125.1- Ery Avery en Escena parte 43

Acto I-Viajero del Rosario Parte 2 ~

Con un movimiento para nada sutil, Milo tomó la piedra de un color rojizo sosteniendo esta con fuerza entre sus manos temblorosas. De inmediato un recuadro de imágenes en movimiento se reproduce en el aire, la duda de mi Beta es inmensa por lo que los acontecimientos de anoche aparecen abarcando toda la habitación de mi oficina.

En el mismo escritorio ambos nos encontramos con unas latas de cerveza, la cantidad del lado de cada uno es la misma. Como todo es desde la perspectiva de Milo solo se puede ver los torpes movimientos de sus manos y brazos así como a su Alfa, yo mismo, quien trae el rostro de un tono rojizo mientras hipa.

{¿Ya te hash rendido (Hipo) Beta inútil?]

{Nah, podría tomar meeh tresh másh de eshtash todavía~}

Cuales tres si apenas puede hablar bien.

Mi Beta sostiene la piedra con tanta fuerza que parece temblarle la mano mientras observa sin ninguna expresión en el rostro el horror de verse a sí mismo en estado de ebriedad.

{Lo que no quieresh (hipo) es cantar bajo la ventana de (Hipo) Linda de frizht~}

{Se llama Lina, Alfa babosho ¿Qué te importan tan poquito tush lobosh que no te aprendesh losh putosh nobresh?~}

{¿Cuándo me equivo (hipo) co de nombres? A ver, enuméralosh shi puedeeeshh~}

¡Ni siquiera pude decir la palabra completa!

Ese no soy yo, con la resistencia Alfa que tengo jamás me pondría así de ebrio ¿Cuántas latas me tomé? Manteniendo mi intachable temple observo a Milo quien aún se mantiene recto a pesar de que tampoco está encantado con tan desagradable visión.

{Para empeshaarrr me dishesh “Mili”}

{¿Qué tiene esho de malo? A mí me dishen Ery ¿Vesh que me quejo? Nooo~}

Por la diosa…

{Es como te hicshishte llamarrr tu mishmo, cabrón. En cambio a mí me pushishte por tush huevosh eshe apodo de hembra}

¿De hembra?

{¿Ahora me vash a deshir que tu (hipo) hombría esh tan pequeña que she puede doblar con un shimple e inochente apodo? Pfft, tampoco esh que tu nombre sea booonitooo~}

{Shi hablamosh de nombresh para debileshh Ery shuena a nombre para cachorrash Oh-oooh, te recuerdo que te llamas Terrench como tieeerra y Giaaan robado del nombre de tu abuelaa, una hembraaa}

{Con mi abuela no te metash, animal}

Veo a Milo de reojo y no me resisto a preguntarle.

— ¿De verdad piensas eso de mi nombre?

Milo se encoge de hombros sin responder y continúa viendo. Parece tranquilo pero la fuerza con la que apretuja la piedra prueba lo contrario.

{Peodemos deshir lo que queramosh de lash hembrash toda la nosche y hashta el fin del mundo pero cómo lash nescheshitamosh a lash condenadaaash~}

Veo con horror el cómo apenas puedo sostenerme de la mesa cayendo sobre esta con los brazos abiertos fingiendo que recibo un golpe fatal.

{En esho no te contradigo, Alfa tonto y mañoshooo, que sería del mundo sin hembrash aunque lash deshgrashiadash nosh tengan a shush piesh~}

{¿Pooor lash hembrash?}

{¡Por lash hembrassh!}

Ambos chocamos las latas y seguimos bebiendo como un par de ebrios perdidos. De un momento pasamos de insultos hacia nuestros nombres a una tregua conjunta donde nos volvemos cómplices ¡No hay nada de lógica en eso!

¡No puedo seguir viendo esto, adelántale, Milo!

—Todavía no, necesitamos saber de una vez por todas quien ganó—Responde digno.

Asiento en total resignación, no creo poder mantenerme sereno después de ver esto. Menos mal que me dormí en la casa de mi Gamma y Cady no vio algo tan horrible… Espera ¿Cómo llegué ahí?

{¿Entonshesh tú y la beta de mi pareja tienen algo?}

Mi pregunta resuena mientras Milo sin soltar la piedra se cruza de brazos esperando su propia respuesta.

{¿Qué vamosh a tener, Alfa bobo? Eshtá embarazhada y yo tengo pareja}

{¿Entonshesh porqué eshtash aquí conmigo viéndote de la mierdaaaaah, eeh?}

{Es Rosssharr quien anda nechio, inshishte en persheguir a Relena, deshea shalir, que nosh transhformemosh para eshtar con ella un momento y correr juntosh}

{Eshpeeeraaa ¿Quién esh Relena?}

Mi pregunta seca hace fruncir el ceño a Milo quien observa sin poder abrir la boca.

{¿Y ashí te hashesh llamarrr Alfa? Hashta tu Luna debe shaberr el nombre de lash lobash de shush donshellash~}

{Sche me ocurre algo, Mili~ Shu loba she llama Relena y el tuyo Roshh (hipo) ardd ¡Los dosh empiezhan con Erre, tienen muscho en común!}

¡BAM!

El Milo en los acontecimientos pasados golpea el escritorio.

{¡¿Puedesh dejar de sher un egoshentrico ma (hipo) món que sholo piensha en shi mishmo y tomarte losh problemash de otrosh enscherio una shola vezh, animal?!}

Estando plenamente consciente ya le habría metido un puñetazo en el abdomen por faltarme al respeto, pero mi yo en estado de ebriedad no se lo toma como un insulto sino un juego.

{Oye-oye-oye, tranquilo ¿shi? Que aquí sholo estamosh shupando en pash, no me hierash  que tengo (hipo) shentimientosh, no me culpesh de que no tienesh losh huevosh para ir por esha linda mami (hipo) de Frizhht~}

Diosa, esto no puede estar pasando.

{Sabess, Mili, debí sospesharlo cuando golpeashte a Rizz como si no hubiera un mañana}

También Jerome lo hizo, así que no pensé que mi Beta tuviera sentimientos por la nieta de Beta de Fritz ¿Será que le gustó después?

{Ella me gustó antes~}

Admite Milo y mi Beta abre sus ojos sorprendido por la sinceridad de aquellas palabras que jamás se atrevería a decirme estando sobrio.

<<Filtro de palabras activado, ahora las conversaciones se escucharán fluidas>>

Nadie te lo pidió pero a buena hora lo haces, debió ser desde el principio Diosa Schadenfreude.

{Fue por muy poco pero todavía lo recuerdo como si fuera ayer, luego ella cumplió años y yo todavía no tenía lobo~}

No tenía idea de nada de eso. Mi yo ebrio y j#did0 tampoco se lo esperaba, la sorpresa en su rostro no deja nada a la imaginación.

{Vi su lobo, Ery. Conocí la forma de su lobo, Relena, antes que nadie pero también fui testigo del momento en que exclamó “Pareja” al ver a Billford Rizz}

Entonces en Milo ebrio de aquellos recuerdos solloza, realmente se pone a llorar y la visión se vuelve borrosa por sus lágrimas cayendo sin piedad.

—Voy a adelantar esa parte—Gruñe Milo

—Déjalo—Le ordeno con el comando Alfa, mi beta no se atreve a verme a la cara mientras traga sus propias palabras sinceras.

{¿Los viste coger?}

Mi voz interrumpe con una pregunta demasiado estúpida y vulgar. No solo es imprudente también es demasiado descuidada. Milo rompe en llanto.

‘Al menos admites que no solo eres un cochino sino un cretino mayúsculo’

{¡POR SUPUESTO QUE NO, ALFA IDIOTA! ¡JAMÁS VERÍA A LIN-LIN CONTRA SU VOLUNTAD! ¡ADEMÁS YA ME HABÍA ROTO EN PEDAZOS LA MANERA EN QUE LO MIRÓ, PENSÉ EN LO INJUSTO QUE ERA!}

Mi Beta observa aprieta los puños, no llora porque su orgullo como Beta es demasiado inmenso para aceptarlo.

{¡SI TAN SOLO TUVIERA UN AÑO MÁS, QUIZÁ SI TUVIERAMOS LA MISMA EDAD LA DIOSA LUNA NOS HABRÍA UNIDO~!}

Mi yo borracho e imprudente se levanta de su cómodo asiento y abraza a Milo, él también llora como un desquiciado y aunque me estoy muriendo de vergüenza de escuchar mis propios sollozos, acabo de descubrir un lado completamente desconocido de mi mejor amigo. Él también conoce ese sentimiento, el amor no correspondido. Fue por eso que me abrazó cuando Cady me rechazó y dijo que él era el menos apto para encontrar una respuesta.

{SHHH, SHHH, Yaaa, Yaaa, Mili (Hipo) Querido, tienes un Alfa ¿A que no? ¡Ahora que ya está libre en el mercado puedes cortejarla, Mili! ¡Ya sé, pídele matrimonio, a Cady le encantará la noticia porque ya la quiere muchísimo!}

Espera, ¿Matrimonio? Pero si ella estaba molesta con Milo ¿qué clase de lógica absurda tiene mi lado borracho? Mi beta y yo saltamos al mismo tiempo como si pudiéramos impedirle semejante idea estúpida antes de arruinarlo con sugerencias absurdas.

{¿Acaso estás loco? (Hipo) Eso es demasiado pronto}

Milo suspira. Al menos es un poco prudente a pesar de la borrachera…

{Primero le pido que vivamos juntos}

— ¡¿Qué carajo lleva esa cerveza?! —Pregunto perdiendo toda mi tranquilidad.

¡PAF!

La piedra cae, Milo de rodillas se cubre el rostro, ya no puede mantener esa seriedad más, no después de que yo mismo soy testigo de lo que puede hacer estando borracho. 

—Ya no puedo ver más esto, Ery—Me confiesa tapando su rostro con ambas manos. Ese comportamiento es una completa vergüenza para todo lobo, con razón está prohibida esa sustancia.

Pero eso solo fue el inicio de la noche, todavía nos resta saber si Milo y su intensa borrachera cumplieron con esos planes de idiotas.

—Ánimo, Milo. Cree en ti mismo, seguro al final solo quedó como una idea, ya sabes esas que uno habla pero nunca cumple…

Milo no quiere continuar y sus manos siguen tapándole el rostro, ahora me toca a mí continuar con ese festival de horror y vergüenza para mi Beta.

‘No te hagas, tienes curiosidad morbosa de saber si lo cumplió’

¿Qué clase de amigo chismoso me crees?

Yo jamás me regodearía del sufrimiento de mi mejor amigo, es más, esto es para formarle carácter. Una vez lo vea todo podrá aceptarlo y vivir con ello.

De inmediato la visión continúa desde mi propia perspectiva, por alguna razón mi visión es más borrosa por momentos.

{¿Vivir juntos? ¡PSSSH! ¡De Fritz es una señorita, no te aflojará hasta que lo hagas un compromiso oficial!}

Por la Diosa… Dime que no dije eso.

{¿Sabes qué? ¡Tú solo hablas de coger! ¿En dónde quedan sus sentimientos?}

{Es parte de los sentimientos Mili ¿no (hipo) olvidaste que una vez me diste un muy valioso consejo? Las hembras se enamoran por lo bueno que es uno en la cama, por eso no le dolió tanto desechar al pito flojo de Rizz}

Maldición.

Esto es una tortura visual y auditiva.

{Ja, ja, ja, le dijiste “pito flojo” ¡Se lo vi una vez y la verdad si es más pequeño y flácido que el míoooo! ¡Tienes razón, Lina todavía no sabe lo que es el verdadero placer!}

No, no, no…

—Así que fue TÚ IDEA—Me dice Milo mirándome como si quisiera ahorcarme con sus manos.

—Oye, ninguno de los dos estaba sobrio que digamos---

{¡¿Verdad?! ¡Entonces vamos, la puedes cortejar en su casa, te disculpas y luego le dices así “Lina, quiero ser el padrastro de tu cachorro”!}

{No, así no que es demasiado atrevido, Alfa bobo mejor “Lin-Lin, seamos familia”}

{¡Eso es brillante! ¡Es la confesión de amor más sincera y hermosa que he escuchado!}

Diosa Schadenfreude, mátame por favor.

{Lo haré si tú le dices lo mismo a tu pequenigma}

Está tan intoxicado que ni siquiera pudo decir bien esas dos palabras.

{Ni necesitas condicionarme, Beta inútil, esta misma noche se lo pido}

{Oye pero creo que no podré caminar hasta allá y Roshard está tan j##ido que ni siquiera puede responder}

{¿Olvidaste que tengo a Schadenfreude? Podemos ir de aquí hasta allá en segundos}

{Oye-oye-oye}

{¿Qué quieres? No me dirás que ya te acobardaste}

{Psssht, cobarde será tu segundo nombre pero jamás el mío, Alfa Giancito}

{En tu perra vida me llamas así, Mili}

{Si tú me llamas Mili yo puedo llamarte como quiera}

{Bien, tú serás Mili y yo Giancito pero nomás a solas que no quiero que se hagan ideas en la manada y me pongan en una de esas novelas como a ti y a Jerry}

La piedra que sostengo podría volverse un sello por la fuerza con la que la aprieto con el puño. Esto no puede ser lo que hicimos anoche, debe ser algo inventado por el sistema, definitivamente, yo jamás le diría que me llame así.

— ¿Ya te acobardaste tan rápido “Giancito”? —Me dice desafiante aunque su rostro está completamente enrojecido.

—Cobarde tampoco es mi segundo nombre y mis promesas las cumplo, Mili.

{Pero eso no es lo que quiero decirte, Giancito}

{Adelante, habla Milicito}

{Prefiero Mili, dime así y deja de inventarte otros. Psssh lo que iba a decir es que no hemos decidido al ganador de la apuesta}

{¿No es obvio? Ambos estamos tan ebrios que podemos ver las puertas del mundo abiertas a nuestros pies, somos invencibles, podemos hacer lo que sea}

Jamás volveré a beber esa cosa.

{Si, pero quién ganó}

{Ambos perdimos, Mili, y también ambos ganamoooos~}

{Es lo más profundo y sensato que has dicho en tu vida~}

{Ahora vamos a conquistar a nuestras reinas~}

{Espérate, vamos a tomar otra pussss pal valor~}

{Tienes razón, Mili. Por eso eres mi mano derecha}

¡PAF!

La piedra cae al suelo y arrastro los pies como si me hubieran sacado el alma hasta mi asiento donde me desplomo y tapo mi rostro.

Jamás me había sentido avergonzado de mí mismo, no al punto de querer arrancarme los ojos y golpear a mi pasado hasta que vuelva a estar cuerdo.

—Qué más da lo que pasó, ambos hicimos algo muy estúpido seguramente.

Admito con la cara sobre el escritorio y la boca hablando sobre la madera emitiendo vibraciones.

El sonido de telas al arrastrarse me hacen reaccionar cuando veo con horror que Milo vuelve a tomar la piedra.

—“Otra pusss pal valor” —Milo se arremeda a sí mismo usando aquello como un rezo apretando la piedra con fuerza para continuar con esa masacre a nuestra dignidad.

La ventana en el aire nos muestra llegando a casa de Lina, Relena volvió a decirle a Roshard y Milo en donde se encontraban las dos hembras que ambos pensábamos cortejar. Nada más pusimos un pie cerca mi Beta reconoció a Lina de Fritz.

Ella miraba hacia el exterior, debido a la oscuridad y el follaje ambos pudimos ocultarnos un momento mientras la joven hembra intentaba distinguir nuestras siluetas. Debo admitir que merece el título de Beta, aunque es tranquila y alegre tiene sus sentidos agudos incluso por las noches cuando se encuentra en su propio hogar.

Alguna de sus amigas le habla al parecer pues se retira de la ventana, la visión se pandea de lado a lado, Es Milo saliendo de su escondite, como un par de vampiros o lobos renegados nos estamos ocultando como si fuera una emboscada.

{¿Cuánto tiempo vamos solo a ver? Si apagan la luz y se van a dormir no podremos decirles nada~}

Milo está impaciente pero no tanto como yo al parecer pues aún tiene algo de sus sentidos Beta de analizar el terreno antes de atacar.

{Paciencia Giancito, tch, en toda batalla no se puede entrar sin analizar detenidamente las debilidades del enemigo}

Sería formidable si no lo dijera un j0did0 borracho. Incluso Milo parece saberlo pues continúa pellizcando entre sus ojos, todo aquello es demasiado. Prácticamente haríamos el ridículo con una propuesta estando en ese nivel de intoxicación completa.

{Tch, lo estás haciendo todo mal, Mili, las mujeres no son un montón de vampiros asquerosos ni unos renegados o un montón de soldados que apestan a sudor y testosterona~}

Vaya, al menos dije algo sensato.

{Pero si es una guerra cuando están molestas y no queda de otra que rendirse y ponerse a sus pies como buenos perros}

No, dije algo peor.

{¿Y cómo mostramos esa rendición y sumisión como sus perros?}

{Fácil, Mili. Te arrodillas así… ugh… así}

Estoy tan incapacitado por el alcohol que ni siquiera me puedo arrodillar con propiedad, por suerte Milo capta esa dificultad y me ayuda a acomodarme luego se recarga conmigo para hacer lo mismo.

{¿Ya ves? Bien fácil~}

Acabo de descubrir que me detesto a mí mismo cuando bebo. Jamás volveré a dejar una sola gota de eso pasar por mi garganta.

{Ahora como buenas mascotas con las rodillas así, bien pegadas al suelo, acomodas tus manos como si esperaras tu ejecución en dirección hacia la ventana y agachas la cabeza hasta que te hagan caso}

—Milo…

—Silencio, Alfa.

La primera en asomarse por la ventana es Cady pero la luz no me ilumina a mí así que no me nota pero tiene en su cara todo el proceso mental de identificar a Milo luego preguntarse si realmente es lo que ve antes de llamar a las demás.

{¡Si es Beta Milo el que está ahí afuera!} Exclama Cady señalando hacia el exterior, llamando a ambas de sus amigas quienes se asoman con la misma curiosidad.

—Aunque tengo muchas preguntas me sorprende que tu plan funcionara—Dice Milo sosteniendo su barbilla analizando cada momento. Después de la vergüenza solo queda aceptarlo y tragarlo, solo así podremos saber si no metimos la pata hasta un punto imposible de retirarla.

Es entonces cuando ambas miradas se cruzan, la de mi mejor amigo y aquellos ojos marrón claro, mi beta la ve como una criatura celestial con todo y alas, es demasiado ridículo de ver y me da mucha vergüenza por él pero es una clara señal de la manera en que mi Beta ve a esa criatura tan delicada.

Cady finalmente me identifica aunque Milo no le presta atención pues tiene un único objetivo.

{¡Lina de Fritz! ¡Yo no soy ningún poco hombre que incumple sus promesas! ¡Soy tan valeroso como Roshard!}

La inocente y muy delicada Beta de Fritz levanta la ventana con cuidado y le dirige una mirada de odio tal mientras le pega tremendo sermón.

{¡Beta Rockbone! ¡¿Qué horas son estas para visitar a una dama de buena familia?! ¡Ya le dije que no quiero tener nada más que ver con usted y sus promesas a medias!}

Vaya, Cady y esa loba loca son muy mala influencia para todas las lobas en esta manada. Claro que la más revoltosa es Hershey sin duda, ella es la que les enseña a ser toscas.

Mi beta no acepta su rechazo y le insiste un poco más, en respuesta.

SHAAAK

Lina le cierra la ventana y luego la cortina para no tener que verlo. 

Veo a Milo de reojo, puedo ver la desesperación nacer en sus ojos. Sabe que el resultado fue despertar en su hogar así que algo debió hacer para que ella abriera.

{¡LIN-LIIIIN!}

SHAAAK

La cortina se abre de sopetón, en seguida la ventana se eleva hasta chocar con el marco y la joven hembra se vuelve a asomar por la ventana.

{¿Cómo me ha llamado, Beta atrevido?}

{¡No me voy hasta que retires lo dicho, Lina de Fritz!}

{¡Entonces quédese ahí, Beta imprudente!}

SHAAAKK

La ventana se cierra con estrépito.

Mi Beta insiste una vez más pero esta vez no recibe ninguna respuesta.

Él se desanima y le dice a su Alfa igual de intoxicado que no está funcionando.

{Tch, solo se hace la difícil, Mili. Tú eres bien guapo, cae porque cae}

{Pero eso a ella le da igual, ni siquiera acepta mis disculpas}

{Es porque no le estas llegando al corazón, Mili~ Mira cómo se hace}

Tanto Milo como yo miramos atentos, es patético a niveles de querer arrancarme los ojos pero no puedo dejar de verlo, necesito saber qué clase de plan absurdo tengo y a qué me refiero con llegar a su corazón.

{Now the night has goooone awaaaaa-aaay~}

Estoy…

{Hold me in your arms for just another day~}

¡¿Cantando?!

Mi piel se eriza de solo notar lo que hice, Milo me mira con esa manera burlona que se dirige a mí últimamente.

—Vaya, no sabía que sabías cantar.

—¡Yo tampoco!

{~Will go slow ooooh~}

— ¿De verdad? Lo haces bastante bien, Giancito.

Debe ser por el filtro pero no voy a negarle que yo sea la perfección solidificada.

—Es mi encanto natural.

—Claro.

{Love is everywhere I know it is~}

Para hacer esto peor, han aparecido unas letras indicando la letra de la canción y una traducción a lo que sea que estoy cantando.

Hablando de hacer un ridículo completo.

¿De dónde carajo saqué eso? Ni siquiera recuerdo haber escuchado esa canción antes en mi vida, ni siquiera canto ¿Es como hablar alemán involuntario? Quizá otro de los talentos ocultos de mi rival que inútilmente me ha metido al escribir la historia.

{Entiende. Aquel que amas te ama de tantas maneras}

<<Ajustando audio>>

— ¡Deja de hacer eso! ¡Y tú adelanta eso, por amor de la Diosa, no puedo seguir escuchando!

Milo salta un poco hasta que la ventana de Lina se abre nuevamente.

{¡¿A eso viene hasta acá, Beta Milo?! ¡A traer a su Alfa para seguir calumniando a mi Luna!}

—Lo acepto, Mili, esa hembra es una fiera.

—Silencio y escucha.

{¡Largo! ¡Mi Luna no quiere verlo!}

{Asht, tú cállate ¡Entre tú y esa hembra loca le enseñan a mi novia a responder y ser brava!}

Ni siquiera estamos dentro del hogar de Lina y ya quisiera tomar esa piedra y lanzarla por la ventana para dejar de ver esto.

Me cubro el rostro e intento ignorar todo ese ridículo asunto hasta que la voz de Lina me hace levantarme de un salto de la silla.

{¡BETA ROCKBONE! ¡LE DIJE….QUE ESTAS NO SON HORAS!}

Así de Fritz nos pega un gancho al estómago a ambos dejando el recuerdo completamente oscuro.

Luego de una pausa inmensamente larga la visión se restaura y Lina de Fritz está postrada en el suelo preocupada por mi muy imprudente Beta quien aprovecha esa oportunidad para abrazarse de ella y mendigar su perdón.

{¡Aléjese de mi cachorro!} Forcejea Lina.

Bien, es oficial, mi estimado y querido amigo se arruinó por completo. No podría arrastrarse más ni hacer mayor ridículo que ese.

{Oh, cieeertoooo, tu cachorro}

El rostro de Milo palidece al su mano acariciar el vientre de Lina de una manera tan descarada mientras sopla sobre su vientre.

{Perdona por las molestias pequeñín}

Pero pareciera que fuera su misión encontrar más maneras de arrastrarse y hacer el completo ridículo.

{Be…Beta Rockbone…}

{Es un hermoso sonido, tal como lo había imaginado---}

¡PAF!

La piedra mágica cae al suelo, pero no es lo único Milo acaba de caer de rodillas, acaba de superar su límite de lo que está dispuesto a soportar.

Para un lobo es un acto demasiado íntimo acercarse al vientre de una hembra que no sea su pareja, escuchar a su cachorro solo debe ser limitado a sus hermanos y pareja, Milo no solo cruzó ese límite al acariciar su vientre y sentir al cachorro, también se acurrucó sobre ella como solo haría una pareja.

—Ery… Todo esto es tu maldita culpa—Me dice Milo sin descubrirse el rostro— ¿Por qué acepté seguirte con algo tan absurdo?

Mi beta gruñe, golpea su cabeza contra el suelo y comienza a murmurar incoherencias.

— ¡Ya se, Liam leyó que los antiguos samurái hacían seppuku para restaurar su honor! ¡Ery, préstame tu daga me apuñalo el estómago y tú me cortas la cabeza con una espada!

¿Qué disparates dice?

—No voy a cortarte la cabeza, Milo ¿Qué tiene de honorable eso?

Vuelvo a tomar la piedra mágica, aún nos falta saber si Milo lo hizo o no con Lina y bajo qué malditos términos para saber la verdadera situación en la que nos metimos.

{¿Por qué miras tanto a mi Bet-aaah? ¿Eeeh? ¡¿Te gusta más que yo?}

Apenas acaba de iniciar y ya estoy negando con la cabeza pensando seriamente en hacer sepu como se llame eso para ahorrarme la vergüenza de ver a Cady.

—Oye, Milo ¿qué tal si empiezo yo primero, me cortas la cabeza y mi fantasma te asiste después?

Diosa… esto será más difícil de lo que creí.

Pero la t0rtur4 visual y auditiva no hacía más que empezar. 

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Mientras Milo y yo contemplábamos la posibilidad de quitarnos la vida como un guerrero japonés como los que admiraba Liam Roberts, una figura de porcelana con forma de lobo emite una luz verde por uno de sus inexistentes ojos.

En un lugar apartado, de la oficina, en la habitación de la futura segunda esposa del Alfa, una hembra de alto rango escucha atenta las conversaciones en ambas figuras de porcelana, un lobo y un conejo sin saber cuál escuchar pues ambas parecen demasiado interesantes. En todo ese tiempo cumpliendo con su deber jamás había encontrado tan entretenidos a unos simples mortales.

Aunque ya le han roto esos salvajes varias de sus valiosas piezas, que ha formado una por una a mano infusionando en ellos su esencia, no ha dejado de reemplazarlas a cada oportunidad que tiene.

Si quieres vencer a tu enemigo es mejor saber sus pasos y estar un pie adelante, pero qué curioso, en lugar de estrategias de batalla y planes todos ellos se comportan descuidadamente involucrándose por sí solos en conflictos.

Nada de eso es relevante, no sirve para nada y siendo sinceros para ser Alfas, betas, lunas y Gammas todos ellos son una manada que se comporta como adolescentes. Debería estar furiosa, sentirse como si se burlaran de ella, pero no. En realidad jamás había sentido tal éxtasis al espiar a alguien.

Más que decepción le parece entretenida la vida que tienen esos lobos.

¿Lo hicieron ambos betas? Incluso ella quien es fría como el hielo no puede evitar la curiosidad de saber la respuesta. La agonía y la desesperación son su mayor placer y aquellos lobos no solo se están enfrentando a ella voluntariamente, la enfrentan a pesar de que les hiere el orgullo. Jamás en tantos años la curiosidad se le había escapado de las manos pero ahí estaba. Escuchando conversaciones ajenas como si se sintiera parte de ese momento, no puede ver nada pero todo lo que ha escuchado es cada vez más emocionante.

{Eso no te vuelve una cualquiera, Lina}

{¿Y si me gustó?}

Menos mal que tuvo piedad de su presa y permitió que el insignificante Alfa pasara la noche con la pequeña presa en lugar de su habitación donde seguramente solo intentaría conversar pues ese lobo ha perdido todo su apetito sexual hacia otras hembras.

De haberlo hecho se habría perdido de aquel espectáculo de situaciones bochornosas y exquisita agonía. Sabía que dejarlo pasar una noche más era un riesgo pero se sintió satisfecha al saber que nada pasó y a la vez sucedió mucho.

— ¿Ya lo admites? —Dice una voz femenina justo detrás de ella, unas manos toman con gran descaro sus caderas haciendo círculos con una mientras la otra recorre sin demora hasta su pecho—Que esto es entretenido.  

La hembra “Alfa” no tiene que mirar hacia el espejo frente a ella para saber quién se ha atrevido a entrar sin su permiso, después de todo la dueña de esa voz siempre hace lo que quiere sin importarle las consecuencias.

—Como si me importara la aburrida vida de meros mortales—Responde ella sin moverse ni retirar las manos de su rival.

—Admítelo, jamás te habías divertido tanto—Los labios femeninos y suaves besan el cuello de la mujer trazando una línea hasta su hombro—Imagina todo lo que podríamos ver en mi escenario…tú y yo, entretenimiento sin fin.

La mujer se ríe, aunque hay cierto éxtasis en su respiración también hay desafío en ellos así como una pizca de rencor. Sus rojas y largas uñas se aferran al cabello rojo como el fuego acariciando los cortos bucles, ambas voces emiten bocanadas mientras su invasora succiona de su cuello y la empuja contra la mesa de vanidad haciendo temblar sus frascos de vidrio y el barniz transparente donde aún reposa un pincel.

— ¿Te refieres al escenario lleno de “actores” que me robaste? —Responde ella jadeando entre sus dientes.

—Tú los viste todos estos años, aunque creíste que había dejado de quererla y que había muerto le perseguiste y disfrutaste de él.

La respiración agitada de ambas resuena en los oídos de la mujer que responde sin perder el control, segura de que aún es dueña de sí misma y de su deber.

—Eso fue porque la ocultaste al engañarme—Con fuerza empuja a la intrusa y la persigue hasta el suelo donde sube sobre ella, en la guerra y en el sexo ella es la que domina—No pude cumplir mi deber y estuve todo ese tiempo esperando como mera mortal.

La mujer debajo de ella también se ríe.

—Pero lo disfrutaste ¿no es así? No solo a él sino a Martha.

La mujer rubia encima de la pelirroja aprieta sus labios con fuerza, pone sus manos sobre el cuello de su rival y aprieta con fuerza. La sonrisa de la mujer debajo no se borra, por el contrario brilla de satisfacción hasta que harta de apretar el cuello de una mujer que lo disfruta besa sus labios.

Ambas tienen una batalla dominante boca a boca hasta que la fuerza de agarre en el cuello pasa a ser una caricia.

—Si no fueras como yo ya te habría matado.

 —Yo no puedo matarte ni tú a mí, pero sé cómo matarte con estos dedos y esta lengua.

—Me mataste cuando elegiste a Concordia—Responde apretando los dientes y recuperando su objetivo de ahorcar a la p3rr4 que comenzó su maldición.

Pero por más que usa su fuerza la mujer debajo no flaquea ni siquiera un poco.

—Adelante, z0rr4 sabes que me encanta lo rudo y salvaje—Dice la mujer debajo levantando su rodilla para acariciar descaradamente la entre pierna desprotegida de su enemiga mortal—También sé que disfrutas lo mismo, z0rr4 inmunda.

“Zorra” solo existe un solo ser que puede llamarla así sin morir por su osadía, esa mujer debajo con quien ha compartido más que una rivalidad, más que sexo, más que lo mundano y lo divino.

—Vete, maldita vieja egoísta—Le dice soltando su cuello con brusquedad.

—Lo haré cuando te lleves a tu basura y dejes de imitarme trayendo un viajero del rosario a mis dominios.

— ¿Tus dominios? —Se burla la mujer usando su poder para hacer volar a su rival por los aires— ¡Sabes quién se metió con el dominio de alguien más condenándole a un j0did0 bucle sin fin!

La mujer aunque golpea la pared y esta se agrieta continúa con una sonrisa de satisfacción mientras limpia el carmesí en la comisura de su labio.

—Ya comienzas a ablandarte—los tacones rojos golpean el suelo y un destello verde hace camino por el suelo hasta encontrar unos tacones blancos luego el destello le golpea con fuerza haciéndole volar al otro lado de la habitación.

—Es por eso que tenemos una apuesta—Dice la mujer acomodándose el cabello y la ropa—Es definitiva, la última.

—Como si fuera a creerte después de que has tomado prestada por tanto tiempo las almas de ellos para tu teatro barato—Responde la mujer levantándose sin ninguna dificultad de los escombros.  

—Tú lo pusiste a prueba, fallaste y por eso estamos aquí.

La mujer rubia no responde.

Es la verdad aunque deteste admitirlo, una apuesta es una apuesta. Es por eso que esta vez no piensa perder ante nada, no importa si su peón es un ser repulsivo como Harvey. Ambos comparten ese rencor, ese deseo por destrozar a su enemigo y está segura que con su campeón finalmente pondrá fin a ese martirio.

—Hice esa absurda apuesta porque no dejas de entrometerte con mi deber.

— ¿Deber? ¿Importa más un trabajo aburrido impuesto por el capricho de otros dioses que la libertad, Lib?

—Es lo que somos, eres tú quien continúa desafiando el mandato.

—Esos años como mortales los disfrutaste como Frida así como disfrutaste a Martha.

“Frida” se ríe con ironía.

—La primera vez fue porque te aprovechaste de que había perdido mi divinidad, en cuanto recuperé quien soy, fue Frida quien tenía el poder incluso sobre ti.

Martha sonríe, adora cuando las conversaciones de ambas se tornan en algo a doble sentido, es excitante y siempre termina en desenfreno.

—Es cierto, a veces tú estabas arriba y yo abajo, lo hicimos en tantas posiciones llamándonos por nuestros nombres falsos.

PASO, PASO…

— ¿Lo recuerdas “Frida”? Ha pasado tanto tiempo desde que escucho de tus labios jadeantes disfrutar cuando te llamo Lib.

— ¿Qué te hace pensar que merezcas que yo te llame por tu nombre? —Responde con una risa ufana—Lo que hicimos como humanas fue por saciar placer, te disfruté, me disfrutaste eso fue todo. Nunca más me llames por mi nombre, vieja traicionera.

“Martha” detesta que la llamen vieja, Solo Frida puede hacerlo sin sufrir su ira. Ambas saben que no tienen alternativa, ninguna de las dos podría morir en manos de la otra ni tampoco vivir. Son enemigas mortales sin poder cumplir su mutuo objetivo y a la vez son algo más que eso, sobre la relación que tienen ambas “almas gemelas” sería lo más cercano si no fuera que no creen en ello ni tampoco les interesa pues ninguna de las dos tiene “alma” es por eso que ninguna de las dos creía en aquello llamado pareja destinada hasta que apareció Concordia.

Aquellos que son diferentes al estándar humano son llamados defectos, mutantes, bestias e incluso brujas. Concordia era algo así, no era humana pero tampoco una de ellas.

—Un día me suplicarás que lo haga—La manera en que habla tan confidente hace rabiar a la otra mujer pero esta logra mantener su temple sofisticado—No lo haré hasta que jures ser mi z0rr4.

—Cuando tu viajero del rosario falle, tú serás quien estará a mis pies---

 Frida no puede terminar aquellas palabras que se traga el viento que ha dejado su enemiga mortal al desaparecer de la habitación. Se fue, la maldita p3rr4 se largó sin siquiera avisar.

Respirando de manera agitada busca en la habitación un orbe del color del ámbar.

¡CRASH!

La mujer hace estrellar contra el suelo el objeto, hasta verlo hecho añicos vuelve a ella la calma.

—Ojos amarillos como el ámbar… Los detesto.

El resplandor que queda entre los fragmentos le enerva más.

La “bruja” Concordia tenía ese mismo par, sus descendientes también los tienen, cada vez que ha cumplido su deber se ha encontrado con esos mismos orbes amarillentos. Todas ellas aceptaron su destino, ninguna opuso resistencia, excepto aquella presa. Al principio todo pareció sencillo, pero alguien tuvo que interferir. Desde entonces todo parece repetirse como el j0did0 día de la marmota.

—Escorias, el egoísmo de esa entrometida y ese hombre los hace ser las peores escorias, por eso no me contendré esta vez.

No importa el precio o si tiene que quebrar un alma, esto no se repetirá más.

Tiene una ventaja muy grande, la misma presa la incluyó en la historia al agregar inocentemente a Frida como la antagonista de la historia. Sabe la razón, el pequeño conejito desde el otro lado de la acera tenía ese dolor en sus ojos como tanto disfruta ver.

Aquel corazón roto fue el que rompió el sello que le impedía ver su sombra sobre ella. Sin embargo no era todavía suficiente, debía destrozar todo su deseo, que el odio corroyera en sus venas.

Estuvo a punto de lograrlo.

Demasiado cerca…

Luego se esfumó de sus manos y su enemiga mortal le ofreció a la pequeña presa un trato que no podrá cumplir. No solo porque esa vieja entrometida es un mago de Oz que ilusiona pero no actúa sino porque se asegurará de que ambos actores principales fallen.

Limpia sus labios con desdén, aún puede sentir su sabor en ellos.

—Voy a ganarte en tu propio escenario—Se resiste a pronunciar el verdadero nombre de aquella mujer— Andria, voy a recuperar lo que es mío, lo que te has robado.

Maika Maese

¡Es un incendio! Dos es una pareja, tres son multitud. Las dos mujeres se han dado una advertencia mutua muy a su "manera" Milo y Ery apenas han comenzado a ver sus desplantes pero aún les falta lo más intenso. Aunque las intenciones de Alexia/Martha eran dejar una advertencia, Freya/Frida se lo ha tomado como una declaración de guerra, la leña acaba de alimentar la fogata y su ira no tiene freno.

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