Mundo ficciónIniciar sesiónActo II –Finales “Felices”(Ery)~
Después de liberar todas sus lágrimas, ella finalmente soltó de su agarre la camisa en mi pecho. Limpié los remanentes de sus lágrimas con mis pulgares Martin y Gremory.
Ella sollozó una vez más, besé su frente luego pegué mi frente a la suya. Su enlace mental nuevamente se había abierto y pude escuchar su voz, sus pensamientos internos “Lo siento” dicho una y otra vez. Luego acabó por dar una gran estocada en mi corazón cuando su voz interna pronunció lo que más me temía que fuera cierto.
“El señor Eardwulf me gusta”
Tragando lo que quizá quedaba de mi orgullo, esperando desesperadamente que me eligiera, busqué sus labios con la intención de recordarle lo mucho que dijo quererme.
Ella volteo su rostro, me rechazó.
Pero no sentí rencor, celos ni enojo, solo resignación. Finalmente comenzó a recordar, un pasado donde no estoy yo, un sentimiento que no me pertenece porque es de ese hombre que a pesar de estar muy lejos de aquí continúa presente en cada segundo de nuestras vidas.
En mis manos nuevamente llevo el infame libro de Eardwulf, esa cosa que continúa cambiando su contenido cada vez que termino de leerlo, con variantes diversas de épocas pero todas son historias completamente autocomplacientes donde no hay obstáculos ni separaciones.
[Y vivieron felices para siempre]
Quisiera reír por la ironía pero ni siquiera eso me sale.
Es mi novia, puedo abrazarla y ser uno con ella cada noche "tengo todo cuanto él ha deseado" eso es lo que yo creí. Estaba convencido de que tenía la oportunidad de ser mejor que él, de ser el primero en tocar su corazón.
Pero la realidad es otra, la balanza de ambos es la misma. Cady no está enamorada de ninguno de los dos.
Aun así no tengo esperanzas porque no es a mí a quien quiere más.
Fueron cinco años, 25 vidas ¿Cómo podría competir yo contra eso?
— ¿Noche difícil?
Nuevamente sin tocar primero, porque hacerlo parece restarle privelegios como mejor amigo, Milo entra con una bandeja.
— ¿Pudiste encontrar algo en la novela?
Mi Beta acomoda una taza que parece hacer más ruido que nunca al chocar la porcelana y el plato con el escritorio. Shawn se queja de ello, parece que su oído está un poco más sensible hoy.
—Lo mismo de siempre... Finales felices—Gruño y hablo a regañadientes— Le encanta restregarme en la cara su felicidad a ese desgraciado.
Milo vierte el café un momento en silencio dejando que el humo y el olor de los granos molidos y hervidos me sirvan como un aroma relajante.
—Que un libro tenga finales felices no quiere decir que su autor los tenga.
— ¿Qué quieres decir con eso, Milo?
—Si fueran “finales felices” entonces no habría perdido 26 vidas intentando lo imposible.
Sorbo café, ahora me sabe demasiado amargo, sé que no soy bueno con el azúcar así que no intentaré cambiarlo. De todos modos ni siquiera consumiendo todos los terrones de azúcar podré quitarme esta sensación insípida, vacía.
—25, estás contando mal...
—Es la número 26, es la misma que estamos viviendo Ery, pero en el mundo de ellos ya terminó. —Murió, Ery.
¿Quién murió?
—Cadence Beckham. Murió y nadie pudo evitarlo—Milo se sienta muy tranquilamente como si aquello que dice no fuera una barbarie.
—Eso es imposible, Cady está en su vida número 26, ella es quien escribió la historia esta vez y fue quien hizo el pacto con el Dios Schadenfreude---
—Ella escribió la historia, eso es cierto—Vierte dos terrones de azúcar—y también lo hizo Eardwulf.
— ¡¿Qué quieres decir con eso?!— ¡CLASH! Golpeo la mesa y la taza salpica algo de su contenido.
—Lo hizo otra vez, a diferencia de la manera en que su vida le fue arrebatada a los 18 años de edad, esta vez fue en un accidente el mismo día que cumplió 24 años.
Mi puño aun reposa sin moverse del lugar donde ha impactado.
—Además de la ironía de esa cruel fecha, el dolor fue mayor esta vez porque la historia que ella hizo la tuvo que completar él. La razón por la que ella no tiene conocimiento de buena parte de la historia no fue por una penalización… Fue porque su editor cambió el contenido del manuscrito final.
— ¿Eardwulf modificó la novela que escribió mi Cady?
—La obra que ella le entregó fue una tragedia, Ery, el final está lleno de muerte y destrucción. Todos los protagonistas mueren, Ery, Etzel y Candace.
No tiene sentido lo que dice Milo, el dios le prometió a Cady vivir si consigue los preceptos.
—Ese es el problema Ery, Eardwulf logró juntar 24 cuentas en todas ellas pero nunca encontró la última en 25 vidas. Ella murió incluso como protagonista en todas ellas provocando que Eardwulf comenzara de nuevo.
“Logré extender cinco años su vida, es la última vez”
Mi madre... es decir, su madre... los cinco años que entregó fue para que Cadence Beckham viviera cinco años más. ¿Fue porque quería extender su vida de los 18 a los 24?
Si lo que dijo Galia Grant de Eardwulf es cierto, entonces... ¿Ella es descendiente de una bruja? ¿Gudrun también lo es?
No es algo descabellado, en nuestro mundo las brujas son veneradas, tener una a favor en una manada es significante en el equilibrio final de una batalla o símbolo de poder. Por esa razón solo aquellos pertenecientes a la realeza pueden poseer derechos sobre una. En Silivia no son bienvenidas, eso es porque una bruja maldijo a la familia entera y a todos sus descendientes.
A pesar de que Alexia Andría Harper es de esta manada, cuando cumplió la mayoría de edad tuvo que seguir al príncipe licántropo hasta su reino. Solo viene si se le paga lo suficiente o es de su interés.
Si mi padre hubiera sabido que además de renegada, mi madre era una bruja, seguramente tendría que ocultar completamente su origen.
—Lo entiendes ¿no es así, Alfa?
— ¿Por qué nunca me dijiste algo tan importante como esto?
Milo vuelve a sorber de su taza, su mirada es serena, demasiado tranquila, en realidad no sé lo que piensa, podría imaginarse el fin del mundo o simplemente calcular el nivel de apuestas que podría hacer con Jerome.
— ¿En qué momento? Mi Alfa estuvo más ocupado en sus actividades recreativas con su Luna, dudo mucho que lo pudiera comprender antes.
Bien, hablemos de todo lo que sabes.
—Ese "libro" que tienes es uno de tantos, historias que tu enigma no escribió. Personajes que solo son de Eardwulf. Además... Candace Var Sansa solo existe en nuestra historia, la que escribió ella, como habrás notado su apellido debería ser "Darwin" y su apariencia también es muy distinta.
Candace Darwin.
Eardwulf eligió un nombre que se pareciera mucho al de “Dawson” Pero Cadence al cambiar su apellido también cambió rasgos del personaje. En lugar de mantener sus ojos ámbar, eligió que fuera pelirroja de ojos verdes ¿por qué haría eso?
—Ery, tu rival está unido a tu enigma en más de una manera. No es una simple atracción, tampoco es un enamoramiento rápido... Es algo mucho más profundo, más poderoso... es como si... estuvieran unidos por un vínculo más fuerte que el de la Diosa, una devoción de vida después de la muerte.
‘¿Impronta?’ Pregunta Shawn con un tono preocupado sin embargo yo no lo creo así. Eardwulf es un humano, si bien se cree un lobo porque su fascinación por nuestro mundo es inmensa, él es completamente ordinario en ese aspecto.
En todo lo que he visto en mis sueños no tiene ningún poder de lobo ni mucho menos un guía como Shawn.
—Pobre diablo, su situación está más jodida que la mía entonces.
Lo digo con algo de amargura, no es odio pero si una molestia infinita, ese desgraciado ha tenido 25 oportunidades y todas las ha enviado al traste. Incluso el sacrificio de nuestras madres fue en vano porque estuvo todos esos años detrás de mujeres mientras ignoraba lo mucho que mi pareja sufría por causa suya.
—Aunque nadie se alegra más que yo de verte enamorado y feliz, debes tener en claro que ese hombre nunca dejará que se aleje.
Sí, lo sé.
Soñé con ello.
Eardwulf vio a Cady en el pasado, cuando aún era demasiado pequeña. Por su forma de hablar y comportarse no era ningún cachorro normal, era un hombre buscando desesperadamente a su pareja. Pero él sabía que lo olvidaría y dejó algo para recordarla así poder encontrarla una vez más.
No tengo duda, nuestras madres, Gudrun y Galia, sabían lo que iba a suceder.
Fue la misma Galia quien le alentó a buscarla incluso sabía el lugar preciso en que se encontrarían, porque aquello de su educación en casa y el “error” en su colocación de año escolar en curso no pueden ser simples coincidencias.
Lo que no entiendo es qué clase de sacrificio habrá hecho mi madre ni con cuál fin. Ella también parecía saber que ese sería su último día viva ¿también habrá hablado con una bruja?
Esa mujer hizo algo estúpido, dar su vida por un objetivo a ciegas. Por ese hombre que tan solo supo meter la pata, haciendo que mi Cadenza perdiera toda esperanza, matando todo lo que la hiciera creer en el amor y los finales felices.
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Acto II- Finales “Felices” (Cady)~
¿Cuándo comenzó? Estoy segura al menos de que no fue con esa primera impresión desastrosa, es imposible que me haya gustado desde el principio. Aunque mis recuerdos son difusos pues hay una gran y espesa niebla entre esos cinco años conociendo a ese hombre, algo me dice que él me gustó más de una vez.
Porque debo admitirlo, es apuesto y cuando no se porta como un completo déspota se puede hablar con él de libros y debatir sobre ellos, su rostro cuando habla con seriedad y también el brillo afilado en sus ojos cuando menciona algo de su interés.
Desde Unamuno hasta Naranja Mecánica, podía hablar con él durante horas, jamás dejaba de ser emocionante, enriquecedor y fresco como una brisa marina.
Pero eso solo era en la superficie, ese hombre era marea alta y tempestad, así como el mar podía verse en calma bastaba tan solo un poco que hiciera algo que le molestara para que fuera una tormenta sobre mí.
Entonces…
¿Por qué?
Me pregunto por qué no pude evitar caer en esa red tantas veces. No conozco todas pero estoy segura que fueron muchas por las advertencias de las Cadence del pasado de alejarme de él o evitar en lo posible creer un poco en que fuera amable.
Eso creí, hasta que una madrugada tocó en mi puerta ¿Qué sucedió después? La fiebre no me dejó completamente consciente de mi alrededor pero me sentí protegida. Con él jamás sentí verdadero peligro, cuando los hombres se me acercaban demasiado me daba náuseas y sentía un vértigo que me exclamaba peligro y desconfianza. Jamás sentí eso frente a la puerta de mi departamento, ni siquiera cuando su aliento estuvo tan cerca de mi cuello, por el contrario… Deseaba que continuara.
Eso lo sabía, en realidad siempre estuve consciente de ello. Lo mucho que me gusta, que a veces extraño esos días en la universidad con charlas disfrazadas como discusiones evitando a toda costa dejarle acercarse demasiado.
Esa era yo, Cadence Beckham antes de morir y transmigrar a la manada de Silivia Crescent Lake. La misma que en mi interior exclama extrañarlo, aquella que me reprocha por haberme fijado en Ery, dice que he traicionado otra vez al Señor Eardwulf.
¿Traición?
Nunca fuimos nada, jamás cruzamos esa línea aunque yo sí habría dejado que la cruzara porque lo deseaba. Nunca sucedió.
Por el contrario, a quien traicioné es a Ery.
Mi primer novio, el único que ve algo más en mí que desastre y error.
— ¿Sigues preocupada por el tema del cachorro?
La voz que me llama la conozco tanto desde esas tardes en la cocina siendo mi confidente, escuchándome y dando alguno que otro consejo.
Luego recuerdo su satisfacción cuando me traicionó y su sonrisa burlona mientras me despedía. Gruño, no le veré siquiera la cara a ese mentiroso.
—Supongo que no es por eso. Sabes que puedes contar con un Beta si necesitas---
— ¿Para qué?—Respondo con gran molestia— ¿Se lo dirás a mi novio para que me castigue otra vez?
Milo da unos pasos al frente, volteo mi rostro, como estoy recostada contra un árbol mis pies se mueven delatando mi molestia.
—Como sea nunca te lo diré— Digo a regañadientes.
—Prometo no decírselo.
— ¡¿Así como lo enviaste a la oficina antes de tiempo?!
¡Si no fuera por lo que hiciste no habría recordado algo que me come los nervios!
—Eso fue...Lo admito estaba molesto por algo—Rasca su cabeza— Sé que no me justifica decir esto, pero no fue contra ti exactamente.
— ¡Oh, claro que lo fue! ¡Incluso parecías disfrutarlo! ¡Beta doble cara!
Al notar que por mi enojo le he volteado a ver y que nuestras miradas están fijas, volteo al lado opuesto para evitarlo nuevamente.
—Necesitaba distraer a Ery para destruir algo que me resultaba molesto.
Pues esa distracción casi me envía al otro lado ¡Incluso terminé en el hospital!
—Si me sirve un poco como defensa, no pensé que mi Alfa sería tan bruto.
Mentira, de algún modo me querías escarmentar por lo del otro día. Nuevamente cruzamos miradas, ambos nos vemos un poco molestos y creo que Chiara se está debatiendo con su lobo con su comando de Luna asomándose en el color azul de sus ojos.
—Tienes razón, fui un Beta que traicionó la confianza de su Luna—Suspira—Pero si al menos pudiera ponerse en mi lugar---
—Yo no quería incomodarte, lo que hice fue de manera inconsciente y estoy segura que no te agrada para nada que tu pareja ahora tenga la apariencia de otra loba...
También por la impresión y quizá, al no saber qué hacer, no lo llevé de manera discreta y ni siquiera me disculpé. Como siempre...
—Como siempre que tienes un problema lo trataste de evadir o comportarte como si no existe.
‘Touché’ Dice Chiara aceptando nuestra parte de la culpa.
Si...
Estuve mal.
—Pero lo he pensado y creo tener la solución.
— ¿Cuál?
—Voy a volver a imaginarla, escribiré a tu pareja tal y como son tus gustos.
Milo no parece del todo convencido, aun así mantengo mi actitud confiada que quiero proyectar demostrando que estoy segura de lo que hago.
—Entonces dime ¿Qué tipo de hembra es tu ideal?
El Beta de mi Alfa lleva su nudillo hasta su labio y con gran seriedad piensa en la respuesta, luego describe perfectamente lo que quiere.
—Cabello castaño claro casi rubio a la altura de su espalda, ojos color miel acercándose al tono del café con leche, piel blanca, pechos de tamaño medio, caderas un poco anchas pero no demasiado, un poco baja de estatura, que sea enérgica y siempre ande con una sonrisa.
Espera…
—De preferencia que tenga una voz angelical y suave, pero que su risa sea como un soplo de viento cálido. Dulce como un terrón de azúcar pero que sea fuerte durante los entrenamientos.
¡Esa descripción es como si mostrara una fotografía de Lina de Fritz a cuerpo completo en su biografía!
— ¿Y su nariz?
—Respingada y pequeña.
— ¿Sus labios?
—De un rosado pálido como un pequeño pétalo de rosa...
Silencio sepulcral nos golpea mientras con una voz seca revelo lo que está sucediendo aquí.
—Milo, estas describiendo a Lina.
Él chasquea la lengua contra su paladar y se levanta del suelo como si algo lo hubiera jalado hasta quedar completamente de pie.
— ¡¿Crees que no lo sé?!—Pasa la palma de su mano por su sien hasta barriendo con el flequillo de su frente hasta la cabeza, su respiración se agita como la de un perro después de una larga caminata.
—Milo... ¿Te gusta de Fritz?
— ¡Por supuesto que no!
Ahora entiendo...
—¿Entonces ella si es del tipo que te atrae? pPero tienes a tu pareja destinada (quien prácticamente es una vasija hueca) No entiendo ¿qué tiene de malo enton---?
— ¡Tú no lo entiendes porque eres humana! ¡Nosotros solo podemos tener una pareja destinada! —Al estar consciente de que me ha levantado la voz respira hondo y vuelve a contenerse— Las segundas oportunidades son demasiado raras de encontrar, casi imposibles.
— ¿Lo dices porque es una divorciada?
Milo niega con la cabeza.
—Si rechazo a March nunca encontraré una pareja ni tampoco ella, quiero que sea feliz. No puedo pensar en dejarla así.
—Lina tampoco tendrá segunda oportunidad, rechazó a su ex esposo abusivo e infiel si lo recuerdas---
¡BAM!
Milo Golpea con fuerza el árbol con un puñetazo tan grande que caen las hojas muertas sobre nosotros.
—DEBÍ GOLPEARLO MÁS ESE DIA, NUNCA SERÁ SUFICIENTE.
¿Milo?
Él gruñe y bufa mostrando una molestia profunda.
¡Ahora lo entiendo! Al ver en su pareja el rostro de Lina se está confundiendo y no puede evitar sentirse atraído por de Fritz...
—Beta Rockbone, hay una manera de liberarte de ambos problemas. Podríamos usar el contrato como hice con Lina y Billford.
Él se queda pasmado sin mirarme a los ojos, sus falanges muestran su tensión.
—Será como un divorcio sin consecuencias. Claro, quizá no encuentres una segunda oportunidad pero dejarás de sentirte confundido por Lina---
— ¿Confundido?
— ¿No te comenzaste a percatar de ella porque le di el rostro de Lina?
¿No es así?
—Te equivocas Luna, no estoy confundido. Lina siempre fue completamente mi tipo, antes de que recibiera la bendición de la Luna ella ya me atraía un poco. Pero no duró mucho porque a los pocos días Lina cumplió 19 años y...
Espera un momento...
¿Lina es mayor que Milo?
El muy enigmático Beta asiente.
No puedo creerlo.
—Pero tú parecías creer las patrañas de Billford.
—Como Beta debo creer primero en los guerreros que en sus esposas.
—Entonces cuando te dije que Billford era un adúltero...
—Fui el primero en investigar—Me admite.
No puede ser… ¿Milo estuvo haciendo mucho por debajo del agua todo ese tiempo?
—Cuando Ery me pidió que lo hiciera yo ya había averiguado casi todo, incluso el nombre de su amante.
—Pero me dijo Hersh que Ery tuvo que preguntarle a ella en donde estaba yo...
Paro en seco y mi cabeza comienza a dar vueltas.
¿Milo ya lo sabía?
¿Por qué no le dijo nada? ¡Incluso creyó que quería divorciarme de él!
—Los Betas también tenemos secretos.
Oh por…. ¡Acabo de descubrir que Milo realmente tiene un pequeño lado oscuro, aterrador y vengativo!
—Entonces sobre tu problema—Irrumpe mis pensamientos.
Guardo silencio, no estoy segura si podría confiarle algo que involucre la felicidad de su amigo, ya una vez se había enfadado conmigo. Además, no creo que me guarde el secreto.
—Prometo que no saldrá de mi nada que no quieras que sepa. Te dije algo muy íntimo con lo que me puedes atar si lo hago.
Chiara asiente, después de todo ese gusto secreto por Lina es algo que me ha confiado él mismo.
De acuerdo ¡Se lo diré!
—La verdad es que sin intentarlo, de una manera completamente inconsciente, le mentí a Gian.
Milo arquea la ceja y cruza los brazos.
— ¿Cómo puedes mentirle sin que sea intencional?
— ¿Puedes terminar de escuchar?
Él asiente.
Bien, aquí va la gran bomba.
Abro la boca, cierro esta y vuelvo a dudar, no me olvido advertirle que si Ery se entera sabré que fue por él mientras vuelve a asegurarme que nunca se lo dirá.
Suspiro.
—Que te quedes impotente y que Lina de Fritz te odie si me traicionas.
— ¡Que me quede impotente en todas mis vidas si me atrevo a traicionar la confianza de mi Luna! ¡No quiero involucrar a de Fritz pero no me arriesgaré a que me odie por hacerle daño a quien considera su salvadora!
Asiento. Eso es suficiente garantía.
—Sobre mi jefe, cuando dije que nunca lo vi como algo más...
—Si hubo algo.
—No estoy segura por completo.
— ¿Cómo no puedes estar segura de algo así?
Gruño y suspiro, esto será mucho más difícil de contar porque para empezar tendré que explicarle algunas cosas que jamás le he dicho siquiera a Ery.
—Eso es porque lo olvidé.
— ¿Lo olvidaste? ¿Así de simple? Esas cosas no se olvidan como si nada---
— ¡Eso es porque al llegar aquí perdí muchas de mis memorias, Milo!
Levanto la voz al sentirme poco comprendida y acorralada por dudas que ni yo misma tengo respuestas para justificar, el hecho que por años tengo esta condición es algo que no suelo hablar con otras personas.
— ¡¿Y eso te parece normal?!
— ¡Sí! ¡Porque es algo que me pasa con frecuencia!
Milo para en seco. Hace una pausa larga rascando su cabeza con rapidez no pudiendo creer lo que acaba de descubrir.
— ¿Olvidas todo el tiempo? ¡¿Es broma?!
—No todo... desde que tengo 17 años aunque comenzó a empeorar esa condición a los 18.
—Espera, solo para asegurarme de que hablamos de lo mismo ¿Con “olvidar” te refieres a que te dio amnesia?
Niego con la cabeza
—Desde los 18 años hasta mi muerte accidental suelo tener pérdidas constantes de memoria. Pueden ser lapsos de un día, una semana o hasta un año.
Milo suelta una sonora carcajada.
— ¡Increíble! ¡Eso explica demasiadas cosas!
¿No le sorprende? ¿Lo creyó? ¿Así de fácil?
—Mi Luna viene de otro mundo y somos personajes de una historia suya. Creer en que también tienes algo que te jode en la cabeza ya no debería ser algo que me sorprenda.
¿Dijo “joda”? ¡¿Milo?!
¡¿El Beta serio que apenas dice algunas palabras educadamente?!
—Entonces, si lo comprendes---
— ¡Al carajo con eso! ¡¿Cómo es posible que lo tomes tan tranquilamente y lo digas como si no fuera algo anorm---?!
Milo calla al verme morder mi labio, él tuerce la boca y espera a que continúe. Es la primera vez que alguien me dice directamente que mi situación es anormal, todos siempre lo evaden y lo disfrazan con sonrisas disimuladas y lástima oculta.
—Al principio me preocupé, no soy de piedra ni soy una simplona que tan fácilmente acepta todo con una sonrisa... pero después de los primeros años se volvió algo tan habitual que el hecho que no me sucediera alguna vez sería lo extraño.
— ¿Y alguien más sabia de eso?
—Sarah y su padre fueron los primeros en saberlo.
— ¿Y nadie dijo algo al respecto?
Por supuesto, a mi mejor amiga le preocupaba demasiado pero las indicaciones de mi terapeuta fueron que no presionara los recuerdos a regresar o sería peor.
—Espera... ¿Qué edad tienes actualmente?
—24 años, morí el día de mi cumpleaños aproximadamente a las 22:38 horas un 19 de Noviembre.
—Entonces eres mayor que Ery y que yo.
Asiento.
Milo toma asiento a un lado mío y observa el cielo, en realidad no estamos peleando aunque lo parece.
—Por eso deberías respetar a tus mayores.
—El respeto se gana, Luna.
—Veo que puedes ser muy grosero.
Ambos nos reímos, es más con ironía y algo de nerviosismo.
— ¿Te ha pasado aquí alguna vez?
—Si... dos veces.
—Dos veces desde abril hasta ahora, seis meses al menos. Has olvidado dos veces.
Asiento, observamos el cielo y ambos suspiramos.
—Qué situación más jodida.
—Bueno, sucede menos aquí así que no me quejo.
— ¿Y Ery lo sabe?
—Gian sabe de esas veces que olvidé y también que mis memorias no están completas desde que llegué. Pero nunca le dije exactamente la gravedad de mi condición.
—Eso explica demasiadas cosas.
Silencio brutal, tranquilo y a la vez crudo nos envuelve entre la brisa suave y el olor a pasto húmedo.
— ¿Entonces qué fue lo que recordaste?
—Cuando Gian entró en su oficina y encontró a Freya besándome se molestó mucho, me llevó a la recamara y cuando me estaba castigando con su---
—Por favor, si puedes omitir los detalles escabrosos.
—Después de eso no dejó de---
—Por favor, sin detalles explícitos... Aún me cuesta superar lo del harem de dedos.
—Bueno después de “eso” cuando íbamos por la cuarta ronda o quizá más pues perdí la cuenta---
Milo se tapa el rostro.
Sonrío al ver a un Beta que se supone que debe ser más intimidante ruborizarse al escuchar sobre las perversiones de su Alfa.
—Lo recordé, un momento demasiado vivido para tratarse de un sueño—Pierdo mi sonrisa— Entonces lo dije, fue de mi propia boca y parecía estar demasiado perdida en su rostro dormido tan lleno de paz...
— ¿Qué le dijiste?
—"Te quiero"
—Dijiste que solo es tu jefe.
Así es... nunca mentí con eso. No hubo nada entre nosotros que se pueda llamar una relación, en cierto modo sabía que me parecía apuesto porque sería estúpido negar que si es atractivo, después de todo Ery también lo es... pero él era grosero, siempre me llamaba una mediocre, detestaba mis historias y nunca pareció...
Entonces no lo entiendo ¿por qué me gustaba?
Alguien como él una y otra vez no pude evitar que una parte de mí sintiera una atracción inevitable por él.
—Yo nunca... Él no sentía lo mismo por mí así que no miento en ello. Me despreciaba, pero yo...
Yo lo quería, no entiendo por qué, ni siquiera debería después de todos esos años en que jamás logramos congeniar.
— ¿Tu jefe, el editor que mencionas... él sabía que tienes una condición extraña de pérdida de memoria?
Las falanges de mis dedos se aferran al dobladillo de mi vestido mientras un pequeño recuerdo que aquella Cadence de 19 años y yo jamás hemos olvidado se reproduce como una película en mis recuerdos.
"¿Escribirás eso, Cady Cad?"
"Debo llenar el formulario, Sarah. Es mejor que sea sincera desde el principio"
En mis recuerdos que suceden en mi cabeza como si fueran en presente, sentada sobre la mesa con Sarah a un lado mío, he anotado en el formulario de empleo en el apartado de enfermedades mi pérdida de memoria constante.
"¡Esa honestidad tuya te ha costado el empleo en la librería, Cady Cad!"
"Lo sé. Aun así el señor Ermenrich y todos en la editorial merecen saberlo, si me rechaza por eso entonces no es el lugar que mi otro yo deseaba alcanzar. Hay algo ahí que me espera, prefiero hacerlo presentando cada carta en el juego sin trucos ni omisiones"
La mesa de la cocina desaparece y todo toma forma hasta convertirse en el Averno de Lupus, la oficina de mi jefe.
Él tiene ese mismo formulario en sus manos, aunque parece leerlo en realidad no le da relevancia a nada de lo que haya anotado.
Para él todo lo que tuviera que ver conmigo le era tan importante como goma de mascar masticada y tirada en el suelo. Sólo recordaba que existía cuando inevitablemente terminaba pegada en su zapato al pisarme al coincidir en el camino.
Estrujando mi pecho regreso a Silivia, a mi presente, siento el viento mecer mi cabello y el dobladillo de mi vestido sin poder evitar la sensación de ardor en mis ojos.
—Viene escrito en mi hoja de vida, por tanto como mi jefe debe saberlo y tuvo mi información por más de cuatro años...
El hecho que no me tratara como un paciente lamentable también fue algo que me atraía un poco de él. El que no me viera con lástima como los demás ni tampoco se midiera por tener consideración a mi situación como el señor Ermenrich.
— ¿Y que sientes ahora que comenzaste a recordar?
—Fue como despertar de un sueño y ambas Cadence la que soy ahora y mi pasado, acabaran de chocar.
— ¿Ya decidiste lo que harás con esto que volviste a sentir?
Asiento con mi cabeza en silencio.
—Quiero a Ery, esa jamás será una mentira.
Él quien supo verme a través de la niebla y por quien cada día siento más esa unión invisible como la que él cree que tenemos.
—Hablar contigo me ha esclarecido la mente.
—Entonces sobre ese hombre...
—Gustar, querer y amar son sentimientos de afecto a escalas diferentes. Aunque me gustaba lo olvidé y por alguna razón comencé a recordarlo, aun así... Ery es muy importante para mí.
No estoy completamente segura de lo que siento, Milo. Sobre lo que fue o no "él" en mi pasado. No puedo negarlo ni tampoco afirmarlo pero si estoy segura de lo mucho que quiero a Gian.
— ¿Solo lo quieres?
Mentiría si digo que es solo eso y también mentiría si dijera que es la palabra con “A” de aterrador.
—Incluso si en algún momento de mi vida lo olvidé, todas estas sensaciones son completamente nuevas para mí. Apenas comienzo a entenderlos.
Quizá sea egoísta al no poder definirlo por completo. Pero así es como me siento, aunque sé que un día deberemos afrontar la parte cruda de la realidad.
Me encanta, incluso cuando es celoso y me asusta lo pervertido que es, no puedo imaginarme sin él. Jamás había sentido tantas ganas de despertar al nuevo día y que lo primero que pueda ver sea a mi Alfa.
Milo suspira, la pequeña sonrisa dibujada en su rostro confirma que está tranquilo, no me juzga por lo que le dije y en parte parece satisfecho con mi respuesta.
—Ery es muy afortunado, entonces.
Yo ya estaba preparada para cualquier riesgo cuando decidí aceptar a Ery.
—No pienso retractarme ni tampoco me arrepiento de lo que siento por él, no importa lo que suceda después, me alegra haberme atrevido a abrir la caja.
— ¿Caja?
Sonrío, es la primera vez que le cuento a alguien esto.
Las personas tenemos una caja en nuestro corazón. O eso es lo que yo creo, es donde se esconde lo más valioso, nuestros temores y nuestro verdadero ser.
Creí que era una caja de pandora llena de desgracias pero ahora que perdí el miedo y vi su interior, descubrí que me gusta tener un novio.
—creo que ahora te admiro un poco más. No puedo imaginarme lo que debe ser olvidar constantemente quien eres y tener que comenzar de nuevo.
— ¿Tú también me tendrás lastima por saberlo?—Hago un pequeño puchero.
—No. Admiro que puedas continuar sin mirar atrás a pesar de todo lo que sabes que quizá hayas perdido.
—Era eso o lamentarme toda mi vida por no poder evitar que me suceda.
—Así que tienes 24 años... ahora entiendo.
— ¿Que yo sea un poco mayor que ustedes te molesta?
—No, pero acabas de responder a una de mis tantas dudas.
Milo deja de sonreír, mira al cielo y parece dar vueltas a algo en su mente. Debe ser muy serio pues ya no lo ha tomado como un juego.
—Luna. Si ese recuerdo volvió a ti fue porque nunca quisiste dejarlo ir realmente.
—Gracias, Milo.
Me levanto con cuidado antes de que continúe. Incluso si ya lo he decidido, hablar de "Él" es algo complejo, ni siquiera puedo mencionar su nombre sin sentir que me oprime al pecho.
Milo me observa con detenimiento, como si pudiera ver a través de mí, asiente suavemente y hace a un lado la conversación.
—Yo también, no veré nunca más hacia atrás—Me dice con una sonrisa sincera.
—Entonces sobre lo del contrato---
Milo se ha levantado y me pasa de largo.
—Lo pensaré.
Cuando se encuentra un poco lejos tomo un nuevo impulso y le grito con todas mis fuerzas.
— ¡Beta Milo Rockbone! ¡Gracias y perdón por los inconvenientes que haya causado!
Milo curva sus labios en media sonrisa.
—Son más las bendiciones que ha traído nuestra Luna que los problemas que nos da.
Bien, es la hora del té con mi equipo de Beta y Gamma.
— ¿Cómo está? —Justamente cuando me he volteado para dirigirme hacia el edificio de la manada, Milo me hace una pregunta ambigua.
— ¿Quién?
—Su—aclara su garganta tosiendo un poco y el leve sonrojo acaba por delatarlo— ¿Su embarazo?
—Todo está bien, probablemente nazca unos meses después del cachorro de Hersh.
—Por favor cuida de ella.
—Siempre.
Todo parece más tranquilo y que por fin ambos hemos terminado con nuestras diferencias cuando Milo toma un impulso que me recuerda a los que hace un niño de primaria cuando le molestan con su interés amoroso.
— ¡Si te atreves a decirle algo a Lina o a mi Alfa te juro que esta vez---!
Me rio con fuerza, aunque sé que le hará rabiar más, es divertido poder convivir con él como un buen amigo. Llevo mi mano a mi mejilla y con una gran sonrisa le hago una promesa.
— ¡Juro por la diosa y la luna que no se lo diré a ningún alma!
—Bien—acomoda el cuello de su camisa—Recuerda que nunca hay que hacer enfadar a quien se encuentra a cargo de tus alimentos.
Nuevamente con una gran risotada respondo sacando la lengua.
— ¡Tampoco hay que hacer enfadar a quien sostiene tus deseos secretos!
Milo me gruñe, creo que también molesté un poco a Roshard, su lobo.
— ¡Señorita Beckham!—Me llama así y casi me da un vuelco al corazón.
Es poco común que alguien además de Ery me llame por mi nombre real y no Candace. Por su forma de levantar la voz creí por un momento que se ha enfadado pero vuelve a sonreír, eso me da algo de sosiego.
—Si puede tomar el humilde consejo de un Beta y buen amigo, parte de una relación es la confianza. Él apreciará mucho que seas sincera y le digas todo lo que sientes, estoy seguro que si a alguien como tú le ha cautivado ese tonto, no será por su mal genio sino por todo lo bueno que solo tú has sabido encontrar en mi Alfa.
Articulo un “gracias” solo moviendo mi boca sin emitir sonido alguno.
Jamás pensé que hablar abiertamente de mi problema ni abrir mi corazón liberando lo que siento por ese hombre, me haría sentir tan ligera, como si pudiera ir a donde sea con un par de alas en la espalda.
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Acto II– Finales "Felices" (Ery) ~
Durante nuestra conversación Milo me dijo a cuentagotas partes de su sueño y al preguntarle lo que creía entender admitía no estar seguro, claro, eso lo dijo después de dejarme esperando hasta que le dije que se largara a reflexionar lo que quiera. Detesto que me mantenga en suspenso y que se burle de mí en silencio porque sé que una parte de todo esto le parece divertido. Así lleva con ese semblante de esperar ver arder al mundo en silencio desde que descubrió que su pareja es un “en-pi-si” o como se llame.
Nuevamente me ha dejado con un montón de pendientes que juraría no haberlos visto antes, ese desgraciado me continúa acumulando trabajo hasta las nubes cuando no me ve cerca para que no pueda estar con Cady…
‘Pero mi madre tampoco nos ha buscado’
Que no es tu madre, no lo será mañana, ni dejaré que eso suceda jamás.
‘No puedes privar a un hijo de sus padres, Ery’
¡Ugh! ¡Desagradable! Que mi lobo llame madre a mi pareja es extraño para variar, pero el que diga “padres” en plural como si mi rival fuera quien juega a la casita con mi esposa ¡Me enerva mucho más!
[Mi muy estimado Alfa Ery ¿Cómo se encuentra estos días? Espero que su Luna goce de mejor salud, me enteré que le ha frecuentado muy seguido en el hospital. Si ya se encuentra mejor me encantaría conocer a la pareja de quien es mi mejor amigo de la infancia. Por supuesto, no es pregunta, Giancito---]
Hablando de noticias desagradables, Hagen finalmente pondrá un pie en mi manada después de una década que se fue. No me desagrada él pero si el hecho que se sienta tan superior con su posición como para que me llame de la misma forma que hacen Freya y Alexia.
Parece que en esta historia es imperativo que le falten al respeto a su Alfa.
‘Es un príncipe, licántropo, si es superior a nosotros’
Bien, debo responderle.
CLANKCLANKCLANK
¿Ves lo que digo, Shawn? A todos se les ha olvidado lo que es tocar la puerta de su Alfa ¿debería simplemente arrancarla de las bisagras y dejarla abierta para que entren libremente? ¡De todos modos ya no hay privacidad!
— Pequeña conejita, traje unas flores para ti—Freya para en seco en cuanto me ve—Ooh, solo eres tú.
¡¿Qué solo soy yo?!
‘Ery, deja de rechinar los dientes. Es algo muy molesto’
—Bueno, que importa ¿Le puedes dar esto?
Freya me pone en los brazos un gran ramo lleno de flores, entre ellas ha dejado una carta como cuando quiere seducir a alguien.
—Veo que no tiene un florero, le conseguiré uno---
Me mira con mucha falta de interés y lleva su dedo índice a su mejilla golpeteando con ella con impaciencia.
¿Se te perdió algo, Alfa?
‘¡Ery! ¡Deja de rechinar los dientes! ¡Haces mucho ruido!’
—Aléjate de mí esposa, es la primera y única advertencia que te daré.
— ¿Celoso?
—Por supuesto que no.
‘Decirlo a regañadientes no va a disimularlo’
—Eso no fue lo que escuché, dijeron que el Alfa perdió toda su cordura mientras su pareja suplicaba que la perdonara.
Maldición ¡¿Quién está inventando todos esos rumores?! ¡¿Es el maldito topo?!
—¿Sabes lo que es un juramento para un lobo, Giancito?
—Deja de llamarme así.
Por supuesto que lo sé.
—No pareces entenderlo del todo, a diferencia de las simples promesas humanas. Una promesa o juramento ante la luna es de vida o muerte.
—¿Y eso quieres usar para que cumpla con volverte mi esposa?
—Como sabrás no me interesa nada de eso. Ser Luna es aburrido y si me interesara poseer una manada ya lo habría hecho incluso sin matrimonios arreglados.
¿Entonces qué quieres?
—Si te lo digo tendré que matarte—observa sus uñas con una indiferencia y flojera que Shawn se enfada por su pretensión.
—Ahora amenazas a tu Alfa.
—No es amenaza, es advertencia. Ningún Alfa ni criatura sea humana, criatura cambia-formas o lo que sea podrá derrotarme.
Lo sé, nos conocemos desde prácticamente toda nuestra infancia. Estoy consciente de que es capaz por conseguir lo que desea.
Pero voy a advertirle yo también.
—Podrás intentar apoderarte de la manada pero jamás dejaré que te lleves a mi esposa.
¡Puedes codiciar cuanto desees, Freya! ¡Pero mi pareja es mía!
— ¿Tuya? ¡Ja! —Ríe seco y breve—Ni siquiera se han marcado, además, ella ya le pertenece a alguien.
¿Qué ha dicho?
‘Dudo mucho que se refiera a mi padre’
—Parece que no estas al tanto de la profecía del lobo de fuego y su verdadera pareja destinada.
Tanto Shawn como yo sentimos los escalofríos en la espalda.
— ¡¿Tú, desde cuándo...?!
Nuevamente la maldita mujer loca se ríe, suave, elegante, como si fuera una simple conversación mientras se toma el té.
—El lobo de fuego y sus ojos color ámbar, los vi cuando me atacó durante nuestro pequeño juego.
—Es por eso que te interesa ¿no es así? Porque es un lobo raro y especial.
—Un poco especial quizá, pero el que sea o no un lobo de fuego me vale un bledo.
Como siempre es una maldita loca, por supuesto que debe interesarse por algo más grande.
—Te diré algo porque me agradas, Pequeño Alfa inferior.
Me golpetea la mejilla con su palma haciendo ademán de consejera.
—Disfruta mientras puedas porque una vez tu naturaleza de lobo malo resurja me darás exactamente lo que quiero.
Tanto Shawn como yo no tenemos respuesta que dar, por un momento ambos parecemos incapaces de pensar o siquiera movernos. Por suerte reacciono antes de que la aterradora Freya Belcher logre salir por la puerta.
— ¡Recuerda lo que te dije, Freya!
—Descuida, no me acercaré. No necesito mover un solo dedo, ustedes dos me suplicarán una alianza—Ríe de una manera siniestra como bruja—Aunque me pregunto si estaré de humor para aceptarles.
Sale y cierra la puerta antes de que pueda responderle aventando la pluma contra ella.
¡Justo lo que me faltaba! Además de mi rival, mi hermanastro detrás de ella y ahora esa Freya quien no descansa hasta lograr comerse a su objetivo.
Entre las flores se asoma su maldita nota
[Solo una mujer sabe besar la flor con delicadeza, piénsalo]
Tomo esa cosa que arrugo contra mi mano mientras Shawn vuelve a quejarse de la vibración de sonido al rechinar mis dientes. De inmediato abro la puerta, puede que la alcance para advertirle de buena vez que no se le ocurra volver a toquetear a mi esposa.
Escucho el sonido del picaporte ¡Ahora si me va a escuchar!
—¡Te advierto que---!
En lugar de Freya el suave y delicioso olor a frutos rojos me invade haciendo que me estremezca.
— ¿Cady~?
No me deja hablar ni terminar, se para de puntitas jalando de mi camisa con una mano y la otra la usa para someterme de la mejilla y plantarme sus labios. Con su lengua abre camino hacia mi boca introduciendo esta hasta encontrarse con mi lengua que chupa con gran esmero.
¡SLAM!
La puerta se cierra detrás de nosotros mientras me empuja hacia la pared justo debajo de nuestro cuadro.
Debería decirle algo, quizá preguntarle por qué después de dejarme por tantas horas abandonado se ha dignado a besarme como si fuera un reemplazo. Pero la razón y la dignidad salieron por la puerta en el momento que sentí en sintonía nuestro vínculo que parece vibrar como una sola alma.
Abre mi camisa, acaricio su cuello, pronto ambos nos enredamos en el frenesí hasta que ella me detiene.
—Tenemos que hablar.
Por supuesto… creo que me emocioné demasiado al creerme especial aunque fuera un muy breve…
—Gian, no quiero ocultar nada de ti salvo algo que fuera estrictamente necesario. No se puede hacer nada contra las reglas, pero si podemos construir verdadera confianza entre los dos.
“Yo confío en ti, Cady. No es necesario que me aclares nada” Mis palabras quedan cubiertas por su mano en mi boca mientras ella suspira.
—Te mentí, no lo hice a propósito ni tampoco fue algo que dije descuidadamente. Fue porque lo olvidé.
Lo sé, es porque ella misma eliminó sus recuerdos al llegar aquí. Por alguna extraña razón comenzaron a renacer de las cenizas y ahora me dirá algo que no será agradable.
— ¿Recordaste algo, NOVIA?
—Así es—muerde su labio y sus ojos como ámbar parecen incendiarme por dentro—Recordé algo más del señor Eardwulf.
—Te refieres a tu editor—Si, ya lo sé, así solo prolongo lo inevitable.
—No fue solo mi editor...
No lo digas, no lo digas…
—Él me gustaba, Ery—sus palabras son punzadas en el corazón—Me gustaba muchísimo.
Bien, fue bueno mientras duró ¿no es así? Prometí que aceptaré cuando llegue el momento de dejarla ir.
— ¿Entonces viniste a terminar---?
—¡Para nada! Quiero ser completamente sincera y decirte lo que siento, dijiste que puedo ser egoísta por eso—La verdad es que te quiero.
¿Me quiere? ¿Aun si lo recuerda a él?
Pero a él lo quieres más ¿no es así?
—El señor Eardwulf me gustaba, no hay comparación en ello pero mis sentimientos están un poco confusos debido a que tengo a dos lados de mí, pasado y presente, batallando constantemente, mi pasado lo quiere a él y la Cadence que soy ahora te quiere a ti.
Entonces… ¿Aún tengo oportunidad de conquistarte?
—Quiero que sepas como fue todo con Eardwulf.
—No necesitas decirme. Creo entenderlo, te dije que mientras me llames a mí y me veas por quien soy, no su sombra, puedo---
Vuelve a tapar mi boca con la palma de su mano.
— ¡Déjame terminar, Gian!—Respira hondo—Él me GUSTABA, me parecía atractivo y en cierto modo había algo un poco más grande pero fue completamente unilateral.
¡No, no lo fue!
—Yo no le gusté, nunca fui de su tipo y en cierto modo le desagradaba nuestra diferencia de edad.
Eso sí es completamente cierto.
—Contigo es diferente. Te quiero y puedo sentirte vibrar en mí. No porque seas un sustituto ni porque te vea en él, aclarando—Me abraza hundiendo su cabeza en mi pecho —Te quiero porque eres tú.
— ¿Y cuando regreses a tu mundo…?
—Me iré de su vida para siempre—me libera— una vez haya solucionado todo lo que hice mal.
Probablemente no te deje ir, quizá también te quiera como yo...
—No, estoy segura que no.
¡No lo entiendes, Cady! ¡¡Si tan solo pudieras saber todo lo que---!
—Quizá yo le gustaba, me daba la impresión por momentos, sin embargo, incluso si me quisiera como un hombre a una mujer jamás lo aceptaré—su mirada ámbar parece estar llena de profunda tristeza—Porque hay algo que jamás podré darle.
No entiendo del todo tus razones para eso, pero apoyaré lo que sea que decidas. Soy tu pareja y he jurado protegerte.
—Lo sé—me besa suavemente apenas rosando mi labio—Te quiero, eso no es ninguna mentira.
Yo te amo, Cadenza.
—Sé que no es suficiente, quisiera poder corresponderte el mismo sentimiento.
Ya me has dado mucho.
La abrazo con fuerza y olfateo su esencia de frutos rojos, aunque aun estoy en desventaja me da un poco de esperanza saber que tengo un lugar en su corazón.
—Ahora yo seré sincero contigo, Cady.
La verdad es que sucederá algo muy importante en la manada. El equinoccio de otoño es algo diferente para los lobos y puede que te asuste cuando lo veas.
Soy un Alfa, aún tengo algo de instinto que no puedo controlar aunque lo desee.
Puede que me comporte más agresivo de lo normal es por eso que me portado un poco como "bestia" los últimos días...
— ¿El equinoccio?
No es cualquier equinoccio... Es difícil explicarlo, descuida, ya le he dado órdenes a Milo en caso de que me comporte agresivo y violento contigo.
No me mires así, me provocarás besarte, eres tan adorable.
Si te lo preguntas haré que me encadene con cadenas y grilletes de plata en el calabozo hasta que finalice.
— ¡No puedes hacer eso! ¡La plata es fatal para los lobos en especial para Shawn!
—Son precauciones en caso de que lo haga...
— ¡Eres mi novio, Gian! ¡No importa si te comportas un poco o más agresivo de lo normal, prometo entenderte, no te rechazaré!
‘Tendrás que explicarle que eso no tendrá un final feliz como siempre, Ery’
—Va a ser… Luna de cosecha, Cady.
— ¿Eh?
—Quiere decir que—trago saliva—puede que duela un poco y… ¡LAS COSAS COMO SON, ERY!
Shawn toma mi cuerpo sin pedirme permiso para hablar con Cady, le explica todo con gran lujo de detalles haciendo que ella deje de sonreír, poco a poco sus ojos se abren con gran sorpresa.
—Y DESPUÉS DE ESO PROBABLEMENTE TENGAMOS QUE ANUDAR—Puntualiza en seco seguido por un muy largo y tortuoso silencio.
¡Las cosas como son, Shawn! ¿Para qué endulzarle el oído si de todos modos va a saberlo pronto? Con este lobo guía que va muy directo al grano comienza la Luna de Cosecha. Por si no saben que es eso, descuiden, lo sabrán en el siguiente acto.







