121.5-Segunda Oportunidad

Acto V- Doble Traición (Ery)~

¿Por qué? ¿En qué momento todo comenzó a retorcerse hasta este punto? Después de tantos años creí que finalmente lo había superado, no lo hice. Me engañé a mí mismo, aunque ya no veo a Gale Grayson cada vez que cierro los ojos como antes, su nombre aún me devuelve a esos días y vuelvo a vivir la pesadilla.

Jerome, mi Gamma, mi mejor amigo, el más leal de los tres. Mi mano izquierda, quien siempre me acompañó por muy descabellados y crueles que fueran mis planes, siguiéndome incluso con una venda en los ojos confiando plenamente en mí. Ese lobo ahora es una marioneta para esos desgraciados hijos de su sarnoso y murciélago padre… Una vez que su sangre incuba en el interior no hay ningún remedio que pueda revertirlo.

—Divagar mientrasss te hablan esss una falta de ressspeto.

Es el mismo cabrón que poseyó a Ferdinand.

—Atacarme por la espalda usando a mi Gamma debe ser muy educado entonces, murciélago asqueroso.

—Aquí nadie esssstá insssultando, más ressspeto.

No puedo creer a ese imbécil. Todavía tiene los malditos huevos ese roedor alado de ofenderse, no faltaba más.

—Estás en mi manada, quieres que te entregue a mi pareja ¿Me exiges respeto, rata?

—Sssolo queremosss lo jusssto, devuelve lo que nosss robaron, entrega a tu esssposa y Luna.

— ¡Scheiße! Si no fuera que son veneno puro te diría que me lamas los---

‘¡Ery! ¡No es momento de discutir con “Jerome” con palabras vulgares, hay más parásitos cerca!’

¡VERDAMMT!

¡MALDICIÓN!

La cantidad es demasiada, debajo de la tierra, detrás de los árboles, aldeanos de poblados cercanos y lejanos, guerreros… Todos ellos son cadáveres.

¿De dónde han salido tantos?

—Te sssuperamosss en número, podrássss ssser fuerte pero no resssistirasss mucho.

Milo no permitiría jamás que alguna de esas criaturas se levantara como un parásito. Jerome fue la excepción, no tiene mordida en el cuello y solo fue apuñalado por una daga envenenada con acónito.

¿En qué momento lo tomaron como marioneta?

— ¿Sssorprendido? No sssolo logramosss ocultar a todos estosss sssirvientesss, igual que la noche donde finalizzzó la guerra, a quien creissste tu aliado, te entregó a nosssotross en bandeja de plata.

¿Qué fue lo que dijo?

—Piénsssalo bien, Aaaalfa.

Fue una noche antes de que pudiéramos regresar a nuestra manada, nuestro hogar.

—El joven e ingenuo Grayssson, sssu lobo era poderossso ¿Cómo pudo bajar la guardia tan fácilmeeente?

No...

—Ussstedess fueron sssu debilidad. Tienes un traidor.

¡¿QUIÉN?! ¡¿QUIÉN FUE EL DESGRACIADO?!

—Fui yo, Alfa Ery.

El rostro de Jerome, nuestro Gamma, mi mejor amigo. Es él quien responde con un semblante arrepentido y una sonrisa suave.

Es la misma que tenía Gale.

—Yo lo hice.

¡No es cierto, es mi Gamma, él es leal a mí!

—Soy leal a mi Alfa, el legítimo. No a un ladrón ni mala semilla.

¡Dime que está mintiendo, Shawn!

'No detecto mentira alguna, Ery'

—Estás mintiendo, tú jamás...

—¿Jamás lo haría?—Se ríe—Te atreves a llamarme amigo cuando entre tú y Milo saben secretos, se pasan todo el día juntos, murmurando, hablando de un tema que desconozco. Tienes los huevos de hablar de confianza cuando jamás me la has tenido como a él.

Shawn sigue sin responder. Necesito, debo, exijo escuchar que es mentira todo eso.

—Quisiera llamarte ingenuo pero todo esto lo labraste por ti mismo. Para robar un lugar que le pertenece al duque de Bloodthorn, me usaste en tus planes sin consideración alguna. Nos enviaste, Ery, a mí y a Hershey.

—Me llamaste tu amigo, pero no soy menos que una marioneta también para ti. 

— ¡Eso no es cierto! ¡Tú y Milo tienen la misma importancia para mí! ¡Los dos son---!

— ¿Los amigos guardan secretos entre ellos y excluyen al otro? ¡Por favor, al menos ten las agallas de aceptar que nunca me consideraste! ¡Nunca tuve siquiera el tercer lugar en tu pirámide!

'Se refiere a que sabe cuál sería tu elección para Gamma si Hagen no se hubiera ido de la manada para tomar su lugar como príncipe licántropo'

—No...

—NIEGALO. JURALO POR LO QUE MASSS AMASSS—SE entromete el muy educado chupasangre. 

¿Por lo que más amo?

—Tu Gamma aceptó ser espía, por voluntad propia—Jerome vuelve a tomar control de su cuerpo y me revela algo que jamás habría sospechado—Eres tan estúpido que no te diste cuenta. No soy el único "Ery" hay más de uno que te odia en la manada, están completamente dispuestos a informarle a nuestro señor de cada paso que de el falso Alfa.

'No hay mentiras en lo que dijo'

— ¿Decepcionado? Mayor fue mi decepción al saberme menos que un peón en tus planes. Quería destruirte, nos enviaste lejos para rechazar a tu pareja destinada ¡Ni siquiera pudiste mantener tus propios planes como un buen líder!

Eso fue antes, él y Milo sabían de esos planes. Dijeron seguirme, me apoyarían hasta el final, éramos el triángulo de destrucción.

—Te enamoraste de tu pareja, un lobo de fuego. Pusiste en peligro a la manada ocultando a esa bestia codiciada por más de un enemigo, Ery.

Shawn y yo nos erizamos con la mención de Cady. Milo y yo mantuvimos ese secreto todo el tiempo cuanto pudimos, ahora resulta que Jerome siempre lo supo.

De pronto lo recuerdo, él estuvo ahí, cuando Cady quemó una cortina y rompió el vidrio para atacar a Freya.

—Un maldito lobo de fuego—repite— ¡Sabes que querrán obtenerlo a toda costa y aquí estás comportándote como un estúpido adolescente enamorado sin importarte que seamos una gran bandera roja alertando a cada manada! ¡Invitándoles, porque tenemos algo por lo que deberían atacarnos!

—Es mi Luna, tu Luna y la de todos, mi pareja designada por la Diosa. Jamás voy a abandonarla.

Jerome ríe en seco, él quien al reír lo hace suavemente como si nada en el mundo fuera para preocuparse ahora se ha quitado la máscara de sirviente leal revelando a un villano.

—Por supuesto que jamás lo harás, sorbete. Hiciste un juramento de vida, si la rechazas morirás—murmura a regañadientes—Terrence Gian Avery, solo debías rechazarla. Era algo demasiado sencillo, incluso yo estaba de acuerdo y seguí tu juego. Una vez lo hicieras mi señor podría obtener lo que desea.

Es la segunda vez que menciona a alguien que llama su amo.

—Mi señor está molesto. Quiere acabar contigo antes de que en tu incompetencia mates al lobo de fuego.

¿Matar?

Mis pensamientos se interrumpen por una risotada frívola de Jerome quien parece disfrutar de cada segundo revelando cómo me vio la cara de imbécil todo este tiempo.

—Suficiente, no te diré nada más. Mi señor vendrá pronto, es mucho peor que un chupasangre común.  Puede eliminar la existencia de toda la manada si se lo propone—Pausa y alarga su mano como si exigiera un pago cualquiera—Antes de que eso suceda entrega a tu pareja.

—Lo dije una vez y lo repetiré cuantas veces sea necesario. Sobre mi frío, muy apuesto y putrefacto cadáver tocarán siquiera un cabello de mi pareja.

Jerome gruñe, tuerce la boca y desenvaina su espada.

— ¡¿Piensas condenar a la manada y la vida de tu pareja por un capricho?! Como pensé, eres un egoísta de mier---

Desenvaino mi espada. No necesito pensarlo dos veces, tengo perfectamente en la mira mi camino. Nada ni nadie me hará ver hacia atrás o dudar de mis elecciones.

—Por supuesto que lo soy, Jerry. Soy tan egoísta como todo lobo por su pareja, yo también te odié, envidiaba el que a diferencia de mi estuvieras emparejado con una hembra fuerte.

No comprendía cómo ese mujeriego que competía con Milo y conmigo de quién tenía más hembras en la lista cambió de parecer de la noche a la mañana ni la importancia de una pareja. Cady tiene defectos y debilidades, no es la hembra más fuerte que existe pero tiene además de muchas cualidades una voluntad inmensa. 

—Ahora que ella llegó a mi vida por fin lo entiendo, la fuerza no solo es física. Mi pareja cada día me enseña a ver incluso sobre aquello que parezca invisible. Con ella nuestra manada puede prosperar.

Una gran risotada me interrumpe.

Mi Gamma, pues no lo he destituido ni pienso hacerlo, bufa preparando su posición de ataque.

— Prosperar, dices... ¡El lobo de fuego es otra calamidad! ¿Crees que es tuya? ¡No te pertenece!

¿No me pertenece? ¡¿Cuántas patrañas me dirá hasta sentirse satisfecho?!

¡CLANK!

Ambas espadas chocan.

Ninguno de los dos usa a su lobo, esto es una pelea uno a uno a muerte.

— ¿No lo sabes? El lobo de fuego es una criatura legendaria, cuando aparece tiende a buscar y enamorarse del impostor.

¡CLANK!

— ¡Deja de hablar a cuenta gotas, Jerome! ¡Sé claro!

¡CLANK! ¡CLANK!

—Como siempre, impulsivo e impaciente, todo lo peor en un mal Alfa—Murmura chasqueando la lengua y peinando su flequillo hacia atrás de la cabeza como suele hacerlo—¡Bien, te lo diré...tú no eres su verdadera pareja!

¡CLANK!

Ese último choque retumba enviándome hacia atrás pero logro mantener mi equilibrio. Jerome no sabe nada de Eardwulf, tampoco que Candace hace tiempo fue reemplazada por Cady. No tiende idea sobre el libro ni que somos personajes de una historia, sin embargo acertó completamente en que tengo un rival.

Con un sonido gutural emito un gruñido de guerra, la batalla no ha hecho más que comenzar.

¡CLANK! ¡CLANK! ¡CLAAANK!

Ambas cuchillas raspan la superficie de la otra.

—Solo su verdadera pareja podrá traer prosperidad y evitará la destrucción de nuestro mundo. Si elige marcar al incorrecto y se enamora del lobo equivocado... morirá.

¡CLAAANK!

¡Jerome...sabía toda esa información y jamás me lo dijo!

Debería molestarme, castigarle por su insolencia, acabar con su maldita y traidora existencia.

¡CLANK!

Pero no lo hago, ni siquiera puedo apuntar a su cuello para darle fin a esto.

¡CLANK!

— ¡Pelea en serio! ¡Vamos! ¡¡No me digas que estar enamorado de esa calamidad te ablandó hasta un grado tan patético!

¡CLANK! ¡CLANK! ¡CLAAAANK!

‘Intenté comunicarme con Roshard de Storm… No responde, tendrás que hacerlo, Ery’

 Eligió pelear sin su lobo, significa que Roshard no está de acuerdo.

‘Sabes que nosotros como lobos guardamos lealtad a nuestro Alfa, el humano es diferente’

Josh Bury no era ningún amigo de Eardwulf, lo conoció cuando eran niños pero jamás fueron cercanos.

¡CLANK! ¡CLANK!

—Te admiraba, Alfa. Al lobo del infierno, el sanguinario el más perfecto. Ni siquiera puedes pelear conmigo en serio, me subestimas y me crees débil.

No, jamás creeré que él sea débil. Es mi Gamma, fuerte, valeroso, un asqueroso traidor pero un formidable adversario en el campo de batalla.

Decidido a pelear como merece, ambos tomamos en serio el siguiente choque.

¡CLAAANK!

Cada golpe, cada choque, cada rasguño del filo recuerdo a mi mejor amigo con diferentes edades, desde nuestras primeras peleas y riñas hasta el momento en que juró serme leal por la eternidad.

Quizá si me volví blando.

Conozco los movimientos de ese idiota, sus propias debilidades y puntos vulnerables, los mismos que por más veces le dijera que los cubriera…

¡CLAAAAANK!

¡SHAAAA!

Mi espada escapa de mis manos cayendo lejos. Jerome da una estocada dejando un corte en el pómulo de mi mejilla y me patea haciéndome caer de trasero al suelo.

—Ahora sabes lo que se siente vivir entre las mentiras, desplazado como un don nadie por tus propios amigos que te ocultan la verdad.

"El dolor y la deseperación nos lleva por caminos incorrectos" repite Shawn usando la voz de Cady. 

—Jerome... jamás tuvimos la intención de ocultarte nada. Simplemente no podemos decírtelo porque---

— ¡Me dan igual sus razones, Alfa Ery! ¡Estoy con ellos ahora, le entregaré a mi señor lo que desea!

Aquello hace que Shawn y yo reaccionemos resonando en un solo gruñido.

—NO TOCARÁS A MI PAREJA—Respondemos con una sola voz.

—Te lo dije, no es tuya.

— ¿TU “SEÑOR” ES ESA PAREJA VERDADERA QUE MENCIONAS?

—Mi señor espera serlo.

—DILE A TU SEÑOR QUE ALFA TERRENCE GIAN AVERY LE MANDA A DECIR QUE ME CHUPE LAS---

¡GRAAASH!

Jerome me apuñala con la espada justamente en el hombro izquierdo, el color carmesí gotea rodando en el filo de su arma.

'¡Ery!'

—Imprudente como eres no me extraña que mi señor quiera adelantar sus planes.

Es irónico, ni siquiera con una espada penetrando en mi hombro siento mayor dolor que la traición de ese hombre lobo. Jerome interpreta mi silencio como falta de dolor pues retuerce la espada hasta escuchar mi gruñido en queja.

Él sonríe, disfruta de verme debajo de él a punto de morir. Como durante aquellas peleas de cachorros solo que con armas de verdad.

—Para "Dieciocho días" les espera algo peor. No permitiré que Hershey y mi cachorro sufran las consecuencias de tu egoísmo. Se la entregaré hoy.

Libera mi hombro sacando su espada que hace un ruido infernal mientras el rojo y vibrante color salpica. De inmediato me tomo el hombro, definitivamente he sentido peores ataques, incluso si las cicatrices se han borrado aún permanecen en mi mente, las peores son las que me quedaron tras tener que degollar a Grayson al elegir mi propia supervivencia.

— ¡Entonces inténtalo, der Scheibkerl traidor! ¡Incluso si Hershey me maldice, al final me dará la razón!

Cada una de esas palabras se le queda clavada peor que mil cuchillas de plata pues chasquea la lengua en su paladar y permanece estático con la espada apuntándome desde la punta. La mención de su pareja es como abrirle viejas heridas, después de todo tanto Hershey como Sarah entregarían su vida por Cady.

—Es algo irónico, mi pareja y mi mejor amigo, ambos eligen a ese lobo falso y problemático incluso con los ojos cerrados.

Habla de que soy débil pero yo conozco sus mayores debilidades.

— ¡Hershey jamás te perdonará cuando se entere de lo que hiciste!

Jerome recupera su compostura y alejando la espada vuelve a reír como un desquiciado, acerca su espada a su boca y lame la sangre de esta con gusto.

—El día en que acepté ser un espía, elegí ese destino. Estoy preparado para morir por mi manada.

Con su mano detiene a los demás parásitos que esperan atacarme, a paso firme toma mi espada mientras me levanto del suelo.

—No seas débil, Alfa. Si quieres deshacerte de un espía sabes lo que tienes que hacer, mátame—lanza la espada hacia mí que atrapo con mi mano izquierda con gran destreza—De lo contrario...

Chasquea los dedos y todos los parásitos me rodean.

— ¡Serás mi presa!

Aunque también entrené a mi brazo izquierdo este no me sirve igual que el derecho, mis movimientos son más lentos, menos precisos.

Logro cortar la cabeza de algunos parásitos pero son demasiados.

El viento sopla directo en mi rostro, el olor a muerte, podredumbre, el infierno comienza a revivir hasta convertirse en el campo de batalla. Aquellos días que creí que habían quedado atrás y que solo permanecieron en espera, cubiertos por las noches despreocupadas en brazos de mi pareja pero que jamás dejaron de existir.

Cadenza, ella se sentirá culpable si mato a Jerome. Shawn no lo ve de esa manera, no podemos hacer nada para detenerlo, es cuestión de supervivencia.

“Gale… Ese será el nombre de nuestro cachorro”

Yo también lo deseaba. Ser más que el lobo del infierno, tener una familia contigo. Sonrío ante tal inmerecido atrevimiento… Tan solo he vivido estos meses robando el lugar a alguien más.

— ¡Gian!

Como una ráfaga de viento cálido el frío en mis huesos vuelve a calentarse. Al mismo tiempo que su cabello se vuelve de un tono marrón medio, aunque no es rojo parece un fuego listo para quemar todo a su paso. Bajos sus pies y entre sus manos emana un fuego casi purpura que proyecta hacia los parásitos.

— ¡ERY!—Me llama Milo desde la distancia, ella logró llegar antes que él.

Cadence me mira, aunque está de espaldas y apenas puedo ver su perfil su sonrisa es evidente.

—Ya estoy aquí, Alfa tonto.

Esa mujer puede llegar y disipar las nubes en una tormenta.

---------

Acto I-Doble Traición (Cady) ~

¿Por qué siento mi piel erizarse como si presintiera lo peor? Este dolor en mi pecho y en mi mejilla parece demasiado real, se siente como si me cortaran con un cuchillo afilado directamente la piel.

Con el poder de Chiara y su instinto puedo oler a mi alrededor para buscar a mi pareja, pero un olor rancio a sangre me impide detectarlo por completo. Es por eso que usé el humo de mi loba para seguir el rastro.

El olor a sangre se hace cada vez más fuerte, a medida que me acerco al lugar donde debe estar mi pareja mayor es mi ansiedad. Es entonces cuando detecto de quien proviene esa sangre. Mi pulso se acelera, siento que pierdo el aire mientras exhalo como una bestia.

¡GIAN!

Por favor… tiene que estar bien…

Si le pasa algo no podría soportarlo.

— ¡AAAAGH!—Caigo al suelo y siento como si me arrancaran el hombro.

‘Querías saber en lo que afecta la marca, estamos conectadas a ellos, incluso podemos sentir su dolor físico’

¿Este dolor es el que está experimentando mi pareja?

— ¡AAAAAGH!

— ¡LUNA!

Al escuchar mi grito de dolor semejante al gruñido de un lobo, Milo se preocupa demasiado por mí, se arrodilla justo a mi lado olvidando que su Alfa podría estar en peligro.

— ¡NO TE PREOCUPES POR MÍ, MILI!

Toda preocupación en su rostro se disipa, arquea la ceja y abre la boca como si estuviera incrédulo ante lo que acabo de decirle.

— ¡¿Tú también?!

No sé por qué lo hago, las palabras salieron así por mi boca, como si fuera algo natural llamarle de una manera que le fastidie...

—No me llames así---

— ¡No es momento para quejas, Mili!

Milo me mira como diciendo “¿Otra vez?” Admito que es graciosa su reacción pero no tenemos tiempo para bromas ni nada que nos distraiga.

—Tienes razón este olor putrefacto... y el olor a sangre provienen del mismo lugar---

Ante lo obvio y completamente perdiendo la paciencia le jalo del cuello.

— ¡Agh... tampoco es momento para averiguaciones de lo obvio, Milo! ¡Mi Gian está en peligro! ¡Trae a Yeha! ¡Tengo un mal presentimiento, apresúrate!

—No puedo dejar a mi Luna sola, Ery no me perdonará sí---

— ¡Envíale un enlace mental! ¡Impide que mi Beta y Gamma se acerquen!

Además de esos olores puedo detectar también a Jerome, no solo por el olfato sino el vínculo y mi conexión como Luna a la manada. Pero hay algo que me mantiene en alerta, algo que no encaja.

— ¡QUE ESPERAS, VE!

Milo no puede hacer nada ante la orden de su Luna, murmura un “volveré tan pronto como pueda” ante esa respuesta asiento y con una fuerte respiración aguantando el dolor me levanto sosteniendo mi hombro con la mano del brazo derecho.

Chiara también se une a mí, ambas liberamos un aullido ensordecedor anunciando a nuestro enemigo que no nos detendremos ante nuestra presa. La velocidad sobrenatural de un lobo no tiene justicia cuando se le describe en una historia pues al experimentarlo de primera mano la adrenalina y el corte de un cuerpo contra el viento son otro tipo experiencia.

Ni siquiera tengo tiempo de pensarlo ni de apreciar el cómo todo a mi alrededor se desvanece como si no existiera.

El olor es mi único guía, mis piernas se mueven por instinto, buscando como una bestia lo único que me es importante.  La marca de mi pareja me está llamando, me alerta del peligro ¡Debo proteger lo mío!

Es por eso que al ver a un montón de aldeanos  caminando como cadáveres andantes cual zombis en una película de terror no experimento empatía alguna ni tampoco siento revolverse mi estómago al dirigir mi fuego hacia ellos.

¡PROTEGER!

¡PAREJA!

¡MÍO!

Cual himno en mi pecho recito en mi cabeza cada palabra sin dejar de apretar los dientes.

— ¡APÁRTENSE PARÁSITOS!

Una a una las bolas de fuego que formo en mis manos las voy lanzando como pelotas del tamaño de una de béisbol, ardiendo hasta el punto que las flamas se vuelven azules y violeta gradualmente.

¡PROTEGER!

¡MI PAREJA!

¡MÍO!

— ¡AAAAAAGH!

El dolor en mi hombro vuelve a distraerme momentáneamente sin embargo solo permito que me detenga unos pocos segundos antes de que un gran bufido caliente salga por mis fosas nasales.

La respiración se agita cada vez más, salto sobre el fuego y continúo mi camino hasta finalmente encontrarlo a él, mi pareja, dirijo mi fuego hacia los parásitos que intentan atacarle sin éxito pues fui más rápida.

El bestial instinto ruge en mi interior imposible de detenerlo hasta que finalmente me encuentro con sus ojos comprobando que se encuentre a salvo.

Gian  me mira sin cerrar la boca, la sangre en su hombro me provoca unas ganas brutales de destrozar a todos esos parásitos, a la vez deseo lamer su herida, besarlo, subirme sobre él y recordarle que nadie puede dañar ese delicioso cuerpo porque me pertenece.

“¡MÍO!” Brama desde mi pecho un deseo de poseerlo.

Pero eso no será posible hasta que acabe con todos estos entrometidos y muy molesta manada de muertos vivientes.

—ESSSS… LOBO DE FUEGO…

Dice uno de los parásitos que creí chamuscar como malvavisco momentos atrás,  al parecer el fuego no acabará con ellos hasta que yo no me ponga a degollar unos cuantos cuellos.

¡SHAAAA!

Ery corta el cuello del parásito que más se me ha logrado acercar.

— ¡¿Qué estás haciendo aquí?! ¡Vete!  

— ¡¿Así me agradeces por salvar tu trasero?!

— ¡Luna, Alfa, no es momento para coquetear entre ustedes!

¿Coquetear?

— ¡Milo! ¡¿Por qué la trajiste aquí?!

El Beta gruñe mientras dirige su molestia en blandir su espada contra otro parásito.

—¡¡Es más obstinada que tú!! ¡¿Qué querías que le dijera?!

— ¡Llévate a Cady en este instante!

— ¡No me voy sin ti! —Exclamo mientras el instinto de Chiara me hace sacar la daga que Gian me entregó.

¡SHAAAAA!

Chiara tampoco permite que una de esas criaturas se acerquen a nuestra pareja.

—Milo y yo nos podemos hacer cargo de esta situación, no necesitamos que estorbes.

¡¿Que estorbe?! ¡¿Quién estaba tirado en el suelo antes de que YO llegara?!

¡SHAAAA!

— ¡Claro! ¡Porque no estaba tu trasero en el suelo hace tan solo un momento!

— ¿Podrían dejar de gritarse en mi oído---?

¡SHAAAA!

— ¡Me tomaron desprevenidos, ya iba a hacer algo por mi cuenta, no soy una damisela en apuros!

—Supongo que no—Bufa Milo con un suspiro.

¡SHAAA!

— ¡Una batalla contra vampiros es algo que solo un macho puede manejar!— ¡SHAAA! — ¡Ve a la manada, viste bonito y bebe el té con tus damas de compañía!

—Oigan…

— ¡Voy a ignorar ese completo, estúpido y absurdo comentario machista!

¡SHAAA!

— ¿No es ese de ahí Jerome?

Entre las flamas que el viento mese, como si se tratara de un demonio Jerome se ríe como desquiciado. Su fuerte risotada es tan sonora que por un momento imagino si pudiera causar un terremoto.

—Nuevamente dejando de lado al Gamma estúpido mientras los tres se mantienen en su propio mundo. No me sorprende, pero son tan descarados que empiezo a cuestionarme si no son más idiotas de lo que pensé.

Chiara gruñe dentro de mí, intento entrecerrar los ojos buscando entre las brasas vivas algo que me sirva para descartar que ese de ahí es Jerome. Nada logra descartarlo, exceptuando por la apariencia que lo hace parecer otro de esos parásitos, estoy segura de que es Stronghold quien habla.

Ahora entiendo la urgencia que tiene mi novio de enviarme a la manada y alejarme de todo esto.  Jerome, el esposo de mi Gamma es una marioneta.

Eso solo puede tener un significado…

Por un momento los ojos de Milo brillan por la humedad entre sus comisuras, de inmediato se repone y levanta su espada, Gian de inmediato mete su brazo en medio. Aquel Beta obedece en automático, su Alfa tiene la intención de acabar con el parásito por su propia mano.

Tal como el joven de catorce años.

Algo se estruja en mi pecho, no es porque Jerome sea la pareja de Hershey ni tampoco cruza por mi mente el que sea una vida inocente, me sorprendo de mi propio egoísmo al notar que me afecta más lo que significa todo esto para Gian.

¿Cuánto más debe perder hasta que la vida se sienta satisfecha? El solo pensar en ello hace retorcer mis entrañas como si mi cuerpo se debilitara después de vomitar.

PROTEGER…

Mi interior vibra mientras pienso en Gian, visualizo al pequeño niño sin lobo de 12 hasta los 14 años de edad, luego al Joven Alfa de 17 años con problemas de insomnio y sed de venganza. Todo sucede en cuestión de segundos pero aparece de forma gradual cambiando de una edad a otra hasta tener 21, encerrado en el lugar secreto donde su madre solía pintar. Lleno de culpa, completamente solo.

----- 

Acto V- Doble Traición (Ery)~

Con un sonido pesado veo caer los cuerpos de aquellos parásitos, Milo y Cady también se hacen cargo de algunos hasta que Jerome interrumpe haciéndome recordar al verdadero enemigo, que mi objetivo es cortarle el cuello a mi mejor amigo.

Milo titubea un poco antes de levantar su espada. No, yo mismo sé lo que es cortar el cuello de alguien tan cercano como una familia que has anhelado por mucho tiempo. No permitiré que cargue con esa pesadilla.

Mi Beta comprende con solo impedirle que avance, acepta que yo lo haga. Doy unos pasos al frente, ahora es Cady quien me impide pasar abriendo sus brazos como una barrera.

— ¡No lo hagas, Gian!

No respondo, tampoco permito que crucemos miradas, retiro su delicado cuerpo empujando con el hombro sano.

— ¡Gian!

Cady me toma de la camisa, desde que comencé a pelear las telas se han rasgado dejando partes holgadas, debo parecer un vago. Mi cuerpo está lleno de sudor y de hollín, las manos de ella también están sucias y el sudor en su cuello es testigo del gran esfuerzo que tuvo que hacer para detener a esta horda de parásitos.

—Llévala de vuelta a la manada—Ordeno a Milo quien me hace una reverencia mientras toma a Cady por los hombros.

Esto es entre Jerome y yo.

Voy a cargar con esta cadena y lo llevaré en mis pesadillas, si ese es el precio para evitarle a mi otro mejor amigo que sea él quien viva eso entonces…

— ¡GIAN!

Detengo mis pasos. Sin voltear, sin perder a Jerome de mi vista.

—Te di una orden, Milo.

Mi voz es seca, quisiera gritar pero estoy demasiado cansado como para elevar mi voz.

— ¡NO! —Grita ella desgarrando su propia voz.

Si tan solo hubiera hecho esto antes de que ellos llegaran no tendrían que ver cómo vuelvo a llenarme las manos como el maldito lobo del infierno que soy.

— ¡Luna! ¡Son las órdenes del Alfa!

— ¡No me importa! ¡¿No ves que él está herido?!

— ¡Es por eso que---!

— ¡Déjame! ¡No pienso abandonar a mi novio!

Con una fuerza impresionante Cady se libera del agarre de Milo empujándole, corre hasta mí, luego me abraza por la espalda.

— ¡Jerome todavía no es un cadáver! ¡Está vivo! —Exclama Cady abrazando mi espalda para evitarme que acabe con mi Gamma.

—Está poseído, Cady, su cuerpo ahora les pertenece, podrán usarlo cuando quieran---

¡CLAP! ¡CLAP!

Jerome aplaude, nos mira a través de las brasas mientras se burla como si viera un divertido espectáculo.

— ¡Luna Candace! ¡Hasta que la veo haciendo algo más que husmear en los asuntos de otros y beber té!

—Cállate, Jerome—Respondemos Cady y yo al unísono.

—No, quien debería callarse es la Luna entrometida—Afirma Jerome señalando a mi pareja—Explícale a esa tonta lo que ya te dije, dile quién es el traidor.

— ¿Traidor? ¿Qué quiere decir con eso, Gian?

—Lo mismo que escuchaste, Cady. Ese canalla nos engañó a todos.

Cady abre la boca, apenas puede emitir un sonido mientras sigue mi firme mirada que señala como una gran flecha hacia Jerome.

Jerome ríe a carcajadas cuando ve a Cady aferrarse a mi camisa. Ella me niega con la cabeza sin poder creer lo que ven sus propios ojos.

— ¡No le creo! —Dice ella, para mi sorpresa lo hace completamente segura de ello— ¡Está mintiendo!

—Aparte de entrometida, torpe—Gruñe Jerome—Fui yo quien le informó a la familia real sobre las debilidades de la manada, horarios, estrategias de batalla, cuando cierto Alfa y Luna van a tontear por ahí dejando indefensa a la manada. Incluso cuando pelean entre ustedes ¡saben todo, absolutamente todo!

—Cady, apártate.

— ¡¿No ves que te está provocando?! ¡La intención de ellos es que mates a Jerome!

‘Escucha a mi madre’

Dijiste que Jerome dice la verdad, no has encontrado mentiras en nada de lo que dijo.

‘Así es, pero hay algo que no concuerda en todo esto Ery. Si fuera su intención traicionarte y matarte no te habría entregado tu espada para que te defendieras’

Lo habría creído si no fuera que es lo mismo que hacía cuando peleábamos de cachorros e incluso antes de que fuéramos amigos. Jerry es orgulloso, incluso con el odio en las venas no se puede permitir ganar en un combate que considere injusto al no hacerse en términos iguales.

‘Puedes llamarlo orgullo, quizá honor, sigue sin parecerme completo el panorama’

¡CLANK!

En medio de mi pequeña conversación con Shawn, el canalla intenta atacar a Cady con su espada, los reflejos de mi lobo y los míos logran bloquearle con una sola oscilación de la espada.

— ¡UGH! ¡VETE DE AQUÍ! —Repito en una sola voz con Shawn liberando un gruñido.

¡CLANK! ¡CLANK!

—Vamos, Luna—Insiste Milo—Nadie puede interferir en una pelea justa entre lobos.

— ¡¿Cuál justa?! ¡Uno trae un parásito y el otro está herido---!

Las voces de mi Beta y mi pareja se pierden hasta no escucharles más.

Sin necesidad de palabras, Jerome y yo tenemos una conversación silenciosa como aquellas del pasado. No lo comunicamos, ni siquiera hay un acuerdo, ambos nos alejamos de ese lugar, veloces cual rayo en una tormenta.

Lejos de Cady, lejos de todos.

¡CLANK!

Nuestras espadas se baten en un duelo incluso cuando nos apresuramos a rebasar al otro, la velocidad es de nuestros lobos, sin embargo en la fuerza somos completamente humanos.

Como Alfa mi fuerza bruta es superior, si usara mis garras tendría completamente la balanza a mi favor, sin embargo, cuando se trata del uso de armas mi nivel es inferior. Jerome es un Gamma, el uso de su espada y la esgrima son su especialidad.

¡CLANK! ¡CLANK!

—Detuviste los entrenamientos para divertirte por ahí preparando postres y aparearte con esa Luna inútil.

¡CLANK!

¡….!

¿Se lo dijo Hershey?

¡CLANK!

—No me lo dijo nadie, yo los vi.

¡CLANK!

— ¡Apuesto a que jamás lo pensaste! ¡Con lo cabezota que eres últimamente no te ha pasado por la cabeza que quizá aquellos más cercanos a ti somos quienes todo lo ven!

¡CLANK! ¡CLANK!

— ¡Esa semana que desapareció fue la mejor de todas! ¡Mi señor estaba complacido!

¡CLANK! ¡CLANK! ¡CLANK!

Shawn me intenta convencer de que no lo escuche, tampoco me aclara que haya dicho mentiras. Todo es cierto, no hay ninguna mentira en nada de lo que dijo.

—Si esa loca de Hersh te escuchara hablar te estaría quitando tu “valor y hombría” a punta de patadas.

—Es por eso que amo a esa fiera—Admite con una sonrisa siniestra.

— ¡Ja! Concuerdo con tu gusto por las fieras— ¡CLANK!—Deberían agradecerme por esa misión de tres meses.

¡CLANK!

Jerome sonríe, a pesar de que esta sea probablemente nuestra última pelea parece divertirse.

— ¿Debería agradecerte que mi pareja solo se olvidara un poco de su “hermana” cuando la tenía debajo de mí?

¡CLANK!

— ¿Sólo debajo? ¡Hay más posiciones que esa, Jerry!

¡CLANK!

—Por supuesto que lo hemos hecho en todas las posiciones, a diferencia de ti no quiero ser explícito ni dejar que otros machos se imaginen a mi esposa en esas posiciones.

—Nah, eres tan pusilánime con tu esposa que no me sorprendería que ella sea quien te empine---

¡CLANK! ¡CLANK!

—SSSS… DEJA DE HABLAR DE PASSSIVOSSS Y ACTIVOSSS, MÁTALO—El parásito nuevamente se ha apropiado de su cuerpo—Cállate, yo sé cómo hago las cosas.

—Parece que tu “señor” está impaciente—Me burlo.

—Este no es mi señor, solo es otro sarnoso que trabaja para él—por un momento se escucha salir por su boca un quejido del parásito al sentirse ofendido—Fue divertido, Ery.

—Opino lo mismo—realmente lo creo—Es hora de ponerle fin a esto.

—No podría decirlo mejor.

¡CLANK!

¡SHAAAA!

 Mi espada se cruza contra la suya y con gran fuerza hago volar aquella arma hasta caer al suelo con un sonido que corta el viento.

Jerome me mira sorprendido y saca una daga con la que intenta cortarse el cuello, mis reflejos son rápidos, impido que haga lo que realmente planeaba mientras este sigue con la boca abierta y me frunce el ceño.

— ¡¿Por qué hiciste eso?!

Respondo con tan solo un gruñido.

— ¡¿Acaso eres tan idiota, Alfa?!

—Lo mismo me pregunto, Gamma Stronghold—guardo mi espada— ¿Qué tan imbécil crees que soy? ¿Creíste que no me daría cuenta de tus planes estúpidos?

Lo dije y lo repito, si hay algo que Jerome jamás podrá hacer es traicionar y mentir. No a su alfa, mucho menos a su mejor amigo.

Es por eso que el muy bribón dijo verdades a medias.

—Escucha bien, estúpido Gamma, si crees que te recordaré al igual que Grayson muriendo de la misma manera te equivocas. Si insistes en hacerlo te llevaré, aún convaleciente, a punta de patadas de regreso a la manada.

—Olvidé que eres un despiadado y un tirano—Se mofa con una risita seca.

—Luego haré que sea tu esposa quien te tenga que cortar el cuello. Seguramente lo hará con mucho gusto cuando le digas personalmente lo que hiciste.

Jerome se ríe, ya que ha perdido su máscara de enemigo no tiene por qué seguir fingiendo. Limpia una lagrimilla de la comisura de su ojo y niega con la cabeza.

— ¿Ni siquiera dejarás que sea parte de tus pesadillas y recuerdos? Para ser honesto me ofende saber que ni siquiera puedo tomar un lugar como el de Grayson.

Idiota.

—Ninguno de mis amigos puede tomar el lugar de otro, eso jamás. Porque todos son diferentes y les aprecio a mi manera.

Jerry suspira con una sonrisa suave.

—Sí, ya lo sabía—Lleva algo a su boca demasiado rápido, ni siquiera puedo reaccionar o sospechar de lo que ha hecho—Por eso prometí ser leal a mi Alfa.

Apenas ha tragado el comprimido en su mano veo con horror el cómo sangra desde la comisura de su labio.

—Una vez que muera, por la manada, mi pareja y el cachorro que no vi nacer… Corta mi cuello.

—Idiota—Digo entre mis dientes—Lo único que cumpliré será que llegarás a patadas hasta que la loca de tu esposa sea quien---

Jerome tose dejando un gran coagulo de sangre.

—Ambos sabemos que no lo harás—Me sonríe débilmente con una voz apenas audible hasta desvanecerse como su cuerpo al suelo.

Tiene razón, quizá por Cady quien tendrá que lidiar con el sufrimiento de Hershey… Pero Shawn y yo sabemos la verdadera razón, aunque fue tan imbécil al decidir por su cuenta algo como esto, cumpliré su última voluntad.

Mi Gamma se queda inmóvil en el suelo, sin siquiera parpadear gesticulo sin dejar que salga por mi voz un “Descansa en paz” hasta que el silencio se convierte en un siseo incesante.  

El cuerpo de Jerome se levanta del suelo y sé que lo que hay frente a mí es mi enemigo.

No sé cómo pero lo supe desde el momento en que Cady me lo dijo “¿No ves que te están provocando?” por un breve momento vi la vida de mi mejor amigo pasar frente a mí y recordé sus palabras cuando recibió la puñalada durante el primer ataque.

“Recibir una puñalada no duele nada, Alfa. Porque estoy dispuesto a cualquier sacrificio por mi manada y por el Alfa a quien daré mi lealtad hasta mi último aliento”

Fuiste un tarado hasta el final.

Ruhe in Frieden, Jerome Stronghold.

Y sin miramiento alguno, desenvaino mi espada, veo directamente a mi objetivo, apunto a su cuello para que el corte sea preciso. Ya no soy ese débil de 14 años de edad, soy un Alfa adulto completamente consciente de mi deber aunque la mancha quede permanente en mi espada como esta amistad inmortal.

Maika Maese

¿Hasta donde está dispuesto a llegar un Gamma leal a su Alfa? Ruhe in Frieden "Descansa en paz" Ery cumplirá los último deseos de su mejor amigo aunque se vuelva una vida más en su conciencia.

| 1
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP