Mundo ficciónIniciar sesiónActo II- Era una trampa (Ery) ~
Apenas acabó de ocultarse el sol, se encendió una gran fogata. El olor de la carne aunque es delicioso no acaba por saciar mi propia hambre de algo más ni tampoco me quita la inquietud que me ha quedado por aquel sueño. Me da la sensación de un mal augurio.
Vuelvo a acomodar mi camiseta ¿se ve lo suficiente abierta? Quiero que cuando ella me vea no me pueda apartar la mirada, que tanto ella como su loba estén tan maravilladas como para desear que el evento finalice rápidamente para terminar de liberar mis pectorales.
La necesito, siento que si no abrazo a Cady pronto, ella se irá lejos en cualquier momento. Debo atraparla, asegurarme de que ella sigue aquí, que soy su novio y es real lo mucho que mi pareja me quiere.
'Pareces un macho desesperado'
Eso dices, pero esas patas tuyas rascando como desquiciado te delatan.
Shawn también está ansioso, después de todo nos preparamos para hacer una propuesta muy importante a nuestra pareja de vida; una verdadera.
Cuando conocí a Cady me dejé llevar por mis impulsos y usé mi autoridad como Alfa para obligar a esa joven desafiante a desposarme. Fue una boda muy apresurada de un día para otro después de que mi chica acababa por pasar un momento desagradable debido al consejo de ancianos con altos delirios de grandeza.
Pienso hacerlo de nuevo.
Shawn y yo lo haremos como los humanos, nos arrodillaremos y con un anillo en la mano le diré:
"Cadence Beckham, quisiera que me honraras al aceptarme como tu esposo"
Antes de esta farsa tengo preparada una verdadera propuesta para mi pareja.
No como una obligación ni porque así lo ha querido una Diosa caprichosa. Es una decisión, unirnos como pareja con la luna de testigo donde haré un nuevo juramento.
Debo admitir que la rosa que mi hermanastro ha puesto en mi atuendo complementa mi estilo. Aunque ahora que la veo con más detenimiento pareciera que se abrió un poco más, se ve más grande.
—Hermano mayor—Me dice alguien posando su mano en mi hombro—Ya es hora de la propuesta.
Me señala hacia el lugar donde debo hacer el discurso anunciando mi decisión de tomar una segunda esposa de manera definitiva.
Pero esto no es lo que había planeado.
— ¿De qué hablas? La propuesta se hará más tarde—respondo con algo de desagrado.
—Tendrán que cambiar los planes, los miembros del consejo de Sor Orentia ya están aquí.
Todos se han reunido, no querrás ser un mal anfitrión.
Freya camina hacia mí, sus pasos son firmes y seguros. Como si hubiera esperado la señal antes de acercarse. Etzel la guía hacia mí acomodando su mano sobre la mía como si fuera algo natural y por extraño que parezca acepto todo sin pensar en ello.
Aunque no soporto que otra hembra me toque dejo que ella lo haga, aunque por dentro siento un gran desagrado no puedo expresarlo para no arruinar mis planes.
—Recuerda lo que me dijiste, mi querido hermano mayor. Ellos quieren a tu esposa, debes darles una. Pero necesitan creer que es la importante, por eso debe ser real ante los ojos de todos.
Tiene razón.
Entre la mira de la multitud hay un espía o dos, quizá más. Recibirá el informe detallado de lo que suceda, si hago el anuncio antes irán corriendo a buscar al maldito que está detrás de todo esto.
'Ery... primero debemos...explicarle a mi madre...'
No hay tiempo, Shawn. Cady puede llegar después, es mejor así. Mi novia no debería escuchar este anuncio desagradable.
Golpeo la copa que me tiende mi hermanastro captando la atención de todos los presentes en la manada.
— ¡Atención a todos los presentes! ¡Alfa Ery Avery tiene un anuncio importante que hacer!
Mi hermanastro hace la introducción y aplaude, todos los presentes secundan su moción con aplausos sonoros.
—Adelante, ellos esperan un anuncio muy especial.
Dice Etzel mientras que Freya se me pega al brazo rodeándolo y recargando su voluptuoso pecho me mira sonriente, está lista para actuar su papel frente a ellos como acordamos.
Los murmullos no se hacen esperar, después de todo, la manera en que nuestros brazos están entrelazados es un gesto demasiado íntimo como para tratarse de una amistad.
—Todos conocen a Freya Belcher, una hembra formidable de gran fuerza y astucia.
Silencio total. Toda esta farsa es algo repugnante.
Etzel me mira y tose en su mano alentándome a continuar.
—Ella es un Alfa de grandes habilidades en combate. Gracias a ella la manada está protegida,
—Por tanto, yo Alfa Ery Avery anuncio ante toda la manada que la tomaré como segunda esposa---
El siguiente silencio no es para mi ni las bocanadas de todos.
Una joven loba acapara la atención de todos con su sola presencia, sus pasos son gráciles, suaves, una delicada brisa como la que ondea en su cabello que no está suelto ni completamente recogido, bajo la oscuridad y la luz natural de la luna así como las estrellas el color pelirrojo parece marrón. La gran fogata donde se asan todavía algunos de los alimentos que conseguimos Milo y yo emite un chillido por las cenizas.
Todos murmuran, al igual que en el festival de la cosecha o nuestra boda, ella no necesita de vestidos ni adornos ostentosos para sobresalir.
En su cabello lleva como único tocado unas flores blancas y amarillas que se entrelazan en unas delicadas trenzas que desaparecen entre su mismo cabello. Natural, fresca. De los hombros cuelga una capa delgada de seda que brilla como si le hubieran esparcido las estrellas doradas en ella. Su vestido parece sencillo por el corte, con pequeño escote que no deja ver nada sin embargo alimenta traviesamente mi imaginación es absolutamente perfecto. ¿Ese pecho que parece sostenerse únicamente por la tela de su vestido llevará algo más? Su espalda está semi descubierta al igual que la parte baja de sus hombros.
Parece la escultura humana de alguna diosa, todo en ella es precioso.
Una mano blanquecina me hace un suave roce en el brazo, sus uñas deben ser demasiado largas pues el filo me araña cerca del codo. Luego una cabellera rubia se reposa sobre el antebrazo mientras me hace un sonido como aclararse la garganta.
—Recuerda que estás haciendo un anuncio—Me dice con una voz suave que a la vez lleva consigo una amenaza.
Bien, será una grosería si no termino lo que empecé. Cady es inteligente, ella misma me lo pidió, tomar a Freya como mi esposa.
‘No lo hagas, Ery’
Me dice Shawn con una voz débil. Debería hacerle caso pero otra voz en mi cabeza me alienta a que continúe, así todo sale de mi boca como si lo hubiera ensayado toda mi vida porque es lo mismo que pensaba decir hace unos meses tras rechazar a Candace Var Sansa.
—Freya compartirá como segunda esposa las responsabilidades de una Luna, quien no la atienda como se debe se las verá conmigo.
La atención que había encima de Cady cambia de inmediato con aquel anuncio, ahora todos han dirigido sus miradas hacia Freya y a mí, algunos murmullos rompen en el silencio cuestionando lo que significa para mi primera esposa.
Los primeros en alabar y aplaudir mi discurso son por supuesto esos miembros del consejo quienes parecen satisfechos con mi elección, todos excepto el ambicioso de Belcher quien hace una protesta en forma de pregunta.
—Parece que por fin ha decidido el Alfa hacer valer su promesa de desposar a una verdadera Luna como merece nuestra manada. Pero no nos dejemos engañar, todos aquí somos testigos de la promesa del Alfa de jamás rechazar a su pareja ¿entonces en dónde queda su discurso vacío? Vemos un anuncio pero no hay ninguna garantía de que sea real ¿acaso alguien escuchó que se estableciera una fecha para la boda? No, definitivamente esto es un engaño.
Belcher, si no fuera que tu hija es mi peón ya te habría aplastado. Paciencia, pronto tendrás lo que mereces. Mientras tanto tendré que hacerles creer que soy otro de sus perros.
—Noviembre.
Belcher tuerce la boca.
—Yo, Alfa Ery Avery, me casaré con mi legítima Luna en Noviembre.
Todos murmuran, sin ver la reacción de Cady continúo atento a los movimientos de Belcher hasta que ese hombre que se siente el rey de la manada ríe cínicamente.
—Noviembre, dijo nuestro Alfa. Como siempre haciendo uso de astutas artimañas no aclara en qué año, por supuesto que no planea hacerse responsable ni desposar a mi hija realmente.
—El 19 de Noviembre de este mismo año—Añado.
Todos están extáticos, para ellos el Alfa acaba de declarar que se casará en menos de dos semanas.
A lo lejos Jerome tiene que detener a Hershey quien después de escuchar la fecha pierde toda la compostura. Mi Gamma le sostiene del brazo, parece que se le ha complicado mantenerla quieta.
Belcher por su parte no se siente satisfecho, por supuesto que no.
— ¿Y cómo planea el Alfa llevar su deber conyugal? Todos en la manada estamos al tanto de su “fascinación” por su esposa ¿cómo sabremos que no la tendrá abandonada hasta que pueda inventarse algún pretexto para abandonarla?
Sonrío para mis adentros, es justo para una pregunta morbosa como esa que me he preparado con la respuesta perfecta.
—A partir de hoy, los deberes conyugales del Alfa y sus noches se turnarán entre sus dos esposas. Comenzando por mi querida Freya.
Una gran bocanada con voz ahogada resuena detrás de mí, miro un poco de reojo buscando el origen de aquella reacción hasta encontrarla rápidamente.
Lina, quien lleva un vestido sencillo adecuado para su embarazo, el cabello recogido y un par de flores de lirio en su cabello, dirige una mirada desaprobatoria a Milo quien se encoge de hombros enviando su mano detrás del cuello intentando explicarse cuando Lina le devuelve la copa con la que iban a brindar.
Apenas puedo notar esos detalles pues sigo en disputa con Belcher quien esboza una sonrisa asquerosa y se acaricia la barbilla jaloneando algunos pelos mientras asiente satisfecho.
—Los felicito a ambos, larga vida a mi Alfa, larga vida a nuestra Luna.
Todos los supuestos sabios le secundan aplaudiendo como si su verdadero Alfa fuera él felicitando al desgraciado como si él fuera quien se casará pronto.
De pronto unos aplausos secos pero sonoros resuenan entre el público causando un silencio total.
—Felicidades, como primera esposa les otorgo mi bendición a ustedes dos—Toma una copa que ofrece uno de los sirvientes y levanta esta tan alto como el tono de su voz— ¡Que la Diosa Luna les bendiga también otorgando un heredero!
Su sonría fría es como un veneno de acónito que me atraviesa al pecho cuando ella levanta la copa y bebe rápidamente el contenido hasta vaciarlo, una vez ha terminado avienta la copa contra el piso haciendola estrellar frente a sus pies.
Con una elegancia mortífera me da la espalda dispuesta a retirarse mientras Lina y Hershey le siguen dirigiéndome una amenaza silenciosa. De Fritz, la Beta de mi pareja quien es la más tranquila de sus amigas, no muestra demasiado su ceño fruncido pero la seriedad en su rostro lo dice todo. Su Gamma por el contrario no teme mostrarme el dedo medio con ambas manos formulando con su boca las palabras que logro descifrar como “I-M-B-É-C-I-L” antes de perseguir a Cady entre la multitud.
—Felicidades, Alfa. Acabas de arruinar toda tu relación en tiempo record de la manera más estúpida y Épica— Me dice Milo negando con la cabeza—Creí que primero se lo dirías antes de anunciar algo tan desvergonzado.
Lo sé, tenía que decírselo primero pero tuve que adelantar los planes.
—Un representante de Bloodthorn está entre el público—Murmuro—Además, los embajadores y el príncipe ya están aquí, quien sea que nos esté vigilando acaba de llevar la noticia a su señor---
— ¿De qué hablas, Ery? Los embajadores llegarán hasta dentro de una hora más.
¿No habían llegado antes?
Mi Beta me mira como si no pudiera creer en lo que le digo. Por un momento duda de mí hasta que me ve a los ojos comprendiendo que todo lo que he dicho es en serio, luego niega con la cabeza.
Es entonces cuando entendiendo la gravedad de la situación, Milo piensa rápidamente en una conclusión mientras pellizca sus ojos y el puente de la nariz.
—Alguien manipuló la información, te hicieron creer que ya están aquí para que adelantaras tus planes ¿quién te dijo semejante mentira?
Ante la mirada atónita de Milo me quedo callado.
¿Quién?
Shawn tampoco tiene la respuesta, solo recuerdo haberme cambiado de ropa, estaba preparado para el festival. Quería buscar a Cady primero…
¿Qué hice después de eso?
— ¿No viste la carta que te dejé donde anunciaron la hora de llegada? —Vuelve a preguntarme.
¿Cuál carta?
Milo y yo logramos mirarnos un momento antes de reaccionar con un gruñido.
— ¡Fue el maldito topo! —Exclamamos al unísono.
Alguien se robó la información que Milo dejó en mi escritorio, también se encargó de hacerme creer que debía apresurar la propuesta a como diera lugar. Lo hizo para crear una brecha, incluso las preguntas de Belcher parecían perfectamente ensayadas.
No puede ser…
— ¡CADY!
Si han hecho esto para separarnos significa que siguen al acecho de mi pareja aunque hayan acordado no interferir durante el periodo de gracia que me otorgaron para decidir.
Más bien, ese tiempo límite era otra trampa.
¡Fui directo a ella como un completo estúpido!
‘Tranquilo, Ery. Primero debemos encontrar a mi madre y explicarle todo esto’
Claro, sería mucho más fácil si supiera a dónde demonios se fue.
Su olor no es reciente. No ha regresado a la mansión, aun así recorro por cada pasillo abriendo cada maldita puerta buscando a mi pareja como un desquiciado. Nada ¡Ella no se encuentra aquí por ningún lugar!
—Debes calmarte, piensa un poco antes de dejar que tus impulsos te ganen—Me dice mi Beta tomándome del hombro antes de que golpee algo más para desquitarme.
Shawn secunda la moción hasta que respiro hondo y cierro los ojos. Debo pensarlo con cuidado.
Hershey siguió a mi Cady, ella sabe en dónde está. Pero si se lo pregunto por enlace mental solo me dirá un montón de groserías antes de siquiera revelarme una pista.
¿Lina?
—Milo, pregunta a Lina en dónde están.
Mi Beta niega con la cabeza, esas hembras son unas fieras cuando se enfadan. Piensa, debe haber otra opción… Como es de eficiente, ese hombre lobo me responde antes de que yo acabe de formular otro nombre.
—Intenté preguntarle a Jerry, su enlace sigue bloqueado.
Desde el incidente del parásito Jerome insistió en cerrar su enlace mental para evitar filtraciones y que el enemigo intente infiltrarse en mi cabeza. Pero, por más que se aferrara a ello, resulta que también lograron joderme en la cabeza de alguna forma.
Molesto salgo de un salto por la primera ventana libre, Milo me persigue haciendo lo mismo, olfateo y busco entre los presentes, observando cada rostro hasta hastiarme.
Hay demasiados invitados y miembros de la manada, el olor de la comida así como millones de aromas entremezclados hacen muy difícil encontrar el de Cady para seguir el rastro.
—Tu lobo podría buscar a su pareja—me sugiere Milo.
‘Chiara se niega a decirte’
En momentos como este Shawn es demasiado inútil.
—Insiste, esto no es cuestión de orgullo sino seguridad, esas tres están completamente vulnerables a un ataque.
‘Insistí, volvió a decirme que no’
— ¡Ordénale que lo haga, no me importa lo que le tengas que prometer! ¡Sácale información!
Algunos de los invitados sueltan una bocanada al escucharme gruñir con fuerza.
—Ery, tranquilízate—Me dice mi Beta antes de quedar completamente estático y hablar en una voz demasiado seca—En el hogar de Jerome.
Sin entender lo que quiso decir con eso último me mira como nunca antes lo había hecho en nuestro tiempo de amistad, hay cierto brillo en sus ojos y sorpresa.
—Ellas están en el hogar de Gamma Stronghold.
¿Cómo le hizo para conseguir esa información?
—No preguntes, ya tienes la respuesta.
Milo se tapa la mitad de la cara con ambas manos inclinando su espalda hacia atrás mientras murmura algo que suena más como un par de gruñidos que palabras.
A veces presiento que “Mili” se pierde en su propio mundo como ahora que incluso se ve vulnerable al dar vueltas como si fuera un cachorro que no puede contener sus emociones.
Pero no es momento de indagar en las razones por las que mi Beta comienza a volverse tan descuidado consigo mismo, tengo algo mucho peor en qué preocuparme.
Así que fueron a la fortaleza de esa loba loca, conociendo a Hershey creerá que no existe mejor protección y seguridad que ella misma.
Bien, acepto su desafío.
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Acto II- Es un tramposo (Cady) ~
El sonido de las uñas de Hershey golpeteando la taza suena como un par de cascabeles impacientes anunciando sus ganas de salir a reclamar en cualquier momento.
— ¿Cómo pudo?—Dice a regañadientes—De verdad... no sé si es un estúpido o simplemente sea tan cretino que no pueda ver más allá de su hocico.
Quisiera tranquilizarla, decirle que todo está bien. Fue lo que le pedí, no debería enfadarme por algo que hizo siguiendo mis propios deseos...
Pero no pude evitarlo, después de todo lo que dijo yo también quisiera envolver mis manos en su cuello y retorcerle el pescuezo.
—El día de tu cumpleaños ni más ni menos, eligió exactamente un día sacro como ese para unirse en matrimonio con esa...
Hershey gruñe pujando su voz con gran fastidio.
— ¿No fue su cumpleaños en el festival de la cosecha? — interrumpe tímidamente Lina quien levanta la mano para pedir que le demos lugar en la conversación.
—Es una larga historia, sería muy complicado de explicar pero el cumpleaños de Cady Cad es en noviembre—vuelve a gruñir—El maldito 19 de noviembre.
En un mundo de omega verso los lobos pueden encontrar a su pareja destinada en el instante que cumplan la mayoría de edad. Por tanto prácticamente al alcanzar su madurez como adultos la Diosa Luna designa un lobo con otro uniéndoles por toda la eternidad.
Es decir, por capricho de esa desgraciada dos lobos que quizá no se lleven bien están condenados a quererse aunque alguno de ellos no concuerde con esa idea.
Vaya manera de arruinarle su cumpleaños a una chica.
La protagonista cumplió años hace unos meses, pero yo nací en noviembre.
Ery quizá no lo sepa, tal vez sea una coincidencia. Pero estoy segura o creo recordar que si se lo dije cuando hicimos aquel reto de bebidas y sincerarnos.
¿Fue así, Chiara?
Recuerda que a Shawn no le agradan las mentirosas.
'Lo sabe'
—¡Maldito desgraciado!
¡BAM!
—Por mucho que apoyo la moción de castrarlo por favor no te desquites con mi mesa.
Olvidaba que el poder de un lobo no es como golpear una mesa con el cuerpo de un humano que apenas sabe ejercitarse un poco antes de caer rendida.
—Más que enfadarme la fecha, a mí no me gustó que dijera todo eso frente a toda la manada. Un compromiso es algo serio que debería hacerse a puertas cerradas con aquellos que son cercanos no un chisme público.
Lina no suele hablar mucho así que me ha sorprendido lo asertiva y audaz que se ha vuelto.
—Me molesta mucho—Repite a regañadientes hasta que algo capta su interés y se pierde de nuestra conversación por ponerle atención a algo que parece importante demasiado.
Hershey continúa hablando a regañadientes hasta que alguien toca a la puerta de su casa con harta insistencia.
Como toda una esposa entusiasmada por recibir a su esposo, Hershey abre la puerta con una sonrisa en los labios hasta que esta se borra en decepción.
— ¿Qué quieres soperutano?
Ante tal muestra de hostilidad, Lina y yo nos miramos con asombro.
El mío se borra también de inmediato con solo escuchar la voz de ese tarado.
—Voy a ignorar tu absoluta falta de respeto hacia tu Alfa. A cambio dile que salga, necesitamos hablar.
—No tienen nada que hablar—Reitera con una risa por demás irónica y seca—Quedó más que claro con tu graaaan anuncio público.
Aunque no puedo verlo de cerca, por el sonoro sonido tanto de los aplausos de Hershey como el gruñido de Ery, no nos es difícil deducir que él no piensa rendirse todavía.
¿Cómo supo que yo estaba aquí? Alguien debió decirle, quizá fue Jerome.
—Me importa un carajo que seas su mejor amiga o que te creas su hermana, esto es entre ella y yo, no te metas.
Hershey se ríe con ironía mientras Lina y yo escuchamos todo el embrollo desde la seguridad de nuestras sillas. Parece que la discusión se acaloró hasta el punto que ambos podrían atacarse físicamente.
— ¡Me meteré todo lo que quiera! ¡Nunca más, escúchame bien, nunca más voy a dejar que le hagas daño! ¡Si la quisieras un mínimo de lo que tanto pregonas, no habrías tenido los malditos huevos de anunciar el compromiso dejando a mi hermana del alma en deshonra pública! ¡¿Tanta prisa tienes de casarte?! ¡Adelante, vete a coger con tu segunda esposa y deja a mi Cady Cad en paz!
Ery gruñe con gran fuerza.
—Te lo advierto, Stronghold. No estoy de humor para tragarme tus insultos y la gran falta de respeto hacia tu alfa.
—Respeto a quien se lo merece, tú no mereces nada.
De acuerdo, esto es suficiente. No quiero que Hershey termine en problemas por mi causa, incluso si ella ha dejado muy en claro que nadie la manada, Jerome tiene gran respeto y lealtad por su Alfa.
—Hablaré con él, Hersh.
Ambos me miran con un rostro igual de sorprendido.
—Pero, Cady Cad---
—Agradezco tu preocupación por mí, Hersh—Le digo firme para que sepa que mi decisión es igual de segura—Yo también tengo algo importante que decirle.
—Ya la escuchaste, quítate del camino.
—No te equivoques, seguro te dirá de buena vez por todas que te pierdas.
Con solo escuchar a Ery gruñir me entrometo entre los dos, mirando directamente a Hershey y dando la espalda a Ery.
—Por favor, Hersh.
Mi mejor amiga suspira y murmura un “De acuerdo” antes de alejarse del umbral de la puerta. El viento ondea afuera esparciendo el aroma de Freya impregnado en él, evitando mi mueca de disgusto le veo a los ojos sin poder controlar el hervor en mi sangre. Pudo esperarme, antes de hacer ese anuncio humillante mientras me encontraba en el hogar de Hershey vistiendo bonito para él fue y se adelantó con el anuncio. Falta muy poco para la fecha que acordó con Belcher, estoy molesta, furiosa, quisiera pegarle una bofetada por jugar con mis sentimientos de esa forma.
Toda la tarde quería encontrarlo ¿en dónde estaba? El solo pensar que estuvo con Freya me frustra más, ella es extraña pero no es una mala persona aun así no la quiero cerca de mi pareja. Verlo con otra es algo que no puedo soportar.
Como el casanova que es. Él supo hablar con elocuencia y convencer al padre de su nueva novia de aceptar el matrimonio. Le sale demasiado bien, es un mujeriego de lo peor y yo también caí en su red ¡Detesto sentirme así!
—Cad---
—No digas nada—le advierto con un dedo—Que quiera hablar contigo no quiere decir que acepte que me hayas pasado como una más de tus conquistas, tampoco el que te hayas saltado nuestra alianza al no considerarme antes de tu discurso.
—Cady, escucha.
—No, Alfa. Eres tú quien me tiene que escuchar, ante todos acabas de anunciar a Freya como tu segunda esposa pero lo que todos han escuchado son los elogios que le has dado y tu prisa por casarte con ella.
Para todos soy solo un pasatiempo que ya le aburrió, eso estaban diciendo todos mientras cierto idiota se pavoneaba agarrando por la cintura a la perfecta Alfa llamada Freya Belcher quien es superior a mí en combate y astucia.
—No la agarré por la cintura.
Da igual.
—En lugar de perseguir un juguete usado del pasado enfócate en tu novedad. Ve, disfruta del festival con Freya y pasen la noche como has anunciado frente a TODA la manada.
—Cady, no es lo que piensas. Eso solo fue una farsa---
—Llámale como quieras. Ahora tienes dos esposas que turnarte por noche ¿no es así? Entonces ve y cumple tu deber.
Milo está detrás de Ery escuchando todo mientras me niega con la cabeza, no me importa que lo haga. La rabia y el veneno que me carcomen es demasiada.
—Ya que tendrás dos Lunas entonces no importa lo que te voy a decir. Aun así me complace anunciarle, mi Alfa, que su Luna también fue bendecida por segunda vez por la Diosa y mientras pase sus noches con su hermosa esposa, la primera no estará sola.
Ery me ve con incredulidad.
— ¿Qué quieres decir?
—Significa que el Alfa no es el único que puede gozar de una segunda esposa para turnarse cada noche porque yo también puedo tener con quién entretenerme.
La voz interna llamada Chiara intenta por todos los medios interferir y me pide que lo piense antes de hablar, mi otra voz más salvaje tan solo quiere hacerle sentir el mismo dolor y rabia que siento al compartirlo con otra con quien alegremente acepta dormir cuando me había dicho que soy la única.
‘Fue lo que querías’
¡Quiero que sea el protagonista y que nadie tome su lugar, yo no quiero nada de esto, no deseo compartirlo con otra de esta manera!
—Creo que mejor regreso cuando terminen de discutir---
— ¡Tú te quedas aquí! —Le ordena Ery gruñendo de mala gana—¡¡Y tú, me vas a explicar qué significa toda esa basura que acabas de decir!!
Él me señala acusatoriamente hasta que de un manotazo alejo su dedo de mí.
—Lo mismo que escuchaste, no me voy a quedar esperando mi día en tu harem. Prefiero un divorcio limpio que ser la otra, que me llamen Luna por compromiso mientras ven a Freya como la líder perfecta… ¡No voy a ser una más en tu lista!
— ¡No eres una más en mi lista, Cady!
¡Claro que lo soy! ¡Me bastó con escuchar lo que opinan de Freya tan públicamente, los elogios y los aplausos porque el Alfa por fin eligió algo sensato!
—Te pedí que creyeras en mí, es lo único que tenías que hacer. Callar y observar, pero eres necia y no tienes la mínima idea de lo que haces.
¡¿Que crea en él?! ¡Todavía se atreve a reclamar por eso! No puedo evitar reírme del coraje.
—Quien tiene la soberbia de pedir algo que es incapaz de dar no tiene derecho a exigir demandas absurdas. Porque es el Alfa el primero en faltar a su palabra, haciendo todo como si yo estuviera pintada como uno de sus cuadros, luciendo bonita e ignorante… Es el Alfa quien jamás ha tenido la confianza de decirme nada cuando se trata de Freya como sus tratos con ella…
¡Lo detesto, es tanta la ironía y sarcasmo que me recorre en las venas que estoy hablandole en tercera persona!
—Cady…
—Me enteré de los ataques de vampiros por terceros porque nunca creíste en que yo fuera capaz de sobrellevar esa responsabilidad. Querías que me fuera cuando planeabas cortarle el cuello a tu mejor amigo y llevar en los hombros más culpa.
En ningún momento ha pensado en mí como aliado sino en alguien que necesita protección porque es incapaz de librar una batalla por sí sola.
—Cady, yo no creo que seas débil.
— ¡Lo crees! ¡Por eso haces todo a mis espaldas!
El silencio que le sigue a mis palabras es brutal.
Ni siquiera Milo se atreve a negar con la cabeza o intentar interferir.
—Eso ya no importa—Digo con gran decepción—La Diosa sabe lo incompatibles que somos y lo ha dejado en claro al “bendecirme” también decidiendo por mí porque sabe lo inútil que soy para soportar todo esto.
—Cady, no entiendo lo que---
—Así que vete a jugar a la casita con Freya, no me importa—sostengo con fuerza la perilla de la puerta para cerrarla pronto en su cara—Desde ahora estás solo.
‘Cady, dijiste que serás sincera y le contarás todo sin omisiones’
Tienes razón, falta decirle lo más importante.
—Ah, por cierto; hoy en lago acaba de llamarme “pareja” otro hombre lobo y su olor es muy parecido al tuyo.
Por un momento a Ery parece costarle procesar cada palabra y su mirada pasa de seriedad a un gesto de duda y desconcierto.
— ¡¿Qué?!
Su gruñido atraviesa los edificios, el campo de entrenamiento, viaja como onda ultra sónica y resuena tan alto que llega hasta donde se celebra el festival. Todos escuchan con horror aquella furia del Alfa creyendo que alguien ha hecho enfadar a algún lobo. Nadie asocia aquello con Ery pues se veía muy entusiasta durante su anuncio de compromiso.
Detesto cuando me gruñe en la cara como una bestia, puede hacerlo cuanto quiera, no me va a intimidar. Verle perder los estribos me causa placer, porque significa que puedo hacerle sentir los celos y la molestia que me come las entrañas.
— ¿No es maravilloso? Parece que yo también puedo tener amantes, Alfa.
¡CRASH!
El sonido tintineante de una taza al romperse me hace voltear un momento para buscar el origen de tal ruido. Es cuando veo a Hershey levantar algunos fragmentos de este delatando que estuvo escuchando toda la conversación.
—Lo siento, no quería escuchar a propósito…
Claro que lo hizo. Pero tampoco es que en este lugar las paredes no sean un gran micrófono de alta gama donde se pueda escuchar todo desde la cocina.
—Eso era todo lo que quería decirte, ahora ve a atender a tu prometida---
En cuanto intento cerrar la puerta Ery pone el pie y empuja esta con fuerza rompiéndola de las bisagras. El golpe de la puerta al ser aventada con tal violencia es como un retumbar que impresiona hasta a la misma Hershey.
— ¡Suéltame, bruto!
Completamente hecho una furia él me sostiene de la muñeca jalándome hacia afuera y llevándome con él mientras le golpeo la mano para que me libere. En su lugar me toma con mayor fuerza ignorando a Milo y los gritos de Hershey.
— ¡Alfa idiota, te dije que me sueltes!
Nada, ni siquiera un gruñido, Ery se ha quedado callado mientras continúa jalándome como si fuera una vaca o una oveja en el ganado.
Ninguno de mis gritos de furia parece detenerlo hasta que pasando el campo de entrenamiento comienzo a quejarme de que me está doliendo la muñeca. Es entonces cuando por fin se detiene y con una voz muy grave pero baja me pregunta…
— ¿Quién?
Ery espera en el silencio hasta que mi falta de respuesta le hace subir el tono de su voz un poco más.
— ¿Quién?
Sigo sin responder. Cada vez su tono se eleva más hasta ser un gruñido de furia.
—¡¡Responde, maldita sea!! ¡¿Quién?! —Luego su voz se une a la de Shawn— ¡¿QUIÉN SE ATREVE A RECLAMAR LO QUE ES MÍO?!
‘¿No podías contenerte? ¡Ahora haz hecho enfadar a los dos!’
Nuevamente me dejé llevar por mis propios impulsos y dejé que estos hablaran por mí sin ningún filtro. Por dentro dos voces se debaten “Eso es lo que se merece” dice una voz mientras la otra que es completamente mi conciencia queriendo recuperar mi cuerpo exclama que me retracte y me disculpe.
—Alguien que es mucho más apuesto, fuerte, gentil y educado que tú.
¿Por qué me cuesta tanto cerrar la boca? Ery tuerce la boca y gruñe desde el pecho a la garganta mientras respira agitadamente sin quitarme la vista de encima. Yo también le miro con un tono desafiante en mi voz.
La respiración de Ery se hace más grave, yo también respiro inhalando y exhalando tan hondo que mi pecho sube y baja pesando en mis ojos que se niegan a mostrar debilidad. Entonces, cuando más siento deseo de llorar le digo más de aquello de lo que quizá me arrepienta después cavando más hondo mi propia tumba.
—Sus abdominales son más marcados, todo en él es perfecto. La Diosa Luna quiso darme algo mucho mejor porque sabe que eres un mujeriego incapaz de conformarse con una sola esposa—Disfruto y saboreo cada palabra en mi lengua—¿Y sabes qué? Ahora entiendo tu entusiasmo por coleccionar en una lista nombres de conquistas porque él me gustó, es una lástima que por tonta no le haya dejado besarme porque seguro sería tambien más bueno en eso que tú.
Si las palabras pudieran sentenciarme creo que acabo de hacerme una condena de por vida.
Es por eso que no se debe hablar sin bajarse los corajes primero, los celos pueden ser muy filosos cuando van acompañados de un corazón roto.







