Los días siguientes a la reunión con Al-Fayed se sintieron como una montaña rusa emocional para Agatha. La presión en la oficina aumentó, y muchos de sus colegas expresaban su ansiedad y miedo ante la creciente tiranía de Al-Fayed. Sin embargo, a pesar de los desafíos, la resistencia se mantenía firme.
Agatha y Samer comenzaron a planear un enfoque más audaz para su movimiento. Después de discutir las ideas de los empleados, se dieron cuenta de que necesitaban una estrategia que no solo abordar