La mañana siguiente a la gala, Agatha despertó con una sonrisa. La noche había sido perfecta, y el recuerdo de su baile con Samer aún la hacía sentir una calidez especial. Había sido un paso importante, no solo en su relación, sino también en su vida profesional, mostrando que podía manejarse en esos círculos sin perder su esencia.
A pesar de su buen ánimo, cuando llegó a la oficina, una atmósfera tensa la recibió. Sus compañeros susurraban entre sí, lanzando miradas en su dirección. Aunque tra