Los Cabos, México
La camioneta negra se detuvo frente a la entrada privada de la mansión en "Las Ventanas al Paraíso" . El rugido del Mar de Cortés golpeaba con una fuerza salvaje contra los muros de piedra, como si el mismo océano estuviera tan inquieto como la sangre de los recién casados. Benedict bajó del vehículo con un movimiento fluido y, antes de que Emma pudiera siquiera procesar que estaban a miles de kilómetros de la pesadilla de la boda, él la tomó en sus brazos para llevarla adent