POV de Daniela.
Mis pies golpeaban el mármol del pasillo con un ritmo frenético, pero mi mente iba mucho más rápido que mis pasos.
El eco de mis sandalias contra el suelo de la suite todavía vibraba en mis oídos, mezclado con el estruendo del portazo que Elliot había dado al salir.
"Redundante".
Esa palabra se me había clavado en el pecho como una astilla de vidrio, difícil de extraer y dolorosa de ignorar.
Mientras esperaba que el elevador llegara a mi piso, apreté los puños hasta que los n