Milo era la misma Joven loba que lo ha tenido actuando como un bobo desde hace días. Él jamás habría sucumbido a tomar cerveza o romper las reglas, jamás lo haría, solo por ella. Aun así me creí estúpidamente que podría estar interesado en mi novia por el simple hecho de que le estaba prestando más atención de la que debería un macho que no es su pareja.   

Shawn cree que me comporto así y pienso que podría quitármela hasta mi mejor amigo por lo que siento con respecto a lo que hice “esa noche” que bueno fuera si hubiera tenido sexo inolvidable, en su lugar…

Me vomité sobre Cady.

No una ni dos… Cuatro veces.

Cady me suplicaba no hacerlo pero lo hice de todos modos, sobre su vestido amarillo favorito, ese que le gusta mucho porque parece pétalo de girasoles por la delicadeza de la tela.

 Fue tan asqueroso que no quise ver más para no saber lo mucho que la habré ofendido con eso.

Así que la evité el resto del día, no me atrevo a verla tampoco podría tener el descaro de dormir en la misma cama y pretender que no lo hice. Si no lo supiera no hay problema, pero ahora que lo sé… Soy pésimo pretendiendo.

Es por eso que al ver a Cady espiar y cubrir mi boca para hacerme guardar silencio es una completa tortura. Quisiera abrazarla, ver sus labios me provoca unas ganas inmensas de besarla. Luego recuerdo su rostro, mi vómito sobre su ropa, vuelvo a sentirme indigno y me aparto.

Ni siquiera cuando me tomó la mano pude disfrutarlo.

A Shawn le parece extraño que me de tanta vergüenza. No entiende la horrible imagen que le he dado a mi novia, después de todo llevo meses intentando cortejarla para que me elija. Porque no importa si sé que no hay posibilidad alguna de que se quede aquí sigo con esa esperanza inútil.

“Hagen” aquel licántropo que se cree superior a mí jamás haría algo tan desagradable, incluso si vi a Eardwulf beber lo hizo cuando Cady murió, no por celos ni por razones por demás estúpidas que usé como pretexto para hacerlo.

‘—Gian, Milo y Lina ya se fueron’

Su voz se cuela por mi cabeza con el enlace mental. Ella me sonríe y tiende su mano, me apena hacerlo, no la merezco.

‘— ¡Vamos tras ellos!’ Dicen ella y Chiara al unísono.

Vuelve a animarme, no puedo creer que me sonría, debería estar enfadada y sentir asco al verme. Quizá lo hace, solo que está esperando el mejor momento para reclamarme por ello.

Ella se adelanta, corre y sigue olfateando en el viento a Milo y Lina, parece que recién aprendió a seguir su olfato pues falla por un poco. En realidad se encuentran por aquí pero hacia la dirección opuesta.

Sin atreverme a verle a los ojos le señalo el camino al tomar ese rumbo y dejar que me siga.

Lentamente el sol comienza a salir y como si fuera parte de ese radiante amanecer, en cuanto llegamos vemos algo igual de asombroso.

Milo y Lina, ambos han tomado la forma de sus lobos que corretean como cachorros felices sobre las rocas del arroyo saltando uno detrás del otro. Conozco a mi Beta y he visto a Roshard demasiadas veces, pero nunca en mi vida le había visto tan feliz.

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Acto III- Distancia (Cady) ~

Relena y Roshard corretean uno detrás del otro tomándose turnos, la manera en que lo hacen se ve tan natural como si fuera algo de toda la vida.

Al principio chapoteando sobre el arroyo y al siguiente corriendo libremente por la llanura.

Que injusto, realmente se verían muy bien como parejas destinadas.

Los dos parecen uno solo al correr al igual que sus gestos y la manera en que juntan sus cabezas. Aunque nunca he visto un cortejo como tal, es igual a cuando salgo a correr con Ery cerca del mar.

Conmovida y algo influenciada por el encanto de esos dos, observo al hombre lobo a mi lado, a mi Alfa. Un pequeño cosquilleo en mis mejillas se extiende por todo mi cuerpo hasta mis dedos que exclaman por alcanzar su mano.

Pero Ery no me mira ni una sola vez, en su lugar retira nuevamente su mano, ve hacia Relena y Roshard perdido completamente. 

No duele a pesar de que me siento una tercera rueda como esos tiempos en que Sarah comenzaba a tener novio y después de la reconciliación. 

Ery no solo es mi amigo, él es más que el Alfa de una historia donde quedé atrapada. También él me atrapó, aunque sé que eso me matará no puedo evitarlo, es así de importante para mí ahora.

Verle mirar a su mejor amigo como si perdiera una parte de sí mismo me duele. Por él, no por celos.

Le tomo con más fuerza de la mano. Parece que siempre acaba por enamorarse de alguien que no le puede corresponder.

A Milo le gusta Lina, se le nota. Aunque haya hecho algo imperdonable al darle esperanzas a mi novio no podría odiarlo... bueno, no sé si a este punto sea correcto llamarle así cuando sé que hay alguien más.

'Pues yo siento el vínculo en su mano, no hay ningún cambio excepto que se ha fortalecido'

Es porque Shawn no está atraído a Roshard ni a Milo.

'Tiene razón Ery, Hershey si es una mala influencia'

Recuerdo como me llamó bajo la ventana.

No entiendo cómo cambió tanto de la noche a la mañana, incluso me pidió que nos casemos.

'Por eso creo que no es lo que piensas'

'—Gian'

Le digo por nuestro enlace mental. Él finamente me mira, no sé lo que le sucede, tampoco si es por mi culpa que tenga sentimientos encontrados por su Beta o si comienza a cambiar con respecto a su amor por mí.

'—Yo te...'

Me acerco a su rostro, lento, con un deseo ardiente que ya no puedo contener.

Ni siquiera lo pienso una vez, las advertencias de Alexia se han borrado temporalmente mientras sigo por completo lo que mi interior dicta que haga.

En un momento como este, cuando mi corazón es mi guía, no le temo a la muerte ni al futuro.

Más cerca, cada vez más cerca, labios casi tocándose a punto de alcanzar el paraíso.

Cierro los ojos esperando sentir la electricidad que él me da siempre que unimos nuestras bocas donde nace el deseo y aquella palabra aterradora con A.

Pero ese beso nunca llega.

Ery no lo hizo.

En su lugar me ha tomado de los hombros, murmura una disculpa que apenas tiene un sonido y me deja con las ganas así como esta sensación de vacío al sentir su rechazo.

Antes de poder decirle algo al novio que me ha roto el corazón, Milo y Lina ya se han vuelto a vestir, tampoco parece haber la misma paz ni la tranquilidad que tenían sus lobos hace tan solo unos momentos. En su lugar se siente una tensión en el ambiente y Lina le hace un reclamo a Milo.

—La vi, Beta Milo. Su pareja vino directamente conmigo, me dijo que no me entrometa en su relación como lo hizo Gabriella con el mío. 

¿La pareja que jamás sale del hogar de Milo hizo eso?  Eso es...

—Imposible. March nunca haría eso—Responde él haciendo que Lina responda con un gesto dolido.

—Entonces me cree una mentirosa—Dice Lina con mayor molestia.

—Yo nunca dije eso. Escucha, ella jamás podrá molestarte.

—Cínico...—Dice ella perdiendo completamente su temple.

— ¡¿Cómo puede ser tan cínico?!

Por supuesto tampoco Milo comprende a lo que se refiere con esa acusación tan repentina.

— ¿Qué?

—Eso mismo pienso "¿Qué?"—Lina muerde su labio y le mira como si fuera el peor macho existente en la tierra.

—No entiendo lo que te sucede, hace un momento nuestros lobos---

—¡Nuestros lobos nada, es Roshard y también Beta Milo quienes nos quieren forzar a Relena y a mí!

—Yo jamás... Roshard y yo jamás pensaríamos en forzarte---

— "Marceline" Windy no es apellido ¿me equivoco?—Ahora la más sorprendida soy yo ante tal revelación—Lin... le dices Lin igual que a mí...

—¿De dónde sacas esa falacia?

Lina le gruñe por la molestia. 

—¿Miento? Aquí el único mentiroso y cínico es Beta Milo.

Incrédulo, intentando con todas sus fuerzas entender lo que sucede, él pellizca entre sus ojos como suele hacer cuando se siente abrumado o fastidiado.

—¿Cuándo mentí? Soy sincero cuando digo que me gustas.  Eres tú quien---

—¡Ya basta, vi su rostro, no más mentiras! ¡Usted me quiere porque tenemos el mismo rostro!

Al sentir que ha llevado su enojo demasiado lejos cierra la boca unos breves segundos y como si hubiera logrado reprimir de nuevo sus emociones baja el tono de su voz regresando a su lado sereno.

—Incluso si está enferma y Beta Milo tenga la necesidad de reemplazarle, yo no voy a ser una sustituta.

Por dios...

Lina vio a la pareja de Milo.

—Lin-Lin, nada de lo que has dicho es cierto, te juro que.

Al ver que Milo intenta acercar su mano a ella, Lina le da un manotazo alejándole con brusquedad.

—Beta Milo Rockbone, aunque lo que hizo es despreciable le respeto y admiro como la leal mano derecha de su Alfa. Jamás olvidaré las conversaciones que tuvimos, porque yo de verdad aprecio mucho esos momentos, quizá algún día esto solo quede en el olvido y podamos ser buenos amigos.

—Lin... yo jamás podría ser tu amigo.

Me llevo la mano a la boca, esto es tan absurdamente parecido a lo que discutimos ery y yo esa vez del acantilado que tengo esa mala espina de cómo terminará todo.

—Tiene razón, jamás podremos ser amigos. Solo colegas por nuestro deber como Beta.

—Eso no es lo que quise---

—Pero incluso como colegas me es dificil tener el mismo rostro que su pareja, hasta entonces... Creo que es mejor ponerle un límite.

No...

Al mismo tiempo que yo lo pienso, Milo se arrodilla a sus pies sollozando un gran "No" y negando con su cabeza.

—Lin... Lina de Fritz. Si algo de lo que dije le ofendió me disculpo profundamente, esos días que charlamos sobre nuestros Alfa y Luna tampoco los olvidaré jamás. Pero quisiera aclarar que en ningún momento vi a mi compañera Beta como una sustituta.

Lina no está hecha de piedra, aunque en su rostro hay una gran determinación, algo en su mirada la delata un poco.

—Beta Milo, levántese. 

Al ver que Milo se niega a hacerlo, Lina también se arrodilla a su altura.

—Yo también disfruté mucho de esas conversaciones. Es por eso que decidí pasar por alto ese beso y pretender que nunca pasó. 

—¿Cuál bes...?

Entonces Lina le besa la comisura del labio, aquello tan inesperado deja callado a Milo que apenas puede procesar lo que ha pasado frente a él.

—Incluso cuando me llamó por su nombre me mantuve callada—Admite ella mientras se levanta lentamente—Porque creí que podemos ser amigos... quizá algún día lo seamos.

Quisiera llorar, Milo sigue estupefacto tocando el mismo lugar que ella ha besado. Está tan conmocionado que no puede decir ni pensar nada.  

—Pero es mejor que guardemos nuestra distancia desde ahora.

Ery también parece conmocionarse por ver aquel beso de despedida. Ni siquiera sé hacia dónde mirar primero ni a quien debería intentar tranquilizar primero.

—Es lo que quería decirle—Dice ella puntualizando con unas palabras aún más crueles que las mías cuando rechacé a Gian—Prometí dejar que Relena paseara con su lobo, fue la última vez.

Y así, el pequeño amor de Milo llegó a su trágico fin.

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¿Qué fue lo que sucedió? Todo parecía ir bien para ellos, Relena y Roshard parecían más unidos que nunca y de la nada, desastre, Lina de Fritz se enfadó tanto cuando Milo quiso confesarle sus sentimientos por ella que acabó por reclamarle llamándolo un cínico.

Después de decirle lo que quiso sin esperar ninguna respuesta tomó su camino lejos dejando a mi mejor amigo con las palabras en la boca y el corazón roto.

No soy alguien que se preocupe por otros, no del tipo que lo demuestre abiertamente, pero algo como eso me hizo recordar el rechazo en el acantilado y no pude evitar querer ir detrás de Milo.

“¡Gian!”

Me llamó Cady con la misma preocupación en el rostro.

“No sé lo que le sucedió, hablaré con ella. Por favor dile a Milo que esto tiene solución”

Quisiera creer lo mismo. Pero algo me dice que no es tan sencillo como parece.

***

Por primera vez en mi vida dudo y me lo pienso dos veces antes de decidir abrir la puerta de mi propia oficina.

Clic.

Le tuve que pedir la llave a la señora Thunderhowl. Desde que me abrió la puerta sin permiso había contemplado pedírsela, de todos modos no debería tenerla pues no hace ni la limpieza porque no quería que nadie descubriera mis planes. Mucho menos ahora que tengo un libro cambiante en el cajón.

Al entrar me encuentro con la completa penumbra sin embargo mi visión Alfa, oído y olfato agudos así como el enlace Alfa-Beta me permiten ver a través de esta y encontrar a mi mejor amigo quien se ha sentado enconchado en una esquina como cachorro regañado en el rincón tras cometer una travesura imperdonable.

No se me dan las palabras de aliento, si fuera Milo y en su lugar estuviera yo estoy seguro que haría un comentario burlón. Pero yo no soy él ni tampoco soy el Alfa de antes.

En el pasado habría dicho lo que me cruza por la mente sin importarme si eso fuera ofensivo. Ahora el Ery reconstruido que aprendió lo que es amar así como el no ser correspondido, tiene muy difícil el decidir las palabras exactas.

—Vete... con tu pequeño enigma—Dice él con una voz un poco aguda y temblorosa.

Es entonces cuando por fin entiendo que a veces no existen las palabras para decir pero si una respuesta automática. De inmediato corro a su lado y tal como alguna vez él lo hizo frente a un Alfa sufriendo el rechazo de la mujer que ama, le abrazo de la misma manera.

Entre machos podremos ofendernos, decir cuanta palabra sugestiva se nos ocurra y molestarnos con ambigüedades de doble sentido. Pero jamás damos facilmente un abrazo ni nos tomarnos de las manos, quien sabe por qué lo consideramos un acto desviado por sobre otras cosas como medirnos los tamaños del pene con los ojos.

Pero hay algo que no está escrito que todo buen amigo se sabe con el puro instinto. Aquel código de hermandad masculina que establece que ni aquellas reglas ni las rivalidades existen cuando se encuentra un hombre lobo frente a un guerrero que lo ha dado todo en una guerra perdida.

Quisiera decirle que todo estará bien, que lo que parece una batalla perdida puede ser una victoria inesperada. Después de todo a mí me funcionó, Cady me rechazó una vez y después de lo que pareció un infierno de una semana ella misma cambió de opinión.

Pero ese caso extraordinario fue el de una pareja. Cady y yo nos gustamos, estábamos seguros de lo que siente el uno por el otro.

Lina no es igual a Cady ni tampoco Milo es como yo.

No quiero alimentar sus esperanzas por una hembra que no le dejó siquiera cortejar y confesarse con propiedad antes de pegarle una bofetada emocional y pedirle distancia.

No amigos con derechos, ni siquiera hablar como antes. Distancia estricta y completa.

Un sollozo como un perro triste y derrotado resuena en la habitación.

Abrazo a mi mejor amigo con mayor fuerza. A diferencia de Liam es mucho más fornido y su masa muscular es difícil de abarcar pero sé apañármelas para lograr reconfortar a mi Beta como creo necesario. 

—Fue lo contrario—Dice finalmente con una voz baja aún aguda por sus sollozos—La sustituta no era ella.

Lo sé. 

Ahora lo entiendo, la razón por la que se dejó embobar por Windy Marcel fue para olvidarse de su amor no correspondido por Lina.

Marceline, ese es su nombre real pero Milo jamás la llamó de esa manera sino “March” para evitarse decir "Lin" pero ese solo fue un engaño temporal. Él creyó superado todo eso hasta que descubrió que había vivido una mentira con una pareja enepece tan falsa como el mismo y patético Liam Roberts.

—Aunque parece el fin del mundo, y que el sol se ha apagado en la oscuridad... cuando menos lo esperas, Milo, una luz volverá a iluminar el camino.

‘Vaya, quien diría que si tienes la capacidad de decir palabras de aliento sin sonar como un pervertido’

Milo libera una risa nerviosa y sarcástica antes de sollozar de nuevo.

—La luz que te iluminó el camino quizá no brille más.

Espera.

¿“Que iluminó” mi camino?

— ¿Tú lo hiciste, Mili?— él asiente con la cabeza.

—Con lo lenta que es para darse cuenta de lo que le causa temor ¿Crees que solo habría tardado una semana por si sola?

No.

En ese momento era tanta la dicha por ser correspondido que no pensé en si alguien tuvo que intervenir para que tal milagro sucediera.  Fue Milo ¿no es así? La razón por la que tuvo que revelarle que sabía su identidad fue por eso.

Beta tonto...

Pudo habérmelo dicho antes de creerlo capaz de perseguir a mi pareja para reemplazar el vacío que le dejó su enepece.

—Con lo orgulloso que eres no estarías pudriéndote de felicidad si supieras que alguien más metió mano por ti para que ella te correspondiera.

Tiene razón.

Aun así, gracias a esa pequeña intervención pudimos darnos esa oportunidad.

—Gracias, Mili.

En silencio también dejo caer algunas lágrimas por aquel guerrero caído en la horrible guerra del amor no correspondido. Él me abraza de vuelta y así permanecemos unos pocos minutos hasta que un grito nos interrumpe.

— ¡Oh, por la diosa!—Dice una voz casi chillona, después de encender la luz al abrir la puerta con su propia llave la Señora Thunderhowl pareciera que se ha encontrado con un vampiro—Solo voy a hacer la limpieza, sigan con lo suyo.

¿No me había dado la llave de la oficina?

¿Cómo diantres entró?

La señora Thunderhowl hace girar la llave en su dedo, nos mira de reojo y sonríe de una manera tal que acabamos por separarnos para evitar bendecir su vista como lo hace ver.

¿Pues cuántas copias tiene esa mujer?

'— ¿Desde cuándo hace limpieza aquí?' —Me pregunta Milo por el enlace mental.

La verdad jamás lo hace.

Es Milo quien se encarga de eso todo el tiempo.

Ambos miramos muy incomodos hacia la biblioteca desde donde se asoma la nana que nos vio crecer como si fuéramos un espécimen curioso al cual comprender.

Definitivamente lo hizo a propósito.

Aunque no estoy seguro de qué esperaba ver, algo me dice que tiene que ver con esas novelas de contenido obsceno que llaman Jermilo.

—Ustedes sigan—Saluda y nos vuelve a decir antes de meterse a la biblioteca.

Es entonces que siento unos buenos escalofríos recorriendo mi piel, Milo también lo siente pues ambos nos miramos con la misma expresión en la cara.

No pasa mucho tiempo de sentir aquella necesidad de empujarlo cuando la señora chismosa vuelve a asomarse.

— Puedo volver más tarde ¿Necesitan que les deje a oscuras para su comodidad?

¡Por supuesto que no! ¡Milo es como un hermano, mujer!

Maika Maese

¿Guardar distancia? Antes de que germine en algo que podría perjudicar a ambos, La joven Beta que será madre soltera decide cortar de raíz cualquier posibilidad fuera de una buena amistad con Milo. Habiendo una pareja destinada de por medio, una tercera rueda solo significa un corazón roto ¿Cierto? El triangulo que se ha formado también entre el príncipe licántropo, Cady y Ery cada vez se complica más desde que el joven Alfa se avergüenza por el asunto de la vomitada. El amor entre el joven Alfa y su Luna es mutuo pero no es el verdadero ni tampoco el que se requiere para encontrar el precepto final. Dos parejas en conflicto, sin saberlo ninguno de ellos todo tiene que ver con aquellas dos "mujeres" que lo han apostado todo en su jugada final, cada una tiene a sus campeones en el campo hasta que la otra admita su derrota.

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