EMILIA
El eco de mis tacones sobre el mármol fue lo único que sonó al entrar al edificio de Starlight como toda una reina de las historias, disfrazada de la esposa del Brandon Moretti.
No hubo aplausos. No hubo alfombra roja. Solo la mirada furtiva de algunos empleados que giraron la cabeza al reconocerme. Al principio pensé que era simple sorpresa, pero no. Fue juicio, curiosidad, cuchicheos, y ganas de estar husmeando en la vida ajena de las personas.
Perfecto.
Llevaba un pantalón de vestir ma