XENIA
Me desperté al sentir un peso sobre mi cuerpo. Fue entonces cuando me di cuenta de que me había quedado dormida sobre el brazo de Adriel mientras él me abrazaba. Levanté el rostro para mirarlo. Mis ojos se suavizaron al ver su rostro tranquilo y sereno mientras dormía.
Mi mano se movió por sí sola y se posó en su mejilla. Acaricié suavemente su rostro mientras lo observaba de cerca. Recordé nuestra última conversación, y algo me pinchó el pecho al recordar mi respuesta. Mentí cuando dije que me quedaría.
Primero que todo, no tengo derecho a quedarme porque estoy en una misión. Segundo, ¿por qué me quedaría a su lado? ¿Solo para ser su compañera de sexo? ¿Solo para seguir lo que él dijo, que debería quedarme con él? Tercero, ¿quiere que me quede solo porque me necesita? ¿Porque solo conmigo “se vuelve real”? No voy a atraparme a mí misma.
Me moví lentamente, pero mi rodilla rozó algo. Miré hacia abajo, pero la manta nos cubría a ambos. Cuando levanté la manta para mirar debajo, m