Mundo ficciónIniciar sesiónActo I-Palabra de Luna~
Después de que Cady se recuperó la llevé a la manada, deseaba quedarme con ella en la posada unos días más para que pudiera disfrutar del mar, ella se negó.
“Me fui casi una semana, Gian” Me dijo poniendo los ojos en blanco “¡Hershey también estuvo lejos casi tres días! ¡Lina no ha descansado, ni una sola vez desde entonces!”
Le dije, además de que Lina se ha tomado esas responsabilidades con gusto pues le encanta ser útil para su luna, que ella también estuvo preocupada por mi pareja.
“¡Precisamente, por eso no podemos seguir jugando y delegando responsabilidades!”
Shawn también estuvo de acuerdo, resignado acepté, cuando a Cadenza se le mete alguna idea en la cabeza es difícil hacerle cambiar de opinión, sea buena o mala. Es justo por eso que quería que se relajara un poco de todo lo que le abrume, para que disfrutara de un tiempo libre de presiones. Pero necia como es, le preocupa más que Lina esté bien.
Le dije, a pesar que Shawn quiso impedírmelo, algo como “si te preocupas tanto ellos entonces por qué te fuiste sin pensar en lo preocupados que nosotros estaríamos por ti” Lo admito, fue algo estúpido, pero me sorprendió más la respuesta de Cady.
Ella se llevó el dedo cerca de la boca intentando descifrar algo.
“En realidad no lo sé. He logrado sobrellevar mis problemas toda mi vida, incluso aquí supe mantenerlos encerrados, pero últimamente no pude contenerlos más”
Es lógico, acumuló tanto que comenzó a desbordarse. Incluso Shawn estaba de acuerdo con eso pero Cady negó mi explicación.
“Sentí algo como un instinto… Quería desaparecer, tuve una inmensa tristeza imposible de disimular como si algo en mi interior me dictara que debía morir”
¡Ahí está! ¡Cady está bajo mucho estrés últimamente, por eso necesita descansar!
“No lo necesito, Ery” Me dijo gruñéndome con fastidio “Lo que necesito es cumplir con mi deber---“ Ella se calló un momento, el silencio fue demasiado largo e incómodo porque sabía por el ambiente que aquella realización con la palabra “deber” tiene que ver con lo que más le duele.
Es más que evidente para mí, aún sigue fresco ese tema, pero no puedo hacer nada para solucionarlo. No se puede pelear contra la naturaleza ni contra el destino.
Mentiría si dijera que no me preocupa lo que sucederá en el futuro con todo esto, después de todo un heredero es algo que le concierne demasiado a la manada.
Yo también intento lo mejor que puedo no pensar en ello, en que jamás podré darle el nombre que Cady eligió tan cuidadosamente a mi cachorro. Pero no mentí cuando dije que puedo vivir sin tener uno. Podemos adoptar, somos una familia con o sin cachorros. Además, Shawn es un hijo bastante problemático y criarlo ya es una tarea muy extenuante.
‘¡Nunca serás mi papá!’
Es como tratar con un adolescente. Querría que mi primer hijo fuera un poco más pequeño y tierno como mi pareja…
‘¡Soy un macho adulto, Ery! ¡Solo mi madre puede tratarme como un cachorro si así lo quiere!’
Cady lo ha mimado demasiado, tanto que ha olvidado cómo respetar a su---
‘¡GAAAARGH!’ Me gruñe volteando de espaldas y haciéndose el desentendido mientras hace rabietas.
Me serían muy graciosas sus reacciones si no fuera por mi Beta que me está mirando demasiado atento ¡Voltea a otro lado, me fastidias!
—Ahora que lo sabes ¿ya decidieron qué hacer?—Me pregunta sin rodeos.
—Por supuesto, si es tan necesario y ella lo desea, podemos adoptar a un cachorro y decirle a la manada que es mío.
—Sería mentirles a todos—Me recalca.
—Etzel tampoco lo es y la manada lo acepta como si lo fuera.
—La manada desconoce que no es un hijo legítimo de Sieg, Hilde es una duquesa licántropo, parte de la familia real. Igual que Freya.
Tenía que mencionar a esa loca.
—La nigromante esa es descendiente de la familia real pero es una noble caída.
—Aunque lo sea, Ery—Me dice con seriedad—Para la manada eres el Alfa de la desgracia y la calamidad así como la marcha del infierno.
—Entonces aprenderán a respetarme o pueden irse al---
— ¡Ery! ¡¿Puedes pretender ser serio aunque sea una vez?! ¡Aunque estés enamorado, a ellos les importa un carajo!
Suspiro, si ellos no aceptan a mi Luna y ella desea tranquilidad entonces…
—Si comienzan a presionar a Cady, se las verán conmigo y si eso no es suficiente… Entonces que se J0DAN.
—No estarás pensando en hacer algo estúpido como lo que me estoy creyendo ¿cierto?
—Depende de lo que creas, Milo. Por ella soy capaz de abandonarlo todo.
Milo se golpea con la palma de la mano en la frente, su respiración es un gruñido de fastidio mientras su mano baja resbalando por sus ojos hasta la barbilla.
—Estar enamorados les ha jodido el cerebro a ambos---
TOCTOCTOC
Su voz es como un canto celestial, de inmediato dejo a Milo y sus quejas sin sentido, ella me sonríe y toma mi mano. No necesitamos de palabras, la sigo como si fuera su sombra sin soltar su mano mientras Lina y Hershey nos llaman desde lejos.
Jerome quien ya se ha recuperado como el buen guerrero que es, también abre la boca ¡Estamos ocupados, noten el ambiente de su Alfa! Cady se ríe y me deja callado al apoyar la yema de su dedo índice en mi boca.
—Ven, Gian. Hay algo que quiero mostrarte—Me dice ella con una sonrisa capaz de derretir cualquier hielo y cambiar mi humor en segundos.
Me guía por el bosque, esta situación me da una pequeña sensación de dejavu. Acaba por confirmarse cuando ella me muestra la cabaña.
A orillas del lago hay una gran manta y canastos llenos de comida. O eso fue lo que creí pues en lugar de alimentos hay harina, huevos, trastos y un gran tarro de miel.
— ¿Qué es todo esto?—Le pregunto sin poder disimular mi curiosidad.
—Son ingredientes—Me responde ganando un suave gruñido mío.
—Eso es más que obvio, quiero decir qué hace todo esto aquí.
—Mientras estuve en cama cierto Alfa se encargó de mis comidas y para ser sincera casi muero una segunda vez.
‘Mi madre no se mide para decir lo mal que lo haces’
— ¿Sabes lo difícil que fue?—malagradecida.
—Sí, vi las quemaduras en tus dedos. Por eso te enseñaré a preparar panqueques, es tan sencillo de hacer que no asustarás más a la señora Brown ni harás llorar a Milo cuando tenga que probar los primeros intentos.
Bien, digamos que acepto aprender con ella a cocinar ¿No necesitamos la cocina para eso?
—Para ser un lobo primitivo se te ha olvidado que la naturaleza provee todo y aquí tienes a alguien que controla el fuego—saca su lengua—Además no nos dejarán ni un minuto en la cocina sabiendo que el Alfa va a cocinar.
Shawn se burla mientras me trago cualquier respuesta sarcástica que pueda dar, prometí que seré mucho más paciente y que creeré en ella incluso si vuelve a huir de la manada.
Incluso si parece un comentario de burla.
— ¿Acaso el Alfa perfecto olvidó cómo hacer una fogata?
Suficiente, le enseñaré lo que es respetar a un alfa.
— ¿Qué tan grande la quieres, pareja?
¡AAGH! ¡Acabo de responderle lo contrario!
—Lo suficiente, ni muy grande como para lograr un gran incendio ni demasiado pequeño—muerde su labio—Tal vez unos 22 centímetros.
¡Eso lo ha dicho adrede, estoy seguro! ¿Por qué exactamente veintidós centímetros? ¿Acaso me está seduciendo?
—Me refiero al tamaño en diámetro de la circunferencia de la fogata, mal pensado.
Sí, claro.
Cady aún sigue un poco débil y sigue recuperando energías, debo controlarme, no puedo comportarme como un precoz que se enciende con cada palabra que parezca sugerente.
—Podrías conseguir un palo de “este” grosor y tamaño—Me dice haciendo la forma de la circunferencia con sus dedos tomando este “palo” imaginario de arriba hacia abajo mirando este mientras está de rodillas.
Maldición ¡Deja de provocarme, seductora!
Chasqueando la lengua camino a grandes zancadas y me adentro en el bosque, si quiere que sea ardiente lo tendrá.
***
Después de unos largos minutos continúo frotando mis manos con una vara de madera contra el tronco grueso que he cortado a la mitad, como un idiota, sin lograr absolutamente nada.
Shawn se retuerce como un tronco de lado a lado mientras se ríe de mí, Cady insiste que ella puede hacerlo pero me niego rotundamente. Incluso si ella puede encender el fuego usando el poder de Chiara yo soy el macho del hogar.
—Entonces deja que la hembra del hogar lo haga por ti—Responde mientras me empuja con la cadera hacia un lado.
—Claro, no se dificulta para nada cuando tienes un lobo que controla fuego en sus manos---
—Chiara aún se encuentra débil, aunque quisiera lucirse con su pareja necesita descansar—Lentamente comienza a frotar con sus palmas mientras aumenta la velocidad—Cuidado, no rompas el círculo de piedras.
Veo con asombro como sin problema comienza a lograr que la madera se caliente hasta que finalmente se crea fuego que va manipulando hasta llegar al tamaño deseado.
— ¿Dónde aprendiste eso?—Le pregunto sorprendido.
—El señor Bingley, fue un Boy Scout cuando era un niño…
¿Un qué?
—Son niños que aprenden a sobrevivir en la naturaleza y temas básicos que la humanidad va perdiendo al acostumbrarse a los avances modernos.
Pensé que era una chica calmada y excesivamente retraída pero ahora parece más animada y activa.
—Al señor Bjorn Bingley le encanta pescar, a veces me invitaba a las excursiones padre e hija que hacían en el lago. Solía acompañarlos muchos fines de semana y acampar con ellos hasta que…
Ese silencio, el vacío en su mirada que se pierde en el pasado de algo que parece doloroso, incluso Shawn sabe que se refiere a que todo eso fue antes de que su abuela cayera enferma. Tenía apenas 17 años de edad cuando dejó de sonreír descuidadamente y aprendió a andarse con cautela para no desagradarles con su dependencia emocional.
—Eso de preparar panqueques suena delicioso ¿Me enseñas?
Ella asiente sacudiendo todo pensamiento triste recuperando su ánimo, me enseña paso a paso como preparar la “masa” mientras menciona algunos datos curiosos que había leído sobre la invención de ese panecillo. Los lobos no podríamos retirar la carne de nuestra dieta pues es el alimento base para nuestros lobos sin embargo los humanos tienen algo que denominan cuaresma.
—Mi abuela detestaba la masa preparada, la primera vez que preparé unos frente a ella me golpeó con el cucharón en la cabeza—Calla brevemente y aclara rápidamente—no con fuerza, por supuesto. Lo mismo opinaba de que hiciera “tostadas francesas” las llamaba panqueques para perezosos.
Debo admitirlo, cuando mencionó panqueques no esperaba que hiciera exactamente lo que me preparó por mi cumpleaños.
Las primeras veces los resultados desastrosos como partes quemadas y crudas la hicieron reír hasta que finalmente pude preparar uno decente.
— ¡Vaya! ¡El Alfa acaba de preparar su primer verdadero alimento comestible!—Aplaude mientras prueba mi más reciente intento— ¡Es un gran progreso!
Durante el tiempo que ambos disfrutamos de la compañía del otro, riendo como si no hubiera nada más de qué preocuparse, completamente inmersos en lo que puede decir el otro sobre un fragmento más sobre nosotros, nuestras vidas antes de conocernos, todo mientras Cady limpia algo de masa cruda que se habrá embadurnado en la punta de mi nariz.
—Mi madre quería ponerme Calla, Carole o Carolina, por la flor de Pimienta Carolina, además de que amaba a las flores, todas las mujeres Beckham se llaman a partir de una flor, mi abuela le sugirió que cambiara la cadena al llamarme por algo que no fuera una planta—Se ríe después de que no puedo resistirme sacar una carcajada.
Menos mal que logró convencerla. Me gusta Cadence mucho más que Carole… Cadenza le calza perfectamente, tiene cierta sensación en mi lengua y decirlo es como si naciera con ello.
— ¿Y por qué te decidiste por “Ery” cuando decidiste cambiar tu nombre?
—Por Remery—Le digo ocultando mi rostro bajo mi mano
Hablar de mi abuelo ya no me molesta pero me deja cierta sensación como un pequeño vacío. Cady ve a través de mi vergüenza pretendida, se calla un momento, ladea su cabeza. Luego se acurruca debajo de mi barbilla, me abraza con fuerza y toma mi mano.
—A veces la extraño, pero sé en dónde está y que puedo visitarla aunque desee que siga conmigo—Me toma por la barbilla y me ve a los ojos, estos de inmediato se vuelven amarillos—Tal vez te faltó esa clausura y poder despedirlo adecuadamente.
En lugar de asentir o negar esas palabras, atrapo su muñeca, la miro con sed y hambre voraz provocando que ella se relama los labios de manera involuntaria, nuestros labios se acercan hasta que colisionan provocando un fuego creciente como la intensidad con la que aumenta cada beso, más vivo que el de la fogata que habíamos encendido un momento antes.
Cuando finalmente apartamos nuestros rostros al recordar que nos falta aliento ambos respiramos agitadamente mientras sostengo sus mejillas con ambas manos y acerco mi frente con la suya cerrando los ojos, inhalando su aroma embriagante.
—Mi abuelo… solo tenía un deseo para mí—Acaricio su cuello con los dedos y bajo mis dedos rozando hasta su clavícula—Que me enamore realmente de mi pareja.
Ella me responde, con una sonrisa leve pero sublime, sin palabras, solo con la sensación que cosquillea en mis dedos cuando toma mi mano a punto de bajar por su pecho, entrelazando su mano con la mía que lleva poco debajo de la clavícula y besa mis nudillos.
Yo tampoco digo nada más, sin soltar su mano me levanto rápidamente y la jalo hacia mí, abrazo su cintura, poco a poco levanto su cuerpo, si tenemos cuidado no le hará daño que hagamos un poco de ejercicio.
Es parte de mi naturaleza como lobo, no puedo evitar mi lado salvaje, aquel que desea estar constantemente unido a su pareja, no es sexo tampoco ser un pervertido, es la manera en que muestro mi amor. Nos besamos, desde que comenzamos a hacerlo he sentido como ha cambiado todo para nosotros, de besos robados a besos suaves y tímidos suyos, escalando hasta volverse más apasionados como fuego imposible de extinguir. Pero es la primera vez que tengo esa sensación de ser correspondido en algo diferente, más cercano, más del alma.
Ella abre mi camisa y abre los ojos al notar la marca en mi cuello, me pregunta si me duele todavía.
—Podría decirte un montón de sensaciones que me provoca esta marca que me has puesto, Cady… Dolor jamás, solo placer y algo más fuerte.
— ¿Qué es más fuer---?
No permito que termine de hablar, capturo sus labios beso un par de veces y cuando me separo un poco respondo.
— ¿Quieres saber lo que siento con la marca?—Llevo su mano hasta el bulto que ha crecido hasta un tamaño imposible de ignorar.
En lugar de responderme “pervertido” o con algo sarcástico apretuja la dureza provocando que suelte un gemido entre dolor y placer por la fuerza con la que lo hace. La marca me ha hecho más sensible, incluso con un beso siento que voy a estallar como esos fuegos mágicos que la bruja Alexia una vez hizo para nosotros en el cielo nocturno.
Apenas hemos comenzado a calentar el cuerpo del otro cuando me veo interrumpido por un enlace mental del inoportuno de Milo.
‘— ¡Ery! ¡Quería solucionarlo por mí mismo pero exigen hablar contigo!’
Maldición, algo me parece absurdamente familiar de todo esto, como si se repitiera exactamente igual, incluso esa insistencia constante apresurándome a regresar. Cady también se ha quedado en silencio, está inmersa en una conversación por enlace mental. Suspira, toma mi camisa del suelo y la ropa que nos habíamos logrado despojar mientras me apresura a vestirme.
—Debemos irnos, Gian—Me dice algo seca como esa tarde en que me dejó el enigma de su ropa interior.
Quizá más fría.
No logro descifrarlo hasta que ella sonríe suavemente mostrándome su mano, aunque hay algo de resignación en medio del brillo de sus ojos, parece estar tranquila. Rápidamente acepto su mano, lo que sea podremos enfrentarlo si estamos juntos.
***
Sabía que tenía un absurdo presentimiento de que algo se estaba repitiendo como un horrendo dejavu, nada más puse un pie dentro de la manada Milo me atacó con mil preguntas sobre por qué me he tardado tanto en llegar un tanto preocupado porque el consejo exige verme y todas esas idioteces de esos viejos entrometidos.
Acaban de enterarse de que Cady estuvo delicada de salud unos días, aprovechando que nuevamente estuvo en manos de doctor Yeha. Por más que intento explicarles, ellos ya han sacado todo un registro de los días en que Cady estuvo dormitando en lugares extraños y sus nauseas.
—Si no es por narcolepsia la zoncera de nuestra Luna, entonces depaupera cada día más—Asegura el maldito Belcher—A este paso aquella que está al lado de nuestro Alfa acabará igual que Luna Gudrun---
Mi gruñido le hace saltar hacia atrás. De inmediato abre su boca para soltar todos los argumentos posibles tan rápido como puede.
—Todos son testigos, los últimos días su supuesta Luna duerme repentinamente en lugares extraños víctima de su propia somnolencia. Sus visitas al doctor Yeha prueban que---
Nuevamente gruño haciendo callar a todos.
— ¡Una palabra más que digas, Belcher, una más y le demostraré a los otros que se puede perder el conocimiento en lugares por demás "extraños"!
—Solo estoy comunicando por todos lo que le preocupa a la manada. Ante una Luna que no es apta para el cargo y cuyas responsabilidades parecen debilitarle hasta afectar su salud---
¡Vaya consejo de pseudo sabios más molesto tengo! Debería deshacerme de todos, sin embargo no son los únicos quejumbrosos que continúan calumniando a su Luna cada oportunidad que tienen, también lo hacen miembros de la manada.
—Es de preocupación de todos que desde Abril hasta ahora, siendo casi Noviembre, el Alfa no haya engendrado todavía a un heredero. Que no creemos que sea culpa suya pues todos estamos conscientes de sus… ejem, actividades.
Los presentes comienzan a murmurar hasta ensuciar el ambiente con alguna remarca despectiva hacia Cady mientras cierro el puño pensando en la mejor forma de acomodarlos en fila y mandar a todos al infierno con solo puñetazo.
—Lo que quiere decir el sabio Belcher es que quizá no haya sucedido debido a que su luna no está saludable, incluso se sospecha que pueda ser infert---
Nuevamente gruño, esta vez con mayor fuerza con toda intención de intimidar.
Por presión de todos ellos Cady casi muere en esa cueva al sentirse culpable por no poder tener a mi cachorro.
—Si es tu deseo ser el ejemplo de todos---
¡SLAM!
— ¡Alto!
Alguien abre la puerta de par en par, su rostro no muestra preocupación pero si su responsabilidad con la manada, la mirada de una Luna auténtica.
—Alfa, como Luna yo también tengo palabra aquí, solicito que se me escuche también.
Por supuesto, mi pareja no necesita solicitar nada para poder decir lo que desee.
—Sabio Belcher, miembros del consejo, me dirijo también a todos los presentes de la manada, pueden descansar y sentirse tranquilos. Yo, Luna Candace Var Sansa convoco a seguir la ley 242 así como el derecho del Alfa a tener una segunda esposa.
Shawn está tan sorprendido como yo, ni siquiera puede decir alguna remarca sarcástica ni burla, Hershey quien va detrás de Cady tampoco puede creer lo que ha dicho, Jerome y Milo me ven arqueando la ceja y ladeando el rostro como búhos y lechuzas abriendo cada vez más el iris de sus ojos hasta que las pupilas casi desaparecen.
— ¿Lo escuché bien? Luna Candace, quien no condona las infidelidades, acaba de---
— ¡Vaya hipócrita!—Todo lo que dicen ellos me entra por un oído y sale por el otro sin siquiera poder molestarme.
— ¡Shhh! ¡Te pueden oír!
— ¡Y yo que pensaba que era una Luna sensata!
—Yo la admiraba porque creí en lo que hizo por Beta de Fritz, es un fraude.
Ni siquiera Belcher puede dar crédito a lo que dijo mi pareja.
— ¿Puede repetir lo que dijo, Luna Candace?
—Por supuesto—Dice Cady con un rostro completamente inexpresivo—Dado su preocupación por mi estado de salud y que no estoy en condiciones óptimas, el Alfa tomará una segunda esposa que sea saludable---
¡Eso jamás!
Mi gruñido retumba y resuena como un temblor estremeciendo a cada uno de los presentes excepto a Cadenza quien guarda toda compostura a pesar de mi mirada casi asesina contra ella.
— ¡FUERA TODOS!
—Pero, Alfa---
— ¡DADO QUE HAN HECHO ESTO SIN SEGUIR LOS PROTOCOLOS, INVOCANDO LA JUNTA SIN AVISO PREVIO, NO LES CONCEDO PETICION ALGUNA, LARGO!
Milo y Jerome permanecen ahí, aunque todos han salido despavoridos mi Beta y Gamma no siguen una simple y maldita orden.
— ¡USTEDES TAMBIEN, FUERA!
Lina parece querer decir algo mientras mi Beta la toma suavemente de la cintura y niega con la cabeza alentándola a salir por la puerta antes de que comience una masacre... Espera ¿Desde cuando son tan cercanos esos dos?
¡Que me importe un carajo lo que hagan ellos, tengo algo más importante que hacer!
En cuanto la puerta deja el sonido pesado del seguro al cerrarse miro incrédulo a Cady intentando con todas mis fuerzas no perder la cordura con ella.
— ¡¿Cómo pudiste, Cadenza?!
¡Después de todo lo que hemos pasado, de todo ese tormento que tuve que pasar para romper el compromiso porque Cady se negaba a que tuviera una segunda esposa! ¡¿Por qué?! ¡Maldita sea! ¡¿Por qué me hizo algo así?!
—Dijiste que no necesito explicarme ante nadie para decir lo que deseo—Me responde digna sin ningún remordimiento, como si fuera la mejor decisión que ha tomado.
— ¡Pero si a mí! ¡Debiste decirme que pensabas algo tan absurdo!
¡RESPONDE!
‘Basta, Ery. Harás llorar a mi madre, déjala que explique’
— ¡Es porque tu madre decidió algo así por su propia cuenta sin consultarlo con nosotros primero!—Respondo a Shawn en voz alta, en parte porque estoy demasiado molesto como para notarlo y en segunda porque quisiera gritarle a Cady lo imprudente que fue.
—Con los ataques de vampiros en el área, las alianzas son importantes, Ery---
— ¡¿Quién te lo dijo?! ¡Ordené que nadie te preocupara con temas de ese tipo!
— ¡Qué más da si me lo dijeron o lo averigüé, Gian! ¡Belcher está en la manada Silivia por una de esas uniones políticas! ¡Es un Beta también!
Una unión de ese tipo significa fortalecer a la manada, por supuesto que lo sé, por eso al Alfa Ery de antes le importaba mucho elegir a Freya como Luna, pero no más ¡Nadie va a separarme de Cady hasta que llegue el momento en que tenga que irse por su cuenta después de que esa pulsera obtenga todos los preceptos!
— ¡¿Desde cuándo te interesan todas esas estupideces?! ¡¿Aún dudas de lo que te prometí?!
¡¡Me importa un carajo que Freya sea parte de la familia real! ¡Te elegí a ti!
—Gian.
Cady niega con la cabeza.
—No dudo de lo importante que soy para ti, tampoco todo lo que estás dispuesto a dar por mí—Toma mis manos entre las suyas—Sé que me prefieres sobre cualquier alianza, es por eso que debes aceptar.
De inmediato arrebato mis manos y alejo a esa mujer testaruda, gruñendo para mis adentros comienzo a caminar alrededor de la habitación como bestia enjaulada.
¡Puedo concederte lo que quieras, excepto esto!
— ¡¿Lo decidiste por ti misma?! ¡¿Quién te metió semejantes ideas absurdas?!
A Cady jamás le preocuparon este tipo de “Alianzas” convenientes. Cuando propuse tener dos esposas para liberarla del yugo de esos buitres ella, se molestó tanto que me pidió el divorcio. Hace unas horas incluso nos divertimos cocinando y jugamos en la cabaña, estaba todo bien entre nosotros hasta que esos desgraciados se entrometieron.
¿Desde cuándo le importa lo que piensen esos viejos “rupestres” como ella los llama? Hace unos meses los habría mandado al calabozo si pudiera pues los detesta---
A no ser que...
— ¿Cady, esto tiene que ver con lo que hablamos?
Su silencio me confirma lo que sospecho.
—Cadenza, incluso si fueras una asesina, si estuvieras completamente podrida... ¡Para mi eres preciosa! ¡Nada de lo que me digas me hará dejar de amarte! ¡Llevaré conmigo también tus cargas y culpas!
Nada puede detenernos si estamos juntos---
—Soy infértil—Me repite con una voz firme y seca.
Lo sabía, le afecta demasiado el saberse “incapaz” de seguir lo que se espera de una luna o más bien de una mujer. Por eso se llama a si misma rota e incompleta.
—Aquí y también allá, yo nunca podré tener hijos...
¡¿Por qué eso debería ser razón para separarnos?!
— ¡Te dijimos Shawn y yo que no necesitas castigarte más por eso!
¿Por qué? ¡Creí que ya la había liberado de esa carga! Cady niega con la cabeza sin dejar esa estúpida sonrisa demasiado tranquila tomando de nuevo mis manos entre las suyas como si quisiera descongelarme.
—Si, eso ya pasó, me culpé por "muchos años" cuando mi abuela terminó en el hospital al no poder soportar su pérdida me tomé el deber de cuidar de ella tenía tan solo 17 años. Fue cuando conseguí mi primer trabajo... Sarah me ayudó para que pudiera ingresar a pesar de ser menor de edad. No era mucho pero sentía que podía expiar mi culpa.
Cady...
—Cuando mi abuela murió no sólo me abrumé por quedarme sola. La culpa era demasiado inmensa, yo había terminado con la familia...
¡¿Lo ves?! ¡Aún quieres culparte!
—Entonces sucedió... Amenorrea. Es la ausencia del ciclo menstrual, para ustedes el llamado celo. En ese momento la posibilidad de una vida que germinara en mi interior era algo imposible.
¿Qué puedo hacer para que me crea? ¿Qué palabras podrían descongelar su corazón del crudo invierno que aún la abruma?
—Nunca lo había pensado con tanto anhelo, pero al saber que no podía tener hijos sentí un inmenso dolor, Terrence... la verdad es que lo deseaba. Quería ser madre y formar una familia, una verdadera. Una parte de mí a pesar de lo que había causado con mi egoísmo tenía la pequeña ilusión de una familia propia. Pero ese sueño acabó...
—Cady, creí que ya lo habíamos hablado. Te amo, no me afecta lo que hayas o no hecho.
—Créeme, jamás olvidaré tus preciosas palabras. Te estaré agradecida y las llevaré conmigo a donde quiera que vaya.
¡¿Por qué lo haces parecer una maldita despedida?!
—Me hacía feliz pensar que sin ese cuerpo defectuoso pudiera ver mi sueño cumplirse aunque fuera por un instante breve. Pero... ¡Por mi culpa también Candace tiene mi defecto!
A pesar de mi enojo no puedo evitar conmoverme al ver caer una de sus lágrimas. Rápidamente la abrazo contra mi pecho, puedo sentir mis latidos que están acelerados a punto de salirme por la boca si no los detengo.
— ¡No eres un defecto Cadence!
—Si lo soy, he sido un defecto toda mi vida. Donde quiera que voy solo traigo desgracia a las personas.
¡No, no lo eres! ¡Tú no tienes la culpa de aquel incidente! ¡Maldita sea, si tan solo te lo pudiera decir!
—Tuve el descaro de desear una familia cuando destroce la mía con mis propias manos. Por eso fui castigada por Dios.
¡NO! ¡NO MERECES CASTIGO ALGUNO PORQUE NO HICISTE NADA MALO!
Si tan solo pudiera decirlo…
—Así que fui egoísta una vez, cuando escribí esa historia de lobos y debía elegir los nombres.
¡MALDICIÓN, MALDICION, MALDITA SEA!
—La cruda y merecida verdad es... que nunca podré ser madre. Si bien Shawn es mi hijo eso no es suficiente para la manada.
¡DI ALGO SHAWN, LO QUE SEA!
‘Deja que mi madre libere todo lo que siente, Ery’
¡MALDITO LOBO INÚTIL!
—Tú deseabas mucho tener un hijo... Dijiste que incluso cuando yo estuviera lejos seria el recuerdo de lo que vivimos juntos. También lo deseaba... incluso le había pensado un nombre, empezaría con “G” como Gian, porque quería que fuera el viento que te acompañara cada día y también... que fuera tu orgullo.
Otra lágrima cae resbalando rápidamente por su mejilla hasta caer al abismo.
De pronto toda esa ventisca helada se vuelve una suave brisa llena de cenizas al escucharla decir la razón por la que le duele más el no poder concebir.
— ¡Yo nunca podré darte a Gale!
Gale...
Había evitado pensar en ese nombre desde hace días. Mi silencio no hace más que aumentar la inseguridad de Cady quien vuelve a soltar una lágrima delatora pues la limpia rápidamente.
— ¡¿Lo ves?! ¡La verdad es que eso si te afecta! ¡No te quitaré ese derecho a ser padre, Ery!—Cae otra lágrima que rápidamente limpia con el dorso—Puedes usar ese nombre cuando tengas tus cachorros con Freya---
— ¡¿Qué quieres decir con eso?!
¡¿Qué clase de estupideces has estado pensando últimamente, Cady?! ¡Dime quién te está presionando para que tomes decisiones así!
—El consejo no permitirá que tengas una Luna incapaz de tener hijos. Comienzan a cuestionarse el por qué no hay un heredero, quieren incluso hacer una prueba de fertilidad por ese motivo… Nunca podré darte uno por más que lo intentemos. A este paso afectaré a la protagonista de la historia si me destituyen como pareja.
— ¡¿Y yo no tengo palabra en esto, Cadenza?!
¡Eres mi pareja! ¡La única en mi vida! ¡La única que deseo!
—Eso dices ahora, cuando entiendas que no puedo darte lo que deseas tú----
— ¡Si no es de los dos entonces no deseo nada!
—¡Yo si lo deseo... Deseaba darte un hijo, ser madre, tener una familia aunque no lo mereciera!
Cady, tú mereces una familia. Mereces felicidad y mucho más.
—Cady, tienes un hijo. Shawn te ama como si fueras su madre y él te llama así todo el tiempo.
Incluso si parece algo extraño e inusual que el lobo de tu pareja te considere su madre creo que han sucedido demasiadas cosas extrañas como para alarmarse por una conexión tan especial que tienen.
—Cadenza, creaste vida, no desde tu vientre sino con tu mente y tu corazón.
Yo te amo por tu interior, por tu mente llena de ideas hermosas, tú eres asombrosa y amo todo de ti.
Mis palabras parecen llegar a ella, puedo verlo en el brillo en sus ojos y el temblor en su boca.
—Terrence...
—Con cada una de tus historias haces nacer vida, amo leer lo que escribes porque puedo sentirlo.
Pones una parte de tu alma en todas ellas y cada una se convierten en tu familia.
Eres mi familia, Cadenza.
No necesito tener cachorros para sentirme completo, si estás conmigo, eres suficiente.
Cady lleva su mano a la boca y solloza, con cuidado tomo sus muñecas y me hago un espacio para besarla.
—Pero el consejo no permitirá que el Alfa tenga una luna que...
Cubro su labio con mi dedo.
—Entonces adoptaremos en secreto algunos cachorros.
Si deseas tener muchos hijos puedo darte todos los que quieras y los amaré como si los hubiéramos engendrado juntos.
—Toda tu vida resentiste el que tu hermano fuera adoptado y tuviera más posibilidades de ser Alfa—Su voz se quiebra— ¡No puedes seguir acumulando mentiras y malos actos que te acaben, Gian!
No necesito ser Alfa, podemos irnos lejos. Puedo dejarlo todo excepto a ti.
—Es precisamente por eso que necesito que lo hagas—Me dice jalando bruscamente de mis brazos hacia abajó para apartarme de ella.
Me da la espalda mientras continúa repitiendo que necesito una segunda esposa ¡No, es absurdo que me pida algo así! ¡Jamás lo haré!
—La historia es de un Alfa líder de una manada, Ery—Traga antes de continuar—Si te destituyen, cambiará el protagonista.
¿Cómo puede ser esa diosa tan cruel?
—No podría soportar que alguien más tome tu lugar. Tampoco podría verte perder todo por lo que has peleado toda tu vida.
De alguna manera mi corazón me pesa como si fuera una roca inmensa cuya raíz yace enterrada bajo tierra imposible de sacar. Aunque me envuelve la cara con sus manos las siento heladas como cada una de sus palabras.
—Cásate con Freya, Ery.
Jamás creí que podría decirme algo peor que la primera vez que me rechazó en el acantilado. Logró superarlo con creces, pero no puedo enfadarme con ella porque todo lo que me dice tiene sentido y es completamente válido.
De hecho ni siquiera puedo negar todo lo que afirma.
¡Se han invertido los papeles! La vida se compone de decisiones, algunas son más difíciles y dolorosas que otras. Después de aquel colapso mental, Cady piensa en lo que es mejor para ambos y quizá para todos en la manada, finalmente ha tomado una decisión drástica... ---- En el capítulo 119 en escena era #37 no 36, después lo arreglaré. Esta semana me tocó una mudanza extenuante, una disculpa por no actualizar.







