La mañana estaba teñida de un aire de anticipación. Agatha había pasado días reflexionando sobre la propuesta de Samer y lo que implicaba para su vida. La emoción de un nuevo desafío se mezclaba con la incertidumbre de dejar atrás todo lo que había construido, no solo en su trabajo, sino en su conexión con él.
Sabía que la conversación de hoy sería decisiva. Al llegar a la oficina, Samer ya la esperaba en su despacho, sentado con una expresión de calma que contrastaba con la seriedad de sus ojo