EMILIA
Llegué a la casa y lo primero que hice fue ponerme cómoda para hacer la cena favorita de Brandon. Era la primera vez que cocinaría para los dos, en donde tenía la seguridad de que él llegaría para pasar tiempo conmigo.
Esa noche, el silencio en la casa tenía un tono distinto. No era el silencio frío del pasado, ese que me había acompañado durante años como una sombra. Este era un silencio contenido, como si las paredes supieran que algo estaba por revelarse.
La verdad es que estaba nervio