Mundo ficciónIniciar sesiónActo I-Viajero del Rosario Parte 3 (Cady)~
Sin tener idea de lo que nuestras parejas están pasando, ni tampoco de que alguien puede escuchar nuestras conversaciones, Hershey y yo nos adentramos profundamente en el arte del chisme y en hacer de casamenteras con Lina.
¡Oh por la diosa! ¡Ambos Beta se acostaron! —Hershey se tapa la boca con ambas manos, en realidad tiene una sonrisa de oreja a oreja además de un brillo amatista en sus ojos, su loba está encantada con este nuevo acontecimiento.
¡Nooooo! —Exclama Lina sacudiendo las manos en el aire para extender su negativa— Antes de que lleguen a conclusiones extrañas, aclaro de buena vez que no tuvimos sexo como tal.
¿”Como tal”?
—Pero si dijiste---
— ¡Fue un beso! —Ella nos levanta un dedo en señal de que no haya duda de la cantidad— ¡Uno solo!
Pero aquella respuesta no hace más que alimentar el fuego de la curiosidad pues Hersh y yo nos miramos sin poder cerrar la boca del asombro y nos tapamos la boca en complicidad.
— ¡Oh, por la Dioooosaaa, lo besaaasteee~! —Exclamamos al unísono.
— ¡No fui yo, ÉL fue quien me besó...! —Interrumpe, luego se acomoda el cabello detrás de la oreja y baja su voz— Creo que me confundió con su pareja o algo así porque se disculpó con "March"
Ah, ahora entiendo mejor eso de llamar a alguien por el nombre de otra persona. Eso debió ser un balde de agua helada a todo el calor del momento.
Lina se cubre el rostro con una sola mano y enconchada desde donde está sentada se abraza el cuerpo.
—Me siento de lo peor.
Lejos de las bromas y lo excitante que es el chisme, Hersh y yo nos miramos muy calladas un momento y nos sentamos una a cada lado de Lina mientras acariciamos su cabeza en perfecta sincronía.
—Anda cariño, suelta todo el odio—Dice Hersh esperando que Lina descargue toda su frustración contra Milo por insensible.
Mi Beta no responde de inmediato, se enconcha con más ganas y solloza.
Hershey me dice por enlace mental que cuando vea a Milo no se va a aguantar las ganas de colgarlo por sus “joyas” y agarrarlo a palos. Asiento, aunque no creo que Milo tenga toda la culpa pues estaba demasiado ebrio como para saber lo que hacía, sigue siendo un irresponsable por beber tanto.
Al mismo tiempo no sé si estaría bien juzgarle con la misma vara pues Hersh no tiene idea de que su “pareja” tiene el mismo rostro de mi Beta por un error mío.
Milo me dijo que gustaba de Lina desde antes de encontrar a “March” la cual no existe como tal y si son pareja es porque así lo dicta el guion de esta novela que escribí con demasiadas incoherencias por usar en los personajes a todos aquellos que conocí en mi vida. Un tema bastante complejo para variar.
Sé que le gusta, pero le es imposible dejar a March por deber y porque su vínculo aunque es falso le obliga a responsabilizarse por ella.
—Es como si me hubiera aprovechado de alguien vulnerable—Admite finalmente— aunque yo no lo inicié, dejé que pasara y no le dije nada. Debí apartarme pero no lo hice....
Mi Beta se cubre el rostro, más que por vergüenza una búsqueda de penitencia y espera a su debido juicio.
Tanto Hershey como yo escuchamos sorprendidas el cómo Lina todavía después de eso ni siquiera busca culpar a Rockbone por lo que hizo, en su lugar cree que ella es responsable por dejar que sucediera
—La Diosa debe castigarme…
Lina se abraza con fuerza y sacude la cabeza de lado a lado aun en negación. Luego vuelve a taparse el rostro y vuelve a sollozar.
— ¡Como Beta hice algo imperdonable! ¡Anoche fui lo que más me hizo daño! ¡Lo besé, a él quien ya tiene pareja! ¡Soy una Gabriella Barret!
Antes de yo poder reaccionar y responder a Lina ante su horrible acusación hacia sí misma, Hershey se adelanta y acaricia de nuevo su cabeza como si intentara calmar a un niño pequeño.
—No eres como Zorriella, Lin.
¿Zorriella? Sé que es un momento de tensión y la situación es tan seria que no debería reírme ante tan ingenioso apodo que le ha puesto… ¡No, debo ser una Luna ejemplar y soportarlo aunque me esté muriendo de risa!
—Fueron dos años en que estuvieron montándote unos cuernos de ciervo, ella era tu supuesta mejor amiga y ese remedo de macho que solo sabe meterla pero no mantenerla, tu esposo. No son como tú.
—Además, Milo y su pareja no son como piensas—Alcanzo a decirle antes de percatarme que para explicarle todo ese embrollo tendría que revelarle el gran secreto de que yo escribí esta horrible historia.
—Es algo complicado de explicar—Dice Hershey mirándome como si me asegurara que no dirá más de la cuenta— pero puedo asegurarte que hace mucho esa relación se la llevó el arroyo.
Ingenioso su juego de palabras al usar mi apellido… Prácticamente dijo que fue por obra mía, lo que es verdad aunque eso no quita que me siento inmensamente ofendida por esa acusación.
—Incluso si intentas hacerme sentir menos culpable es imposible que lo crea.
Lina aleja la mano de Hershey y se levanta del sillón de un solo salto. Luego dispuesta a escabullirse abre la puerta pero permanece suspendida cuando Hershey persiste con su intento de persuasión.
—Si él fue quien te besó entonces no cuenta como algo mutuo ni te deja eso como una mujerzuela, Lin-Lin.
Todo este tiempo he apoyado a Milo, desde que me confesó lo que siente por ella he pensado en que hacen buena pareja pero olvidé considerar los propios sentimientos de Lina quien no lleva tanto tiempo desde su divorcio.
Ni siquiera estamos seguras de que a Lina le parezca atractivo Milo ni si pueda verlo como una posible pareja.
— ¿Y si me gustó? —Admite ella muy avergonzada sin dejar de abrazar sus piernas.
Oh por dios...
—Te gustó—Más que pregunta acabo de hacer una afirmación.
De Fritz se abraza con más fuerza y manteniéndome el respeto que me ha jurado responde viéndome directamente a los ojos a pesar de la timidez en ellos que quisiera ocultar.
—No me desagradó... de hecho Relena lo disfrutó.
— ¿Y tú lo disfrutaste? —Le pregunto sin rodeos.
Ella juega con los dedos descalzos de sus pies haciendo que se toquen los unos a los otros mientras guarda silencio. Aprendí en el corto tiempo que lleva siendo mi Beta que tiene ese hábito de juntar las yemas de los dedos de la mano y los pies cuando se siente acorralada.
—Tiene pareja. No debería gustarme—Pausa un momento— No es que me guste… Hace tiempo que no tengo a nadie a mi lado así que tal vez por eso no pude evitar sentir como si me hubieran besado por primera vez. Billford me besó muchas veces pero jamás... yo jamás…
¿”Jamás” qué?
—Jamás había sentido ese impulso y deseo de responderle a un choque de labios. Lo hacía con Billford, por supuesto que sí pero, para ser sincera, jamás sentí ese fuego ni con esa clase de beso ni…
— ¿Qué fue lo que sentiste, Lin?
—Como…
Sí, continúa. Vamos, o nos dejes en suspenso, Lina.
—Como… si quisiera más que eso.
Hersh y yo nos miramos, tenemos la boca abierta, completamente estupefactas con tremenda revelación luego la emoción se apodera de nosotras poco a poco como si fuéramos un oso perezoso en movimiento.
Después, afuera de la puerta a pesar de estar cerrada, en el pasillo que da a la sala donde nos reunimos a tomar el “té” se escucha un grito estentóreo como si fuéramos el público de un evento único en la vida o estuviéramos en un concierto como ese que se espera uno todo el año pues el artista es tan popular que los boletos se agotan con un año de anticipación así que debes hacer valer cada segundo siendo tan salvaje como puedas.
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Acto I-Viajero del Rosario Parte 3 (Ery)~
La jindama que nos provoca aquella horrorosa sensación de que entre más nos adentremos en esos recuerdos peores resultarán, comienza a disiparse como si aprendiéramos a soportar la cicatriz que nuestras acciones bochornosas nos han dejado permanentemente en la dignidad y el orgullo como Alfa y Beta.
Tuvimos que pausar un momento para tomar lo que Milo llama remedio humano, es el mismo que usó Cady con la resaca. Hershey los había dejado en la cocina aquella vez y Milo las guardó pues dudaba de que la Diosa Schadenfreude no repitiera ese asunto. Después de que la jaqueca disminuyó, ambos nos turnamos, repetimos desde el inicio todo y nos dimos cuenta que al saber lo que pasará el impacto es menor.
Desistimos de usar la salida honorable con el sepu como se llame y enfrentarnos a esto como los machos que somos.
{¿No puedes amarme, Cadenza?}
—Cambio de planes Milo, trae dos espadas y dos dagas de plata, nos arrodillamos lado a lado y que sea Jerome quien haga el corte a los dos al mismo tiempo.
‘Qué te avergüenza si todo el tiempo le suplicas porque te corresponda, eres tú en cualquier día normal’
— ¿Ya se te olvidó que Jerry tiene un parásito? Si corta mal en lugar de una muerte rápida será otra agonía ¿Sabías que los humanos inventaron la guillotina porque el hueso del cuello es demasiado duro y muchas veces tardaban en morir con la cabeza colgando, agonizando hasta que---?
—De acuerdo, entendí el mensaje. Jerry podría c#garla y dejarnos peor.
‘Además de que hacer eso antes de poder enmendar lo que sea que hicieron anoche más que honorable los dejará como unos cobardes’
—Mi futuro hijo adoptivo tiene razón, si queremos ser dignos de ellas debemos enfrentar las consecuencias primero.
— ¿Piensas arrodillarte como un perro frente a la ventana hasta que te haga caso?
—Funcionó ¿cierto?
{Alfa tonto}
Dice mi pareja, como todo es desde mi perspectiva ella se ve exactamente como la veo todos los días. Me acaricia la cabeza y en su mirada no hay asco ni burla, ella se muestra comprensiva y me sonríe a pesar de que me llama un tonto.
{Ni siquiera tienes que preguntarlo porque yo ya te---}
¡PAUSA!¿Es lo que creo? ¿Me dijo que me ama?
Diosa, si eso fuera, sería el villano más feliz de la tierra, qué más da que no sea el protagonista ella dijo que se compadece del lobo feroz en los cuentos. Si me amara aunque fuera una cuarta parte de lo que la amo juro que seré un santo de por vida.
'Dudo mucho que acepten tus votos allá'
— ¿Qué haces, Ery?
—Este debe ser un momento que merece una conmemoración, un día tan especial que pueda convertirse en una celebración anual.
—Estás exagerando.
—Silencio, Cady me va a decir algo muy importante.
{…Porque yo ya te---}
{¡¿Qué roña pasa aquí?!}
— ¿Recuerdas el aumento del que hablamos?
—Por supuesto, como Jerome tendrá más gastos por su cachorr---
—Cancélalo.
— ¿Eh? Pero si dijiste que---
Gamma imprudente, acaba de arruinarlo al meterse donde no le llaman.
{¿Decías algo, mi vida~?} Le pregunto muy insistente.
Pero Cady está más concentrada en lo que sucede a su alrededor que en continuar la (posible) confesión. Por si fuera poco la imagen se comienza a oscurecer hasta que queda de lado y completamente suspendido.
<<El joven Alfa perdió el conocimiento. El objeto solo puede mostrar recuerdos de aquello que fue visto por quien sostiene el objeto mágico>>
—En resumen a lo que dijo Schadenfreude, perdimos el tiempo viendo esto desde tu perspectiva.
{TSSSSS}
Finalmente vuelve a aparecer algo en la visión de la piedra, Cady arrastra mi cuerpo por unas escaleras, aunque es difícil para ella, se esfuerza mucho con cada escalón.
Se queja la mayoría del trayecto, eso sí, pero no desiste ni un momento hasta que dice dolerle la espalda entonces mi yo inconsciente pedazo de borracho se hace el dormido esperando recibir más de su atención hasta que comienza a abofetearme o eso es lo que me parece pues el sonido de golpes a la piel y los saltos en la imagen dan esa idea.
{SHHHSHHHSHHHH}
Cady me sacude el cuerpo que suena como un zumbido hasta que grita mi nombre.
{¡GIAN!}
{¡¿Se habrá ahogado?!} Murmura en voz alta como si hablara consigo misma.
{¡Gian, despierta! ¡(Sollozos) Responde, por favor!}
¡PAF! ¡PAF!
Me da otras bofetadas pero sigo haciéndome el dormido hasta que me rindo a las palabras más hermosas que me ha dicho hasta ahora.
{¡Querido! ¡Despierta, cariño!}
{Despierta…}
Sus sollozos se hacen más fuertes.
{¿Qué hago? A este paso él… ¿Será demasiado tarde para reanimarle de boca a boca?}
{¡PFFFT!}
El Alfa borracho olvidando la delicadeza de la situación se ríe y bromea con Cady quien estaba tan preocupada que le golpea el hombro por pasarse de listo. Aunque está enfadada por el engaño sonríe de alivio.
—Si ya estás en el edificio donde viven los Gamma Stronghold entonces estás muy lejos de la razón por la que comenzamos a revisar lo que sucedió anoche.
Me extiende la mano pero yo me niego y la abrazo contra mi pecho.
—Cady se me va a confesar, quiero ver cuando lo haga.
Mi Beta suspira y sin aviso se me avienta encima hasta que me quita la piedra.
—No es por esto que tuvimos que soportar al menos dos horas de recuerdos donde actuamos como estúpidos---
—Eso puedes confirmarlo después, la piedra es mía, dame eso.
—Te la daré cuando aclare de una vez por todas si me acosté con ella.
Él me mira, aunque tiene el objeto en sus manos espera una orden, una negativa o que le responda con un puñetazo por insolente.
Honestamente quisiera pegarle, arrebatarle la piedra. Quiero ver a Cady, saber lo que hice anoche, si ella me dijo las palabras que espero escuchar desde que me descubrí muy enamorado de ella. Podría hacerlo, soy el Alfa y con solo usar mi comando Alfa, un Beta como Milo no tiene un "pero" que valga. Es aquella determinación en su rostro el que me frena de hacerlo.
Él, quien rara vez me contradice o me niega algo, jamás me ha pedido nada ni ha peleado tanto por algo como una verdad que le va a perjudicar más pues de ser cierta, tendrá que hacerse responsable. Mi mejor amigo, esa mano derecha que elegí desde el campo de batalla no es ningún canalla ni tampoco un irresponsable. Sabe que esa verdad podría hacer añicos todo y a la vez le da una esperanza, pequeña y egoísta.
— ¿Después de que lo veas qué harás? —Le pregunto más que una prueba para él, es una a mí mismo, creo en mi Beta y mi Gamma. No pudieron ser mis hermanos pero lo son para mí.
—Hacerme responsable—Responde ganando una media sonrisa mía.
—Entonces deja de perder el tiempo, Beta inútil.
Lo sabía, conozco a mi mano derecha como si fuera mi propia palma. Esa expresión “Como a la palma de mi mano” es algo que puedo asegurar porque conozco cada línea de las mías, consecuencia de haberlas visto tantas veces. Lo mismo va para mis únicos amigos, les he visto la cara y les conozco cada una de sus mañas.
Puede llamarme “Alfa, Bobo” pasarse de listo a veces y hacer apuestas con Jerome a mis costillas, burlarse y divertirse con mi desastrosa vida privada. Ahora que lo pienso es un Beta que ya no se comporta como debería, pero eso lo hace más divertido para hablar. Es como regresar a esos tiempos en que no teníamos nada, ni siquiera un título.
—Divagar es un pésimo hábito, Alfa bobo.
¿Cuántos más me dirán eso? Pareciera que todos se ponen de acuerdo para fastidiarme.
—Que grosero, te estaba reconociendo.
— ¿Reconocerme? ¿Tan mal está esa resaca?
Vaya idiota, eso fue un cumplido que no repetiré porque no quiero que se le suba a la cabeza.
—No es peor que la tuya, anda. Terminemos con esto.
Milo vuelve a poner la piedra en su mano, inhala y exhala. Sé lo que piensa, sé lo que espera, es un libro abierto a mis ojos cada expresión suya. Yo también lo deseo, que lo que él quiere que pase suceda.
{¡¡BETA ROCKBONE!!}
Lo primero que se reproduce es el rostro molesto y fastidiado de Lina llegando dando grandes pasos hasta pegarnos a ambos dejándonos inconscientes.
Debió ser un buen golpe pues quedamos inconscientes unos minutos en que la ventana frente a nosotros permaneció en líneas blancas y negras sobre un fondo completamente gris. Aprovecho esa pausa para admirar un poco el buen gusto de mi Beta.
‘Vaya, hablando de falta de una falta enorme de respeto a su Alfa pero qué bien golpea para ser una hembra embarazada sin tanto entrenamiento’
Por supuesto, Shawn. Al igual que yo, mis manos izquierda y derecha saben elegir hembras fuertes.
Milo observa la “pantalla” como le llaman los humanos a las ventanas que reproducen imágenes en movimiento, la secuencia de su golpe se repite una vez más. En sus ojos hay un brillo a pesar de no mostrar ninguna expresión ni abrir la boca.
Está maravillado con la fuerza de esa hembra.
No sé cómo fue que pasé desapercibida todo este tiempo la manera en que ve mi Beta a la nieta de Fritz.
‘Tal vez porque solo has mostrado interés en mi madre’
Quizá.
{¡Beta Rockbone! ¡Por la diosa, creo que me pasé de la cuenta!}
Lina no tiene esa misma mirada pero genuinamente se preocupa por mi mejor amigo y no se contiene en sus expresiones.
{¿Puede levantarse? Vamos, no sé qué hace en mi casa pero…}
{¡LIN-LIN! ¡Eres increíble, jamás una hembra me había pegado tan bien!}
{¡Beta Rockbone, oiga~!}
{THUD}
Se escucha algo pesado, es Milo quien ha dejado caer todo el peso de su cuerpo sobre el de ella en un abrazo bastante desesperado.
{¡Te preocupas por mí, que feliz me haces!}
{Oiga, tenga más cuidado~ Además qué confianzas son esas ¿eh? No olvide que sigo molesta porque no cumplió con su palabra~}
{¿No puedes perdonarme? Quisiera entender que hice para que Lin-Lin me odie tanto}
{Deje de decirme así… ugh… Dígale a su lobo que su insistencia es incómoda}
{No es mi intención incomodarte, Lin-Lin}
{Ugh… que ya deje de llamarme así~}
{¡No me mires así! ¡No sabes lo mucho que me estruja aquí en mi pequeñito corazón latiente que me odies!}
{No es odio, Beta Rockbone. Fue usted quien rompió la promesa de su lobo y aseguró que no se hará responsable de lo que le diga a Relena~}
{THUD}
Milo se aferra con mayor fuerza empujando a Lina, desesperado por su afecto, como un perro a los pies de su dueña mendigando su cariño.
Siento vergüenza por él pero todo lo que ya hemos visto me ha hecho inmune o quizá sea la expresión y la resignación en mi Beta lo que me hace ver esto como algo serio, un hombre lobo detrás de una hembra.
Conozco esa desesperación, la cantidad de cosas que se hacen en un momento como ese en que no te importa arriesgarlo todo y apostar sin mirar atrás porque crees que nada vale más que ese sentimiento que te llena de una vida que jamás creíste tener.
{Beta…Rock…ugh~}
{¡TERRENCE GIAN AVERY! ¡Levántate en este instante!}
{¿Ya lo ve, Beta irresponsable? Solo los hace pelear más~}
{¡LIN-LIN! ¡Juro que los reconcilio! Solo no me dejes, ¿sí?}
{Usted es un Beta… ugh… no debería estar tomado ni ser tan irresponsable~}
Si dejarle terminar, Milo apretuja con mayor fuerza a Lina y le suplica con una voz ahogada.
{¿Eso deseas? ¡Hecho! ¡Lo prometo, noooo vueeelvooo a tomarrrr, te lo juro! ¡Si te quedas conmigo no habrá necesidad de volver a eso~!}
{¿Qué disparates dice usted? ¡Ugh! ¡Aléjese de mi cachorro!}
Lina intenta empujarlo sin ninguna suerte ni poder moverle un pelo.
{Si le pasa algo a mi cachorro juro que~}
{Oh, cierto. Tu cachorro…}
Milo deja de abrazarle el cuerpo como si fuera escaparse y toma a De Fritz de los hombros. Ella le mira, las pequeñas pecas sobre su nariz son tan claras como estrellas en el firmamento según los propios pensamientos de mi Beta quien solo necesita echar un pequeño vistazo hacia abajo y al vientre abultado.
Ella no es su pareja destinada, nunca lo fue, así que comprende el que el cachorro no sea suyo aun así desearía que lo fuera, así podría reclamar a ambos sin sentirse un ladrón que para colmo es infiel al desear tanto a otra hembra que no es Windy Marcel. Luego acomoda su cabeza.
Cuando vimos este mismo momento por primera vez la vergüenza que sentía Milo impedía que la piedra mostrara todo lo que pasa por su cabeza.
No es patético, no es gracioso, son sentimientos puros en crudo naciendo en mi mejor amigo hasta no poder contenerlos más pues esa cerveza le ha quitado esos límites entre lo correcto y la razón.
{Es… un hermoso sonido…}
Yo no lo sabía.
{Tal como había imaginado}
Sobrio la había visto más de una vez, siempre esforzándose por sí misma a pesar de ese pequeño bulto, nunca pide ayuda ni siquiera cuando por su estatura no logra alcanzar el segundo estante en la cocina.
Su sonrisa al agradecer, la manera en que ata el mandil antes de cocinar. Todo eso cruza en su cabeza como un ciento de imágenes. Escuchar los pequeños movimientos del cachorro en su vientre le hace sentir por un momento que se pertenecen el uno al otro.
{¿Por qué es tan difícil contactarte estos días? Tuve que pedirle al doctor Yeha que te buscara porque bloqueaste el enlace mental}
No solo es Milo, también Jerry tiene otro tipo de encrucijada con su pareja que si bien ella no me agrada he visto en mis sueños y en la manada lo importante que es para mí Gamma. Ambos lo han dado todo por mí y la manada, en especial Milo quien aparenta no sentir nada cuando tiene un deseo que debe reprimir para mantener esa apariencia de Beta íntegra.
{Hombre, no voy siquiera a preguntar qué carajo haces abrazando a Lina de Fritz, suéltala de una vez}
¡Espera, Jerome! ¡No puedes ser tan insensible! ¡Si supieras lo que es esto para Milo---!
{No hasta que me crea}
El Milo que actúa libre al soltar las ataduras de lo correcto y el Beta recto frente a mi parecen distintos, no, son el mismo. Ese es el verdadero. No es el Beta que me presumía su relación con Windy Marcel y actuaba como un bobo.
Cambió.
Demasiado, es como si se hubiese obligado a madurar de la noche a la mañana. Pasé todo eso como si fuera su actitud de toda la vida porque desde el festival solo puedo perseguir un solo camino, el de ella. Aunque lo llamo mi mejor amigo no le he prestado la menor atención si no pude notar algo que debió serme tan obvio.
{Creo en Beta Rockbone}
Son pocas palabras, pero son suficientes.
Lina le toma de las mejillas y junta su frente, para ella es un gesto amistoso pero para un macho que la desea como lo hace ese Beta, es una victoria y un paso agigantado hacia algo que se ha privado por mucho tiempo.
{Vamos, al menos necesita entrar y descansar… un momento}
Cada palabra es más baja que la anterior, la última es casi un susurro que incluso sin estar en sus cinco sentidos puede percibir porque ella tiene toda su atención.
Si para mi mejor amigo el verme cambiar por Cady le agrada, a mí también, me agrada ese Milo que no tiene que ser perfecto ni recto todo el tiempo.
Jerome recarga a Milo en su hombro, murmura que le parece increíble verlo en ese estado, Lina no se aparta de su lado por ningún motivo, quizá porque ese Beta intenso se niega a soltar su mano incluso ya estando todos dentro de la casa.
También porque esa hembra es naturalmente acomedida. Es justo esa hospitalidad y dulzura un atractivo innato hacia lo que Milo busca en una pareja.
{Le ayudaré a subirlo al sillón---}
{Por favor si puede llevarlo hasta la cama se lo agradecería mucho}
{¿Eeeh? Incluso si es tu amigo de charla ocasional todavía no han definido nada así que no deberías cederle la cama}
Esa Hershey es una descarada. ¿”Charla ocasional”? Ni siquiera intentaré averiguar qué significa eso.
<<Charla ocasional o compañero casual, término que se refiere al llamado amigos con derecho a roce, en otras palabras “amigos sexuales”>>
¡BAM!
Milo golpea la pared.
—Cállate, diosa imprudente.
{Ga-Gamma Stronghold, no es esa mi intención… La cama es grande y es mucho más cómoda, además, por su gran tamaño podría torcerse el cuello si duerme en un lugar tan reducido}
Incluso enfadada no puede evitar ser amable. Es una buena hembra para Milo.
{Si eso es lo que desea, Señorita De Fritz…}
{No me diga señorita}
Milo observa los gestos que hace Lina y comienza a preocuparse.
{Como puede ver soy una hembra divorciada, sin pareja. Aunque todavía sea joven, yo ya no soy una doncella}
Al Beta de sus recuerdos tampoco le agrada lo que piensa de sí misma. Quisiera protestar pero calla cuando Jerome lo acomoda nuevamente en su hombro y lo lleva hasta la habitación de Lina. Aunque hay varias habitaciones la única que se ha mantenido intacta desde su partida es la del Beta de mi abuelo.
Ese lugar es sagrado para Lina quien solo entra ahí a desempolvar tres veces al mes. El cómo Milo sabe una información tan precisa es algo que no tengo idea, pero es lo que piensa mi Beta mientras Jerome le lleva a la habitación. Le ayuda a sentarse sobre la cama y menciona que debe retirarse para escoltarme hasta su casa.
No pasa mucho rato cuando Lina trae consigo sábanas limpias pero mi Beta no le permite dar un paso más sin caer sobre ella.
Veo un poco preocupado aquello ¿debería dejar solo a Milo para que vea esto? Debe ser el momento en que sin poder controlar sus instintos cruzara la línea de la que tendrá que hacerse responsable.
Consciente de que mi Beta necesita privacidad me levanto de mi asiento y camino pasándole de largo cuando me toma del brazo.
La fuerza de su mano, el temblor y el sudor en ellas me dicen más que mil palabras “Quédate aquí, por favor” Nunca me ha pedido un favor en su vida, necesita ese apoyo moral así que me acomodo cerca de él. Si lo que haga es demasiado íntimo me cubriré los ojos como él hizo cuando yo necesité ir en reversa para entender a Cady.
Después de un silencio en que Milo abrazó a Lina contra su cuerpo hasta poder calmarse, él finalmente le habla y dice exactamente lo que desea.
{Quiero correr con tu Loba, no solo porque es el deseo de Roshard. Yo también quiero hacerlo}
Lina no responde.
Milo abraza su cuerpo con fuerza y vuelve a pedirlo.
{Salgamos a correr, lo necesito} Insiste.
{No} Responde ella.
Eso debió doler más que una daga de plata. De verdad es una hembra que puede herir con una voz tan suave al rechazarle por completo. Mi beta sigue sosteniendo mi brazo, ejerce fuerza en su mano, está muy nervioso.
¿Entonces perdió el control y le obligó a hacerlo?
Pero Lina habla una vez más y todos esos temores se disipan trayendo consigo una esperanza que mi Beta jamás había aspirado a tener con ella.
{Beta Rockbone no se encuentra estable como para salir y correr}
¿Es eso un “después”? El agarre en mi brazo se afloja un poco.
{Si no lo hago ahora no podré hacerlo nunca. Porque cuando estoy frente a ti me cuesta respirar, decir algo como esto… yo jamás podría---}
Lina acaricia su cabeza, su voz es serena como un arrullo y su sonrisa es tan suave como sus caricias. Sus ojos cafés brillan, es su loba quien también quiere hablar.
{Si es tan importante para usted, entonces podemos presentar a nuestros lobos mientras tanto}
Milo no necesita escuchar más ni tampoco que alguien le dé permiso para hacerlo, con esas palabras tiene suficiente valor. De inmediato suelta a Lina y desviste su torso.
{¡Beta…espe…! ¡¿Qué está haciendo?}
¡Lo mismo me pregunto, eso es demasiado atrevido para alguien como Milo!
{¿No dijiste que nos mostraremos nuestros lobos, Lin-Lin?}
Ahora entiendo…
—Es por eso que amaneciste desnudo, Mili—Le digo un poco más seguro de que esa noche no pasó nada aunque mostrar a sus lobos ya es algo muy íntimo por hacer.
Él no responde, su mirada sigue atenta a Lina y aquella noche que no recuerda asombrado de sí mismo.
Milo acaba por desnudarse, Lina para ese punto cree en sus palabras y no se alarma de que como macho se desnude frente a ella. Luego él intenta llamar a Roshard pero su lobo no responde por más que lo hace.
{¿Le ocurre algo a su lobo, Beta Rockbone?}
{Tal vez Roshard siga molesto conmigo porque te molestaste con nosotros, si le muestras a Lena puede que me perdone}
Lina asiente en silencio y sube el vestido y su camisola con un solo movimiento. Esta vez es Milo quien se sorprende hasta el punto de caer hacia atrás.
{¡¡Espera!! ¡Desnudarse así frente a un macho es…!}
{¿No dijo que esto es entre nuestros lobos? Desvestirse para permitir salir a nuestro guía es completamente natural y sagrado}
Si bien es cierto que en el campo de batalla no existe el pudor ni la privacidad o que entre los guerreros nos podemos desnudar frente al otro sin problema, Lina no es un guerrero ni un guardia sudoroso. Es una hembra.
Después de aclarar su garganta, Milo tapa sus ojos como un macho caballeroso y muy respetuoso, Lina se ríe de ese gesto y avisa que ya puede ver.
Cuando él decide ver alcanza a ver solo su silueta tomar la forma de un lobo. Relena tiene el mismo color de ojos que Lina pero su pelaje es de un tono mucho más claro que el de su cabello, no es blanca sino de un cremado suave, casi amarillento.
Milo traga tan fuerte su propia saliva que podría jurar que Lina y Relena pueden escucharlo.
“Hermosa” Piensa él hasta que una parte de esa palabra sale involuntariamente.
“¿Puedo tocarte?” Alarga su mano y Relena se acerca a él voluntariamente. Tal como la primera vez que vio a su lobo, es tan hermosa como la recordaba.
“Finalmente…” Susurra acariciando su cabeza y cerca de la barbilla, Relena responde sacando la lengua bastante relajada como si lo disfrutara.
“¿Ves Roshard? Sal también”
Pero Roshard sigue sin hacer caso. Quizá fue tanta la cerveza que realmente se haya quedado inconsciente, Milo suspira. Estuvo tan cerca de cumplir su más secreto y humilde sueño, tan cerca…
‘—Dice Relena que Roshard no puede responder’
Lina suena tranquila, eso aumenta la desesperación de mi Beta pues se siente peor que si no se le hubiera levantado durante el acto sexual.
‘Si Milo te escuchara decir eso se enfadaría mucho porque estás convirtiendo algo tan bonito como conocer a sus lobos en algo vulgar con esos comentarios obscenos’
Si bien no están sobre una cama teniendo sexo, lo que han hecho es mucho más íntimo que un acostón sin ningún sentimiento de por medio. Que Roshard no pudiera ser testigo de eso es…
Milo gruñe, es su lobo quien no puede contenerse la molestia de haberse perdido algo tan importante como eso.
Mi Beta piensa en sí debería vestirse y salir de ahí antes de decepcionar a Lina por su pobre desempeño ¿Lo ven? ¡Si es algo muy sexual!
‘¡Ery!’
De acuerdo, digamos que no lo es tanto como parece aunque si lo sea.
‘¡Solo lo estas afirmando!’
Relena y Lina no se enfadan tampoco le dicen nada a Milo, la loba se sube sobre la cama y con la sola mirada además del suave movimiento de sus patas, le llama a acostarse ahí. Mi Beta no se espera a que le invite dos veces cuando corre a su lado.
Relena lame su mano y acurruca su cabeza debajo del brazo. El abraza a la hembra lobo como si fuera lo más reconfortante del mundo hasta quedarse dormido.
El recuerdo se detiene ahí.
El brazo de Milo comienza a temblar sin soltarme, con el otro brazo libre usa su mano para cubrirse el rostro, voltea el rostro. Sus hombros también se sacuden discretamente.
—Como se espera de la mano derecha que elegí, fuiste muy valiente, respetuoso y mantuviste tu búsqueda de la verdad hasta el final---
—Necesito estar solo—Me dice con una voz apenas audible.
Finalmente me ha soltado, fue tanta la fuerza que usó todo ese momento que me ha dejado marcada la forma de su mano a pesar de que mis sensuales y formados músculos macizos están muy bien formados por el ejercicio.
Necesita un momento para reflexionar, saber lo que hará a partir de ahora, como su mejor amigo es lo mínimo que puedo hacer por él. Muy tranquilamente salgo de la oficina y cierro la puerta con cuidado. Es entonces que cuando escucho el suave clic del seguro que recuerdo que esa es mi maldita oficina y que le dejé la piedra en la mano a mi Beta.
¡Un momento, yo también necesito mis propias respuestas!
Abro la puerta con brusquedad y ahí está Milo quien tiene los ojos inyectados en un color rojizo, la boca torcida y con un gruñido me empuja algo contra el pecho, murmura "los hombres también cumplimos nuestras promesas" y me cierra la puerta en la cara poniendo el seguro para que nadie más entre.
¡Si quieres estar solo lo comprendo completamente pero hazlo en tu casa! ¡No te apropies de mi oficina!
Intento abrir sin éxito. Shawn me advierte que le deje solo, además solo su madre sabe el arte de manipular el cerrojo. Tendré que pedirle que me enseñe a hacerlo después.
Resignado aviento un poco la piedra hacia arriba y la atrapo como si fuera un juego. Yo también necesitaré mi propio lugar tranquilo para ver la confesión de Cady. Sonrío, Milo es todo un macho Beta que tuvo todo el valor para decirle a la loba que le gusta que dejara ver su lobo.
Me alegro por él, de verdad.
Quizá tengamos que celebrar dos bodas al mismo tiempo si mi Beta se arma de valor por su cuenta.
¿Entonces lo que pasó fue completamente inocente? Milo siente alivio de no haber cruzado la línea, a la vez se siente decepcionado pues desea mucho usar ese pretexto para reunir el valor que solo su yo desinhibido tuvo. Todo parece calmarse y estar normal pero Lina le ha contado a sus amigas que hubo un beso esa noche y ella jamás miente...







