Agatha se había adaptado al ritmo del proyecto, y cada día lograba una mayor integración con el equipo. La conexión y el respeto que había cultivado parecían contagiarse en cada tarea, en cada reunión, y eso le daba una satisfacción que no había sentido antes en su carrera. Sabía que su esfuerzo estaba dando frutos, y ver los resultados de su trabajo la llenaba de orgullo.
Una tarde, mientras revisaba unos informes en su oficina, recibió una notificación para una reunión inesperada. La reunión