Capítulo 123.1- Festival del Aullido

Acto I- Espinas (Cady) ~

Mi respiración es pausada, va en sintonía con cada latido de mi corazón. Mis manos parecen reacias a abrir, está bien, a mi Alfa le desagrada que no toquen primero a su puerta antes de entrar.

Aunque lo sé nunca lo hago. 

Eso es porque me recuerda a mis tiempos tocando a la puerta de cierto hombre malumorado al que llamaba mi editor. 

Pero no es momento de recordar el pasado ni a ese hombre, Ery es quien me importa.

He pensado cada palabra, las ensayé varias veces imaginando en todas las posibles reacciones y respuestas. Algunas más tranquilas otras más drásticas, como aquella vez que sus celos lo hicieron fumar nuevamente y cuando quería encerrarme para que no me fuera con otro hombre.

'Eso fue por el acónito'

Lo sé, eso no quita lo aterrador que fue.

Pero no es esa reacción a la que más le temo sino...

A la de la cueva. Que sea tal su decepción, me desprecie y crea que soy desleal. Porque si me preguntara lo que sentí en ese breve momento frente a otro lobo, no podría ni sabría mentirle.

Shawn puede ver a través de las mentiras y también detecta las omisiones.

Tampoco quisiera decepcionar a mi hijo.

'Yo tampoco quiero decepcionar a mi pareja, suegra'

Por favor no me llames así. 

'Shawn también es muy celoso aunque sepa disimularlo mejor que Ery'

Pero es quien mejor nos entenderá.

Chiara no puede refutar a eso, ambas suspiramos.

Esto es demasiado difícil. Supongo que así es como se debe sentirse Ery cada vez que sucede algo con Freya.

'Esa hembra extraña nos besó una vez, aun así me siento celosa si se acerca demasiado a nuestro macho. Prefiero mil veces que tenga gustos interesantes y le atraigamos nosotras que nuestra pareja'

Había olvidado ese beso extraño. Después de eso Ery y yo estuvimos muy ocupados intentando concebir y luego...

'Caíste en el abismo de tus propias emociones y tormentas'

Fue como si buscara autodestruirme con desesperación, mis sueños se hicieron trizas en un instante. 

Aunque le terminé sin decírselo y me fui sin tener el valor de hacerlo de frente, él me buscó. 

No le importó que sea infértil, estaba dispuesto a dejar su lugar como Alfa por mí.

Yo soy quien se lo pedí. Lo de Freya lo hace porque es algo necesario.

Inhalo hondo varias veces hasta sentir mi pecho inflarse. En este momento que siento un poco que puedo armarme de valor, debería hacerlo, todo o nada ¡Sin arrepentimientos!

Abro al mismo tiempo que exhalo liberando todo el aire.

Que decepción. 

En cuanto abro la puerta me encuentro con su oficina vacía.  Aunque su olor permanece también está la presencia de Freya en el aire.

Otra hembra, su segunda esposa. Me dijo que encontraría una solución pero es claro que no pudo hacerlo.

Sé que no es su culpa, pero escucharle pedir matrimonio a Belcher de esa manera me hizo sentir una rabia inmensa. Como pareja y alguien que apenas se ha percatado de lo que siente, esa fue una estocada demasiado profunda. Verlo con otra no es nada fácil.

Aun siento enojo, dolor, tristeza; todo aquello que es insoportable de llevar en mi pecho.

Acaricio su escritorio, tiene un cajón que cierra con llave. Aunque me deja ver todo y no hay nada que él me niegue es, este el único lugar prohibido para mí.

Esta vez no tiene el cerrojo puesto, quizá lo haya olvidado por las prisas.

Chiara no me dice nada, ella también tiene la curiosidad de saber qué es lo que guarda tan importante y por qué no me permite verlo.

Alargo mis dedos, solo necesito jalar un poco...

Solo un poco...

Entonces me detengo.

Si Ery no quiere que lo vea entonces no lo haré. Todos tenemos nuestros secretos. Cuando Barba Azul le entregó las llaves de cada puerta de toda la mansión a su esposa le hizo una excepción: No abrir cierta puerta, entonces dejó la llave en sus manos como un voto de confianza pero esta lo quebrantó por su curiosidad.

Niego con mi cabeza. Incluso conozco sus lugares secretos.

Solo ese cajón es la excepción.

Un día me mostrará lo que hay ahí. No necesito pedírselo, solo tengo que esperar a que él me lo quiera mostrar.

Con una leve sonrisa observo nuestro cuadro, el que tiene dos lobos como Chiara y Shawn solo que con el color de nuestros ojos. No los de Candace que son de un verde esmeralda sino amarillos como los míos

Meto mi mano en el bolsillo de mi vestido. Mis dedos sienten el filo puntiagudo y es entonces cuando tomo una decisión como aquellas repentinas que no puedes evitar aunque lo intentes con todas tus fuerzas.

Es un llamado. 

"Mío" Exclama la voz de mi interior.

***

Cierro cuidadosamente la puerta, mi corazón se desboca en mi pecho con un espeso halo de adrenalina.

Acabo de dejar ahí, oculta detrás del cuadro, una sorpresa para Ery.

Si me ganan los celos o la cobardía, ahí estará siempre aquella verdad que no pudo salir por mi boca.

Aun así ese es solo es mi plan B o más bien el último. Primero debo intentar decirselo por mi cuenta, contarle absolutamente todo, sin guardarme ni una sola palabra.

Un gran suspiro sale desde lo más hondo de mi pecho, todo sería más fácil para ambos si yo no me dejara llevar por mis emociones. La mayoría del tiempo juzgaba a Ery por impulsivo pero creo que yo también tengo algo de temperamento fuerte cuando se trata de aceptar mis propios sentimientos.

Es muy probable que pueda tener otro impulso de cobardía por celos, así que es mejor dejar un respaldo de lo que realmente siento. Por si lo llevo demasiado lejos y le hago enojar también.

— ¿Cady Cad?

Hershey camina en línea recta desde el fondo del pasillo hasta donde estoy yo, ella me pregunta por qué no me preparé todavía para el festival pero ignoro sus preguntas para hacer la mía.

— ¿Has visto a Ery?

— ¿Para qué lo quieres ver? —Frunce la nariz— Supe que lo arruinó (otra vez)

—Tengo que hablar con él de algo importante---

—El que debe arrastrarse, pedir perdón y suplicar por una oportunidad de hablar es él no tú, Cady Cad—Me dice cruzando los brazos en señal desaprobatoria.

Eso es lo que habría pensado yo misma hace unas horas, cuando vi a Ery en su oficina muy cerca de Freya… Pero no ahora, no cuando yo misma acabo de conocer a un lobo extraño con el que nació un vínculo. Es algo que debo hablar con mi novio antes de que esa verdad salga a la luz sola.

—Tengo que verlo— remarco.

—De acuerdo—Me mira de abajo hasta arriba— pero no irás sudada sin hacer que ese mequetrefe se arrepienta cada segundo.

Observa a los lados y me empuja por el hombro, me lleva hasta la salida sin dejar de caminar hasta que veo que me lleva a un lugar de la manada completamente desconocido para mí, cerca del campo de entrenamiento.

— ¿A dónde me llevas?

—En todo este tiempo jamás te enseñé mi hogar ¿cierto? Es el palacio que me ha entregado mi pareja como nuestro nido de amor.

Honestamente yo siempre creí que vivía dentro del edificio de la manada.

—A veces duermo ahí porque es más conveniente—Me dice riendo.

Hershey me guía hacia los edificios cerca del principal. Es donde viven la mayoría de los sirvientes de categoría más alta o eso es lo que me viene explicando mientras me guía hasta el más grande de todos ellos.

No es tan alto...

Algo en este me parece familiar, luego abro la boca sorprendida al ver que es igual que nuestro departamento. El de Sarah y mío.  

Mayordomo principal, ama de llaves. Todos aquellos que mandan sobre otros viven aquí.

El consejo tiene su propio edificio lejos de la manada pues ahí también hacen sus reuniones. No es fuera de los dominios del Alfa pero si muy cerca de los límites de la manada y el inicio de lo que no es de nadie como los bosques donde habitan algunos de los renegados.

—Bienvenida a mi palacio, Cady Cad.

En cuanto abre la puerta mis ojos se llenan de lágrimas pues su hogar es idéntico al departamento #66; con sus excepciones, claro está. 

El tamaño es exactamente el mismo, las habitaciones parecen dividirse en la misma cantidad.

"Sarah, esto no es un departamento ¡Es un pent-house!"

La voz de Sarah de 19 años aún resuena en mis oídos.

"Todavía le falta mucho para ser uno"

El color lila de las paredes y tonos vino es exacto.

No puedo evitarme querer tocar cada una de las paredes con mis manos y sentirlas, cuando menos me doy cuenta ya estoy acariciando la superficie.

— ¿Te gusta?

—Es precioso, Hersh.

—Jerry fue quien lo construyó así para mí. Antes de que yo comenzara a tener estos sueños, mucho antes de que tuviéramos que irnos él y yo tres meses lejos por una misión.

Antes de entrar a la cocina Hersh me jala con su mano señalando entusiasmada hacia el mismo lugar en donde estaba ubicada mi habitación.

—Vamos, Cady Cad ¡Abre la puerta!

Me hace señas y giro el pomo de la puerta que también es una réplica exacta. Esta vez mis ojos se abren de par en par como si viera algo muy deslumbrante.

¡Es mi habitación, la misma, todo es igual!

—Al principio no era del todo igual pero con las recompensas de misión la arreglé un poco para que fuera igual a la tuya—Me dice orgullosa de si misma— Así cuando no soportes a ese Alfa fastidioso puedes quedarte aquí, podemos hacer una noche de pijamas como en los viejos tiempos, solo que esta vez añadimos a De Fritz.

¡Es preciosa!

Hersh aplaude dos veces como si rompiera mi burbuja y vuelve a empujarme con cuidado.

—Pero ya basta de sentimentalismos. Tenemos pocas horas para arreglar tu cabello, cambiar tu vestido y prepararte para el festival.

—Eso no es neces---

—Quédate aquí un momento—Me dice ignorando completamente mis intentos por negar sus atenciones—voy a prepararte el baño.

Al abrir la puerta Jerome está justo detrás, ella no se sorprende ni un poco y golpetea su mejilla.

—No permitas que se vaya, Jerry—Pellizca su mejilla—Si se va no te lo perdonaré. 

—Por ti lo que sea, esposa.

Envuelve su cintura que jala hacia él soltando un pequeño gruñido que la hace ruborizar.

—Oye, no frente a Cady Cad.

—Adelante, son esposos—Interrumpo sorprendiendo a los dos quienes sin mirarme se encogen de hombros dejándose llevar.

Hersh y Jerry se besan muy sutilmente luego se separan y unen sus frentes.  Stronghold la toma de las manos acariciando entre sus nudillos.

'Que envidia, yo quiero algo así con mi pareja'

Yo también, no es que jamás lo hayamos hecho porque sería mentira si digo que carecemos de momentos como ese.

Pero, desde el incidente de la cueva, Ery y yo apenas podemos contar momentos como este. Ni siquiera dormimos juntos como antes, nos vemos con menos frecuencia, prácticamente estamos dando pasos constantes en reversa.

Hershey me ve un momento y se aclara la garganta haciendo señas a Jerome quien besa su mano y abre la puerta por ella.

— ¡Que no se vaya! ¡Es tu misión, mi Gamma!

Una pequeña risita se me escapa y Jerry también lo hace mientras ve desde afuera con una sonrisa a su esposa. Luego niega suavemente con la cabeza como si se rindiera por completo.

—Se te olvida que no puedes mandar a tu Luna—Murmura.

—Descuida, no me iré. 

Jerome me observa desde la puerta y señalo una silla para que se siente, él sigue mi dedo sin decir nada más, es por obediencia absoluta a la Luna de su Alfa pero eso para mí es una muestra de afecto a quien considera una amiga o cuñada.

— ¿Sabes en dónde está Ery?—Pregunto suavemente.

Jerry me niega con la cabeza, el movimiento lado a lado es lento como el péndulo de un gran reloj antiguo.

—Desde que me envió de "vacaciones" procuro no acercarme más de lo necesario.

Jerome todavía sospecha que podría seguir bajo el control del enemigo de Ery.

Prefiere estar lejos y así no escuchar los planes de mi Alfa así jamás podrá traicionarlo otra vez.

Aunque eso no le exenta de  saber todos los chismes cuando peleamos o me enfado con él.

—Por favor espera aquí, Luna—Me dice con una voz demasiado suave y sale por la puerta. No tarda mucho cuando vuelve a abrir la puerta cargando consigo una charola con té, panecillos y carnes frías.

Tomo un sorbo y sin esperar a que me lo indique, me como lo que me ha puesto en la mesita. El sabor del té y la comida me parecen decentes.

— ¿No deberías sospechar en comerlo primero? Después de todo soy un traidor, aunque me hayas liberado puede seguir algún parásito escondido en mi cabeza.

—Me aseguré de que no quedara nada—Trago rápido para responder—Además… Estoy en el hogar de ustedes dos, jamás me harás daño frente a Hershey si ese fuera el caso. Así que no necesito dudarlo.

Al escuchar que no desconfío ni un pelo de él suspira y se dirige a la puerta.

— ¿A dónde vas?

—Aunque Luna no sospeche de mí, nada garantiza que yo no sea todavía los ojos de mi señor.

¿Su señor? Debe referirse al tipo ese que andaba diciendo puras tonterías en el subconsciente de Jerome.

—Aunque sea el esposo de la persona en la que más confías, no importa si son cercanos a ti o parecen serlo; siempre intenta desconfiar de ellos. Nunca sabrás si esa no es una trampa que te espera justo en la entrada de tu propio hogar.

Solo para fastidiarle más bebo rápidamente el contenido, luego bajo la taza completamente vacía y le aclaro de una vez por todas algo que se niega a aceptar.

—Jerome, yo jamás voy a dudar de ti.

—Yo sí— me dice con una sonrisa a medias antes de cerrar la puerta detrás de él.

El suave sonido del seguro me deja reflexionando, procesando el dolor en sus palabras. Aunque su intención fuera conocer los planes del enemigo; él duda de su propia lealtad.

‘Teme que aun tenga algo que le haga traicionar a su Alfa, es sensato alejarse de ellos y no saber nada de sus planes’

Pero algo me dice que el Gamma de mi novio es mucho mejor de lo que se cree.

‘Si él está bien con eso entonces no debes preocuparte. Fue esa su decisión, como Luna lo mejor que puedes hacer es apoyarle y dejar que se sienta tranquilo’

En medio de mi conversación con Chiara la puerta abre rápidamente, Hershey tiene una gran sonrisa en su rostro hasta que escanea con la mirada descubriendo que solo me encuentro yo sentada en la cama.

— ¿A dónde se fue Jerry?

Su voz es la de una esposa preocupada. Ella nunca dice nada al respecto pero debe sospechar que algo sucede con Jerome. Aun así ella aparenta no saberlo para aligerar las preocupaciones de su pareja.

—Dijo que quiere vigilar afuera no es una mentira porque estoy segura que eso es lo que hace, tienes un esposo muy atento y protector.

—Es mi pareja perfecta— sonríe maliciosamente—además de que sabe complacerme muy bien en “eso” también.

No quería escuchar eso.

De inmediato mis manos me cubren el rostro y creo ponerme más roja que salsa de tomate.

—Oh vamos, entre nosotras no existen detalles sucios sino “narración gráfica de los hechos”

Hershey sabe sacarme una risa sin tanto esfuerzo. Llevo mi mano a la boca y disimulo un poco la risotada.

— ¿Y para qué me has traído aquí?

— ¿No es obvio? Aquí tengo todo mi arsenal de guerra— me dice sacando todos sus artefactos de maquillaje. El sistema Schadenfreude le ha dado una cantidad inmensa de productos de belleza.

“Antes muerta que sencilla” me dijo bromeando la primera vez que me los mostró. A Sarah Bingley también le gustaba mucho usarme como su deber samaritano de hacer bonito hasta al tronco de un árbol talado.

Hersh me levanta el vestido por el dobladillo provocando que me defienda en automático al impedir que lo suba más.

— ¡Vamos, Cady Cad! ¡Esta Gamma se encargará de dejarte como una diosa!

Eso lo entiendo, pero no es necesario que me desvista para eso.

—Apresúrate, la temperatura en la tina es perfecta—señala mi frente y me guiña el ojo—se enfriará si no la usas rápido.

Mi mejor amiga se toma muy en serio su deber como Gamma, ni siquiera me dejó tomar el baño sola. Ella misma talló mi espalda con cuidado elogiando cada parte de mi cuerpo,

De alguna forma me recuerda a una tarde de mayo cuando Sarah se preparaba para el día más importante de su vida, más que enfocarse en si misma pasó toda la tarde arreglando mi cabello y maquillando mi rostro. Aunque ella era la novia, me hizo llevar un vestido casi blanco como si yo fuera la novia.

Aun llevo su bata puesta cuando me lleva de regreso a la habitación y me hace sentarme en una silla. Con un cepillo desenreda mi cabello delicadamente y seca mi cabello con una toalla.

—Me vendría bien una de esas ¿cómo se llaman? ¡Ah si, secadoras!—Me dice mientras recoge mi cabello de lado a lado acariciando y barriendo mechones de cabello con sus dedos sobre mis orejas—Pero no hay electricidad en esta historia así que solo me queda improvisar un poco.

Calienta unas pinzas gruesas con algo de fuego directo y usa este para envolver mi cabello a su alrededor rápidamente. Poco a poco me deja unos rizos en las puntas.

Cuando ha terminado me muestra en el espejo un reflejo que apenas reconozco. Ha logrado que mi peinado parezca elegante sin exagerarlo, se ve natural y sigo sintiéndome como yo misma; Claro, si olvidamos que la protagonista y yo nos vemos muy distintas.

Creo que con esto bastará, Ery ni siquiera me reconocerá de lo bien que se ve mi cabello---

Hersh no me permite levantarme de la silla. Saca sus instrumentos de tortura y comienza a raspar una de las pinturas polvosas con una brocha delgada. En cuanto veo el color tan oscuro me asusta bastante.

— ¡Espera, Hersh! ¡No es necesario el maquillaje!

Hersh abre la boca y me mira incrédula.

— ¿Cómo de que no? ¡Es un evento de noche, debes lucir preciosa incluso en un lugar sin tanta luz!

Son las mismas palabras que decía Sarah ¡Dejavu! Es como si se repitiera cada momento con alguna variación diminuta.

—De acuerdo pero que sea sutil, no quiero verme como si fuera a una discoteca a buscar un ligue… digo… una fiesta de aquellas escandalosas.

Tonta, Hershey es un lobo, en Silivia no hay nada de eso, ella jamás entenderá lo que es una discoteca mucho menos un ligue…

—Por supuesto que sé lo que es una discoteca, es conmigo que aprendiste lo que es un ligue, Cady Cad. Recuerda que en mis sueños lo veo todo—Lleva sus manos que junta como si rezara y continúa sus modos dramáticos de hablar—incluso siento envidia de todas aquellas maravillas que no hay aquí.

¡Aquí pueden convertirse en lobos, literal, a cuatro patas! ¿Qué es más maravilloso que eso? Ignorando completamente lo que le digo, Hersh suspira y sacude con su mano en el aire algo imaginario.

—Pero eso no es lo importante, esta noche es tuya y nadie más lo va a arruinar conmigo y Lina en vigila.

¿Lina?

—Con su propia paga como Beta te ha conseguido un vestido que promete ser el más espectacular de todo el Festival.

De inmediato me levanto de la silla.

—¡Eso no es necesario, ustedes dos necesitan ahorrar pues los gastos de un cachorro son altos, además el mío ya es muy bonito--!

—Cuando fue el juicio para su divorcio ambas le dijimos que la diferencia entre una amante y la esposa es una elegante diferencia. Ese vestido es bonito pero es demasiado sencillo para un evento tan importante, Cady Cad.

A mí me gusta lo que llevo puesto…

¡PAF!

Me golpetea con una caja alargada de cartón grueso.

Sobo la cabeza con cuidado mientras emito un “aush” no duele pero puedo sentir el regaño.

—No es suficiente ¿recuerdas lo que te prometí cuando comenzaste todo este lío? Me pediste que me asegurara que fueras tú quien acapare toda la atención. Con ese vestido no lo harás, por eso te tenemos preparado uno que logrará ese objetivo.

¿Cuál objetivo? Es imposible que yo sobresalga ante una petición de mano, un anuncio del mismo alfa donde promete desposar a quien todos deseaban como su Luna desde el principio.

Por muy dulce que sea una fresa al final te acabas clavando espinas. 

—Esas son las zarzas.

De inmediato mis ojos se abren, no recuerdo haberle dicho algo ni que haya abierto la boca. Sin responder a mi duda, ella suspira y me obliga a sentarme de nuevo. Mientras habla pasa la brocha por mi párpado cerrado, la sensación me da cosquillas pero es cálida.

—Me queda claro que no sabes nada de botánica, aquella sensación que escalda en los dedos es por el ácido de la misma fresa pero estas no tienen espinas, Cady Cad.

Abro mis ojos sorprendida y el silencio se rompe rápidamente cuando señala su propio ojo que cierra para indicarme que haga lo mismo.

—Si llegaras a encontrar espinas probablemente sea porque están en el mismo cultivo de unas zarzamoras.

Incluso en la naturaleza hay ajenos creciendo y perjudicando a otras plantas, como la maleza. Las fresas son deliciosas pero tienen sus riesgos, por ejemplo en el mundo humano pueden atraer gusanos que pueden ser peligrosos si no se desinfectan primero.  

—Así es, todo en esta vida tiene su riesgo en especial aquello que es más delicioso. El problema es cuando el resultado no vale el escozor que deja. El amor no solo se compone de momentos bonitos, hay muchas dificultades en el camino, habrá momentos en que las dudas te llevarán a querer abandonarlo.

Probablemente lo diga porque en sueños debe saber que Sarah y Josh Bury terminaron una vez. Mi mejor amiga estuvo intentando olvidar a Bury saliendo con otros chicos, eso fue lo que ella me dijo en el hospital. Después de todo fue una semana entera que perdí de recuerdos.

—Amar puede hacernos llorar, pero si realmente es más lo que se gana que lo que se pierde merece la pena todo eso ¿no lo crees?

¿Entonces cree que enamorarme de Ery es dañino?

—Solo aquellos que aman saben que fue lo que le vieron a quien les hizo nacer ese sentimiento, Cady Cad—levanta mi barbilla y corta con el tema para seguir con el maquillaje—Mirada arriba, a mis ojos, ajá justo así… Podría decirte todo lo que pienso de ambos, pero tú eres quien debe decidir al final.

Hersh cierra el rímel dando vueltas suaves sin dejar de hablar.

—Sin importar lo que elijas; sea correcto o incorrecto, yo siempre te apoyaré.

Elegir, incluso en mis sueños tengo opciones y nunca puedo tomar la decisión o quizá la haya tomado pero es la incorrecta.

Hershey termina de pintar mis labios y me muestra el resultado en el espejo, realmente no me parezco en nada a mi reflejo pero este sin duda es un maquillaje que me recuerda al que me puso el día de su boda.

—Ahora ve allá, deslumbra a todos y prueba la diferencia entre un plato de botanas y el principal. Aunque todos tengan hambre y quieran algo inmediato, al final ninguno se compara a la especialidad de la noche.

Lina entra por la puerta sin tocar y muy emocionada anuncia que ya está listo el vestido. En cuanto la modista entra con este en las manos, las tres quedamos deslumbradas al verlo extenderse hasta el piso.

Oh, por dios…

¡Es perfecto!

---- 

Acto I- Espinas (Ery) ~

Cinco Años, es increíble todo lo que puede cambiar en ese periodo de tiempo, los seres humanos no tienen poderes especiales, aunque no pueden volar ni correr a grandes velocidades supieron crear algo que lo hiciera por ellos.

En cuestión de un año o dos las llamadas ciudades van cambiando, algunos lugares desaparecen por cierre definitivo, otros negocios nacen.

Publicaciones Eardwulf recibió cambios notables al igual que el nieto de Ermenrich Eardwulf, pasó de ser un famoso mujeriego a un hombre que vive sus días como el autonombrado “Manager de los sueños de Cadenza” quien se ha propuesto que el mundo conozca sus historias.

Hablando de historias y cambios significantes “Te quiero lejos, Alfa” se convirtió en una novela popular en la aplicación EarthmyWorld, que desconozco que diantres signifique aplicación y Eirdmaiword o como se llame aquella cosa. Lo importante es que Cady finalmente obtuvo el reconocimiento que merecía.

A mi rival le complace saber que en tan solo cinco años, Cadence Beckham se haya convertido en un autor en boca de todos y cuyos libros se han vendido como pan caliente. Lamentablemente todo comenzó por la curiosidad de aquellas personas morbosas quienes, atraídos por la noticia de su curiosa muerte así como la razón por la que Cassius Craven arremetió contra el padre de ella arriesgando toda su carrera, provocó tan inmensa conmoción que los medios comenzaron a indagar entre  las obras escritas por mi pareja descubriendo que eran realmente interesantes.

Un fiscal electo, un padre asesinado, un casino en llamas, una muerte trágica por el descuido de una calle. Sin importar por donde le vieran cada vez parecía más intrigante la vida de aquella mujer.

[¿Cadence Beckham? Ella estuvo en mi universidad, fuimos compañeros de asiento durante el primer semestre del segundo año en filosofía y letras. Por si no lo recordaban ella fue reconocida por la misma universidad y el programa de talentos en Publicaciones Eardwulf al ganar el concurso con “Flores de Caléndula” o como fuera que se llamara, tenía muy buenas notas pero escuché que pidió la baja faltando muy poco para terminar la carrera, es una lástima]

Después de aquel comentario surgieron muchos más, algunos ciertos, otros exagerados, sin importar la veracidad cada uno fue aportando un mapa completo de suposiciones de lo que se creyó que era Cadence Dawson y la razón por la que se terminó cambiando al apellido de su abuela.

Eren Grant Eardwulf también fue un escándalo mediático pues, tras ocho meses de que Cadence falleció, publicó la novela que ella había escrito antes de fallecer aunque con ciertos cambios tomando partes del verdadero manuscrito que ella había hecho antes de cambiar todo a último minuto en tan solo un mes.

Creyendo en que ambas historias tenían verdades por igual y sin ser capaz de desechar los esfuerzos que ella hizo por un periodo de casi medio año, decidió fusionar ambas historias agregando inclusive a personajes que ella había descartado. Entre ellos; Hershey y Jerome Stronghold.

La novela fue un éxito de ventas; a pesar de su final trágico como Cadence misma. Sin embargo, el gran parecido de su editor con el protagonista de la historia no se hizo esperar por los comentarios mal intencionados.

[¿No es el mismo hombre que seis meses atrás anduvo aliado con Cassius Craven para exigir que se hicieran remodelaciones en el alcantarillado? También creo que algo se mencionó que él fue el responsable de quemar el Casino Vergel Esmeralda---]

El contenido de aquel comentario en particular fue suficiente para provocar la ira de mi rival quien anunciando una conferencia de prensa hizo pública su relación con Cadence nombrándole como su esposa.

Sarah Bury arremetió contra él por asegurar ante tantas personas una mentira de ese tamaño, jamás se habían casado, era absurdo todo lo que dijo.

Cuando la mejor amiga de Cady veía a Eardwulf se desataba un caos y destrucción tal que, Josh Bury y Liam, tenían que intervenir constantemente para que Sarah no acabara metiéndose en otro escándalo de aquel hombre que fácilmente terminaba en boca de todos.

Para bien o para mal así fueron pasando los meses hasta que finalmente volvió a ser noviembre, cinco años después. El mundo había cambiado, Cady se había vuelto famosa ya no por su tragedia sino sus historias. Finalmente Eardwulf había logrado que la vieran por quien realmente fue, un autor, un corazón que escribió hasta su último mes de vida. “Te quiero lejos, Alfa” subió su popularidad hasta el punto de ser adaptado a tres idiomas y recibir una propuesta para llevar aquella historia a la “pantalla grande” términos que me importarían un carajo si no fuera que tienen que ver con la mujer a la que amo y por lo que pude entender es como un gran teatro donde personas actúan y se disfrazan para representar una historia… En realidad no tengo idea.

—La película fue un éxito, les gustó tanto que las ventas de tu primer libro antología subió sus ventas. Ermenwulf está muy complacido, yo también… Aunque desearía más que pudieras verlo por ti misma.

Todo ha cambiado en cinco años, el único lugar donde el tiempo parece estático es el cementerio donde la joven autora descansa.

Y por supuesto, en el corazón de Eardwulf, pues su deseo sigue siendo el mismo.

—Feliz cumpleaños Cady.

Un gran ramo de Girasoles hace gala de aquella lápida que sigue como si fuera nueva. Los cuidados que él ha tenido con su sepultura son algo que sigue sorprendiendo a todos aquellos que lo vean, quien diga que Eren Grant Eardwulf no ama a Cadence Beckham; debe ser ciego, ignorante o ambos. 

Él intenta dar vuelta al anillo en su mano descubriendo que este se ha reducido en su dedo. No, aceptar que le queda muy justo sería como dar por hecho que ha subido de peso; que sería lo ideal pues le molesta mucho más que sea porque haya embarnecido.

—Necesito hacer más ejercicio—Murmura.

—Levantar pesas solo te hará más bruto de lo que ya eres.

La mujer cuya voz ha dejado de ser estridente, pues está en su proceso de aceptación, deja un ramo de flores. Se ha recortado el cabello y sus zapatos son de tacón bajo y ancho, su vestido le llega por debajo de su rodilla sin dejar de darle cierta presencia.

El vientre ligeramente abultado que tiene hace evidente que un nuevo miembro nacerá pronto en la familia Bingley y Bury, él quiere felicitarla pero se abstiene.

Eardwulf no es nada tonto, sabe que Sarah puede parecer serena un momento y explotar al siguiente por lo que permanece callado dejándose carcomer por la culpa y el arrepentimiento.

Después de lo que se siente como un momento infernal de silencio, Sarah Bingley finalmente se ha dignado a hablar.

— ¿La extrañas, Wolf? —Dice ella mientras el viento mece las flores de jazmín y los girasoles.

—La extraño cada segundo—Pausa un momento saboreando el recuerdo de la mujer que se ha llevado un pedazo de su alma desde entonces—Cada vez que me acerco más a cumplir su sueño y veo pasar los años me alegro porque significa que el momento de poder unirme a ella también se aproxima.

—Si Cady te pudiera escuchar diría que eres un obsesivo muy aterrador.

—Todos me lo dicen seguido.

Y por primera vez en toda su vida, ambos ríen como si fueran dos simples conocidos que se agradan. Es extraño como en 5 años también esa mujer, quien le insultaba a cada oportunidad que tuviera inclusive cuando se cruzaran en el cementerio, pudo cambiar tanto.

—Cadenza prefiere los girasoles—Dice él interrumpiendo aquella paz.

—Lo sé, aunque sus preferidas son las caléndulas—murmura—Es curioso que su abuela siempre haya estado unida a una flor que en muchos lugares se usa con fines fúnebres.

Nuevamente reina el silencio. Una extraña paz que a la vez le parece incómoda a ese hombre quien no está seguro si la mujer solo está tentando el terreno antes de estallar en insultos contra él. Decidido a que es mejor mantenerse alerta, observa el epitafio de Cady hasta que la mujer vuelve a romper aquel silencio tan largo.

—Es por resiliencia—Dice breve y luego añade—La mía por supuesto.

El viento mece el cabello en su cuello, Eardwulf comprende esas palabras y las asocia a su nuevo corte y el cambio que también ha terminado por alcanzar a esa orgullosa mujer.

—No iba a hacerlo, todo lo que había sido tocado por ti me era una maldición que me arrebató a mi amada Cady Cad—Toma una flor de Jazmín—Nos usaste a mí y a mi esposo como personajes secundarios, quería demandarte, lo habría hecho—Chasquea la lengua—Pero Josh no me lo permitió.

Cuando Josh le mostró las notas de Cady y el personaje que había hecho con el mismo molde de Sarah así como el manuscrito que entregó a Eardwulf eliminando su personaje, pero dejando un mensaje especial para ella, Bingley lloró hasta que le dolieron los ojos.

Por años se había negado a admitir siquiera la existencia de la última novela escrita por su mejor amiga. La odiaba, detestaba con todo su ser hasta cada rincón de sus entrañas aquella historia que Cady se obligó a escribir en aquel departamento de renta barata que más parecía una bodega con humedad que un lugar para vivir de manera decente. Si bien tenía una ventana parecía más una jaula desde donde pudiera ver el exterior mientras acababa de marchitarse. Por si fuera poco fue la comidilla de todos alimentando su curiosidad cada vez más grande.

Sarah odiaba que hicieran de Cady un espectáculo público.

—Al final me rendí, vi la película—admite con gran serenidad en el rostro, sin ningún ápice de sarcasmo ni intenciones de morderle la yugular como antes—Yo también deseo un final así.

Unos pequeños pasos firmes pero suaves en cuanto a fuerza se aproximan a Sarah quien sonríe al ver a un pequeño cachorro idéntico a Josh pero con unos ojos marrones con destellos verdosos como su madre.

— ¡Mamá!

La mujer sonríe abrazando al pequeño con una calidez tal que Eardwulf no puede evitar preguntarse si todo habría sido diferente si en lugar de un frío hogar hubiera tenido los cálidos brazos de una madre y que esta le reprendiera por ser un bruto.

Quizá si hubiera tenido un momento así, su corazón no se habría vuelto una coraza tan dura ni habría tardado tanto en aceptar a Cady como el tesoro que era en su vida. Ese pensamiento lo desecha rápidamente y niega con la cabeza, fue frente al frío mármol en la lápida de su madre que pudo descubrir lo hermosa que era Cadence Beckham.

—Joshua, ella es tu tía—Sarah caricia su cabeza con una sonrisa suave en sus labios—ella fue quien eligió tu nombre.

El pequeño cachorro agradece a todo pulmón y saluda con gran inocencia a Cady. Sarah acaricia suavemente su vientre y limpia algunas lágrimas con el dorso de su mano. Luego mira a Eardwulf con una suave sonrisa dejando caer algunas lágrimas por su mejilla.

—Se llama Carole.

Contagiado por el reciente entusiasmo de Sarah, Eardwulf sonríe recibiendo el calor de aquellas palabras. Tiempo atrás fue él quien reveló a Josh Bury los nombres que Cady había anotado en su diario cuando pensó en nombres para el primogénito de Sarah, tal como ella le había prometido años atrás.

Usó ambos. Primero para Joshua y después para Carole en cuanto supo que sería una hembra.

—Es un hermoso nombre—Dice conteniendo las ganas de llorar por la conmoción.

Ante aquella reacción, Sarah toma del brazo a Eardwulf y jala su mano hacia su vientre. Aunque yo no puedo sentirlo del todo, él lo describe como un milagro de vida. Algo que jamás podremos sentir ni él ni yo porque Cady no puede ser madre como ella. Aun así no le importa, para él un hijo es una gran bendición pero no cree una maldición el no tenerlos. Si mi pareja pudiera vivir a su lado no le importaría lo que no puedan hacer, sino la dicha de poder hacerlo y pasar sus días con la mujer que ama.

Sarah abre mucho los ojos al sentir los movimientos también, ve en Eardwulf esa sensación genuina y en su mirada un anhelo sin cumplir que le obliga a ser sincera.

—También leí el libro, me tardé mucho en decidirme. Después de ver la película corrí a buscar el libro de inmediato en alguna librería—Tuerce la boca en una mueca de sorpresa—Agotado. No podía creerlo, esa cosa era un éxito en ventas.

—Papi le regaló el libro a mami—Dice el pequeño Joshua quien abraza a su madre y luego añade—Mi mami estaba triste, papi lo tenía escondido.

Luego con una gran sonrisa delata a su padre.

—Mami llora mucho por mi tía pero ahora sonríe.

Aquella gramática haría sangrar los oídos de Eardwulf en el pasado, al Wolf mujeriego y patán, ahora le parece encantador. Incluso yo me sorprendo demasiado cuando le escucho reír en respuesta antes de alborotar el cabello de aquel cachorro tan adorable.

—Tu papá debe querer mucho a tu mamá como para guardar en secreto por cuatro largos años una primera edición que sacó de la basura.  

En cuanto el libro fue publicado, Eardwulf le llevó la primera copia a Josh Bury, su intención era que Sarah fuera la primera en tenerlo en sus manos pero su respuesta fue tomar el obsequio y aventarlo al tacho de basura en la calle.

Seguramente Josh se habrá metido ahí para recuperarlo. Eso es verdadera devoción, hay que admitirlo.

—Aunque me pregunto por qué cambiaste el final en la película y añadiste al Príncipe Licántropo.

Eardwulf bufa con una risa seca, completamente fría.

—Eso es porque detesto al protagonista que escribió mi esposa.

 ----

Una voz distante que siempre me ha parecido irritante me llama con aquel tono empalagoso e hipócrita.

—Mayor…

Mis ojos se abren después de haberme encontrado dentro de aquella bruma usual en que me envuelven esos sueños cada vez con mayor frecuencia.

Otra vez soñé a Eardwulf.

Mi más odiado y comprendido rival.

  ¿En qué momento me dormí?

Mi cabeza sigue aún enredada entre la confusión cuando mi hermanastro me sacude sin ningún sentido común.

— ¡Hermano mayor, hermano mayor! ¡Despierta!

La jaqueca es demasiado intensa y seca mientras llevo mi mano a la cabeza intentando calmar la sensación de nauseas.

“Detesto al protagonista que escribió mi esposa”

Aquella voz continúa rondándome en la cabeza como un gran zumbido molesto. 

Maika Maese

Eren Grant Eardwulf, fueron cinco años guardando un luto que logró conmover hasta a la misma Sarah quien ya se veía como su enemiga jurada. La flor de Jazmín no solo representa a la recilencia sino al amor eterno en el que ha vuelto a creer; Leer aquella historia finalmente le ha liberado de resentimientos pasados. Con aquel extraño y cansino sueño, el joven Alfa se siente cada vez más confundido y las dudas comienzan a aflorar creciendo como enredaderas de zarzas clavando sus espinas muy lentamente sobre su propia confianza.

| 1
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP