Mundo ficciónIniciar sesiónActo I-El Paraiso de los Lobos Pecadores~
Relajada por la sensación del agua caliente zambullo mi cabeza y respiro una gran bocanada de vapor al salir para acurrucarme en la orilla. Aun tengo algo de pintura pegada al cuerpo.
—Haaa….qué bien se siente.
Unas manos sigilosas pero nada discretas me toman por la cadera y respondo con un pellizco, de inmediato una voz masculina responde con un gran “Aush” mientras le reclamo por dejarme adolorido el cuerpo debido al “ejercicio” excesivo. Sus manos aún se ven amarillas por la pintura fresca del lienzo en que tuvimos... una conversación muy profunda.
Él me responde con una gran risotada abrazándome por detrás a pesar de que le vuelvo a pegar un buen codazo.
—No, más, lobo cochino—Suspiro— También necesito descansar un poco.
Ery se ríe y promete que no le hará nada más... a menos que yo se lo pida. No, puede olvidarse de que lo haga. Esta vez no me quedan más fuerzas para aguantar otra ronda de su apasionado deseo imposible de saciar.
—No puedo evitarlo, Cadenza—Me palmea el trasero—Mi lobo interno puede estarse quieto.
—Pues tendrás que decirle a tu lobo malo interno, que por supuesto no es Shawn, que se apacigüe porque este cuerpo ya no puede más—Siento el dolor de espalda—Bestia tenías que ser.
—Hmmm... Esta bestia te hizo jadear y gritaste "¡Más duro, Ery! ¡Aaahn, si, Terrence Gian Avery mételo hasta el fondo!"
Ery imita una voz femenina logrando que me ruborice con solo recordarlo, avergonzada oculto mi cara dentro del agua caliente. Ery de inmediato me carga haciendo que salga de ella y me acomoda entre sus piernas, respingo en cuanto siento la dureza creciente debajo de mí.
— ¿Ves? De solo recordarlo ya estas salivando y no por la boca de arriba---
— ¡Ery!
¡Lobo pervertido! ¡¿Que acaso los lobos no se cansan?!
—De acuerdo, no haré nada más—Aleja sus manos unos segundos y me voltea hacia él— Entonces hagamos lo que tú quieras hoy ¿algún lugar al que quieras ir?
Con sospecha pero tomando su palabra de que me dejará descansar un poco, acurruco mi cabeza en su pecho y acaricio su firmeza con la yema de mi dedo índice.
— ¿Tu abuela está sepultada cerca?
—Hmmm... No—Dice con una sonrisa seca— Mi abuela en vida le pidió a Remy como último deseo que esparciera sus cenizas en el mar. Una pequeña parte la guardó mi abuelo en un relicario.
¿En el mar?
—A mi abuela le gustaba mucho el mar, mi abuelo intentó muchas veces conquistarla y cortejar con regalos caros. Cuando supo que le gustaba el mar la llevaba a verlo todas las veces que pudiera.
— ¿Eso dice en su diario?
—Sí, mi abuelo se volvió alguien muy cursi... ¿Quieres saber cómo se enamoró?
¡Ah! ¡Si hay algo que me llama más que el mar es una buena historia! ¡Por supuesto que quiero saber!
—Cuando mi abuelo la rechazó le dijo algo que la molestó. Entonces mi abuela le pegó una bofetada.
—Noooou...—Respondo con un tono entre juguetón y “no te creo”
—Seeee....—Me imita— ¿y quieres saber lo que mi abuelo le respondió?
¡Dime, Dime!
—Le dijo "Pegas fuerte, me gusta"
De inmediato ambos nos soltamos a reír, nuestra carcajada se prolonga por un buen rato hasta que limpio la lagrimilla a falta de una adecuada respiración por tanto reír.
— ¡Eso te lo habrás inventado, mentiroso!
—Juro por mi propio pene que es la verdad.
—DEPRAVADO—Respondo con una voz seca, finalmente pude recuperar mi seriedad.
Ery se ríe a carcajadas suaves. Dios… qué hermoso se ve cuando lo hace.
—Y eso no fue todo—suelta unas risillas—Antes de irse le dijo que su único valor y hombría estaba en su entrepierna.
¡Me estas tomando el pelo!
—Quisiera que así lo fuera. ¿Crees que es un honor saber que ese insulto hacia un Alfa líder de turno es legendario?
¡Eso tengo que verlo!
—Exijo pruebas contundentes, no te creeré hasta entonces.
— ¿Quieres verlo?
Asiento sin apartar mi mirada de la suya.
Ery de inmediato me carga entre sus brazos y mostrando toda su desnudez aun goteando, me lleva hasta el vestidor donde me hace vestirme rápidamente con su camiseta mientras él también se viste solo con el pantalón. Después me pone una bata y él se acomoda la suya.
Sin decir absolutamente nada me carga como costal y me da una nalgada.
¿Por qué lo hace? Nunca lo entenderé, pero no me desagrada.
—Vamos entonces—Me dice finalmente mientras me lleva hasta su oficina donde no olvida poner el seguro antes de bajarme.
***
Aún llevo el diario de Alfa Remy en mis manos, regreso la página varias veces sorprendida por todo lo que dice. Es como si Ery y yo hubiéramos repetido algunos diálogos directamente desde la historia de ellos.
—No puedo creerlo ¡S lo dice!
— ¿Verdad?—Se ríe y luego me hace cerrar el diario mientras me dirige una mirada fingiendo indignación—Pero me ofende muchísimo que hayas dudado de mí.
—Awww... vamos, ¿qué puedo hacer para compensarlo?—Respondo de manera juguetona y provocativa mientras Ery “ofendido” evita mirarme, salto sobre él en respuesta, creo que Chiara me está haciendo actuar así.
‘Aunque si es algo que yo haría, juro que no he tomado posesión de tu boca ni del cuerpo, esto es demasiado divertido como para interferir’
—Hmmm... Hay algo...—Me dice sin mirarme y pellizcando su barbilla, finge pensarlo un poco, luego sin previo aviso me empuja hacia el sillón individual acorralándome—Hace un tiempo besé a una linda chica que me respondió vomitando en mi baño.
Una ligera sonrisa se dibuja en mis labios al recordarlo.
—Eso no es para alegrarse, desde entonces me quedé con el pequeño deseo de terminar lo que empezamos ese día.
Alfa rencoroso y dramático.
— ¿Rencor? Me dejó tremenda impresión, imagina, yo quien nunca había sido rechazado por una hembra, fui cruelmente empujado mientras ella corría hasta mi baño, vomitando como si fuera alguien repulsivo—Finge que le hubieran clavado la daga al pecho—Y luego, por si no fuera demasiado humillante, hizo gárgaras con el agua del grifo.
Ah, cuando lo cuenta así lo hace sonar como si yo hubiera sido muy grosera esa vez.
Que ahora me pregunto ¿cómo pueden tener grifo? Ni siquiera concuerda con la imagen de la manada y solo los baños del Alfa parecen tener sistema de desague aunque no existe ningun alcantarillado.
Culpa de mi mala escritura al crear este mundo, supongo.
—¿Ahora me ignoras? No he podido sentarme ahí sin recordar su cruel rechazo—finge un sollozo, tremendo actor me salió—Tal vez si me besara alguien en el mismo lugar pueda traerme buenas memorias.
—¿Pffft, dijiste todo eso solo para pedirme un beso?
—Un beso y tal vez algo más...
Sin responderle ni emitir ruido alguno, envuelvo mis brazos en su cuello jalando su cuerpo hacia mí, nos miramos tan solo unos cuantos segundos hasta que nuestros labios se juntan atraídos por un imán invisible.
Lento, tan solo un ligero roce, siento dentro de mí la explosión de fuegos artificiales imaginarios, al igual que la expansión de colores nos adentramos y aquellos besos se expanden a caricias. Un beso pequeño, nos miramos nuevamente, volvemos a probar la sensación creciente en otro beso cada vez más apasionado hasta que nos es imposible despegar nuestros labios, nuestro cuerpo parece enredarse mientras exploramos con nuestras manos la suavidad en la piel del otro.
CLANK
Se escucha la puerta de su oficina abrirse. De inmediato nos despegamos, Ery tapa mi boca, por un momento me sonríe y al siguiente parece querer aventarse sobre quien sea que haya abierto sin su permiso.
Ery acomoda su bata y se asoma hacia su oficina como un depredador contra su presa.
— ¡Oh, Ery! ¡Pensé que no estarías aquí!
Es Milo.
—Pensé que seguiría en el nidito de amor de la cabaña.
—Fuera, Milo—Responde a regañadientes.
Ambos parecen hablar en una voz muy baja y no pasa demasiado tiempo cuando escucho la puerta cerrarse con estrépito. Seguramente Ery la ha cerrado con fuerza.
—Si le sirve al gran Alfa rencoroso—Salgo del cuarto de la biblioteca y de inmediato me acerco a él para hacerle un masaje en los hombros—Logré hablar una vez con esa chica... dijo que le gustó mucho besarlo.
Beso su cuello, a él parece gustarle pues ha perdido el mal humor que trae desde que habló con Milo. Acerco mis labios a su oído y susurro una pequeña confesión mientras Terrence gruñe suavemente.
—Aunque no le agradaba en lo más mínimo y peleaban todo el tiempo, era muy atractivo, sus besos eran muy buenos—Él continúa sin voltear—No le gustaba el sabor, era amargo y le hacía sentir nauseas. No porque fuera malo besando sino---
De inmediato él me toma de la mano y con un movimiento rápido me arrincona contra la puerta.
—Continúa—Me dice con una voz grave llena de deseo.
—Porque le daba malos recuerdos.
Al recordar ese tiempo no puedo evitar sonreírle un poco.
—Pensé que detestas hablar en tercera persona.
—Como no tienes idea—Acaricio su mejilla provocándole.
—Lo siento, es parte de esta historia trillada de lobos hacerlo.
—Mientras no lo hagamos seguido puedo aguantarlo un poquito.
Saco mi lengua, recorro con ella mi labio inferior. Terrence no puede resistirse más y me besa, esta vez como si quisiera atacarme y destrozar la puerta con esa fuerza.
—También me gustan tus besos... —Dice apenas despegando sus labios de los míos, su voz aunque es grave es un suave y dulce susurro.
Intento colgarme de su cuello envolviendo mis brazos, Ery me lo impide tomando mi muñeca y estampándola contra la puerta. Aunque lo hace con fuerza no me duele, lo que sucede entre los dos es nuevo, duro, apasionado y delicado a la vez. Me besa un par de veces más como si me devorara entera. Después me toma una mano y la guía hacia su pecho haciéndola bajar por su abdomen.
—Me hacen estremecer y siento que algo asombroso me recorre desde aquí hasta juntarse aquí.
De inmediato siento la dureza de su erección y apretujo con cuidado el relieve comparando su tamaño.
—Sucio.
—Es lo que deseo hacer en cada rincón de mi oficina. Quiero ensuciarla y dejar tu olor impregnado para sentirte incluso cuando no pueda verte.
Una de sus manos me toma del cuello, pareciera que me ahorcara pero lo hace sin ejercer demasiada fuerza, solo la suficiente para hacerme sentir como su presa. No me molestaría ser devorada por él en este momento.
—Quien sabe... puede que acabe dejando la semilla definitiva en tu útero cuando te lo meta entre los libros que más te gustan.
—De verdad, este Alfa cochino usa la excusa de ser padre para mostrar su entusiasmo por cumplir con el proceso de reproducción.
—No, Cady ya te lo dije y vuelvo a repetirlo una última vez antes de comenzar a castigarte hasta que entiendas—La tomo de la barbilla—Aunque deseo mucho ver como mi semilla marca tu vientre dejando por completo mi esencia en ti de manera permanente, deseo todo contigo.
Ah… De pronto ese calor se ha esfumado. No dudo de lo que siente por mí pero no es bueno, nosotros ni siquiera somos del mismo mundo. Pronto, cuando consiga los preceptos que me restan…
Como si pudiera leerme la mente, Ery aumenta la fuerza de su agarre y me advierte negando con el dedo de su otra mano para después tocar la punta de mi nariz.
—Antes de que digas algo que termine con todo el encanto, no me importa, incluso si es por poco tiempo voy a aprovechar cada segundo hasta que no queden más arrepentimientos.
—Ery...
—Es Terrence, tambien Gian—Golpetea la punta de mi nariz con su dedo lentamente— Para ti soy solo un hombre si así lo deseas.
—Pero a mí me encantan los lobos.
— ¿Ah sí? Entonces pruébame lo mucho que te gusta tu Alfa.
¿Cómo puedo probarle algo así?
Me gusta tanto que deseo llevar su semilla y tener un cachorro que se parezca a él. Mi vientre quema y siento un cosquilleo intenso en medio de mis piernas que a pesar de todo lo que ya hemos hecho pareciera desear más sin poder saciarse jamás.
Nunca lo había pensado de esta forma, tener un hijo, con un hombre. No solo dejé de odiar esa idea, quiero que él sea ese hombre.
Creo pensarlo y no decirlo en voz alta, pero la sonrisa de él me revela que lo hice.
—Por supuesto, me tomará quizá un par de intentos pero muy pronto haremos una vida tu y yo, Cadenza. Lo llamaremos nuestro cachorro—Su expresión audaz se suaviza mostrando algo de temor— Aunque no estoy seguro si seré un buen padre pues de todo lo que he hecho---
Es un beso mío el que evita que continúe hablando de si mismo con desprecio. De inmediato lo libero y miro a sus ojos, puedo ver lo mucho que le aflige pensar en su culpa.
Ah… No importa cuanto nos deseamos mutuamente, aún falta algo muy importante por hacer.
—Nada me complacería más que continuar con el laaargo y muy duro proceso para que el Alfa deje su semilla dentro—Detengo su siguiente beso cubriendo sus labios con la mano—Pero hay algo que debemos resolver.
— ¿Y qué es lo que necesita resolver, mi Luna?
Me sonríe, su apariencia jovial me recuerda que soy mayor que el y que soy yo quien tiene las riendas hacia la dirección a la que debemos dirigirnos.
Sin dejar de manosearme, él me toma de la cintura con un semblante seductor hundiendo su rostro en mi cuello. Aunque es muy difícil resistirlo le abrazo y acaricio los cabellos en su nuca.
—Es sobre la culpa que tiene mi esposo, tengo una sugerencia para solucionar aquello que hizo mal.
— ¿Te refieres a Lina de Fritz? —Continúa acariciando mis pechos y lo detengo por el hombro.
—Sí, aunque ya lo había considerado antes. Espero no ser demasiado atrevida con mi petición.
—Cadenza, pídeme todo lo que quieras—besa mi cuello—No importa tu intención, si es para que pueda redimir mis acciones pasadas, una venganza o para complacerte en todo cuanto desees, ten por seguro que te lo daré. Puedes destruirme si así lo quieres, confío en ti.
Envuelvo mis piernas en su cadera y repito su gesto de golpetear en la punta de la nariz del otro.
—Entonces escucha el plan, esposo.
***
Sentados todos en la mesa reina la incertidumbre. Mientras en el enlace mental grupal todos exclaman sus preocupaciones, Gamma Jerome, Beta Milo y Hershey saben aparentar su serenidad mientras Lina continúa con sus ataques nerviosos.
—No debería estar en la misma mesa que mi Alfa y Luna---
—Señorita de Fritz, sería un mayor insulto para su abuelo y el importante linaje de su familia si permito que continúe siendo sirvienta subordinada en mi manada—Responde Ery con algo de calma pero la forma en que apretuja los cubiertos y los cortes nada uniformes delatan su molestia.
— ¿Van a despedirme?—Pregunta muy preocupada.
—Oh, para nada, Lina—Intento calmar la situación.
Lina parece un cervatillo en medio de una jauria de lobos, temblando sin saber lo que le depara el destino ahora que su esposo fue exhiliado y cree habernos causado muchos problemas pues Ery incluso se estuvo encerrado dos días sin comunicarse con nadie.
—Mientras se llevan a cabo las remodelaciones de su hogar, la señorita de Fritz se quedará en la manada. Puede disponer de alguna de nuestras mejores habitaciones.
La voz de Ery parece seca pero estoy segura que intenta sonar amable y nada aterrador en vano pues Lina respinga del susto cada vez que abre la boca para dirigirse a ella.
—Supe que su abuelo la entrenó y su fuerza como guerrero no tiene igual—Dice él intentando suavizar su voz.
—Solo aprendí un poco, mis habilidades son muy limitadas.
—Entonces después de tener a su cachorro y descansar el tiempo considerable, retomará el entrenamiento.
—Eso no es necesario, Alfa. Le he jurado a mi Luna que será su eterna y leal sirviente.
—Si quiere entregar su lealtad y devoción a su Luna, hágalo con el más alto honor.
Lina vuelve a respingar y cierra los ojos sin dejar de apretujar en su faldón. Ah, por alguna extraña razón esta situación me parece absurdamente familiar.
—No creo entender Alfa...
Ery chasquea la lengua contra su paladar pronunciando un muy claro "TCH" con Lina asustada y Ery fallando en mostrar su lado amable no llegaremos a ninguna parte. Suspiro y tomo su mano por debajo de la mesa, él de inmediato me corresponde entrelazando sus dedos a los míos.
—Lina, cuando me casé con el Alfa prometí que seriamos iguales. Aunque soy Omega mi posición es superior porque soy la otra mitad de su alma, un igual.
'Vaya, sabes hacerte de buenos discursos y excusas pero a nuestra pareja le dices lo contrario'
Hablaremos de eso después, Chiara.
Sin dejar que esa Loba sarcástica me interrumpa continúo con mi plan.
—Como Luna yo también tendré mi mano derecha—Me señalo al pecho con la mano— alguien sabio que me pueda guiar y que también tenga la fuerza para protegerme cuando la mía no sea suficiente…
—Es por eso que decreto como Alfa, que mi Luna puede elegir a quienes crea conveniente para ocupar el lugar de sus propios Beta y Gamma—Complementa Ery.
Asiento al verlo, ultimamente siento que podemos terminar lo que dirá el otro como si estuvieramos sincronizados.
—Hershey por supuesto será mi Gamma—Veo a mi mejor amiga quien tiene la boca abierta de asombro.
—Entonces me asignarán como su doncella, ¿no es así? Será un honor servir a un Gamma—Responde Lina tímidamente.
—No, Lina. No serás el sirviente de un Gamma ni tampoco su doncella—Dice Ery intentando contenerse pues al escuchar a Lina hablar con esa humildad le hace aumentar su culpa—Alguien con tus capacidades en combate no puede reducirse a ser una sirvienta, tampoco una mera doncella.
—Lina, quiero que tú seas mi Beta—Revelo finalmente.
La mesa entera parece quedar en silencio hasta que Lina se levanta del asiento y corre hacia mí arrodillándose y llevando la frente hasta el suelo.
— ¡Tal honor es demasiado para---!
—Lina de Fritz, protegiste a tu Luna y tienes gran conocimiento en los deberes de un Beta. Además posees un lobo poderoso, No solo reunes todas las cualidades, también tienes la afinidad perfecta para encajar con la de mi esposa.
—Estoy embarazada y soy Omega... sin intención de ofender a mi Luna, pero es muy distinto ser la pareja del Alfa a nacer de bajo rango como yo.
Hershey de inmediato se levanta y alza su copa sin alcohol.
—¡Luna, acepto ser su Gamma! ¡Estoy cansada de que a pesar de mis habilidades se me reduzca a ser llamada por todos como "esposa del Gamma" todo el tiempo!—Ve a todos, en especial a su esposo y sonríe—Además, nada me sería más placentero que servir a mi Luna.
— ¿Lo ves? Yo también creo todo un honor para mí que Lina de Fritz sea mi Beta—Me dirijo a Lina.
—Pero estoy embarazada.
Ery apretuja mi mano, estoy segura que es más de lo que puede resistir. Yo tambien creo dificil convencerla de lo contrario, lleva demasiado tiempo menospreciandose a si misma como para quitarle facilmente ese mal hábito.
La silla de mi nueva Gamma rechina al arrastrarse. Ella camina tranquilamente y se arrodilla junto a Lina.
Hershey acaricia su espalda, entiende que todo ese tiempo siendo mirada como alguien demasiado por debajo ha rebajado su verdadera naturaleza. Ella tiene un gran potencial.
—¿Qué tiene de malo? Yo también estoy embarazada, eso no me impide que---
—No puedo…
¡CLAP!
Aplaudo con fuerza interrumpiendo a Lina.— ¿No es maravilloso? ¡Mi Beta y Gamma están esperando un cachorro. Así no me sentiré sola cuando también espere al mío muy pronto!
De inmediato todos dirigen su mirada hacia Ery y yo.
—Bueno... no es una sorpresa que nuestro Alfa, quien no puede quitarle las manos de encima a su Luna con cada oportunidad que tenga, conciba pronto a su primer cachorro—Dice Milo con aparente seriedad pero está comiendo sin alimentos en el tenedor.
—De hecho me sorprende más que no lo tengan ya—Dice Jerome —Incluso toda la manada escuchó lo muy compatibles que son.
Si los rumores ya eran lo bastante vergonzosos con la destrucción y cama rota por lo apasionado que supuestamente fue el Alfa, acabé por poner otro clavo con mi declaración de hace un momento en el Juicio de Rizz.
En cuanto terminó de dictarse la sentencia, Terrence pasó de "Lobo del Infierno" a ser el "Alfa Pervertido" y su Luna al compartir los detalles de sus actividades recreativas ahora se ha ganado el apodo de "Luna Lujuriosa"
¡Aaaagh...qué vergüenza!
—No tiene por qué avergonzarse, mi Luna. Es maravilloso saber que mi Alfa tiene a su lado a una hembra con suficiente fuerza como para sobrevivir a ese demonio insaciable—Dice Gamma Jerome aunque esta tan avergonzado como para mirarnos directamente a los ojos.
— ¡Cierto, cierto! —Dice Hershey ayudando a Lina a levantarse del suelo.
—¡Brindemos por nuestro Alfa y nuestra preciosa Luna! ¡Por el futuro cachorro del que tendremos noticias muy pronto!
¡Salud!
—Pensé que estaba prohibido el alcohol.
—Dije que tenemos gran tolerancia al alcohol común, el prohibido es la bebida alcohólica especial para que hasta un lobo pueda embriagarse—Me dice Ery a regañadientes.
—Ooooh... creí que no bebían porque nunca los he visto hacerlo.
—Eso es porque prohibí las fiestas en la manada.
—No me sorprende viniendo de mi esposo.
Ery me muestra una sonrisa tímida. Supongo que la razón para eso me la dirá después, aún nos falta mucho por hablar. Él toma mi mano y besa el dorso, Hershey y Lina liberan un pequeño grito picarón. A mi Alfa no parece importarle pues no deja de verme mientras intenta continuar con lo que nos habíamos propuesto al reunir a todos en la mesa.
—Y ahora que Lina de Fritz ha restaurado su lugar y...—no aparta la mirada de mi—Les hemos anunciado que estamos muy entusiasmados en añadir un miembro más a nuestra familia...—Tose disimuladamente al finalmente darse cuenta que estamos otra vez perdidos en la mira del otro— ¿En qué nos quedamos?
Esta vez Milo y Jerome se ríen, también Hershey se une al coro de risas, de inmediato yo también me siento contagiada en toda esa alegría.
—Lina de Fritz—le digo con una gran sonrisa—te pido que seas mi Beta.
Lina llena de lágrimas asiente y Hershey la abraza por la espalda con algunos golpecitos mientras ella se cubre el rostro con la servilleta de tela.
Ery me sostiene la mano por debajo de la mesa y sin palabras ni enlace mental creo saber un poco lo que piensa. Ahora tengo Beta y Gamma aunque no tengo la menor idea de qué hacer con ellas. Bueno, eso se lo preguntaré después. Como Alfa tiene la experiencia suficiente para instruirme.
***
Después de cenar salimos a caminar un momento, hablamos de otras cosas triviales y visitamos a Gudrun, le pedí que cuidara de Remy, Gianna y todos los fallecidos. La noche se ve particularmente hermosa, aunque no puedo avistar a la luna las estrellas realmente se parecen a sus ojos.
Chiara dice que despues de todas las complicaciones por las que hemos pasado ya era justo que tuvieramos nuestro propio paraiso.
—No será fácil quitarle esa manía de disculparse por todo, pero creo que será una Beta adecuada para ti.
Dice él rompiendo finalmente el silencio cuando regresamos a la manada mientras recorremos en la soledad de la noche el pasillo hacia la escalera. Ni siquiera sé cómo perdimos tanto tiempo, todos en la manada ya se han ido a dormir.
—Entonces tendrás que enseñarme a ser un Alfa.
—Por supuesto que te puedo "enseñar"—Me respode acariciandome el pecho.
—Pervertido...
—Por la fama que te has ganado con lo que dijiste en público, eres una Lujuriosa.
—Ni lo repitas—Me cubro el rostro que ya está completamente caliente—Es tu culpa porque lo haces ver tan natural que---
Ery me descubre el rostro, tiene una linda sonrisa que hace quemar aún más mis mejillas.
—Me gusta que mi Luna sea tímida, así es más placentero ver como pierde todo control en la cama mientras me exige que lo haga más duro.
De nuevo me he tapado el rostro, Alfa pervertido.
Ery me suelta una de esas risillas burlonas con un tono profundo e irresistible.
—En especial cuando por fuera parece avergonzada pero, debajo de su vestido, está chorreando de deseo por mí.
De inmediato su mano entra por mi muslo buscando la prueba delatora de mi deseo.
— ¡Ery... ya basta~!
—Estoy seguro que si meto mi dedo aquí saldrá derramando miel.
—Ery... —Digo casi como una súplica, no estoy ya segura si para callarlo o pedirle que continúe.
—Olvidas que soy un lobo de buen olfato, Cady.
—Ery...
El pasillo parece vacío y estamos a oscuras, pero la luz de las estrellas que se asoma en la ventana nos ilumina mostrando nuestras sombras forcejear juguetonamente.
—Si no te apresuras a nuestra habitación tendré que comenzar en el pasillo.
— ¡Ery!
—Demasiado tarde.
— ¡Aaaah, Ery!
—Hmm... Saludos "Luna lujuriosa" este de aquí es el "Monstruo del Alfa Pervertido"
— ¡Aaaah, Terrence!
Esta noche Ery hizo que el rumor sobre nuestra primera noche se hiciera realidad. Rompimos la cama.
Los dos se comportan como recien casados a pesar de que su relación sigue siendo un tanto ambigua ¿Será hora de darle nombre a lo que son? Ery y Cady comienzan a vivir su propio paraíso.







