El día siguiente transcurrió de manera rutinaria para Agatha, aunque la conversación de la tarde anterior con Samer seguía rondando en su mente. Sabía que la sinceridad que él le había mostrado era un paso hacia adelante en su relación, pero también sentía una creciente incertidumbre. El peso de sus palabras no se desvanecía con facilidad. Algo en su interior le decía que lo que Samer había compartido era solo la punta del iceberg. El hecho de que hubiera decidido revelarse ante ella de esa man