El ambiente en el café se había transformado. La tensión que había flotado en el aire desde que Samer comenzó a hablar sobre su pasado ahora se había asentado como una niebla densa entre ellos. Agatha sentía que la conversación había cambiado la dinámica entre ellos, de manera irrevocable. Había llegado un punto donde ya no existían medias verdades. La verdad estaba ahí, en la mesa, y ahora debía decidir qué hacer con ella.
Samer parecía más relajado ahora que había hablado de su oscuro pasado,