La luz del sol caribeño se filtraba a través de las cortinas de lino blanco, bañando la suite en un resplandor dorado que hacía que todo pareciera demasiado idílico para ser real.
Daniela estaba frente al gran espejo del tocador, concentrada en el delicado movimiento del cepillo de la máscara de pestañas.
Llevaba apenas unos shorts de algodón gris, extremadamente cortos, y su sujetador de encaje negro.
Escuchó la puerta del dormitorio abrirse. No necesitó girarse para saber quién era; el air