Mundo ficciónIniciar sesiónActo V –Amor en Frío~
Fueron tres días, tres maravillosos y muy enriquecedores días en que nadie nos molestó. Sólo fuimos ella y yo, nuestros lobos, instinto, sentimiento, pasión, libertad.
Anudé en ella más de una vez, fue maravilloso.
Lo que no fue nada agradable y dificultó un poco mi estado de ánimo fue el Dios Schadenfreude quien me hizo de las suyas con su "misión divertida" que quizá lo habrá sido para ese desgraciado pero no para Milo ni para mí.
<<Luna de Cosecha, es el mejor momento para unirse ante la Diosa como pareja ¿No es eso lo que desea el Alfa? Tengo una misión que le encantará>>
La misión comenzó al mismo tiempo que mi celo.
<<El tiempo límite es hasta finalizar el equinoccio, El Alfa deberá lograr que mi huésped acepte su marca o marque al Alfa, si es mutuo mayor será la recompensa>>
Para mi suerte o quizá mayor desgracia, en ese momento me convertí en aquello que he mantenido contenido en mí desde que comencé a enamorarme de Cady.
<<Este celo y la misión serán muy especiales por tanto he preparado algo diferente para los dos>>
Dijo el maldito Dios, a veces pienso que ese gusto por el chisme podría pertenecerle a una mujer. Aunque no importa su género, sigue siendo una amenaza. Para dificultarme la misión y hacerla más “divertida” eliminó aquello que me mantiene con cierto grado de autocontrol. Es decir intensificó mis más bajos instintos y…
<<Dirás todo lo que piensas, incluso aquello que no puedes decir porque logras contenerlo con tu pequeño autocontrol>>
Temiendo portarme agresivo, luché contra su potente hechizo, al final me ganó, pero no me convertí en un monstruo sediento por destrucción, me volví un monstruo enamorado hasta los huesos de su pareja. Uno que no teme decir lo que sea que le pase por la cabeza, quien no puede razonar ni pensar en alguien que no sea ella.
Milo no pudo soportar mi comportamiento y me llevó a las mazmorras.
“Si amas a Luna Cadence, Alfa” Me dijo mientras cerraba la puerta con llave "Te quedarás aquí hasta que termine“
"¡Por mi amorcito, me quedaré aquí, Mili!” Respondí con una sonrisa que de solo recordar me quisiera estampar contra algo pesado. para olvidarlo.
En respuesta mi Beta cerró rápidamente y me dejó ahí toda la noche. Era lo mejor, debía evitar pasar por tan bochornosa actitud frente a Cady.
Ella no parece cómoda con demasiadas muestras de afecto tampoco le agrada que le diga demasiadas palabras melosas así que lo he moderado todo el tiempo. Esta vez perdí completamente el filtro, dije cuanto sintiera sin poder detenerlo. Incluso lloré... más de una vez.
Aunque quería ser más "normal" no pude evitarlo. Le dije todo cuanto quise.
Fue por ello que cuando la tuve en nuestra cama a punto de aceptar mis deseos intensificados por el celo, justo cuando noté sus ojos cerrados y el temblor en sus manos, mi lado enamorado y protector logró pelear contra la lujuria e instinto frenando con la razón.
Creí que le daría tiempo de negarse y correr pero ella me aceptó. Incluso me pidió que la marcara, finalmente lo dijo.
En mi estado de celo descontrolado podría dejarme llevar por mi lado salvaje, quizá mi mordida le haría daño. Por eso me negué, ella me insistió que lo hiciera hasta que le propuse que me marcara primero antes de decidir hacerlo.
Fue un acontecimiento único en la vida.
Como el día en que aceptó ser mi novia, esto es algo que jamás podrá repetirse ni ser igual por más veces que lo intentemos emular.
Lo mismo con la llamada "marca" de pareja. Sólo sucede una vez y es permanente. Pero el proceso es algo mágico que seguiré recordando por toda mi vida pues ahora es uno de los momentos más valiosos de mi vida.
La sensación en mi cuello, aquel vínculo invisible fortaleciéndose más que nunca, el erotismo, cosquilleo, sentido de unión. Todo ello sucediendo al mismo tiempo en un pequeño fragmento de poca duración.
Nada puede describir la "magia" de una marca en la vida de un lobo. Sin embargo, una vez la obtenemos, nada vuelve a ser igual.
No todo fue maravilloso.
Con la marca, una nueva cuenta apareció en el rosario de mi amada. Solo la mitad, para completarse debía marcar a mi pareja también. Aquello que había esperado y deseado por tanto tiempo tendría que quedar en pausa.
Con aquella unión a medias, sentí por un momento con su mordida todo lo que es Cadence Beckham, incluso pude sentir sus latidos y sus emociones.
Somos pareja.
Éramos dos almas unidas aunque el vínculo sigue incompleto.
Pero es más sólido que nunca. A pesar de que no puede verse podemos sentirlo.
Durante esos tres días conversamos, conocimos más del otro e incluso me llené de dicha cuando Cady nombró a nuestro cachorro.
"Gale"
Shawn también se emocionó, cree que es un nombre con un significado encantador.
El que ella haya pensado en ello hasta decidirlo, eligiendo cuidadosamente su significado me conmovió a sobremanera.
Nuestro cachorro, Gale, aquel que fue engendrado de nuestro amor.
Ya quiero verlo pronto.
[G-A-L-E]
Escribo su nombre, lo hago de dos maneras, en nuestro idioma y como ella escribe en su mundo.
Es mi sorpresa para ella, estuve aprendiendo a escribir por si hubiera la posibilidad de que un día logre ir a su mundo.
Debo aprender a hablar como ellos y comunicarme ¿no es así?
'Ery, tú y yo sabemos que eso no es pos---'No me importa. Nada pierdo con guardar algo de esperanza ¿no crees, Shawn?
Apenas he terminado de escribir la letra "E" cuando la puerta se abre abruptamente.
Es Milo, por su rostro preocupado veo que no trae buenas noticias.
— ¡Alfa! ¡Es Jerome, anoche fue atacado por vampiros al vigilar la frontera!
La tinta se derrama sobre el nombre de mi primogénito mientras me apresuro a la puerta.
¡Jerome, debes estar bien!
***
En el hospital mi Gamma se encuentra con vendajes recibiendo una transfusión con mi sangre.
No lo mordieron ni le drenaron su sangre pero si lo apuñalaron con una daga de plata en la espalda.
—Esa clase de ataque con armas blancas no es un comportamiento usual en ellos ¿Se lo dirás a tu esposa?
Me pregunta Milo, niego con la cabeza.
—Primero veamos si mejora con la transfusión, mi sangre podrá cerrar más rápido la herida.
—River parece debilitarse.
—Es por la daga de plata, el maldito que lo hizo le impregnó veneno de acónito.
—También dejaron un mensaje, Alfa.
— ¿Por escrito? ¡Entrégamelo!
—No, uno de los guerreros seguía vivo. Lo usaron para decir unas últimas palabras.
— ¿Tienes el informe de lo que dijo?
Milo asiente, deja pasar una larga pausa antes de repetir el mensaje.
—"Su Luna es la siguiente"
Gruño con fuerza.
—Hershey podría tener un aborto espontáneo si le damos la noticia. Debemos alertar a mi pareja y a sus compañeras de no salir de noche pero debemos omitir esto.
—Debe saberlo, Ery.
Se los diremos... cuando tengamos un mejor pronóstico de Jerome.
Uno de los guerreros tuvo un percance y no pudo acudir a proteger la manada como vigila nocturno. Jerome tomó su lugar a último minuto. No estábamos enterados de que lo hizo hasta que se encontró con el guerrero y le cuestionó por ello.
Cuando Rockbone llegó encontró lo que parecía una masacre.
Los guerreros que estuvieron con Jerome patrullando perecieron salvo uno.
Ese fue el que entregó el mensaje, una vez terminó de decirlo, el guerrero pasó a otra vida. Esa habilidad de controlar cuerpos en especial cadáveres es algo que solo tienen los hechiceros y vampiros de la familia real.
Debido a que el enemigo pudo tomar posesión de uno de los cadáveres tuvimos que degollar y quemar a todos los que fueron asesinados. Cuando un vampiro maestro tiene contacto con la sangre de una de sus víctimas puede tomar su cuerpo incluso si este ha muerto. Mantener calladas a sus familias ha sido muy complicado.
Tengo un mal presentimiento de todo esto. Los vampiros han atacan a otras manadas de lobos, nuestra enemistad es algo que hemos llevado por muchos años, sin embargo ese mensaje no es normal.
Ninguno de ellos ha dejado alguna advertencia explícita como esta donde anuncian sin miramientos su objetivo.
***
¡BAM!
Golpeo el tronco de un árbol como una liberación inútil a mi frustración.
Han pasado casi dos semanas desde entonces.
Jerome logró recuperarse y se le notificó a su esposa cuando pareció más estable.
Debido a ese ataque me he pasado las noches patrullando con mis guerreros, aunque no han atacado nuevamente no puedo arriesgar a mi pareja ni a la manada. Por esa misma razón no le he dicho sobre esto, tuve que pedirle a su mejor amiga y Gamma que mantenga todo esto oculto de ella.
No he pasado una sola noche en nuestra habitación, tuve que inventarle que tenía demasiados pendientes apilados por esos tres días en que tuvimos privacidad.
Ella lo entiende y no parece molesta por eso, después de todo procuro que ella tenga comodidades y sienta mi presencia dejando notas que escribo mientras paso la vigilia. Incluso le compré a mi hermanastro algunas de sus horrorosas flores asegurándome de que ninguna de ellas fuera amarilla.
Mi Beta me prepara infusiones herbales que Cady le entrega y vitaminas, son las que el Dios Schadenfreude le entregó para la misión donde debía soportar mi celo.
Aunque no nos podemos ver con frecuencia logramos cruzar en el camino y mirarnos brevemente.
Al menos durante ese tiempo así como este el enlace mental, nos sirve para comunicarnos. Aunque quisiera estar mucho más cerca, el vínculo nos mantiene unidos y con eso puedo soportar un poco su falta.
—Ery, sé que estás demasiado preocupado por la manada y por tu pareja. Pero creo que debes saberlo.
— ¿Saber qué, Milo?
—Los últimos días Luna Cadence ha tenido náuseas y parece agotada.
—Quieres decir que...
Milo me golpetea muy amistosamente la espalda en señal de felicitación mientras acabo por descubrir la maravillosa noticia.
Cadenza...
¡¡Con mi cachorro!!
— ¿Cómo lo supiste?
—De Fritz me lo dijo por enlace mental hace poco.
¿Milo se comunica con Lina de Fritz? ¿Desde cuándo? Bueno, eso no importa.
Es la única buena noticia que hemos recibido en días.
—Alfa, debería ver a su Luna, estar con ella. Yo me encargaré de proteger a la manada y vigilar con los guerreros cualquier actividad sospechosa.
Mi Beta cree que debería ponerle más atención a Cady pues se encuentra un poco vulnerable con todo esto.
Por supuesto, el macho debe fortalecer a su pareja y tranquilizar su ansiedad con sus feromonas.
Escribirle notas y dejarle flores no reemplaza la presencia de su novio.
Perdóname Cadenza, debí ser más atento contigo.
En cuanto abro la puerta de la habitación Cady no está escribiendo como suele hacer, tampoco bebe té ni parece igual de animada que siempre. Ni siquiera cuando la abrazo.
Ella nota demasiado tarde mi presencia y limpia sus lágrimas con una media sonrisa.
—Alfa Ery, no esperaba su visita.
¿Por qué me habla tan formal?
Ignoro aquel mal presentimiento que me ha estado persiguiendo toda la mañana, abrazo su cuerpo, puedo percibir ansiedad, algo de temor y algo de tristeza en ella.
Jerome me dijo que el embarazo afecta mucho a las emociones de la hembra preñada y por tanto son mucho más sensibles y sentimentales. Pasan de un humor a otro y pueden llorar con más frecuencia.
Milo también me advirtió que estos días son cruciales para ella, no me ha dicho la noticia así que debo esperar. Seguramente querrá sorprenderme.
—Perdón.
Cady me abraza de vuelta pero su voz parece débil y quebrada mientras se disculpa.
¿Por qué se disculpa? ¡Vamos a tener un cachorro, es algo que debe celebrarse! Ni Shawn ni yo comprendemos su sentir.
Debe estar conmocionada después de todo seremos padres, lo hemos esperado por tantos días que parece un maravilloso sueño.
—No tienes por qué disculparte, Cadenza. Me haces el lobo más feliz al saber que me darás un cachorro.
Cady rompe a llorar y me abraza con fuerza.
Debe estar demasiado sensible. Quizá el Dios Schadenfreude tenga algo que le anime, un té de camelias o algo que extrañe de su mundo. Iré de inmediato a preguntarle a solas, quiero que ella se anime y pueda sonreir.
Antes de poder irme Cady me toma del brazo, me pide que no me vaya.
—Es la última vez—me dice—Solo una vez.
Repite susurrando en mi oído mientras me recuesta en la cama.
Nos besamos lentamente, extrañaba sus labios y el calor de su cuerpo por tanto saboreo poco a poco cada sensación placentera. Por supuesto no quiero desaprovechar la oportunidad pero me preocupa que si soy demasiado brusco afecte a Gale por lo que lo hago con mucho cuidado.
Cuando menciono el nombre de nuestro hijo y mi preocupación de hacerle daño, Cady se detiene abruptamente, me mira a los ojos y me besa con mayor intensidad, su lágrimas caen como grandes torrentes y su pecho tiembla. Cada reacción extraña me transmite demasiada ansiedad pero ella niega cuando le pregunto si le sucede algo y me pide continuar asegurando que no le afectará.
Quiere que se lo haga sin medir mi fuerza.
—Por favor…te necesito una última vez.
Sus palabras se ahogan en mi boca, es mucho lo que estuvimos separados pues me he dejado llevar por el deseo que mi cuerpo ya no puede negar. Shawn tiene un mal presentimiento, me dice que haga lo que ella me pida, nos necesita, aunque quisiera escucharle estoy demasiado embelesado por mi pareja.
Además de mi lobo, algo dentro de mí me alerta que Cady no está siendo la misma de siempre, sacudo de mi cabeza esa sensación de alarma, buscando justificarlo creo en que todo eso se debe al proceso de llevar un cachorro en su vientre.
Aunque está un poco ansiosa eso no le impide asaltar mi cuerpo y disfrutar de él, me llena de besos de la cabeza hasta el vientre, besa constantemente mi marca mientras me abraza.
Nuestras voces suspiran al unísono, incluso terminamos al mismo tiempo. Debido a que no he dormido bien en días me basta con una sola vez para quedar rendido después de terminar.
Antes de cerrar mis ojos, Cady acaricia mi cabeza y me agradece.
—Gracias… Lo siento.
Nuevamente susurra algo sin embargo estoy tan exhausto que acabo por dormirme sobre su pecho sin escuchar las últimas palabras que me dice.
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No había dormido así en bastantes días. Cuando despierto me siento más refrescante, lleno de energías, listo para enfrentarme a todo lo que venga. Sonrío sin abrir los ojos, abrazo a Cady pero la sensación fría me hace despertar abruptamente, en su lugar solo encuentro su almohada y las sábanas enredadas a mí.
¿Salió un momento?
Tal vez mientras dormía sucedió otro ataque...
Antes de poder pensar en las posibilidades, Hershey abre la puerta abruptamente sin siquiera acordarse de tocar primero. Lo que me dice me hace sudar frío.
— ¡Alfa! ¡Cady Cad se fue!
Me entrega una nota y de solo ver las únicas palabras que me ha dejado, siento como si me arrancarán el corazón del pecho.
[Lo siento, ya no puedo ser tu novia]
Aunque lea un millón de veces y le busque más palabras entre líneas todo sigue igual. Cierro los ojos, mi respiración se agita, todo a mi alrededor se vuelve frío, insulso, finalmente arrugo la nota con mi mano y con mi mandíbula cerrada comienzo a bufar como un desquiciado.
—CADENCE BECKHAM, TE ATREVES A ABANDONARME.
Mi voz más que un gruñido grave resuena como un rugido de ira. Cuando llegue la hora y deba regresar a su mundo la dejaré ir, fue la promesa que me hice. Hasta entonces ella es mía, solo hasta ese día podrá librarse de mí.
Esta es una despedida demasiado cruel incluso para venir de ella.
Irse sin decirme nada, escabulléndose y huyendo de mí.
¡La traeré de vuelta y así tenga que encadenarla o encerrarla en una mazmorra, no permitiré que se aleje de mí jamás! ¿Cómo se atreve a abandonarme como un maldito perro? ¡Me ha traicionado!
¿De verdad esos pocos días en que se pudieron ver a cuenta-gotas fue suficiente para que esa relación se enfriara? El joven Alfa se pregunta el por qué de su abandono, rememorando sus palabras una a una sin entender sus razones, Ery sostiene su nota sin saber siquiera el rumbo que tomó, molesto, preocupado, sintiéndose abandonado, engañado, cientos de pensamientos y reacciones contradictorias se apilan en su interior. El acto 118 "Rota" será desde la perspectiva de ambos "Alfa" el joven lobo y el hombre mayor que él, ambos buscando al mismo tiempo a la misma mujer ¡Ambos escenarios se unen a la vez!







