Mundo ficciónIniciar sesiónActo II- ¡Es una cita! Parte 2 (Cady) ~
Lo admito, aunque casi toda mi vida he tenido androfobia me gustan los abdominales en un hombre. Tal vez sea parte de un instinto animal y primitivo que tengo como mujer o quizá porque los pectorales grandes y cuerpos fornidos me dan cierta imagen de seguridad. Por ejemplo, si tuviera un hermano mayor, definitivamente debería tener buenos músculos. Así podría golpear a quien intente acercarse a mí.
Cuando vi por primera vez a Liam Roberts, aunque no tenía la misma masa muscular que Milo me pareció que era un hombre fuerte, además, llevaba unas gafas puestas y la agenda en las manos le hacía ver como alguien intelectual.
Nada más alejado de la realidad, era un mujeriego un tanto bobo. Pero eso no quita la primera impresión. La manera en que se acercaba a hablarle al oído a mi editor y jefe me daba otras ideas.
Hasta que le escuché llamar varias veces al día preguntando por “Mercy” una misteriosa mujer a la que nunca vi en persona y que de alguna manera agregué en la historia. Quizá fue por mi falta de habilidades y experiencia en escribir pequeños romances, pues al final la descripción fue…
Deficiente.
Milo tuvo que sufrir esas consecuencias al recibir como pareja destinada a Windy Marcel quien carece de personalidad y repite lo que idealmente desearía escuchar un hombre de montón como creí a Roberts.
Para variar, al querer solucionarlo, terminé empeorando la situación pues el rostro de su pareja es igual al de Lina. Leal a su destino, Milo no puede abandonar a esa pareja artificial ni desea hacerlo aunque prácticamente sea como un amigo imaginario al que nadie puede ver. La verdad por todo eso, a mí no me molestaría si él pudiera encontrar en alguien diferente ese cariño y ese sentimiento que llaman “amor” pues creo que merece tener esa dicha también.
Creí que la indicada sería Lina. Ella también tuvo una pareja fallida, por eso comprende mejor esa soledad, incluso ambos tienen gustos afines y la tranquilidad de mi Beta parece agradarle. Milo mismo me admitió que en el pasado tuvo una atracción por ella y que eso fue mucho antes de obtener a su lobo y conocer a su "pareja designada" por una Diosa en la Luna.
Por eso pensé en unir a los dos, jamás me imaginé la probabilidad de que… Ery fuera un candidato a ese lugar.
Es extraño, no siento celos a pesar de lo que vi. Quizá porque Milo me agrada mucho o porque la manera en que ellos se miraron esa tarde aun me parece increíblemente hermosa.
Dos hombres apuestos, el fuego en sus ojos…
‘Dijo Hershey que es imposible resistirse al encanto del BL y que una vez atraviesas ese sendero de lo prohibido no hay retorno’
Puede ser.
Aun así es incómodo. Porque me enamoré de Ery, no porque Milo me lo pueda quitar, sino porque yo no puedo decirle lo que siento ni tampoco reclamar nada con el príncipe licántropo en la ecuación. No pude rechazar a ese hombre, así que no puedo pedirle que haga lo mismo con Freya u otros…
No tengo derecho.
Incluso si otro macho parece una opción para los dos.
Un día tendré que irme.
Si en un momento de locura eligiera quedarme a su lado no viviré por mucho tiempo tampoco. Si elijo la izquierda o la derecha en la acera el resultado es el mismo, él no es mi destino.
Si fuera Milo quien cuidara de él creo que estará más que bien.
Le conoce de años y es quien más le comprende.
— ¿Está segura de lo que vio? —Pregunta una de las sirvientas omega mientras la señora Thunderhowl recibe asistencia para hiperventilarse—Ellos dos son casi como unos hijos para mí verlos “juntos” es…
—A mí no me parece extraño, después de todo se la pasan encerrados ahí siempre revisando asuntos de la manada—dice una de ellas.
—Pero ambos siempre llevaban alguna hembra bajo el brazo—Reitera la señora Thunderhowl.
—Escuché que desde hace meses el Alfa no acepta a ninguna hembra que intente acercársele, se pensaba que era por su Luna pero ya anunció un nuevo compromiso.
—La futura Luna Freya no está interesada en él—Dice otra de las sirvientas.
—Por supuesto, todas sabemos que la mayoría de las noches llama a Cindy para que le haga compañía.
Al menos para una historia, donde los lobos son unos retrógradas que se dividen por castas sociales y que ven bajo a las hembras, me parece interesante que no hablen usando prejuicios en contra por su orientación hacia distintos géneros.
Los lobos parecen tan libertinos con la sexualidad que no le toman demasiada importancia a esos detalles o quizá si, después de todo a la señora Thunderhowl le sale alma por la boca de solo mencionarlo.
Algo dentro de mí sospechaba de Freya, pues me besó, pero escucharlo en persona me parece extraño.
—Bueno también disfruta con algunos de los guardias y organiza unas “reuniones” muy divertidas.
—Ah, extraño que me llame la señorita Belcher… Quisiera que me meta sus dedos en---
Bien, suficiente por hoy. No quiero saber sobre lo que hace o no Freya.
Tampoco necesito ver a la señora Thunderhowl tener un infarto al describir a pelo y seña lo que vio hacer a Ery con Milo.
— ¡Luna Cadence Beckham!—Escuchar mi nombre así de abiertamente me sorprende más que la conversación que acabo de escuchar.
Hablando de salirse el alma por el pecho, la manera en que respira él como si hubiera corrido toda una maratón para alcanzarme también es inesperada. Milo es alguien demasiado tanquilo así que verle en ese estado es nuevo para mí.
— ¿Te has vuelto loco? Si escuchan cómo me llamaste---
—Eso que llevas ahí es de Lina—Señala la carta—Tiene el sello De Fritz.
¿Lo vio desde tan lejos?
—También tiene su aroma.
Arqueo la ceja un momento, se supone que solo las parejas detectan el olor del lobo guía en ellos.
Si Milo puede hacerlo eso significa...
¿Son pareja destinada?
—No me refiero al olor de pareja—Me corta—Como miembro de la manada todos los lobos tienen un olor aunque este es diferente para una pareja, todos los animales tienen un olor y siendo parte de una familia o en este caso de una manada...
—...
— ¿Tú no detectas ese olor en manada?
La pregunta de Milo es como si me abriera una puerta desconocida.
No, al único que puedo detectar es a Ery... bueno eso era antes de que Hagen llegara, pero es algo que me sorprende bastante.
— ¿No?—Me pregunta cruzado de brazos— ¿Entonces como sabes si quien está detrás de ti es Hershey o por ejemplo yo?
Simplemente lo sé.
Por su manera de caminar, en el sonido de sus pies y respiración... Hay muchas maneras.
—Eso es por la conexión de Luna madre con la manada.
Me admite.
Luego, notando que yo en realidad no sabía nada de eso, ladea la cabeza bsucando algo que le pruebe lo contrario y suspira.
—Supongo que por la división de facciones a favor de Freya aún no acaban de aceptarte por lo que no tienes una conexión completa con todos ellos.
Lo único que puedo hacer es asentir.
No lo sabía, que todos los lobos tienen un olor incluso si no son tu pareja.
— ¿Entonces yo también tengo uno, Beta Milo?
—Sí. Pero lo que yo huelo no es lo mismo que Ery. Entre parejas se tiene uno que solo tu destinado puede detectar porque lleva el olor de aquello que más te gusta. Algo irresistible que se cuela por tus sentidos cada vez que está ahí.
— ¿Windy... tu pareja tiene uno?
Milo asiente.
—Aunque dejé de percibirlo cuando descubrí que ella no existe.
Entiendo.
— ¿Y Ery también tiene uno diferente para ti?
—Por supuesto.
Maldición. Entonces...
—Antes de que pienses cualquier cosa extraña, Ery huele a Alfa. Mi lobo, Roshard, también puede detectar el tuyo porque tu esencia es parecida al ser su pareja.
Aun así puede que se atraigan...
—Pero eso es lo menos importante aquí —Vuelve a señalar—Puedo ver su sello y mi nombre está ahí.
Dudo mucho en darle el mensaje de Lina, tal vez lo que hay ahí ya no sea válido después de haber estado con Ery.
Pero ella jamás me ha pedido un favor, cierro los ojos unos segundos al mismo tiempo que respiro hondo.
Bien, eso es algo que solo concierne a Milo y a Lina.
—Ella te envía esta carta.
—Lo sabía—De inmediato la recibe y su rostro parece sonreír aunque no ha cambiado su expresión en realidad.
Es muy sutil.
Quizá sea por esa conexión invisible que tengo como su Luna o por la amistad que hemos cultivado con el pasar de los meses día con día.
Es entonces que creo entenderlo, no es que sonría sino que el brillo en sus ojos lo delata, así como esa "esencia" como si tuviera una cola invisible meneando y unas orejas inquietas. Jamás pensé que Liam y Milo tuvieran un lado tan adorable.
Sin esperar más ni interesarse en verme, abre el sello con demasiado cuidado para no romper la forma en cera y mira el contenido.
Ahora pareciera un fantasma pues se ha quedado pasmado.
Preocupada me asomo un poco pero él aleja la nota como si no quisiera que la lea y me da la espalda.
¿Eso significa que le ha ofendido? Tal vez sea un reclamo por el beso que tuvieron o algo más serio.
Asumí que sería una confesión de corazón o una disculpa, jamás que esto podría molestarle.
¿Será mejor si me voy?
— ¿Qué esperas? Sígueme—Me dice sin dejar de mirar la carta en sus manos.
¿Milo me ha dado una orden?
Él me da rápidamente la espalda y camina a paso apresurado.
Como si sus pasos fueran demasiado largos para ahorrar tiempo, le sigo apenas logrando seguirle el ritmo hasta la oficina que abre de par en par sin cerrar la puerta.
Ery nos ve y su rostro vuelve a mostrar horror, luego casi de inmediato, como si fuera un camaleón, su rostro enrojece y voltea hacia un lado para no vernos.
Eso a Milo no le importa pues lo empuja lejos del escritorio con una voz autoritaria que le dice "No estorbes" abre el cajón, saca una hoja y con la misma pluma fuente de Ery escribe algo. Creí que un Beta le mostraba respeto todo el tiempo a su Alfa, pero él parece más interesado en otra clase de misión.
No tarda mucho en hacerlo pero revisa su contenido y parece releer cada palabra antes de doblarlo como un abanico de cuatro partes perfectas y meterlo en un sobre con una precisión perfecta.
A ratos, durante ese extraño e incómodo momento, Ery observa muy tímidamente a Milo y por unos segundos a mí, cuando cruzamos miradas me evita con tal descaro que no sé cuál demonios es su juego ahora.
Milo para entonces ya ha terminado de verter un poco de cera acomodando con gran lentitud un sello.
Creo que ya se ha tardado bastante cuando vuelvo a ver a mi Alfa quien me estaba mirando hasta que volvimos a cruzar miradas.
Es como si quisiera decirme algo que prefiere callar o algo así. Tal vez tenga que ver con lo que comenzó a hacer con Milo... Es común que en una borrachera se haga cosas de las que uno se arrepiente después y he escuchado por Sarah de casos en que dos mejores amigos terminan abrazados en la cama descubriendo que han rebasado esa delgada línea---
'Cady, pon atención'
El Beta me tiende el sobre, no dice ninguna palabra ni necesita hacerlo.
El sello es azul y el sobre solo dice "Contestación. De Milo"
Vaya que es extraño este hombre lobo.
Buscando una respuesta veo a mi pareja, al notar que no dejo de verlo vuelve a evadirme usando un libro al revés para disimular muy pésimamente.
Eso me hace enfadar mucho.
Bien, si quiere jugar a tirar la piedra, romper la ventana y esconder el brazo... Que se pudra.
—Te veré más tarde, Milo.
Luego tuerzo la boca y miro una última vez a Ery. Suspiro de una manera tan pesada que casi parece por fastidio.
—Que tenga una buena tarde, Alfa.
Supongo que no vendrá esta noche. Chiara me aúlla en protesta pues quisiera pasar su tiempo con Shawn. Sé que él no tiene la culpa de que ahora a Ery le dé por buscar emociones nuevas.
¡SLAM! Salgo y cierro la puerta pasándome un poco con la fuerza.
Mi espalda recargada en la pared comienza a sentir el frío de esta mientras observo el sobre, lo que sea que lleve de contenido puede tener la respuesta a todo lo que no puedo entender. Por ejemplo si ese arrebato de los dos (Milo y Ery) es por curiosidad o va en serio.
Suspiro con la mano sintiendo latir el corazón en mi pecho.
Si ese fuera el caso debo estar preparada para aceptar lo que sea que venga después.
----
Acto II- ¡Es una cita! Parte 2 (Ery) ~
Me odia.
Por un momento pensé que estaba tranquila, pero esa manera de mirarme con asco y repudio me ha confirmado que sigue molesta por lo que le hice anoche.
Me ha visto muchas veces con esa mirada de que quisiera ahorcarme o golpearme, nunca de esta manera tan evidente y seca como si ya no le importara lo que suceda conmigo.
Fui un tonto, no puedo creer que le haya vomitado cuatro veces seguidas.
Pellizco mis ojos con los dedos girando estos de lado a lado intentando bajar la tensión en mis párpados.
Milo mientras tanto sigue apropiándose de mi escritorio, sentado ahí como si fuera el Alfa, sosteniendo un documento como si fuera algo muy importante.
Después de un rato finalmente me he cansado de estar parado con ese Beta que no parece reaccionar ni siquiera cuando soplo en su cuello hasta que se libera de ese trance.
— ¿Puedes dejar de hacer eso? Me desconcentras.
Beta insolente.
¡BAM!
Molesto golpeo el escritorio y al poner mi mano en lo que sea que lo tenga distraído me gruñe.
— ¿Qué diantres te pasa por la cabeza estos días, Milo?
Últimamente se porta agresivo incluso ante su propio Alfa.
Bueno, entiendo que el asunto de la cerveza fue enteramente por mí, pero es él quien se dejó llevar y eligió tomar conmigo después de que Lina de Friz le dijera que no se puede confiar en él o algo así. Luego el resto fue historia, el tarado ni siquiera me advirtió que habíamos pasado peligrosamente de la cuenta y que esta tendría consecuencias graves.
'Aunque lo hubiera hecho no le harías caso'
Aun así era su deber hacerlo.
Milo suspira y todas las ganas que tengo de volver a golpearlo se disipan completamente.
¿Qué rayos le ocurre a ese Beta?
Ahora que lo pienso escribió algo y se lo entregó a Cady directamente en sus manos y ella respondió llamándole por su nombre sin ninguna mención de su rango ni con esa manera respetuosa y ultra formal que siempre usa.
'Antes de saltar a tus conclusiones extrañas pregúntale'
— ¿Qué te traes con mi Cady?
'Te entra por un oído y te sale por el trasero'
— ¿Qué quieres insinuar con eso, Alfa tonto?
—Te llamó por tu nombre.
—Siempre lo hace.
¿Desde cuándo?
— ¿Importa eso? —Todavía me pregunta— Hace mucho tiempo, antes de que fuera tu novia.
‘De Abril hasta Noviembre ya ha pasado una cantidad considerable de meses, Ery’
—Pregunté cuándo.
Mi Beta chasquea la lengua y niega con la cabeza.
—Ni idea—Me dice como si mi duda fuera un fastidio—honestamente ¿quién se acuerda de todo lo que hizo tu Luna en más de medio año?
—Por supuesto que recuerdo todo lo que hizo, tengo todo memorizado con las fechas exactas.
—Cierto, olvidé que guardas hasta su ropa interior en esa colección insana en el último cajón, hasta en esa obsesión se parecen los dos.
Espero que no me esté comparado con quien estoy pensando.
Para su suerte, no he terminado de perder los estribos cuando truena nuevamente su cuello y me habla como si estuviera aburrido.
—Cuándo, cómo, dónde, ni el bendito mes recuerdo. Un día me pidió que no fuera tan formal y punto.
Si eso sucedió en algún momento tan lejano que ni siquiera lo recuerda, entonces debe ser porque estuvo conviviendo con Cady demasiado tiempo.
—Tú también la llamas por su nombre—Afirmo en lugar de preguntar.
—No—Me responde inmediato y seco—quizá lo haga pronto.
¿Qué fue lo que dijo?
—Bueno, desde que elogió mi comida por primera vez me lo pidió, ya ha pasado mucho tiempo desde entonces. Ya que ella sabe que conozco su secreto, es absurdo seguir llamándole por ese nombre falso que tampoco le agrada…
Entonces si lo recuerda el maldito desgraciado.
Ahora que lo pienso comenzó a ser más insolente desde que le di ciertas libertades---
Un momento.
— ¿Lo sabe? —Incluso Shawn se sorprendió— ¿Desde cuándo?
—Ya hace tiempo—Responde como si nada.
— ¿Y jamás me lo dijiste?
—No le dije sobre Schadenfreude ni lo que sueño como Liam Roberts, solo que lo sé, eso es todo.
¿”Eso es todo”? Algo tan importante como eso lo sabe desde hace quien sabe cuánto tiempo. He permanecido en la ignorancia completa quien sabe si por meses. Todavía tiene los malditos h*evos de verlo como si fuera algo natural ocultarme información.
—No tengo por qué darte un resumen de todo lo que hago a diario—Me responde como si me hubiera escuchado por enlace mental—Contigo llamándole “Cady” todo el tiempo tampoco es que seas muy discreto que digamos.
¡BAM!
Golpeo el escritorio.
—Ya me estás colmando la paciencia, Milo.
Si el muy chismoso ya le ha dicho que conoce su verdadera identidad, que es humana y que es un autor, no faltará mucho para que comience a sospechar de la razón. Quizá crea que yo le haya revelado su secreto.
‘Aparte de vomitarle hasta dejarle aderezado el vestido’
— ¿Cuándo se lo dijiste?
—Hablaremos de eso después, tengo asuntos más importantes—Me dice como si no acabara de revelarme algo tan delicado dejándome con la palabra en la boca.
— ¿Qué es más importante que el hecho de que traicionaste mi confianza?
—No es para tanto, más que traición te hice un favor—Cínico—Era una de mis favoritas, supongo que necesitaré cambiarme ¿debería tomar un baño primero?
Milo se sacude la camisa murmurando que necesita mejor ropa ignorándome por completo.
— ¡Oye, Mili!
Sin decirme nada más, ni siquiera un “me retiro” ni pedirme permiso, él sale de la oficina apenas haciendo ruido. Ese loco se trama algo.
Así que se han visto tan seguido que Cady ya lo llama por su nombre olvidando usar “Beta” en este, como si fueran cercanos, demasiado cercanos.
¿Cuántas veces habrán estado a solas como para que mi propio Beta le pudiera revelar información delicada y secreta como esa?
¿Qué acaso todos en esta pútrida manada son espías, traidores y lobos locos?
No solo me oculta información importante también acaba de intercambiar con mi pareja unas cartas.
¡GRAASSH!
Abro el cajón rápidamente, busco entre los objetos hasta encontrar lo que deseo y sin cerrarlo comienzo a frotarlo.
‘¿Qué estás haciendo, Ery?’
Si Milo no me lo va a decir entonces yo mismo voy a averiguarlo.
Con un pedazo de carboncillo comienzo a frotar este contra la misma hoja sobre la que escribió Milo. Conociendo a ese tarado ejerció la suficiente fuerza con la plumilla y el filo de esta habrá dejado trazas de lo que escribió.
SHAKSHAKSHAK
Froto rápidamente hasta que las palabras se muestran en blanco sobre el color oscuro del carboncillo, el relieve hundido deja completamente a mi merced lo que me oculta ese desgraciado.
Un gran gruñido acompaña a la revelación de tal blasfemia.
Incluso Shawn no se puede creer su descaro al leer la nota que ese traidor le ha escrito a MI pareja.
[En el arroyo al alba, seis de la mañana, esperaré]
¡Es una cita!
-----
Acto II- ¡Es una cita! Parte 2 (Cady) ~
Gian no regresó anoche a la habitación, tampoco es algo que me sorprenda en realidad. Suele hacer eso cuando peleamos o cuando está muy ocupado. No pude dormir, después de que nos despedimos de Lina tuve una sensación pesada como una advertencia de que sucederá algo muy importante pronto.
Podría ignorarlo y decir que todo estará bien pero yo misma he notado que esos presentimientos resultan ser reales, es por eso que he decidido tomarlo como una prevención.
Así que heme aquí, escondida detrás de unos arbustos con la vista más cercana del arroyo, escuchando los movimientos del agua limpios y relajantes.
‘Llamarle prevención a tus excusas para espiar no lo hace menos malo, Cady’
Eso lo dice mi loba que también salta de la emoción mientras esperamos en los helechos.
‘A diferencia de ti no niego que como Luna de la manada quiero estar pendiente de ellos y que todo salga bien’
También quieres que salga bien para que se enfoque en Lina y deje de confundir a Ery.
‘Ese es tu deseo, mi muy querida y estimada Cady’
Shhh, necesitamos permanecer calladas y muy atentas.
Al escuchar el crujir de las hojas secas así como algunas varas delgadas de los árboles al romperse bajo las pisadas de alguien que hacen sobresalir estos al sonido natural del agua, me pongo en estado de alerta.
Incluso si fui humana y no tengo todos los atributos de un lobo, mi sentido auditivo es alto. También mi olfato pues ha mejorado conforme el vínculo se fortalece. También me siento mucho más unida a Chiara. Puedo escuchar cada sonido, olfatear el agua, la tierra húmeda matinal, el pasto, los olores que lleva el viento consigo.
Las hojas también tienen un sonido al ser arrulladas por el viento que también sopla sobre mi cabello. Cierro los ojos un momento y comienzo a percibir la tranquilidad que emana. Los Lagos, ríos y arroyos, cada uno tiene su propio sonido especial y un ritmo diferente en su caudal. También su olor es distinto.
Cuando estoy en el lago de Silivia en realidad no aprecio tanto todo eso, tampoco es que tuviera el tiempo de hacerlo. Desde que todo comenzó no he tenido verdadera tranquilidad como ahora en que irónicamente no debería sentirme tan relajada pues estoy espiando una cita con la esperanza de que todo salga bien.
A veces, si es que tenía algo de tranquilidad esta se cubría en sensaciones nuevas provocadas por lo que comenzaba a experimentar con Ery, en lugar del lago lo veía a él, siempre. Es encantador poder respirar algo de tranquilidad y soledad de vez en cuando como este aroma tan delicioso a mar soleado y cítricos…
Espera.
¿Cítricos?
Persigo el olor con cautela, gateo como un felino al acecho buscando ese olor también entre los arbustos hasta que doy con este.
—Gian—Le llamo casi como un susurro disfrazado de secreto.
Ahí está él. Su ropa es la misma de ayer por la tarde, la misma camisa desaliñada con las mismas partes rotas. Él no me responde, en su lugar se mantiene mirando hacia el río hasta que finalmente se percata de que estoy aquí.
— ¡¿Cad---?!—De inmediato cubro su boca con la mano.
—Shhh, no hagas ruido—Le digo bajando la voz— ¿Qué haces aquí, Gian?
‘En realidad hablar así es mucho más ruidoso’
Él aparta mi mano de su boca con un movimiento tan suave que me sorprende luego aleja su rostro del mío mirando a su derecha.
—Impedir la cita.
Aquella respuesta me causa tanto impacto como el sonido interrumpido de la paz en el arroyo al caer una piedra en este y hundirse.
¡GLUP!
Alguien avienta otra piedra más grande que la anterior.
Es entonces que veo al hombre lobo que está perturbando la propia paz de ese lugar ¡Es Milo! Su vestimenta le hace ver mucho más joven y menos serio de lo que suele aparentar, incluso se ha dejado el fleco suelto de un lado.
¡GLUP! Avienta otra piedra, esta vez notablemente más grande.
Cuando acompañé a la familia Bingley al río, el señor Bingley solía hacer lo mismo ahora que lo pienso.
“¿Por qué a los hombres les da por aventar rocas al río?”
Preguntó Sarah con fastidio.
Solo una ocasión Josh Bury acompañó a todos al río, para sorpresa de ambas, tanto el señor Bingley como Bury se pusieron a aventar piedras. Parecía muy entretenido, Sarah y yo lo intentamos pero eso nos aburrió casi al instante. En realidad no parecía tan fascinante.
Serina Bingley la madre de Hershey, quien podría parecer su hermana mayor si no tuviera los ojos casi negros como aceitunas, nos dijo que quizá sea un instinto que mantienen de sus ancestros de las cavernas.
No lo voy a negar, en un día como ese por un momento breve, muy pero muy breve… pensé en si “él” tendría ese comportamiento también. Luego negué con mi cabeza, alguien sin sangre en las venas y tan sofisticado como él no se divertiría con eso.
SPLASH, PLASH, PLASH...
Quizá divagué un buen rato, pues Milo ya ha dejado de aventar piedras, en su lugar se agacha con mucho cuidado y acerca un poco su mano al agua, lo hace lentamente como si quisiera disfrutar de la sensación antes de sumergirla por completo.
Al principio mira el movimiento fluvial entre sus dedos, luego levanta su mirada poco a poco hacia un solo lado, del otro lado está vacío y no parece haber nada sin embargo le interesa más que tirar piedras o mirar el agua.
Un poco confundida observo a mi lado derecho buscando respuestas en mi pareja quien observa a Milo desde ahí en completo silencio. No siento celos, tampoco enojo por lo que hace, al ver en sus ojos aquella mirada que jamás me ha mostrado antes como un anhelo doloroso yo también me siento triste por él.
‘—No te preocupes por Milo, todo estará bien’ Le aseguro por el enlace mental mientras tomo su mano que aleja de la mía casi de inmediato.
Ni siquiera tengo tiempo de sentir aquello como un rechazo cuando todo cambia para nosotros, en el preciso instante en que Lina se asoma del otro lado del arroyo y Milo queda suspendido con su mano aun dentro del agua, tanto Ery como yo nos percatamos de ese cambio. Aunque él no tiene ninguna expresión en el rostro...
No, en realidad la tiene. Solo que es tan exclusiva que como “la ropa del emperador” pues nosotros no podemos verla tan fácilmente.
La inseguridad de ambos es tal que de alguna manera también han involucrado a un Beta inocente. Pero eso no le importa al joven Beta pues apenas comienza a sentir la verdadera emoción de cumplir un deseo reprimido hace años.







