Álvaro sacó un collar y con sus propias manos se lo colocó a Valeria, diciéndole con ternura.\N—Es un regalo de disculpa, ¿te gusta?
Valeria, sin poder simplemente arrancarlo y tirarlo, esbozó una sonrisa forzada y dijo:\N—Gracias.
Al ver que Valeria apreciaba el regalo, Álvaro también se sintió contento, acariciando su mejilla con un dedo.\N—También hay un diamante amarillo en forma de cuadrado, pero los trámites de compra son algo complicados, espérame un poco.
Valeria no respondió.
—Val, —Álv