El silencio del estacionamiento subterráneo era perturbador, solo roto por el leve eco de gotas que caían desde algún punto en el techo. Agatha trataba de mantener la calma, pero la incertidumbre y el cansancio hacían que sus pensamientos fueran un caos. Samer revisaba el área con una mirada penetrante, mientras Karim intentaba localizar alguna señal en su dispositivo.
-¿Crees que nos hayan seguido hasta aquí? -preguntó Agatha en un susurro, aunque el eco hacía que su voz sonara más fuerte de l