La semana en Los Cabos se convirtió en un refugio de excesos y descubrimientos que ninguno de los dos esperaba. Benedict, en un despliegue de posesividad y lujo, llevó a Emma a las boutiques más exclusivas de la zona para renovar su armario de playa. La escena en una de las tiendas de diseño fue de una intensidad eléctrica; mientras el personal esperaba afuera con una discreción profesional, Benedict se encerró con ella en uno de los probadores de espejos infinitos. Allí, entre el olor a ropa n