Mundo de ficçãoIniciar sessãoActo II- Dos esposas~
Ery me enseñó que puedo vivir con mi pasado y aceptar lo que hice, perdonarme sin negar lo que deseo. Eso no ha cambiado, no estoy aceptando su unión con otra porque quiera castigarme. Lo hago porque quiero protegerlo a él, porque cuando me vaya volverá a ser un Alfa.
Lo llamaron mala semilla, le ven como un monstruo solo porque obtuvo a su lobo guía a una edad temprana, todo siempre ha ido en su contra. Es por eso que solo sabe arrebatar para obtener lo que desea.
No puedo dejarle perder lo que lo hace el protagonista.
De lo contrario, aquel que tome su lugar se volverá el protagonista y tendré que hacer todo aquello que me desagrada con otro hombre.
—Cady, aunque creas que estás castigándote el castigo es para mí. No quiero aceptar a nadie más---
—Por favor, Terrence Gian Avery, esto también es muy difícil para mí.
Verte con otra, de solo pensarlo me deja una sensación pesada, me arden los ojos, siento como si me quemaran del cuello al pecho con un hierro ardiendo al rojo vivo.
—Dije que haré lo que tú me pidas... no me pidas esto, Cady.
Quizá no lo entienda por ahora, pero un día sabrá que es lo mejor para él, por la manada y para todos.
—Luna—Hershey me llama detrás de la puerta cerrada, su voz suena tan seca y seria como el ambiente que he creado.
—Justo a tiempo.
Aunque debería salir con la frente en alto sin hacer ningun alboroto, a pesar de que me propuse no dejar que me vea flaquear, apenas he dado unos pasos al frente cuando me volteo y corro hacia él. Le beso, es el último que podremos compartir como única pareja.
Es un beso corto, porque si dura lo suficiente puede que me arrepienta a último minuto. Ni siquiera le dejo responder, empujo su pecho y continúo hacia adelante sin mirar atrás.
El protagonista, Ery Avery se compromete con Freya Belcher y celebran una gran boda.
Es algo que debía suceder... aunque maldiga que haya escrito eso en el libro, no puedo cambiarlo.
El sistema me lo dijo, incluso Alexia lo sabe, si el protagonista pierde su manada dejará de ser el protagonista.
—Adelante—Antes de abrir la puerta, intento mantener calma y serenidad aunque siento que muero por dentro.
Quiero que seas mi protagonista, solo tú. Sin mirarle a los ojos mantengo la mano en la perilla que finalmente giro tras tomar aire y llenarme el pecho con este como un respiro de valor.
—Los dejaré solos. Sabes lo que debes hacer si deseas cumplir mi deseo.
—¿Esto es un precepto?
Quizá lo sea, Gian.
Respondo sin decir nada pero él puede leerme como un libro incluso de espaldas.
—Entiendo—Me asiente casi con resignación sin dejar de mirarme como si lo enviara a su perdición, sé que lo hace porque puedo sentir cómo me atraviesa cual flecha justo al pecho.
Chiara no deja de aullar en mi interior, quisiera salir corriendo tan lejos como pueda para no ver a mi novio comprometerse con otra. Pero debo ser fuerte, Candace pudo soportarlo en mi historia, yo también podré.
Pero una cosa es pensarlo, otra creerlo y otra muy diferente vivirlo. Vivirlo me duele mucho más de lo que creí que sucedería cuando decidí dejar a Ery esperando acabar de deteriorarme en esa cueva. Mi impulso imprudente fue lo que les ha dado la comidilla perfecta a esos miembros “sabios” del consejo para intentar destituirme y cuestionar las decisiones de mi Alfa… Esto es por Gian, es mi turno de protegerlo.
La puerta acaba de cerrarse detrás de mí, de inmediato mi espalda se queda contra la fría y dura superficie como mi único soporte.
He bloqueado el enlace mental de pareja, no quiero que Ery sienta esta angustia que me llena el pecho hasta dificultarme respirar. Llevo ambas manos para cubrir mi rostro cuando Hershey me observa directa y gruñendo con una cara de querer rasgar nuestra amistad. Lina también, aunque lo disimula un poco no puede ocultar cierta decepción en su mirada.
Ahora no, por favor, déjenme sola.
Ignoro que están ahí, camino a pasos largos intentando alejarme de ellas, escucho sus pasos al seguirme mientras aumento la velocidad y el largo de cada zancadilla hasta que se convierte en una persecución completa. Herhsey está demasiado enfadada como para dejarlo pasar.
Quizá me he vuelto torpe por todo lo que ronda en mi cabeza, termino en un lugar sin salida donde fácilmente me acorrala.
—¡¿Te volviste loca?! ¡Me lo hubiera esperado de ese tarado pero no de tí!—Me dice con los ojos rojos de rabia, Mi beta nos observa en silencio sin poder ocultar la preocupación en su rostro—¡¿No crees lo mismo Lin?!
—Yo...—Responde apensas cuando es inerrumpida por mi Gamma.
—¡Anda! ¡Dile lo que pienses! ¡No importa cuanto respeto creas que se merece, lo que hizo fue estúpido!
¿Por dónde puedo escabullirme para no tener que escucharle más sermones? Fingiendo que esto no me afecta me hago la digna, camino de frente pidiendo que se aparte, ella por supuesto se niega al plantarse con más molestia impidiendome el paso.
—¡Hace unos meses estarías enfadada, le dirías que prefieres el divorcio que estar en una relación de poligamia! ¡¿Ahora fuiste tú misma a proponerlo?! ¡¿Qué demonios?! ¡Las idioteces de ese Alfa deben ser contagiosas porque estas haciendo algo tan---!
¿Qué más puedo decir? No lo creo algo estúpido pero si una de las decisiones más difíciles que he tomado en mi vida. Una de las más dolorosas, jamás creí que sería tan complicado dejarlo ir.
—¡Deja esa sonrisa fingida! ¡Si te duele tanto deberías retractarte!
—Hersh...no lo haré
—Perfecto, mejor cancela antes de que---
—No, me refiero a retractarme—Respondo completamente segura de lo que decidí.
Hershey me mira incrédula, se ha quedado sin palabras, tanto sarah como ella me conocen lo suficiente para saber cuando hablo completamente en serio y que nada me hará cambiar de opinión por mucho que me insulte.
—¡Eres una tonta chiflada!—Me responde dejándome el camino libre al retirarse a zancadas.
'Hiciste que tu hermana del alma se enfadara contigo'
—Tú también crees que soy una chiflada hipócrita que ha perdido el piso, Lina?—Ignorando a Chiara y a mi mejor amiga volteo a ver resignada a mi segunda amiga en la vida.
Lina niega sin dejar de sonreir a medias, tuerce la boca un poco y me mira como si me tuviera lástima.
—Aunque no entiendo por qué quiere aceptar una amante la misma luna que odia las infidelidades no soy quien para juzgar---
—Di lo que piensas—Le digo seca.
—Si, me parece tonto—Responde borrando su sonrisa.
Lo sabía...
—Pero mi Luna no tiene siquiera un pelo de tonta.
Eso si que me ha sorprendido, esperaba que al igual que Hershey me llamara idiota por meterme sola para que me envenen esas víboras.
—Si sus razones tiene entonces aceptaré lo que mi Luna quiere y le apoyaré con mi lealtad como Beta y como amiga.
¿No me llamará hipócrita como las otras hembras? Todas se decepcionaron cuando me escucharon pedir que Ery tenga dos esposas. Antes de perderme incrédula en mis pensamientos, Lina tose en su puño.
—Aunque si quisiera saber, para estar al tanto de los asuntos de mi Luna, el por qué acepta algo así cuando claramente no está contenta con todo esto.
¿Cómo es posible que un personaje que ni siquiera escribí tenga tal profundidad y empatía? Ni siquiera puedo mostrarme fría o fingir que nada de esto me afecta porque siento que sus ojos pueden ver a traves de mí y su sonrisa inocente es algo que no podría atreverme a matar jamás.
—No tengo alternativa...—Admito llevando mis manos a la cara.
—Luna, aprendí de quien más admiro que todo puede solucionarse con las herramientas adecuadas---
¡Esto no!
—Esto no puede solucionarse ni con herramientas mágicas ni con el poder de la fé, por más que lo desee o haga algo para concebir nunca podré hacerlo ni moriendo y renanciendo en otro lugar.
Ella ladea la cabeza con tal inocencia que comienza a deseperarme tener que romper toda la admiración que erroneamente tiene por mi.
—Un Alfa debe engendrar a su descendencia.
—La tendrá pronto, no pierdan la esperanza---
—Tú no lo entiendes, Lina...
—Entonces deja a esta tonta Beta entender—Toma mis manos con las suyas, lo hace con tal ternura que, maldición, aquí va la bomba que puede destruirlo todo...
Suspiro.
—Soy infertil, Lina.
Lina se lleva las manos a la boca.
Lo sabía, es imposible que un personaje terciario, que nisiquiera era incialmente de sopore pueda aceptar seguir admirando a una Luna infertil, porque para estos lobos e incluso los seres humanos una mujer que no puede concebir es tan inútil para una manada como un omega o más bien peor.
—El consejo comienza a cuestionar la falta de un heredero, seguramente pedirán que me hagan un examen para comprobarlo. Él está pensando en renunciar como Alfa, no puedo permitirlo.
Lina sigue sin responder, no sé por qué intento explicarme con ella si es algo inútil, acabo de darle un puesto como Beta, pero como Luna soy un fracaso, fallé en el deber de una---
—¡El que pueda o no concebir mi Luna jamás le restará que sea a quien más respeto!
Tanto Chiara como yo nos sentimos tan conmovidas como sorprendidas a la vez. Aquella mujer lobo que hasta hace pocos meses me era desconocida se lleva las manos al pecho y sin perder ese radiante aura como el sol, casi como si me hablara un ángel, me sigue halagando.
—Una Luna que se preocupa por su manada, quien tiene el corazón de ayudar a las hembras y hacer decretos para que sean respetadas por sus parejas, es mejor que cualquier otra flacucha hueca de grandes pechos pariendo mil hijos. Soy testigo de lo que su amabilidad y sinceridad puede causar en nosotros, me da fuerza y vida.
No puedo creer que alguien pueda ser tan bondadosa y hablar como una tarjeta de buenos deseos con tanta sinceridad ¡Estoy a punto de llorar!
—Mi Luna es la madre de la manada y si ese consejo de viejos egoístas no puede verlo entonces la manada está entregando su respeto a quien no debe.
También Chiara comienza a sollozar aunque niega que le conmueva a ese grado.
—¡Incluso ahora, con los celos y el dolor de su corazón piensa en el lobo al que ama y en lo que es mejor para él! ¡Ninguna otra hembra es más digna que mi Luna Candace Var Sansa!
—Lina... me estas haciendo llorar.
—Dije algo malo?
Niego con la cabeza.
—Conocerte y volverte a ti mi Beta es una de las mejores decisiones que he tomado.
Ella niega también con una sonrisa muy cálida en los labios.
—No Luna, la mejor decisión de mi vida fue comer esa manzana. Si parten a la mitad a mi Luna no dejaré que la coman. No importa si no queda igual, protegeré ambas mitades, su corazón y su honorable deber.
¡No parece, es un ángel! ¡Deberían considerar a Lina para un día conmemorativo o nombrarle como tesoro nacional!
—¿Lina, ya decidiste un nombre para tu cachorro?
Mejor que un tesoro, yo le daré a mi Beta aquello que los lobos consideran más valioso que todas las riquezas del mundo.
***
Estar con Lina es como un soplo tranquilo y cálido de verano, lamentablemente no pudo durar mucho porque tuve que comenzar mi plan para compenzar a tan noble Beta. Solo debo convencerle de que acepte el contrato y ambos quedarán liberados...
'En realidad estás buscando un nuevo objetivo para distraerte de todo esto, no te culpo por ello pero piensa seriamente en lo que decidiste---'
No es ninguna distracción, no puedes pretender que Lina no merece todo lo bueno del mundo.
Chiara insiste que piense en otros temas importantes y no busque con qué distrarme pues eso no me hará ningún bien, al final se resigna y me da algunas ideas para que mi plan tenga éxito. Con un poco de entusiasmo subo las escaleras, quizá no sea el momento pero debo consultar los términos para poder usar el contrato.
Giro la perilla mientras imagino lo que sucederá cuando una a esos dos---
ios planes se ven interrumpidos cuando veo a quien menos desearía ver hoy.
—Ery.
—Cadenza.
Aunque él está aquí, mi corazón no salta de gozo, hubiera preferido que no regresara un rato para poder tener un momento de tranquilidad sin pensar en lo que acabo de entregarle a Freya.
—Ya le anuncie al consejo sobre el compromiso.
Asiento en silencio.
Pensé que el silencio era mi mejor aliado pero está empeorando todo hasta volver insoportable permanecer en la misma habitación que él.
—Aun puedo cancelarlo---
—No lo hagas.
Gian baja la mirada, es más de lo que puedo soportar. De inmediato giro la perilla de la puerta pero él es mucho más rápido pues esta se cierra con pesado estrépito.
¡BAM!
Su brazo es suficiente para mantener cerrada la única salida que tengo antes de perder contra mí misma y estallar en llanto. Por más que me esfuerzo en separar un poco la puerta del marco me es imposible.
— ¡No quiero hacerlo, Cady! ¡Si estoy accediendo a esta "farsa" es por ti, porque no hay otra alternativa! ¡No podría soportar que otro sea TÚ protagonista! ¡Tampoco puedo aceptar a otra hembra o mujer! ¡Si no eres tú no quiero que ninguna otra mujerzuela me toque siquiera con un roce!
¿Por qué tuvo que ser así, Sistema Schadenfreude?
Me encomendaste todas esas misiones obligándome a conocer y aceptar a este Alfa, aprendí a quererlo y aunque no deseo compartirlo, debo hacerlo para que siga siendo el Alfa líder...
—Cady...
Me abraza con fuerza y todas mis defensas se han caído haciéndome derramar lágrimas sin atreverme a mirarle a los ojos.
—Gian...
—Por favor jamás olvides que eres la única a la que amo, Cadenza.
Mi corazón duele, siento que no puedo respirar, como si el frío fuera a detener mi pulso en cualquier momento. Sin dejarme evitar su mirada me voltea haciendo golpear mi espalda contra la dureza de la madera, acorralando mi cuerpo y envolviendo con sus brazos con su pecho pegado al mío me besa como nunca antes lo ha hecho.
Es un beso lleno de anhelo, dolor, resignación, temor y tristeza. Breve, parece tan fugaz que me deja con una sensación incompleta cuando separa sus labios de los míos y levanta mi barbilla.
He contenido lo más que puedo mis lágrimas que no dejan de caer delatándome.
—Encontraré la manera de destituirlos a todos, antes de que los preparativos de boda terminen. Eres mi Luna, nadie más lo será.
Hasta que sea formal la ceremonia de compromiso podemos llamarnos "novios" pero una vez sea oficial él ya no será unicamente mío.
—¿Cuándo será el compromiso? —Mi pregunta es más un susurro contenido.
—En una semana, Cady—Limpia mis lágrimas—Durante el festival de los siete aullidos. Así lo ha decidido Freya misma.
Es demasiado pronto.
'Dile lo que sientes, pídele que no lo haga---'
No podemos, Chiara.
Sabes que es parte de la historia, desde un principio debía suceder, es una escena que quizá sea un precepto pues no se puede evitar. Además si no podemos dar un heredero a la manada, Ery perderá todo por lo que se ha esforzado.
—Felicidades, Alfa.
Cada palabra que sale por mi boca me quema en la garganta como agujas, Ery finalmente libera la puerta, con un suspiro que ni siquiera llega a los talones de ser alivio, aprovecho ese momento para abrir y salir de inmediato.
Debo ser fuerte, es lo que decidí hacer después de que me enteré por Etzel de que Jerome fue atacado por vampiros días atrás. Después de despertar de lo que creí algo insoportable por lo que deseaba desaparecer, cuando las palabras de mi Alfa y mi hijo Shawn me devolvieron la primavera.
Debo protegerlos, incluso si el precio es sentir como si me pincharan el corazón al saber que estará con otra. Lo decidí, por eso quería unos últimos momentos como novios, un día en que no tengamos que ser Alfa y pareja impuesta por un sistema de transmigración. Solo ser Cady y Ery, un par de novios.
Pero entendí que no podía aferrarme más a esa ilusión cuando escuché la conversación de Milo y Gian. Entendí lo que él es capaz de sacrificar por mi y lo poco que he podido entregar por él.
Ery me pidió que no entrara ni escuchara al consejo y sus peticiones absurdas pero tuve que hacerlo, escuché todo, inclusive sus pensamientos y lo que él pretendía responderles “Renuncio a mi cargo” tenía que detenerlo.
Esperaba hablarlo con él primero, hacerle entender que era necesario antes de que fuera oficial pero mis planes tuvieron que adelantarse. Ahora solo puedo saborear las cenizas de nuestra corta relación. Sin pensarlo me he dirigido hasta el lugar donde descansa Luna Gudrun, ella vivió una relación polígama… Ella debe saber el secreto para evitar que algo como esto no le afectara mentalmente.
—Luna Gudrun…
—Dijiste que no te importa que sea un Alfa, que te daba igual su posición o poder---
De inmediato volteo al escuchar la voz de Hersh detrás de mí. Ni siquiera me molesto en sostenerle la mirada mientras acomodo algunas flores.
—Podría ser un pobre diablo, le habría querido igual, Hersh.
No me importa lo que tenga o no, lo que pueda darme o vivir como mendigos si estoy a su lado... Herhsey suspira, luego con una voz más calmada me comienza a cuestionar.
—Entonces--
—Sabes que hay reglas, Hersh. Aunque a mí me da igual si es o no un Alfa porque él me gustó tal y como es, al sistema si... a la manada si... a todos ustedes si les concierne.
Limpio mis manos sacudiendo con las palmas y acomodo mi ropa. El nombre de aquella mujer desafortunada que murió sin saberse su nombre verdadero también tuvo que compartir a su pareja los últimos momentos de su vida.
Si fueramos esposos de verdad podría llamarla mi suegra, ojalá pudiera hablar con ella para escuchar de su propia boca el secreto para no dejar que los celos me invadan.
Cuando me vaya lo único que le queda a Gian es ser Alfa líder, es lo único que evita que le llamen mala semilla, que lo desprecien abiertamente.
—Además—Volteo a verla con una máscara que lleva una sonrisa—El protagonista debe cumplir con ciertos requerimientos, si no los cubre será reemplazado.
Puedo hacer cualquiera de las misiones pervertidas con él. Jamás con otro.
—Quedarte aquí a su lado te es imposible—Me afirma con cierto tono de pregunta.
—Sarah, el señor Bingley, Josh... todos y cada uno de ellos me necesitan de vuelta. Aún le debo al señor Dieterich... No puedo quedarme aquí, ni siquiera sé si el sistema me lo permita.
—Cady Cad...
—Cuando escuché los pensamientos de Gian—Paro en seco, debería acostumbrarme a llamarlo por algo menos íntimo— cuando mi Alfa decidió renunciar a su cargo por mí entendí que no puedo permitirlo.
Por eso decidí por él, Hersh. Por ustedes, por todos.
—Y que hay de ti.
—Él me ama. Con eso es suficiente, no es un patán mujeriego ni un infiel. Yo le estoy permitiendo no perder todo por mí.
Ahogada en las lágrimas que me evito derramar, Hershey me abraza con fuerza casi como una serpiente estrangulando a un conejo.
—Cady Cad... daría lo que fuera por hacerte feliz, lo mereces.
Sonrío, quizá sea una desagradable máscara que pretende estar bien pero es algo que he decidido, no me arrepiento de nada.
—Que haya accedido a que tenga otra pareja no le libra de mí, además de mi aliado es también mi novio.
No por mucho pero planeo disfrutarlo hasta el último instante.
— ¿Y qué harás? La ceremonia de compromiso es en una semana.
—Asegúrate de que me vea mejor que Freya, quiero que el Alfa solo tenga ojos para mí.
—Serás la más hermosa del festival, de eso me encargo yo.
Lentamente me libera de su abrazo, ella está llorando a mares, derrama las lágrimas que yo no me atrevo a liberar para no colapsar.
—Como beta y mejor amiga…No, como tu hermana mayor, apoyaré lo que tú decidas.
Asiento suave y casi a medias, Hershey da la vuelta y camina seguramente para buscar a Jerome. Quizá mi situación le dé algo de nostalgia como una gran necesidad de abrazar a su pareja, alguien a quien no tiene que compartir con otra.
Una semana...
En una semana tendré que compartirlo con otra. Una vez su silueta se ha alejado lo suficiente libero un gran suspiro, lo que sale en medio es casi un sollozo.
—Retener las lágrimas también es una muestra de debilidad.
Esa voz, volteo con cuidado y un hombre que parece un Señor Eardwulf en una edad más avanzada sostiene flores de Dahlia mientras me escudriña de la cabeza a los pies.
Sieg.
—Por fin aceptaste algo que debió ser desde un principio. No te comportes como si fuera el fin del mundo.
No, no es el fin del mundo.
—Incluso si Freya está entre nosotros, Gian me ama.
No puedo evitar ver a Dieterich en él pero su comportamiento es completamente distinto al del hombre que me reconfortó en el cementerio.
—Amor—Chasquea la lengua contra el paladar y emite una muy leve risa seca—Un sentimiento que al final es demasiado inútil cuando viene de un Avery.
—Puede burlarse del amor cuanto quiera, Alfa Sieg. Ery se enamoró de mí y eso no me vuelve su debilidad.
Ignorando que casi me empuja al pasarme de largo acomoda el ramo de flores, luego con delicadeza frota con su mano la lápida.
—Por supuesto que no, Pequeña e ingenua Luna...
Sin mirarme a los ojos, con rudeza me da la espalda a pesar de la serenidad en su voz que esconde algo más.
—Es la tuya.
Finalmente me ve directamente, sus ojos no tienen expresión alguna en realidad pero hay algo en ellos que me atraviesa.
—Con suerte podrás alejarte a tiempo. Antes de que nuestra maldición te consuma.
¿Cuál maldición?
—Uno de nuestros antepasados ofendió a una bruja. Esta nos maldijo hasta la siguiente generación, no tiene fin.
— ¿Te preocupa, pequeña Luna?—Vuelve a mofarse sin mostrar expresión alguna—Preocúpate de tus asuntos, nada puede hacer alguien que también está maldita de la misma manera.
¿Qué quiere decir con eso?
Sieg no duda en contarme la historia de Calla Sanscrita de Concordia, una bruja. El próximo candidato a Alfa líder de ese tiempo fue emparejado por la Diosa luna, con Calla.
Cuando ambos sintieron el vínculo brotaron chispas, ambos se atrajeron automáticamente uniéndose esa misma noche… Hasta que el Alfa resultó ser una completa basura. Luego de haberse acostado con ella el desgraciado la echó de su cama y le pidió aceptar su rechazo. Sin embargo se negaba a aceptar el rechazo de la bruja.
Humillada, cuando el Alfa le hizo sentir de nuevo dolor por su traición al tener relaciones con distintas hembras, Calla usó sus poderes y su cercanía a los poderes de la luna para maldecirlo.
Al principio no parecía ser un problema hasta que la Luna del Alfa murió.
—El maldito solo puede tener machos como descendencia así un hombre Avery sufrirá con la pérdida de su pareja eternamente.
Esa clase de maldición larga es prohibida. Así que la bruja fue castigada, la Maldición también le afectó a su propia descendencia.
Desde entonces los descendientes de Concordia no pueden tener varones en la familia solo mujeres que continúen el linaje eterno hasta que la maldición se rompa con un acto secreto.
La historia de esa bruja se parece demasiado a la que me contó mi abuela en el pasado.
—Qué extraño, esa mirada tuya, no sabía que los ojos de tu lobo fueran amarillos.
De inmediato Chiara se eriza, gruñe y me alerta pues desde hace un tiempo cuando mis emociones me dominan mis ojos cambian a mi color original así como mi cabello.
—Se dice que la bruja que maldijo a todos los Avery tenía unos ojos iguales a los de la pequeña Luna frente a mí.
Sorprendida por sus palabras no puedo evitar ver en el padre de Ery algo de Dieterich, sin embargo la manera en que habla es fría, para nada se asemeja a la calidez que me transmitió aquel hombre cuando me apoyó con los gastos funerarios.
Entre más lo pienso mi cabello también adquiere un tono marrón en las puntas.
—Así que no me equivoqué. Eres descendiente de esa bruja, vaya ironía.
Imposible, si eso fuera cierto entonces eso me hace descendiente de la bruja que maldijo a los hombres Eardwulf también.
—El castigo de la bruja fue enamorarse del primer macho basura que encontrara. Tener descendencia inmediata, una hembra tonta que siga su mismo destino.
No….
Por favor… Esa debe ser una coincidencia….
—Mi hijo es un estúpido. Se enamoró de la misma descendiente de quien lo maldijo haciendo que matara a su propia madre. Supongo que eso lo convierte en una escoria ¿no lo crees?
Aunque la impresión me ha dejado estupefacta reacciono rápidamente ante el insulto a mi pareja.
— ¡Gian es mi Alfa y también un hombre maravilloso!
Emitiendo un gran “Hmmm” Sieg toma una bocanada de su cigarro exhalando el humo sobre mí logrando como reacción inmediata que tosa y aleje lo más que pueda el humo con la mano.
—Con tu maldición, mi hijo no tardará en ser una basura.
No...
—Detesto a esa bruja, tú no me desagradas—Toma otra bocanada—Por eso vine a advertirte, pequeña Luna.
'¡No dejes que Sieg te haga creer tonterías, Cady! ¡Aunque sea cierto que en tu familia las mujeres Beckham eligen hombres malos también te dijo tu abuela que se puede terminar eligiendo a un buen hombre!'
Un buen hombre...
La madre de Ery... la madre del señor Eardwulf... Gudrun y Galia, Gianna... Remy... Ermenrich
Incluso Sieg y Dieterich...
Perdieron a sus esposas por la Maldición.
"Si una descendiente de la bruja se enamora de un buen hombre y engendra un varón, la maldición se anulará"
Fue lo que me dijo mi abuela, pero yo no me creía capaz de amar, tampoco puedo tener descendientes. Así que la maldición morirá conmigo.
'Creo que has malentendido todo, Cady. No se refiere a que deba engendrarse un varón sino a enamorarse de un hombre que no sea una basura. El nacimiento de un hijo es solo el resultado de que haya terminado.'
Ery...
Soy descendiente de quien comenzó su soledad y dolor.
'Prácticamente ambos son descendientes de quien maldijo a la familia del otro, Cady. Nunca te culpes por eso'
Entiendo que yo no lo provoqué, incluso si fue un antepasado mío el que lo hizo, yo no soy esa bruja.
Pero...
Si ambos estamos malditos ¿Cuál maldición se comerá al otro primero? Soy la pareja de un Avery y también soy descendiente de las mujeres que elegimos escorias. Con tanta calamidad prácticamente debería tener a la muerte y la mala suerte detrás de mí como una sombra al acecho para reclamarme.
Casi morí a los 18 años de edad, lo olvidé por completo Sarah llamó a ese hombre al que olvidé mi primer amor, entonces debió ser una escoria ¿cierto? También el día que cumplí 24 años…
—Contrario a lo que seguro piensas—Me responde sin haberle preguntado—Las brujas de Concordia no mueren de inmediato como las parejas de un Avery, pequeña Luna. Viven lo suficiente para sufrir por la escoria a la que se sienten atraídas. Luego, cuando han sufrido lo suficiente, se marchitan lentamente cada día hasta secarse y morir.
Sieg inhala de su cigarro y exhala, sin decirme nada más se aleja dejando una niebla espesa con olor a nicotina e incertidumbre. Una vez se ha perdido por completo me desplomo en el suelo, mis ojos se cierran incapaces de mantenerse alerta hasta que alguien me llama por mi nombre.
¡Demasiadas revelaciones en esta parte del capítulo! ¿Sieg es un enemigo también? ¡Los motivos grises del anterior Alfa son cada vez más confusos! A veces las decisiones correctas no son las que nos hacen felices,Cady se ha propuesto proteger a su Alfa y a todos sus seres queridos muy por encima de sus verdaderos deseos. Quizá al tocar fondo finalmente pueda descubrir la razón por la que le es tan difícil "compartir" a su Alfa con otra.







