El viento soplaba con fuerza, golpeando las ventanas del refugio con una violencia inesperada. Dentro de la sala, la tensión era palpable. Agatha y Samer, cada uno sumido en sus pensamientos, no podían escapar de la gravedad de la situación que se había desenvuelto ante ellos. Sabían que la tormenta que se desataba afuera era nada en comparación con el caos que se estaba gestando a su alrededor.
Samer se acercó a la mesa, donde varios mapas y documentos estaban desparramados. Cada uno de esos p