Mauricio no tenía idea de lo que estaba pasando, su expresión se tornó algo sombría.\N—¿Por qué no me lo dijiste?
—No hay necesidad que decir, solo perdí la audición.
En aquel entonces, para Valeria, más que la sordera, lo que realmente le rompía el corazón era la cruda verdad y la pérdida de sus dos hijos.
De repente, el celular de Valeria sonó.
Al ver el número en la pantalla, parpadeó sorprendida, guardó silencio por unos segundos y finalmente contestó la llamada.
—Hola.
…
Tras colgar, Valeri