El silencio en la sala era casi opresivo. Samer y Agatha intercambiaron una mirada que hablaba de mil emociones no dichas: preocupación, miedo, pero también una determinación inquebrantable. La revelación de los últimos acontecimientos había puesto en jaque todo su plan, pero rendirse nunca había sido una opción para ninguno de los dos.
Agatha respiró hondo y se levantó de la silla donde había estado revisando los documentos que lograron recuperar. Las palabras en los informes eran como un romp