Capítulo 124.1- Ery Avery en Escena Parte 42

Acto I- Embriagados de amor (Ery) ~

“TSSSH” El sonido del contenido de la segunda cerveza saliendo a borbotones tras jalar el aro y un “GLUGLUGLGLU al tragar del contenido son los únicos sonidos en mi oficina hasta que termino el contenido que aviento contra la puerta y la lata hace un gran “CLANK” al chocar.

¡OTRA!

Rápidamente tomo otra lata y arranco el sello por el aro, al caer en el suelo este se queda tintineando incapaz de quedarse quieto. Lo tomo en mi mano y aviento este al otro lado de la habitación “CLINGG” hace el desgraciado.

¡GLUG, GLUG, GLUUUG!

¡CLANK!

‘Ery, si continúas así te vas a emborrachar’

¡ESO ES LO QUE QUIERO!

Cuando Cady bebió de más olvidó todo al día siguiente, quiero olvidar… Tengo que olvidar… ¡Maldición! ¡Si tan solo pudiera olvidar uno de sus mejores orgasmos llamando el nombre de otro macho!

Me llamó "Edén" mientras estaba en mis brazos, cuando mi miembro estaba dentro de ella… En el momento de mayor éxtasis me llamó por un nombre que no es mío.

Dijo el nombre de otro hombre, el otro que se había puesto mi rival.

¡De nuevo él, maldita sea siempre tiene que ser él!

Ya lo había aceptado, me conformaría con tener a Cady hasta cuando ella obtuviera el último precepto. Maldición ya me había hecho a la idea, Aunque fuera por poco tiempo atesoraré el que nos quede, no pediré más, mientras fuera completamente mía durante ese tiempo me conformaría.

No es suficiente. Pero lo acepto con gusto.

Porque lo único que deseo es una oportunidad para amarla y demostrárselo.

¿Entonces por qué? ¡Maldita sea! ¿Por qué otro lobo tiene que llegar y arruinar mis planes? ¡Él vino aquí a robar el poco tiempo que me queda con ella!

Fue en vano todo.

Lo que hicimos no fue el amor, fue puro sexo y liberación carnal. Provocada por mis celos y su deseo al pensar en otro.

Hay un vínculo de por medio, uno que parece más poderoso y profundo que el mío. Hace estremecer a mi pareja, le hace olvidarse de mi nombre, la atracción hacia él es innegable.

Puedo oler su deseo por él, después de todo así funciona esto de las parejas destinadas. La atracción es algo inminente porque nuestro lobo sigue su instinto. Pero yo estoy en otro nivel, la elegí a ella no por un estúpido vínculo sino por lo que es. Una mujer que a pesar de todas las adversidades aún puede sonreí y decir “al demonio todos, yo voy a vivir como quiero” ella a veces lo olvida, sufre en silencio y suele guardarse los problemas para ella sola. Aun así guarda un espacio para preocuparse por los demás, tiene debilidad y fuerza. Amo todo eso de ella.

Fue muy difícil para mí que abriera un poco esa coraza, fui llamado  por ella su mejor amigo y aliado tantas veces hasta volverse cicatriz. Finalmente me había aceptado como su novio cuando de nuevo algo interfirió con nuestra unión. Algo que yo no podía cambiar por más que lo deseara.

La vi levantarse después de la caída aunque la herida sigue fresca. Por eso cometí muchos errores pensando en protegerla de todos aquellos quienes le hacen daño.

Elegí mal otra vez.

Ella le permitió que le diga un nombre bonito, que la llame “fresas” el mismo apodo que Wolf le había entregado ella cuando siendo un adorable cachorro. Lo llamó “Edén” tan tiernamente que desde ese día se hizo llamar por ese nombre por todos. Aunque olvidó ese momento, mi rival jamás dejó de llamarse  así entre sus más cercanos:

El lobo del Edén, Eden Wolf.

¿Por qué Hagen sabe todo eso? Dijo que vio todo eso en sus sueños, es como si él también estuviera soñando en la piel de mi rival.  

Hagen Graves... ese canalla fue mi amigo, lo creía uno. Debí saberlo, desde que se fue a seguir un destino mejor, cuando descubrieron que era el heredero legítimo al trono de Sor Orentia...

No.

Desde el día en que repentinamente ese cobarde amaneció con las agallas que le faltaban debí sospechar que algo sucedió con ese farsante.

Si eso fuera cierto, si “él” está aquí y no pudo tomar mi cuerpo entonces eso significa que al igual que Cady tomó posesión de otra vasija.

— ¡Eden Wolf, no pudiste conformarte y esperar ¿verdad?! ¡Por eso viniste por ella, maldito desgraciado!

¡CRASH!

Mentiroso, me dijo aquella vez que no me ve como su rival, me aseguró que estaba de nuestro lado. Ahora vino a interferir, por supuesto…

—Eren Eardwulf, eres un Grant tramposo.

Mañana tendré una charla con “Hagen” voy a comprobar si mis sospechas son ciertas,

‘Dudo mucho que puedas hablarle cuando despiertes con una resaca descomunal por beber de esa cerveza especial sin ningún cuidado’

Ya sabré cómo hacer eso mañana.

Quisiera olvidarlo todo, desde lo que dijo Alexia esta noche hasta el momento en que dejé a Cady con ese rostro de preocupación al no poder contener mi enojo y temiendo hacer algo de lo cual me arrepintiera después. Además de ese desagradable descubrimiento que…

‘¿Quieres olvidar incluso la parte en que se lo hiciste en la puerta?”

En especial esa parte. Todo lo que tenga que ver con ese maldito y odioso “protagonista” así no tendré que pensar en mi verdadero papel en la historia.

¡CLANK!

Una lata más cae rodando mientras los momentos que quisiera desesperadamente olvidar continúan reproduciéndose como si siguieran sucediendo en el presente.

*Hace unas horas*

¡¡AAAAAAUUUU!!

Cady acababa de aullar con otro lobo, lo hicieron perfectamente sincronizados como una sola voz. Incluso Shawn sintió celos y el dolor de que su pareja se haya liado con otro.

Jamás hemos aullado juntos, frente a nuestra nariz y hocico nos robó su primera vez ese Hombre Lobo quien debe sentirse apuesto pues dudo mucho que no sea un prepotente vanidoso.

‘Es tu culpa por perder el tiempo discutiendo con ese lobo y por enfocarte en complacer al consejo al llevar a Belcher como si fuera tu pareja en el festival’

Lo que Shawn no entiende es que por esa misma importancia del aullido no podía hacer a un lado a Freya, era imperativo que abriéramos con el primer aullido, de todas maneras no planeaba hacerlo bien ni unirme a ella como uno solo.

Pero eso a Cady no le importó, fue y lo hizo con ese príncipe licántropo humillándome ante toda la manada pues el desgraciado anunció que ella es su pareja destinada. Incluso sus guerreros secundaron la moción aullando emocionados porque tendrán una nueva luna.

Sí, ya sé que Cady no tiene la menor idea de nuestras costumbres, pero ya le había explicado alguna vez que los lobos tenemos distintas maneras de cortejo. La primera es “pasear” con nuestros respectivos lobos, la otra es el aullido conjunto, en especial cuando es algo que se hace ante la Diosa luna.

Un juramento con aullido es tan íntimo como hacer el amor.

‘Nuestra pareja no está marcada, por eso los machos pueden acercarse’

Shawn estuvo durante un buen rato buscando con qué culparme mientras yo me tragaba las ganas de comenzar una guerra ahí mismo y declararle al asqueroso licántropo que ya es mi enemigo público.

Cady se negó a dialogar, quería reclamarle por andar tan cerca de ese cabrón.

“No tenemos nada de qué hablar”

Sus respuestas fueron  echando más leño al fuego hasta que me dejé llevar por mis celos y usé a Freya para intentar cobrarme cada humillación.

“Si tanto deseas jugar con fuego dejaré que lo hagas hasta que te quemes las manos”

De inmediato tomé a Freya de la cintura y anuncié ante toda la manada que iba a dormir con ella toda la noche.

Una gran mentira, por supuesto. El solo tocar con mis dedos a Freya me deja una sensación de espinas en los dedos como el asqueroso rosal que cultiva mi hermanastro. Es así de desagradable para mí tocar a otra hembra desde hace tiempo.

Aun así lo hice como si disfrutara de su compañía mientras esperaba ver una reacción en Cady que demostrara sus celos.

‘Eres un inmaduro, Ery’

Ella se lo buscó.

Bebí cruzando copas con Freya y puse mis labios en el mismo lugar que ella. Dejé que viera su labial embarrado en mi boca como un trofeo de guerra en donde me creía el triunfador aunque moría de nauseas.

¿Valió la satisfacción? Me pregunté a mi mismo a la par que Shawn me cuestionó de igual manera.

La respuesta es no.

Pero quería darle una lección. Llevarla hasta los extremos hasta que ella misma me suplicara por estar con ella.

‘¡Si serás idiota, de verdad, Ery! ¡Así solo le estás abriendo la puerta para que salga con nuestro rival!’

Aunque abra la puerta ella me adora, no se atreverá a dar un solo paso con ese farsante intento de protagonista que se siente la gran cosa por saber alemán---

‘—Adelante, duerme con ella. Yo tengo quien caliente la cama por ti’

 ¡CRASH!

‘Te lo advertí, rebasaste su límite’

¡Hija de---! ¡Se lo prohíbo!

Pero entre mayor fue mi desafío, ella lo llevó a un extremo peor. Sonriendo a ese idiota tomó la copa donde este acababa de poner su asquerosa boca y bebió de ahí relamiendose los labios al terminar.

‘—Incluso su saliva sabe tan bien’

Limpiando los remanentes del vino en sus prominentes labios y lamiendo su pulgar, lo cual en otras circunstancias me habría puesto duro si no fuera que ella me desafió con este como una fuerte puñalada, dijo algo aún peor que un aullido.

‘—No puedo esperar para probarlo todo’

¿Qué es lo que va a probar?

¡Espera!

Por supuesto que no, si ese cabrón entra a nuestra habitación juro que lo mato. Me vale un bledo que sea un príncipe o las consecuencias, no va a dejar que la toque ¡Sobre mi cadáver!

‘— ¡Ni siquiera te atrevas---!’

‘—El enlace al que usted intenta contactar se encuentra fuera de servicio’

Me bloqueó, no puedo creer que haya tenido las agallas de decirme algo así y luego bloquearme como si nada.

“Justo cuando creí que esa pequeña presa no podría defenderse muestra sus adorables dientes y muerde con fuerza.”

Freya tenía una sonrisa como la que siempre se asoma con un brillo malicioso cuando encuentra algo que le parece interesante, es muy raro que suceda por lo que si me sorprendió verle tal excitación.

“Nunca había deseado tanto cazar a una presa” Dijo la loca esa abrazando su cuerpo y acariciando sus labios con uno de sus dedos “No puedo esperar a que sea mía”

“Pues te quedarás esperando, ella no está disponible para ti, el licántropo ese ni nadie." Le respondí con una advertencia disimulando mi fastidio. 

“Cierto, casi olvido que tiene al lobo malo vigilando su espalda” Murmuró ella.

‘Ella no me da buena espina’

Dijo Shawn al mismo tiempo que me sugería alejarme de Freya.

“Parece que todavía falta un poco más” Freya suele decir cosas incoherentes que nunca tomo en serio, esta no fue la excepción “Oh ¿A dónde vas, mi esposo?”

“No me esperes”

Belcher me miró unos segundos girando el contenido rojizo en su copa antes de cerrar los ojos y perder por completo esa actitud de burla al abrirlos de nuevo. Sus ojos se habían vuleto verdes por su lobo.

“Ya que se acerca el fin, permitiré que jueguen una última vez a la casita”

 Y con esas palabras me dejó completamente solo.

Después de eso, en lugar de apoyo moral, recibí más burlas de Milo y Jerome (quien decidió llegar en el peor momento pues creo que le aventé una copa) en realidad no recuerdo todo lo que hablamos salvo algunas partes de nuestra recreativa plática.

“Bah, ni que estuviera tan bueno como para tener a mi pareja detrás de él”

Los tres nos tendimos en el pasto mientras gruñí mi molestia hacia la llegada de Hagen Van Stumble.

“Nah, definitivamente tiene una cara y porte perfectos, además de licántropo es príncipe, Si yo fuera hembra normal ya me habría ido con él” Respondió Milo para luego añadir tras notar el silencio un “Dije si fuera hembra, mi punto de vista es completamente heterosexual”

Aclarar que es “completamente” heterosexual no lo hace sonar menos sospechoso.

“¿Jerry?” Pregunté con algo de esperanza en el lobo que me es más leal de todos.

“¿Quieres que sea muy sincero o seguimos siendo amigos?”

Entonces me levanté y como todo un Alfa maduro les respondí que eso no importaba.

¡Verdammt! ¡Du bist ein Verräter! ¡Ach egal, vergiss es! (¡Maldición! ¡Bah, no importa, olvídalo! ¡Eres un traidor!)”

Un licántropo, príncipe para variar, por alguna razón me resulta irritante y me provoca las ganas inmensas de partirle la cara a puños.

“Te dije que esa sería su reacción”

“Hiciste trampa, incluso supiste que usaría “Verdammt” porque convives demasiado con él”

Así que hice lo más sensato, les dije que se fueran a la  #$%# y me dirigí al lago donde al menos la diosa de la luna no se reiría en mi cara.

Fue otra pésima decisión.

“¿Tan pronto te has rendido, pequeño lobito?”

Alexia Andría Harper siempre sabe aparecer en momentos convenientes como aquella vez en que me hizo notar que me había enamorado de Cady. Al no poder aceptarlo porque me era imposible ver en lo evidente, ella se enfadó y me llamó un tonto. Momentos después la Diosa Schadenfreude me dejó un ultimatum en forma de "misión" Bastante conveniente y una coincidencia demasiado grande como para no notar que me estuvo viendo la cara.

“Schadenfreude”

Ante ese nombre Alexia no hizo ningún gesto, no expresaba sorpresa ni burla, pero sus ojos brillaron intensamente en un peligroso verdor. Entonces lo entendí.

“Vaya, no creí que lo sabrías tan pronto”

Me respondió con gran indiferencia.

“¿Ahora que lo sabes que harás?” Me dijo con gran descaro mientras me rodeaba hasta sentarse en cunclillas muy cerca de mí, alargando su mano como si fuera a llamar a un perro.

“¿Desde cuando trabajas para esa Diosa Schadenfreude?” Pregunté sin rodeos, Alexia abrió sus ojos mostrando sorpresa. “¿Creíste que no lo sabría? Eres un sirviente de esa Diosa caprichosa que se divierte jugando con el destino de los demás”

“¿Oh, eso crees?” Dijo fingiendo demencia en su tono sin negar ni afirmarme nada “Bien, dejaré que pienses eso, es mejor así”

Por supuesto, aunque Cady no me dijo exactamente con quién habló la noche que tuvo un colapso emocional tan inmenso como para huir de la manada y terminar nuestra relación por mensaje, todo encaja con el tiempo sin misiones ni su molesta voz fastidiando nuestra existencia.

Esas dos, la bruja y la diosa trabajan juntas.

“¿Qué te hace creer eso, Giancito?”

Qué descaro al querer engañarme, no puede pretender que casualmente la Diosa Schadenfreude no apareció durante todo ese lapso de tiempo.

“Tenía asuntos pendientes que atender”

Patrañas.

“Es porque ustedes están ocupadas jugando con el destino de alguien más” Aseguré con un gruñido.

En respuesta la bruja desgraciada se tapó la boca fingiendo que le hubieran acusado falsamente.

“¡Oh ¿cómo puedes acusarme de algo tan vil?!” Luego llevó dramáticamente el brazo a su frente y soltó unas risillas con tono burlón “Si ustedes dos me entretienen mucho”

Al verme realmente enfadado ella dejó de lado su actuación de simple bruja en desgracia y se aclaró la garganta.

Para que veas que soy completamente leal a mis juguetes, contestaré a unas preguntas, tienes diez minutos libres--- Oh, pero no quiero arruinar mi diversión así que pongamos algunas reglas…”

Las condiciones eran solo favorables para ella, solo estaba permitido preguntar lo que quisiera pero ella decidiría si responder o no. Sabía que esa mujer no respondería salvo unas cuantas preguntas así que dije todo lo que pude en esos 10 minutos comenzando por mostrarle la ventana de los Dioses y el lugar donde señala a Hagen como el protagonista.

“Aquí dice que El príncipe licántropo es el protagonista” Señalo con molestia.

“Así es”

“Eso es un error ¿cierto?”

Esperaba que me negara una respuesta pero Alexia se encogió de hombros y respondió sin ningún rodeo.

“No, Giancito. La ventana de los dioses no comete errores. Toda la información es real y completamente comprobable”

Ante mi falta de reacción pues me dejó en completo shock (como dicen los humanos) Alexia acarició mi cabeza como si tranquilizara a una mascota y me dijo por su cuenta otra respuesta a algo que ni siquiera había podido preguntar porque nunca había pensado en ello.

Solo te diré una pequeña información. Tú sabrás si la tomas o haces más berrinche por ello” PAF, PAF, me acarició la cabeza haciéndome una cara de lástima como si me compadeciera “Solo el príncipe licántropo puede marcar al lobo de fuego”

¿El príncipe licántropo? ¿No soy yo rñ único que puede hacerlo?

“Si el impostor lo hace entonces...”

¿”Si el impostor lo hace” qué? ¡No me hables a cuentagotas!

Repentinamente dejó de acariciar mi cabeza y alejó su mano como si la fuera a morderla (que poco le faltaba para que Shawn lo hiciera)

“Ups, aunque quisiera decirte más no debes saberlo todavía”

¿Así no quiere que sospeche que trabajan juntas? ¡Incluso en su manera de hablar es como esa Diosa loca! Pero nada de eso importa, con esa poca información me deja más preguntas que respuestas.

 “¿Si el príncipe licántropo es el protagonista entonces que soy yo?” Pregunté sin poder contener una mortífera duda que comenzaba a crecer en mí hasta el punto de olvidar respirar.

“Lo lamento. Eso tendrás que descubrirlo tú mismo”

“¿Por qué el príncipe licántropo tiene el mismo olor que yo?”

“Información clasificada”

“¿Por qué Cady no puede resistirse a él?”

Como Alexia se mantuvo en silencio por un momento demasiado largo, pensé que me diría que era información clasificada hasta que abrió la boca respondiendo muy brevemente.

“Son pareja destinada”

¡Eso no explica nada!

“El príncipe licántropo es el verdadero y legítimo protagonista, es lo único que te puedo decir. Tiempo fuera”   

¿Cómo puedo encontrar esas respuestas?

“Eso te corresponde averiguarlo a ti”  Me respondió como si pudiera leerme el pensamiento.

"¿Puedes responderme una última pregunta?”

Ella detuvo sus pasos y me respondió apenas volteando su rostro para verme.

“Depende”

“¿Desde cuándo está Eren Grant Eardwulf en la historia?”

“¿Estás seguro de que quieres saber eso?”

Asentí con la cabeza, si pudiera responderme al menos eso podría entender un poco mi nueva situación.

“De acuerdo” Me dio la espalda y levantó la cabeza mirando hacia el firmamento como si en las estrellas pudiera ver la verdad escrita en ellas.

“Eren Eardwulf está en la historia desde el principio de esta”

Él siempre estuvo aquí. 

Supe en ese instante que al hacer esa pregunta acabo de condenarme con más dudas y angustia.

{El joven Alfa ha recibido un regalo de la Diosa}

“Lo necesitarás” Me dijo mientras se desvanecía en el aire hasta dejarme solo otra vez. De inmediato busqué el artículo en mi inventario y este consistía en una cantidad bastante grande de cerveza. La misma que usé para la misión de Cady donde teníamos que embriagarnos.

¿Qué podía hacer con eso? ¡No tenía utilidad alguna para buscar respuestas salvo para quedar inconsciente! Me negué rotundamente a depender de algo tan patético, en lugar de buscar razón de uso a esa cosa prohibida, decidí desafiar al destino.

Al demonio que el príncipe licántropo sea el verdadero protagonista. Yo la vi primero, fue muy difícil que ella pudiera confiar en mí, que me viera como su novio y no un amigo o simple personaje de una historia de lo que ella cree que son los lobos de omega verso o como sea que le llame Milo.

Así que subí, como un roñoso renegado haría, trepando por las paredes como animal y subiendo hasta el balcón de nuestra habitación como siempre hago cuando peleamos.

Cuando llegué ella ya estaba ahí, discutía consigo misma, abría y cerraba de mala gana el armario hasta decidirse por cambiar su ropa.

La vi desvestirse muy descuidadamente. Ella estaba tan ensimismada en sus propios problemas que ni siquiera notó que yo podía observar todo desde el barandal. Incluso cuando está molesta es demasiado atractiva.

¡Verdammt!

Al final eligió una lencería negra que le llegaba apenas hasta el muslo; negándose completamente a usar mi camisa. Entonces toqué fondo, no pude resistirme más y ataqué.

Todo era perfecto, aunque al principio se negaba a reconocer sus celos y me dijo que me fuera, no cedí a su caprichoso juego de orgullo y logré activar su deseo por mí. Nos besamos, pude tocar y apropiarme de su calor hasta que fuimos interrumpidos por un desgraciado que al sentirse la gran $%%## fue el muy cínico a buscar a mi mujer en un horario inapropiado hasta la habitación donde la hago mía, en MI $%&# cama.

El resto como en una mala porno (así les llamaba Eardwulf en mis sueños a esas imágenes muy explícitas en movimiento que se veía él cuando el sexo no le era suficiente y tenía que acabar usando su mano) se trató de mí cogiendo con Cady con la intensión de que ese imbécil supiera que estaba conmigo.

Luego toda esa pasión fue cruelmente asesinada con una sola palabra.

“¡Edén!”

No fue solo un nombre, fue la exclamación de placer pura saliendo por su boca en una voz llena de placer mientras su interior me apretaba el pene. Era el clímax, lo hizo mientras eyaculaba dentro muy cerca de morder su cuello y marcarla.

Entonces me invadió la duda ¿En qué momento durante el acto más hermoso y sagrado de una pareja se convirtió eso en sexo meramente animal con ella deseando a otro? ¿Fue desde el principio?

“¡RESPONDE, MALDITA SEA! ¡¿CÓMO CARAJO ME LLAMASTE?!”

Era demasiado tarde para ser delicado, sacudí su cuerpo y justo cuando estuve a punto de perder la cordura al poner mi mano en su cuello, ella me llamó “Gian” con una voz débil, luego vi una gran lágrima caer por su mejilla. Primero noté mis manos en su cuello, su cuerpo a medio vestir, unos ojos suplicantes y la marca de mis manos en ambos brazos. Sentí lo que había hecho, había dejado que mis celos me controlaran, soy una bestia, un asqueroso monstruo. Luego vi mi semen aun fresco en sus muslos, la prueba de lo que hizo.

Temí perder el control de nuevo, tomé mi pantalón, solo eso. Luego lo siguiente que recuerdo es el viento en mi cuerpo al aventarme por el balcón llegando a tierra con el poder de Shawn que evitó que fuera demasiado fuerte el impacto con la caída.

Y ahora con el trasero sentado en el suelo y la espalda recargada contra el escritorio de mi oficina, abro otra cerveza, me veo a mi mismo haciendo un descubrimiento que acaba por derrumbar todo lo que había creído hasta ahora.

Al escabullirme por la parte trasera y buscar mi oficina mientras caminaba a pasos largos con solo unos pantalones puestos abrí la puerta, lo primero que vi fue nuestro cuadro, luego caminé hasta el escritorio. El último cajón se abrió con facilidad, había olvidado cerrarlo cuando consulté el libro esa misma mañana.

Pero eso no tiene importancia cuando la voz de tu novia llamando durante el orgasmo el nombre de otro y las palabras de una maldita bruja asegurando que mi nuevo rival es el verdadero protagonista de la historia, rondan en la cabeza como un veneno que carcome en tus entrañas.

Quizá no habría diferencia, esa mañana el libro solo tenía páginas bloqueadas. Para mi sorpresa al abrirlo había varias páginas disponibles para leer.

¡CLANK!

Otra lata que ha fallado en su misión de eliminar esos desagradables recuerdos. Me conformaría con quedar inconsciente pero tengo la desgracia de ser un Alfa, independiente de mi nuevo “papel” en la historia sigo siendo un lobo poderoso por tanto no puedo embriagarme fácilmente.

— ¡Ya le dije que no me interesa!

Vaya, aunque ordené que nadie entrara al edificio esta noche una hembra ha desafiado mis órdenes. Por lo que dice me da la impresión que debe estar peleado con alguien.

—Solo vine aquí por algo de ropa limpia para mi Luna, así que quítese del camino.

Esa voz me resulta conocida.

Tomo otro trago mientras escucho atento como una hembra rechaza a un pobre diablo, levanto mi lata en señal de entendimiento a ese guerrero caído tomando un largo trago.

— ¿Por qué me tratas con tanta indiferencia?

— ¡PFFFFT!—Escupo el contenido en mi boca pues estuve a punto de atragantarme.

Luego, levantándome y tambaleando como un imbécil pues las piernas me cosquillean por haberme sentado hasta que el trasero se entumeció, voy directo hacia mi puerta abriendo cuidadosamente y mirando hacia el origen de esas voces para comprobar si ese pobre diablo es en efecto alguien a quien conozco tan perfectamente pues nunca en nuestra vida lo había visto arrastrarse detrás de una hembra.

¡BAM!

— ¿Qué quieres decir con eso?—Pregunta el macho golpeando con fuerza el marco de la ventana.

Acorralada contra el frío vidrio desde donde la misma luz lunar refleja a ambos revelando sus identidades, aunque parecen siluetas borrosas en mi visión, se encuentra Lina de Fritz y el macho que no puede aceptar su negativa es…

—Puedo demandar todas las explicaciones que quiera, incluso si tú también eres Beta mi rango es mayor—Milo quien jamás se forzaría sobre una hembra insiste y se acerca demasiado a la joven mientras le exige responder—No puedes negarte a una orden mía así que responde el porqué de tan fría indiferencia.

¡Ese cabrón me dijo que no tenían nada pero esa mano en su mentón así como su manera de hablarle y esa cercanía demasiado íntima me están dictando lo contrario!

—Adelante entonces, no le diré nada más al Beta frente a mí aunque me encierre en una mazmorra o el mismo Alfa me amenace.

¿Esa en serio es Lina? Su manera de responder tan audaz hacia mi propio Beta dista mucho de la joven y tímida loba que apenas podía pensar en divorciarse de su esposo infiel. Si bien tiene habilidades de combate solo se la pasa sonriendo y dando saltitos joviales como si no fuera una hembra embarazada.

Si bien puede enojarse jamás le he visto hablar como si fuera un híbrido entre Cady y Hershey.  

—Creí en Beta Milo, lo hice ciegamente y aunque no rompí mi promesa con ellas, porque fue mi loba la que reveló la ubicación de mi Luna, si me arriesgué demasiado.

—Créeme que lo último que desearía es meterte en problemas cuando estoy agradecido con tu loba Relena por ello. Yo le advertí a mi Alfa que fuera tranquilo pero él no tiene sentido común. A veces... la gran mayoría del tiempo.

¡Si a eso le llamas defender a tu Alfa entonces no me defiendas, Beta mandilón!

—Ellos dos son adultos, De Fritz. Debemos dejar que ellos arreglen sus problemas solos.

Al carajo que no hay nada, la mirada que le dirige mi Beta a esa hembra no es hacia un colega para nada. Puedo ver que es completamente unilateral pues Lina no tiene en su mirada el mismo interés sino evidente fastidio.

—Eso no fue lo que me prometieron ustedes cuando me pidieron la información para encontrarla su Beta y su lobo.

—Fue Roshard quien hizo la promesa no yo.

—Oooh...

¡Sal de ahí mientras aun puedas Milo! ¡Ese es el preludio de un ataque letal!

—Cieeertooo— La voz de Lina suena sombría mientras suspira en frío—Me había olvidado que solo los lobos son honestos. Tonta yo, los humanos varones son los desleales y mentirosos.

— ¿Qué te hace creer eso? Yo nunca dije que--

—No culpo a Roshard pero no puedo permitir que ese lobo se acerque a la mía cuando su humano no puede responsabilizarse ni hacer lo posible por hacer valer la promesa de su lobo.

Demonios.

Hasta yo pude sentir aquel golpazo que le ha pegado aquella loba.

Definitivamente es malo dejar a esas tres ser cómplices y pasarse todo el tiempo unidas. Aprenden a ser más descaradas, despiadadas y peligrosas.

Pero eso parece atraerle a mi Beta quien traga tan grueso que puedo ver el movimiento en su manzana de adán.

—Espera, Lina... Al menos déjame acompañarte a tu casa, no es bueno que una hembra indefensa ande sola por la noch---

La joven le da un manotazo a su brazo y logra liberarse de él.

¡Milo, sal de ahí! ¡Te va a destrozar!

— ¿Indefensa? Creo que Beta Rockbone no entiende que esta Beta preferiría la compañía de un vampiro que pasar un minuto más escuchando a otro macho desobligado justificando su propia falta de escrúpulos. 

Así le deja con la palabra en la boca mientras la joven camina con gran confidencia hacia su misión. Siempre pensé que Milo se inclinaba más por el tipo de hembra tranquila y tierna, alguien que pueda esperarle en el hogar.

Debo admitir que a veces me daba la impresión de que ella podría ser su tipo.

Pero esa habría sido la joven antes de que mi pareja le diera un lugar diferente al de una Omega que sigue su destino como sirvienta.

Aunque Lina de Fritz parece tranquila y que se ha tomado lo de su divorcio así como el vínculo que tenía con Rizz con la misma madurez, en realidad sigue muy a la defensiva contra cualquier macho. Ella no es débil, tiene sangre Beta en sus venas y un carácter fuerte que tuvo que reprimirse para seguir su destino.

Milo recarga su frente contra la misma ventana donde estuvo Lina. Se tapa la mitad de su rostro emitiendo un poderoso gruñido mientras se voltea de espaldas cayendo al suelo como si se hubiera derretido, murmura algo como "Esa hembra va a ser mi condena un día de estos" cubriendo completamente su rostro.

No puedo ver más a uno de mis mejores guerreros completamente derrotado sufriendo el rechazo de una hembra.

—Al menos ella no te ha llamado por el nombre de otro mientras se lo metes.

Milo me observa de reojo apenas separando sus manos y medio sonríe de forma burlona.

—Vaya, eso sí es estar j*dido.

Ambos nos reímos secamente, es más por frustración que por diversión.

—Adivino, el príncipe licántropo ¿O fue de nuevo Eardwulf?

Vuelvo a reír con seca ironía.

—En realidad ambos.

Tiendo mi mano y este la toma para levantarse del suelo. Luego le dejo el camino libre para entrar primero a mi oficina que me aseguro de cerrar con el seguro antes de dirigirme a mi escritorio. Milo ya ha desparramado su agotado cuerpo sobre la silla y abre su camisa como si con esto pudiera liberar el sofocante calor que ambos sentimos.

Mientras está jugando con mi pluma fuente subo los pies al escritorio y abro otra lata de cerveza.

¡PSSSSH!

— ¿Esa es una lata de cerveza?

Me encojo de hombros en lugar de responder y levanto muy en alto la cerveza en señal de triunfo a medias.

— ¡Es una cerveza humana!

—Corrección, querido Mili, esto es una cerveza a prueba de lobos.

¡BAM!

— ¡No me llames así, me das escalofríos! ¡¿Cómo puedes ser tan irresponsable?!

—Oh, vamos, Mili… Incluso si nos atacaran los vampiros puedo con ellos con los ojos cerrados.

—Ya te estás comenzando a embriagar, idiota.

Vuelvo a encogerme de hombros.

— ¡Hablo en serio, Ery! ¡La vez pasada estuve ahí cuando te dio resaca!

—En lugar de regañarme como jamás mi padre haría ni nadie en esta #$%# manada de #$%## lobos inútiles, no seas #$%## y bebe una también.

— ¿Lo ves? Ya comenzaste a emborracharte, estúpido Alfa tonto.

— ¿Qué hay de malo? ¿Eeeeh? Incluso si está “prohibido” no hay regla que no me haya pasado por el arco del triunfo hasta ahora ¿no crees, Mili?

—Que ya dejes de llamarme así—Pellizca su frente—Aunque te emborraches como desquiciado hasta ganarte una resaca insoportable, no vas a poder cambiar a tu hembra, Ery.

—Lo sé—Saco el libro de mi cajón y le muestro el contenido—Cady es necia, esa diosa también, mi rival es el protagonista y que creees, Mili ¡Ya sé cuál es mi nuevo papel en esta ##%%# historia manipulada por ese #$%& de Eardwulf!

Pongo mi preciosa y sensual mano, que no hace mucho acaba de tocar a Cady por todos lados, sobre el libro mientras Milo lee en voz alta.

[EL LEGÍTIMO HEREDERO NACIDO DE LA DIFUNTA PRINCESA PERDIDA KRIMHILDE, EL PRINCIPE LICÁNTROPO VAN STUMBLE DEL REINO SORENTIA, ENCUENTRA A SU PAREJA DESTINADA EN LA MANADA DE SILIVIA CRECENT LAKE; CANDACE VAR SANSA, QUIEN BAJO LOS ENGAÑOS DEL VILLANO CREE QUE EL ALFA DE ESTA ES SU PAREJA DESTINADA]

—Ahora dime, Mili querido—Milo me gruñe—si no tengo razones para intoxicarme hasta el alma.

Milo mira el libro y relee varias veces el mismo fragmento en silencio hasta que arrastra el libro con su mano hacia mí suspirando como si quisiera derrumbar mis preocupaciones con solo soplar sobre ellas.

—Lo que diga ese libro no es lo mismo que sucede ahora, Ery.

¿No? El príncipe licántropo no existía en ninguna versión y esa página desbloqueada me ha llamado el villano muy clara y descaradamente.

—Dice que bajo los engaños del VILLANO cree que el Alfa es su pareja destinada no que tú seas el villano.

— ¿Acaso hay una diferencia?

—Claro que la hay.

Vuelvo a tragar hasta acabarme el contenido y aviento la lata vacía.

—Así son las cosas, Milo. Ya no soy el protagonista, Eardwulf dijo que no le agrada que yo lo sea, así que me cambió y añadió a ese príncipe y sus 25cm de largo.

— ¿De largo? —Sacude la cabeza—Escucha, no quiero indagar porque sé que hay una gran probabilidad de que sea otro de tus comentarios sucios.

—GLUGLGUGLUGLUG, Le mide tres centímetros más, Milo ¡TRES!

¡BAM!

Golpeo otra lata vacía contra mi escritorio aplastando esta con la palma de mi mano hasta dejarla como un plato plano. 

Milo vuelve a taparse el rostro jalando después con sus manos sus ojeras hasta descubrir la carne.

—Ya sabía que era por algo sucio—Murmura a regañadientes— Qué más da el tamaño si le conoces a esa mujer hasta el alma (literal)

¡PSSSHT!

— ¡¿Qué más da el tamaño?! —Pateo con fuerza el escritorio— ¡EL TAMAÑO LO ES TODO, MILO!

Levanto mi dedo señalando los tres centímetros.

—Eso no son tres, un dedo masculino mide entre nueve y 12 centímetros.

— ¿Qué hago si lo tiene más grueso? Seguro después de que se lo enseñe verá el mío como algo diminuto.

—Si esta conversación sobre penes se prolonga más de tres minutos me largo de aquí—Dice a regañadientes— No tengo el tiempo ni humor para escuchar vulgaridades.

— ¡Bien! ¡Si no quieres hablar acompáñame!

¡BAM!

Le pongo una lata completamente nueva. Todavía me quedan ocho de esas.

—No voy a beber esa cosa. Como Beta no puedo ser tan irresponsable, además solo los patéticos desesperados necesitan de algo así para evadir su realidad.

— ¿En serio? No fue muy digno que digamos la manera en que te estabas arrastrando a los pies de Lina de Fritz si a esas nos vamos---

¡BAM! 

—No me estaba arrastrando.

—Pruébalo, dicen que los cachorros y los borrachos dicen la verdad ¿quieres probar que no te importa? Entonces no tendrás miedo de tomar un poco, tampoco es que tengas mucho que perder.

¿O acaso si eres muy cobarde, querido amiguito?

¡PSSSHT!

Milo abre la lata y bebe el contenido.

—Esto sabe a mierda—Vuelve a tragar—Bien, veamos quien aguanta más, Alfa de pacotilla, te advierto que si te caes de inconsciente yo no arrastraré tu trasero lejos de aquí.

—Lo mismo digo, Mili—GLUGLGUGLUGLUG—Si eres un débil y no tienes la resistencia suficiente yo no arrastraré tu trasero de vuelta a tu cómoda cama con tu pareja enepece o como se llame.

‘Ery, dice Roshard que los dos son igual de idiotas’

Ustedes son nuestros lobos, así que cuando terminemos de beber van a estar tan idiotas como nosotros.

‘A diferencia de ti yo si lo resisto mejor’

Si claro.

¡PSHHT!

—Hagamos esto más interesante, Mili—Vuelve a gruñirme—El perdedor tendrá que ir a pedir perdón a la ventana de su novia.

— ¿Tan poco vas a apostar? —Bebe otro trago—Que el perdedor se ponga a cantar bajo su ventana.

—Doblemos la apuesta, el ganador tendrá que asegurarse de que se cumpla.

—Perfecto—Bebe también otro trago—Si pierdes jamás en la perra vida me vuelves a llamar Mili.

—Y si gano podré hacerlo cuando quiera.

—Adelante—Bebe rápidamente una lata entera—Te daré ventaja, la misma cantidad que has bebido voy a igualarla.

—No necesito ventaja.

Cuando pierda me aseguraré de llevarlo arrastrando hasta la casa de Lina de Fritz y disfrutaré mucho de verlo humillarse.

Maika Maese

¿Quién perderá la apuesta? Sea cual sea el resultado uno de los dos se humillará épicamente. Mientras esos dos ahogan sus males actuando como tontos el enemigo sigue movilizándose...

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