Recordando la golpiza y cómo le rasgaron la ropa el día anterior, Iliana temblaba por todo el cuerpo y se aferraba al brazo de Valeria.—Sollozos, Val, sálvame...
Valeria parpadeó, llena de dudas.
Durante la prepa, había compartido pupitre con Iliana por dos años. Iliana era un torbellino de alegría, siempre llevándola consigo en cada travesura; se llevaban de maravilla. Pero tras la partida de Iliana al extranjero para estudiar, perdieron el contacto. Con los años, el recuerdo de Iliana se había