Capítulo 118.1 Ery Avery en Escena Parte 36

Acto I-Preludio de muerte Parte 1 (Ery)~

La manada entera parece temblar ante un gran gruñido que resuena entre cada maldita pared del edificio.

— ¡ENCUENTRALA! ¡NO SE PUDO DESVANECER EN LA NADA, MILO! ¡¿CÓMO ES POSIBLE QUE NO HAYA RASTRO ALGUNO DE ELLA EN TRES MALDITOS DÍAS?!

Mi oficina es un completo desastre, todo está tirado, he volteado el escritorio entero, no he dormido ni una sola vez desde que me abandonó dejando esa única maldita nota.

Hershey Stronghold insiste no saber a donde pudo ir, entre más le cuestione mayor es su soberbia para responder.

El segundo día que volví a preguntarle ella continuó negando todo. Le dije que no puede defender a su mejor amiga por siempre de mí, esto se volvió una batalla cuando decidió huir de la manada, abandonarme y llevando consigo a MI cachorro.

"¿De qué carajo hablas?" Me dijo enfadada, en respuesta voltee el escritorio con un solo brazo pero la maldita mujer de mi Gamma no se sintió siquiera intimidada. Me miró como si fuera un miserable gusano y no su Alfa al que debería temer.

Jerome tuvo que intervenir, tiene suerte de que siga herido pues lo habría golpeado frente a su esposa para demostrar que  mi ira no es ningún juego.

¡CRASH!

Nuevamente aviento algo, lo que sea, el sonido de este al estrellarse es lo único que me hace sentir menos miserable.

—Rompiendo y destrozando todo no vas a conseguir que regrese, Alfa—Me advierte Milo, le gruño y continúo con la destrucción.

—Entiendo cómo debes sentirte en este momento, pero haciendo todo esto no lograrás que la encontremos.

— ¡BIEN! ¡QUE NO REGRESE NUNCA!

Mi Beta se pellizca en el puente de la nariz y exhala por la boca haciendo demasiado ruido, podría jurar que me acaba de bufar. Más le vale que no pues tendrá que atenerse a las consecuencias por faltarle al respeto a su Alfa.

—Siempre regresas a lo mismo, si no se hace lo que deseas haces tamaño berrinche que me cuesta creer que Beckham te quiera siendo el bruto que eres.

Esas palabras sí que me calan en lo más hondo, tanto que por un momento dejo de aventar cosas y me quedo como si me hubieran congelado.

—Ella no es así y lo sabes, Alfa.

¡CRASH!

Nuevamente aviento algo.

Por supuesto que no es así,  todo lo bueno que creí de ella lo acaba de enlodar con su traición.

— ¡¿Piensas destrozar todo el resto de tu vida?! ¡Deberías salir tú mismo a buscarla en lugar de enviarnos a nosotros y culparnos por no hacer lo suficiente!

¡No lo hago porque no creo que me vaya a contener cuando la encuentre! ¡Es mejor que lo haga Milo o alguna de sus amigas cómplices antes de que le haga pagar y le muestre las verdaderas consecuencias de su abandono!

— ¡Pregúntate mejor qué fue lo que hiciste! ¡Si se fue sin decir nada, sus buenas razones tuvo!

— ¡¿Crees que no lo pensé?!  ¡Día y noche le he dado vuelta a nuestra conversación, incluso repetí con la maldita piedra los últimos días buscando cualquier falta que haya tenido! ¡No hice absolutamente nada malo, Milo!

¡CRASH!

Aunque no estuve algunos días no es suficiente excusa para abandonarme.

Le escribí notas, le deje ramos de flores, la llené de atenciones ¡¿por qué se fue?! ¡Ingrata, mentirosa!

Milo Rockbone intenta acercarse, mi ira es tal que lo empujo, aviento algo hacia él que esquiva con destreza.

—Si eso es lo que le espera a esa mujer contigo es mejor que jamás aparezca—Dice Milo dándome la espalda—Estoy seguro que el hombre que dice amarla es más fuerte que este tonto Alfa arrogante frente a mi, cuando vuelva a ganar ese hombre llámame.

La puerta se cierra y gruño con gran fuerza.

'Tiene razón, se supone que ya lo has superado. Tu mal genio solo causará que mi madre se asuste---'

—"Mi madre" —Me río bufando, es el maldito colmo— ¡MI MADRE!

La destrucción masiva de más objetos representa perfectamente a mi pérdida de razón ante esas palabras estúpidas.

—¡¡ESTOY HARTO DE DECIRTE LO MISMO, MALDITO LOBO NECIO!! ¡¡MI PAREJA NO PUEDE NI NUNCA SERA TÚ MADRE!!

Madre esto, madre lo otro, se la pasa fastidiando con lo mismo. Suena tan desagradable que el lobo que debe ser una parte de mí llame "madre" a la mujer que amo y que debería ser nuestra pareja.

'¡Lo es! ¡Es mi madre, Ery! ¡Me creó para que lo fuera y lo seré siempre!'

— ¡CÁLLATE! ¡POR SI LO HAS OLVIDADO NOS ABANDONÓ!

'¡Te habrá abandonado a ti, a mi jamás!'

¡Serás ingenuo! ¡Le importas tanto que ni siquiera te dejó escrita alguna línea, ni una maldita despedida!

'¡A diferencia de ti yo SI me preocupo por mi madre, prefiero pensar en que tuvo sus razones! ¡Ella jamás se iría de esa forma por nada!

— ¡Observa la maldita realidad, lobo idiota! ¡Se fue y le importa un carajo que nos haya dejado hechos mier---!

¡THUD!

Finalmente el agotamiento físico, el estrés, mi enojo, preocupación y todo lo acumulado me han pasado a afectar pues caigo al suelo sintiendo un gran dolor.

<<ALERTA, EL HUESPED SE ENCUENTRA EN PELIGRO DE MUERTE>>

Maldición.

Justo ahora tuvo que hablar el maldito dios…

Es patético como unas simples palabras que alertan sobre la vida de mi novia puedan ser suficientes para que por un momento me olvide lo que me ha hecho.

—Cadenza...

Inútilmente extiendo mis manos en un intento por levantarme, cierro los ojos y el abismo me traga consigo.

***

Una luz cegadora me envuelve, es lo suficientemente brillante para obligarme a abrir los ojos.

¿En dónde estoy?

Me incorporo levantando mi torso hasta poder quedar sentado y mirar a mí alrededor.

Estoy sentado en un escenario completamente vacío, todo está en completa penumbra excepto el lugar en que me encuentro sentado. Una luz en el cielo me alumbra como si fuera lo único que quisiera evidenciar.

Un sonido como aplausos obtiene toda mi atención.

Una figura aparentemente femenina aplaude al frente. La luz apenas deja ver su sonrisa, la desgraciada parece contenta.

— ¡Bienvenido a mi escenario otra vez, joven Alfa!

¿Escenario?

— ¡¿Quién demonios eres tú---?!

La mujer se levanta y camina de lado a lado, con ese movimiento parece un depredador analizando a su presa antes de saltarle encima.

—Cierto, te hice olvidar el encuentro de la otra vez.

De inmediato sacudo mi cabeza en señal de desaprobación.

—Pregunté quién eres.

—El quien soy no debería importarte ahora, Joven Alfa.

Shawn y yo gruñimos, es cierto…

¡No hay tiempo para averiguarlo! ¡No hay tiempo que perder!

¡¿En dónde está Cady?!

¡¡El Dios Schadenfreude me dijo que está en peligro!!

Me levanto tan rápido como puedo mientras la figura femenina libera una risita demasiado irritante.

— ¿Ya te vas? Es una lástima… Parece que esa mujer no te importa en lo absoluto.

La irritación y la molestia me queman en las entrañas mientras intento no quebrantar mis propias reglas de jamás golpear a una mujer.

— ¡Por supuesto que me importa! ¡Ahora deja de fastidiarme, completa desconocida! ¡Regrésame a mi manada!

Nuevamente rompe a carcajadas.

—Si yo fuera tú me detendría un momento a preguntar “Qué hago aquí” y no “Quien me trajo aquí”  

¡Me importa un carajo! ¡¿En dónde está MI pareja?!

—Estos Alfas y su sentido de posesión, demasiada protección también es mortal ¿sabes?

Cuando intento bajar del escenario o correr hacia otro lado, la mujer entrometida me lo impide deteniéndome con solo un chasquido de sus dedos.

—Pobre chica, mientras estos alfas tontos fallan en entenderla, esa joven está sintiendo un profundo dolor. Supongo que también lo sientes. Después de todo, sus almas se han enlazado con la marca en tu cuello.

Como si fuera un impulso, cubro la marca de mi cuello. Nuestra marca es algo demasiado íntimo como para que un completo extraño cometa esa falta de respeto al mirar demasiado tiempo algo que es tan sagrado.

Observarla demasiado equivale a vernos hacer el amor estando presente.

—Por supuesto que lo sé, por eso la estoy buscando.

—¿Y por qué no la encuentras todavía?

Mi gruñido resuena con fuerza mientras la mujerzuela finge tener escalofríos, se ríe con cinismo.

Eso es...

No sé a dónde fue ni por qué me traicionó...

—Ese es el problema de siempre. Qué triste, es tan frustrante como espectador ver al protagonista ser tan insensible.

A pesar de que la mujer no se ha movido del lugar en donde está, su voz se proyecta en cada rincón como si me rodeara cual buitre.

—Siempre creyendo que su pareja le traiciona "huyendo" cuando en realidad tiene miedo de exponer algo que podría alejarlo para siempre.

—Si se fue dejando una maldita nota de menos de 10 palabras entonces el del problema no soy yo---

—Sigues con lo mismo, estás tan ensimismado en tu propio egoísmo que olvidas que su vida pende de un hilo mientras peleas contra traiciones invisibles.

¿Sabes en dónde está?

—Por supuesto, nadie ha seguido la historia tan diligente y precisa como yo.

¿En dónde está?

—No te lo diré. 

Silencio total y rotundo.

— ¿Quieres saber por qué? Porque no sería divertido, joven Alfa.

La palabra “divertido” me jala como un hilo en mi cabeza intentando descubrir en dónde escuché a alguien hablar de una manera tan similar.

—Una y otra vez he visto fallar al viajero del rosario por los mismos errores más de 20 veces. Eso es demasiado frustrante.

¿Cuáles errores?

— ¿Qué gano si te lo digo? Seamos sinceros, no tienes nada que puedas darme, ya me ofreciste tu vida---

—Imposible… ¡Tú eres...! ¡POR MI MADRE DARÉ LO QUE SEA!

Interrumpe Shawn desde mi boca luego, como si lo hubiera esperado toda su vida, sale de mi cuerpo.

Es la primera vez que veo completamente a mi lobo de cerca.

Acomoda sus patas traseras y delanteras desafiando con la mirada a la mujer o lo que sea que hay frente a nosotros.

—No tienes NADA que puedas darme, pequeño lobo—Shawn le gruñe y la mujer se ríe—Al pertenecer a un mismo cuerpo, cuando el joven Alfa me entregó su vida también te ató a mí.

— ¡Incluso si no puedo ofrecer lo mismo! ¡Puedo aceptar cualquier precio por ambas, Chiara y mi madre!

La mujer mostrando algo de sorpresa se lleva la mano a la barbilla y murmura como si hablara consigo misma.

—Qué creación más interesante han hecho mis actores principales.

Al parecer la respuesta de mi lobo le ha dejado una impresión memorable.

—Un lobo que a pesar de ser uno con el joven Alfa ama de dos maneras diferentes al lobo y humano de su pareja... Como si tuviera su propia vida, su individualidad.

De nuevo silencio.

De acuerdo—Dice encogiendo sus hombros como si dijera darse por vencida ante esa situación—Este será mi precio. Demuéstrame lo que puedes hacer por tus "padres" lobo guía.

— ¿Qué quieres que haga? —Dice firme con una mirada escarlata vibrante y desafiante.

—Simple, tus palabras son "quizá" lo que necesita esta vez para poder sobreponer ese dolor.

Shawn baja su cabeza colgando del cuello como una reverencia. Está dispuesto a aceptar el precio incluso si estuviera en una hoja en blanco con la que le ate de patas después.

—Y tú—Me señala flojamente— estas de suerte, justo ahora tengo muchas ganas de ver en Escena una conmovedora tragedia.

¡APLAUSOS!

— ¡Observen, en este teatro donde los Dioses pueden observar y juzgar, en mi escenario donde los sueños, el tiempo y la realidad cobran vida, acaba de comenzar el acto final!

'—Está loca’

Dice Shawn sin abrir la boca.

Ni que lo digas. Le respondo con la misma expresión incómoda en el rostro.

—Solo los locos pueden ser genios y solo un loco puede ver más allá de lo común y aburrido—Nos mira a ambos y tapa sus labios fingiendo una voz suave e inocente— Aunque es algo que los lobos no podrán entender nunca.

Los aplausos invisibles continúan, la maldita mujer que sospecho puede ser una bruja y no un dios se ríe a carcajadas sonoras que nos rodean haciendo eco sobre nuestras costillas.

Bien, no perderé más el tiempo. Los espectadores esperan ver algo interesante ¡Corre el telón!

Esta vez te dejaré verlo, joven Alfa, lo que es la verdadera desesperación por temor a perder a alguien demasiado importante.

Con cada aplauso, de su cuerpo emana una niebla espesa que nos envuelve a Shawn y a mi mientras una voz masculina grita con la intensidad de un rugido.

— ¡CADENCE!

Eardwulf golpea el botón del elevador y no espera a que este responda más de tres veces antes de correr hacia las escaleras.

— ¡Háganse a un lado! —Un hombre que se ve igual que mi hermano con algunos años de diferencia empuja a unas personas que hacen bulto en medio del pasillo— ¡Hermano, tienes que calmarte!

— ¡¿Calmarme?! ¡Cada minuto, cada maldito segundo cuenta!

Murmura mi rival corriendo como desquiciado, su respiración me dice que en cualquier momento colapsará.

— ¡No me hagas golpearte otra vez como se lo prometí a la señorita Beckham!

La mención de ella parece calmarlo un poco.

— ¿Qué le prometiste?

Edward, su hermanastro abre la puerta de su preciado Bentley, Tyley.

—Te lo diré en el camino si permaneces calmado ¿trato?

Eardwulf suspira, intenta mantener la calma, sus pensamientos son demasiados y todos caen sobre mí uno a uno sin poder tomar todos y escucharlos.

Salvo algunos que repite constantemente en su cabeza como si fuera una plegaria.

"Cadence, tienes que estar bien"

"Cadence, lo siento tanto"

"Cadence, perdóname"

"Cadence, vuelve por favor"

"Cadence, déjame encontrarte"

El ambiente es tenso, demasiado.

¿Acaso algo le sucedió a mi novia? Si lo que ese ser extraño me dijo es cierto, sobre la verdadera desesperación al perder a alguien importante, entonces ella debe estar en peligro. Tal vez sea el día de su accidente.

¿Eso es? O quizá es algo que sucedió después... Solo espero que no sea otro preludio de muerte. No creo poder soportarlo más, no quiero verla morir otra vez.

—Pensé que la señorita Beckham debía ser toda una belleza si puede tenerte arrastrando a sus pies de esta forma. Pero vaya que has cambiado tus hábitos alimentarios bajando demasiado tus exigencias---

Mi rival le gruñe con fastidio.

— ¡Cállate, Ed! ¡¿Todo esto te parece gracioso?! ¡Ella no es ninguna broma!

—Tienes razón, Eren—Su mirada se torna seria—No lo es.

— ¿Cómo puedes bromear y estar tan calmado? ¡Ella también te gusta ¿No es así?! ¡¿Qué acaso no te preocupa un poco su bienestar?!

Edward Eardwulf respira hondo, su temple perfecto comienza a desmoronarse con una respiración ruidosa sin disimular su fastidio.

—ER, YA TE DIJE ESA NOCHE QUE ELLA ME AGRADA, PERO NO DE LA MISMA MANERA QUE A TI.

Mi rival se burla, a pesar de su preocupación no puede creer lo hipócrita que es.  Sin ningún reparo le reclama y menciona que sabe de sus citas, aquellas que ha hecho a sus espaldas mientras él intentaba guardar su distancia.

—Tch, de verdad que eres—Murmura con mucho fastidio.

Ambos discuten un momento la luz roja en el camino parece un obstáculo demasiado lento en moverse mientras su hermano revela algo que ninguno de los dos esperaba.

— ¿Quieres saber un secreto? Yo también tengo un sobre nombre “Eden Wolf”

Algo a mi alrededor parece volverse gélido mientras mi rival por primera vez experimenta escalofríos al estar cerca de su hermanastro. En el preciso instante en que la luz roja es reemplazada por una verde, todo a nuestro alrededor cambia. Edward menciona su sobrenombre “Bloody Duke” un estruendoso chirrido infernal le sigue. Incluso la tensión y desesperación de mi rival pasan a ser miedo genuino cuando su automóvil se mueve excesivamente rápido.

***

Eren Eardwulf se sostiene con fuerza de la puerta de su propio automóvil mientras con su otra mano jala del cinturón de seguridad como si su vida dependiera de ello.

Nunca en todos esos años se habría imaginado la doble vida de Edward. 

Bloody Duke, el corredor misterioso vestido en traje blanco elegante que tiene a todos los medios detrás de él.  Aunque Eren no es alguien que se la pase pegado a las redes sociales, si gusta de saber las noticias más recientes y por supuesto conoce sobre ese corredor tan buscado y aclamado.

Es tan afamado que se ofrecen cuantiosas sumas a cambio de información sobre aquella leyenda de los rumores, por muy mínimo que sea.

El perfecto Edward es un sanguinario al volante.

—Ella me dijo que sea sincero, estoy cansado de tocar tu puerta como un mendigo, Er. Incluso si debo forzar mi entrada por la ventana te haré escuchar.

Tanto Eardwulf como yo coincidimos en que es demasiado perfecto como para atreverse a hacer eso aun así sus ojos rojos de desquiciado le evitan responder con sarcasmo.  

— ¿Perfecto? Ni tú ni yo lo somos. Tú deseas pretenderlo y yo lo tengo impuesto como mi única alternativa de supervivencia.

Menciona a Dieterich y a Ermenrich, en realidad se siente ajeno a esa familia, él tiene un gran complejo por ser adoptado. Aquello le ha hecho exigirse más de la cuenta al querer probar que merece un lugar como Eardwulf aunque jamás pueda ser realmente bienvenido en la tierra de los lobos.

— ¡Eso es lo que somos ¿cierto?! ¡Un gran fraude detrás de una máscara!—Vuelve a acelerar— ¡Eres un lobo que pretende mantenerse fuera de su manada al sentirse solo y adolorido! ¿Crees sufrir y tener la mayor carga? Por supuesto que lo haces, eres un egoísta de mier---

— ¿Acabas de decir una grosería, Ed?

Ambos vemos con sorpresa el cómo suelta una carcajada de lo más siniestra.

— ¡Las digo todo el tiempo, a todas horas, cuando no tengo que fingir para sobrevivir!

Ambos vemos como incrédulos el gran cambio de actitud así como ese destello carmesí que aparece en sus ojos. Carajo, jamás pensé que tuviera una personalidad tan enferma detrás de esa sonrisa pretende no romper un solo plato.

—Debí ser actor ¿No lo crees? —Acelera— En todos estos años nadie había visto la gran máscara que llevo. Ni siquiera tú ¡Mucho menos tú!

Si no fuera que le importa más Cady que su propia vida, ya habría forzado el seguro y salido de ese automóvil con ese engendro del demonio al volante. Una parte de él incluido yo, le dice que no crea en nada de lo que haga ese completo desquiciado. Otra, la que está llena de curiosidad y desesperada por conocer lo que guardaba su amada, le anima a quedarse y escuchar hasta el final.

—Nadie, hasta que—pausa y suaviza su voz—Esa mujer lo supo a los pocos días de conocerme, supo ver a través de mí como un espejo en el que ni yo mismo puedo reflejarme.

Mi rival de inmediato presta toda su atención en esas últimas palabras, sabe sin necesidad de nombres a quién se refiere su hermanastro.

—Lo admito, no es tan ordinaria como parece—Su mirada también se vuelve más serena aunque esa risa me desconcierta—Cuando dijo que incluso yo puedo ser un lobo, me hizo ver las cosas de otra manera.

Chasquea su lengua contra el paladar y libera otra risotada seca.

—Le hice esa promesa Ed. Que te golpearía con toda mi fuerza si creía que lo merecías cuando volvieras a rechazar mis esfuerzos. Cumplí exactamente lo que dije.

— ¡No tenía idea, Ed! ¡Me disculpo si te hice sentir de esa manera! ¡Sólo intenta no matarnos, juro que cuando esto termine podremos hablarlo adecuadamente!

— ¿Hablar? ¡Es imposible meter las palabras “hablar y “adecuadamente” en una misma oración! ¡Estoy harto de que me ignores! ¡Me odias porque no me crees un Eardwulf! ¡Como si fuera fácil para mí tener que mantener esa imagen "perfecta" durante todo un día esperando a que llegue el anochecer y así poder liberarme de ese yugo!

—Entiendo, fui una m****a como hermano. Prometo que lo hablaremos, solo concéntrate, nos matarás a los dos si no te tranquilizas un poco… Además, hay alguien mucho más importante que las riñas que tenemos desde siempre ¿no crees? ¿No estás preocupado también por ella---?

— ¿Sigues con eso? —Rechina los dientes— ¡Te lo dije hace menos de treinta malditos minutos, Er! ¡Entre la señorita Beckham y yo no hay un carajo, no una relación de hombre-mujer como consideras con tus estúpidos celos! ¡Ella tampoco me considera así!

Eardwulf también estalla, le reclama todo lo que sabe, reprocha las muchas veces que se vieron, es imposible que no sintiera nada por ella después de conocer lo asombrosa que es.

Ed, ejerciendo fuerza en el círculo que llama volante, vuelve a negarlo.

—Er, incluso si me llegara a atraer siquiera un poco, ella no tiene ojos para nadie más que tú.

Murmura entre sus dientes que sería un estúpido si persiguiera a alguien que jamás le tendrá como su primera opción.

Mi rival por un momento deja de ver la ventana. Esas palabras le causan escalofríos y a la vez cierta emoción.

— ¿Ojos…para mí?

Edward suspira y gruñe a regañadientes.

— ¿Quieres saber lo que hicimos cada “cita”? Hablar de ti, todas y cada una de esas veces ella miraba la puerta del café—Bufa— Esperaba verte entrar, nunca lo dijo pero era más que obvio. Por momentos decía no querer hablar de ti, le tomaba la palabra y luego de alguna forma, regresabas a ser el tema de conversación.

Conmovido con aquella confesión, Eardwulf palpa el pulso de su corazón con la mano y exhala lentamente,

— ¿Por qué nunca me lo dijiste?

Pregunta sereno y a la vez con la inquietud en su pecho. No puede creer todo lo que escucha desde la boca de su propio hermano, a la vez siente una emoción inexplicable al saberse correspondido.

Yo también, no sé qué pensar ni qué sentir al escuchar todo esto.

Cadenza es mi novia, no importa si me terminó con una estúpida nota escrita, yo no acepté terminar. Hacemos el amor, me dijo te quiero y me gustas demasiadas veces, ella es mía. Pero desde el cuerpo de ese hombre, como si yo fuera su lobo guía, escucho por primera vez un lado de Cadence Beckham que es distinto a todo lo que había visto hasta ahora.

—Le pregunte en ese entonces si te amaba—Dice ignorando su pregunta con una respuesta demasiado obvia, Eardwulf ignora todo eso pues solo ha captado el “Pregunté si te ama”

— ¿Y qué te respondió?

Él está expectante, aunque cree saber la respuesta quiere escuchar la confirmación que le libere de aquel tormento. Sin embargo, lo que dice su hermano le deja helado. 

—Dijo que no.

Respiro hondo, con cierto alivio. Eardwulf se tensa y cierra el puño.

—Miente. Estoy seguro de que eso es pura---

—Lo mismo pensé. Quizá “amar” era demasiado para ella así que le pregunté si te quería

— ¿Dijo que no? —Pregunta con algo de temor a otro rechazo.

Edward niega con la cabeza.

—Dijo que no puede amar ni querer a nadie más en esta vida porque esta manchada.

¿Manchada? ¿Por quién?

Eardwulf tensa su mano. En su pensamiento me golpea como una gran ola.

"Se refiere a esa rata..."

Él no piensa un nombre ni visualiza a quien se refiere, sin embargo sus ganas de asesinar a “ese alguien” persisten en su cabeza.

—Supongo que ya sabes a quien se refiere.

¿Le contó sobre eso? Se pregunta Eardwulf sin atreverse a preguntar.

—Me dijo que hizo algo imperdonable con cierto amigo por internet al que nunca le ha visto el rostro ni sabe su nombre.

Eardwulf nuevamente se tensa y sorprendido mira a los ojos a su hermano.

— ¿Qué dijiste?

Edward parece sorprenderse por su pregunta.

— ¿No es esa la mancha a la que se refiere? El usuario administrador con el que tuvo cierta conversación candente--"

— ¡Cuéntame todo! ¡No omitas nada, ni una sola palabra, Ed!

—Dijo que si te llegaras a enterar de lo que hizo con un completo extraño te enfadarás y que la odiarás por eso.

El peso de aquellas palabras por poco le saca el alma por la boca.

—Fui tan… imbécil.

Bastante.

Si el usuario al que se refiere es su “amiga” con la que mantuvo contacto como me contó ella cuando nos embriagamos, entonces este estúpido estuvo engañando a Cady bajo una identidad falsa durante varios meses.

—Le pedí que fuera mi novia.

Dice ese odioso hermanastro sin sentir vergüenza alguna, mi rival por supuesto no se toma esa confesión como algo encantador y de inmediato intenta estrangularlo. Edward, como el astuto que es, aleja su cuello y acelera obligándole a aferrar sus manos al asiento.

— ¡Si te atreviste!

—Me rechazó—Responde secamente.

—Esa es mi chica—Aprueba él afirmando que ella sabe poner en su lugar a la basura.

—Intenté seducirla, no te lo niego. No es fea, aunque honestamente su belleza es del tipo regular, sin ofender—Calla cuando mi rival le dirige una mirada asesina— Pero supo hacerme reír, tiene una mente brillante y por supuesto--- ¡deja de verme así ¿quieres?!— Hace una pausa—Pensé en quitártela. Pero ella vio a través de mis mentiras.

“¿Cuáles mentiras?” Preguntamos al mismo tiempo.

—Por mi intento de seducción, dijo que no me interesa realmente y que solo es una jugarreta de niños que le hago a mi hermano mayor para llamar su atención.

Su intuición siempre es buena excepto cuando no se trata de Eardwulf o yo al parecer.

—Cuando pudo ver a través de mí pensé en que alguien como ella merecía algo mucho mejor que un mujeriego como tú. Le dije tus defectos esperando que aceptara que no eres material para un noviazgo... pero me sorprendió cuando dijo que eres perfecto.

"¿Perfecto?" Preguntamos al unísono Eardwulf y yo.

—Perfecto—suspira y cifra tal cual como si fuera ella quien lo dice—El que sea un mujeriego es lo que me gusta y frustra a la vez.

Eardwulf traga saliva.

—Le pregunte si el que seas un cretino con ella no le afectaba en su manera de verte, respondió que te hacia más perfecto ese detalle.

¡Qué carajo! ¿Mi novia es masoquista?

— ¿Quieres saber por qué?

¡Sí! ¡Habla ya, idiota!

—Porque así no tendrán jamás algo serio y podrá evitar caer por completo por ti.

Maika Maese

Alfa joven y Hombre "Alfa" finalmente se han cruzado en el mismo tiempo, Con Cadence desaparecida en ambos universos, los dos tienen un viaje de descubrimiento con las palabras dichas por alguien inesperado. El siguiente acto ilumina a ese hombre en el escenario ¿podrán encontrarla a tiempo?

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